
Por Andrés Pascual
¿Camilo Loret
de Mola? ¡Aaaaaaaah! ¡Síííí…! el leguleyo que invitaron a los prime times de
bajo mercado y escaló porque: “defendió al Duque en el juicio”. Como “abogado
opositor-disidente”;
que logró entablarle un round al Inmundo García en el
programa
de María
Elvira y a fuerza de 2 ó 3 apariciones por semana en esos “talk-shows”, pues le
mandaron a hacer su cartelito de “analista político”.
Yo no he visto
nunca menos clase en personas consideradas “tanques pensantes” que entre estos
castro-comunistas de callo pisado que hace rato mandan para acá por tubería. Es
un bochorno y una falta de respeto llamar analista político a Marzo Fernández,
uno de los acaso 3 que honran la clasificación y hacerlo con Loret de Mola.
¡Dios
mío!
¿Qué daño te
habremos hecho para merecer la condena de ver a este tipo, representando una
engañosa corriente anticastrista, los que llevamos tanto tiempo luchando contra
el monstruo?
Pero, como
decía Buck Canel, “No se vayan, que esto se pone bueno…” porque, no sé desde
cuándo, el caso es que produce el show de Oscar Haza (¡Qué prenda!), lo que
supone que amarró bien con La Habana; que es una víbora por su capacidad de
enredar, chismear y traicionar o, como supongo, por ambas cosas combinadas.
Miguel Cossío,
al que Opiniones del Herald le publica alguna sarta de basura de vez en cuando,
tiene un puesto grande al lado de “el argentino casi padre de Cuba”, Omar
Romay,
dueño del estercolero que promociona y apoya a la tiranía y a sus sicarios y
secuaces en Miami.
¿Por qué me
aparecí con esta bola hoy? Porque Contreras les concedió unas palabras a ambos,
con todos mostrando una sonrisa enorme de oreja a oreja, es decir, con harta
complacencia por el encuentro.
Lo importante
del “coloquio” sobre reformas y este trío que se formó a propósito, no es que
Contreras (en la
foto de archivo abrazando al tirano mayor)
diga que tenía derecho a visitar Cuba ni que crea en “los cambios”, sino en que
este tipejo no le brinda la posibilidad ni del saludo al “mal visto”, que quiere
decir “mafioso” según el diccionario castrista contra el exilio; este señor no
le ha dado una entrevista jamás a ningún medio de confrontación a la tiranía, no
vive en la ciudad para que no se le relacione con anticastristas y ha de tener
gente que lo asesore sobre el particular, porque ni en fotos ha aparecido nunca
un patriota a su lado.
¿Fue a Cuba?
Bueno, ¿Y qué? al modo mío de ver el asunto y ya lo dije antes, tiene derecho,
porque allá están su familia y, más importante, sus jefes. Si nadie ha escuchado
que dijera una palabra contra la tiranía, si justificó a Guillén, si nunca se
consideró exiliado ¿Por qué no ha de visitar a Cuba? Lo raro es que se preocupe
alguien por el particular, o ¿Acaso creyeron que el pinareño era exiliado?, por
favor…
A la mamá le
cortaron una pierna y le agradeció mucho a “Raúl” por haber permitido que su
hijo fuera allá. Gesto condescendiente, la señora tampoco es “contra”.
Como única
laguna, triste por cierto, que la tiranía no le promocionara por ningún lugar la
visita: a pesar del “desborde de entusiasmo del pueblo”, lo tiraron a mierda;
incluso, según el pitcher, “los dirigentes de la pelota no lo visitaron” y algo
que, posiblemente, no le preguntaron por razones de orientación desde La Habana
los “analistas del 41”, tampoco le permitieron entrar a los estadios, digo, me
informaron desde Pinar del Río.
A Tani Pérez,
Tony Oliva, Berto Campaneris, Zoilo Versalles, Tito Fuentes, Preston Gómez… en
algún momento visitaron a Cuba y tampoco los promocionaron, pero le dieron
clínicas a los equipos castristas en el Cerro y en las cabeceras de provincias,
incluyendo al equipo que viajó a Nicaragua en 1972 (caso Tani en el estadio de
Mazorra) y los recibió “la mierda y diarrea” (no la crema y nata, sería una
ofensa a esos ingredientes) de la dirigencia partidista, desde el barrio hasta
el propio Castro.
Les
ofrecieron autos con chofer y los alojaron gratis en hoteles buenos ¿A qué no se
imagina por qué sucedió con aquellos peloteros? Porque esa gente obligan a decir
lo que les conviene, pero actúan según sus gustos: para esos bandidos ni
Contreras ni nadie de su pelotica es una leyenda del juego, eso queda para Elio
Menéndez allá y para Marino Martínez aquí en función de amanuenses políticos. A
fin de cuentas, la hiena de Birán tiró la primera bola inaugurando la Pequeña
Serie Mundial y eso cuenta o dice algo de lo que puede considerar como pelotero
digno de verse y respetarse.
A sus honrosos
y valientes jugadores-soldados los pisotea lo mismo allá que si van desde aquí,
porque, que se sepa, jamás se ha sentado a conversar una noche completa con
Antonio Muñoz, como hizo con Oliva, mientras, el spirituano decidió quedarse a
rumiar su frustración.
Hay algo que
pocos saben, cuando Tony Oliva visitó Cuba en 1974, el Partido del pueblo Los
Palacios fue autorizado por el Comité Central (Castro personalmente) para que le
dieran un baile popular gigante al pelotero, que jugó mucho por el municipio, se
emitieron tarjetas de invitación con el logo de un cátcher fildeando un foul tip
y una inscripción que rezaba: AL HIJO ADOPTIVO MÁS GRANDE DE NUESTRO MUNICIPIO,
todo lo aseguró el Partido y las orquestas Aliamén y Juveniles del Chá
amenizaron, además de otra del pueblo de Consolación que, creo, era Hnos
Izquierdo. Y a Contreras ni quisieron olerlo, no Raúl, sino ni el jefe del INDER
de Las Martinas. Hoy, cuando Oliva va a Pinar del Río, participa como panelista
invitado en la Peña del Beisbol que hacen en el estadio provincial, el mismo en
el que, según Contreras, quisiera retirarse lanzando por su provincia y no le
dejaron pisar.
¿Por qué no
hurgaron en el cerebro y el corazón de Contreras para que enfocara situaciones
como las que describí? Porque “los dirigentes del 41” no tienen chispa ni
conocen detalles y porque les está prohibido a los tres dar opiniones
comprometedoras de cómo la tiranía se burla y desconsidera a sus esclavos.
Con Yoani está
sucediendo algo tan simpático como conmovedor: la muchachita recibió su
pasaporte y, como que a Gisela Delgado, que no tiene cuentas pendientes con la
prisión se lo negaron, cada vez que abre la boca, como justificación “cándida”,
es para decir que “hasta que no esté en el avión no lo creo”, esas son las
situaciones más ridículas que comprometedoras en que pone la tiranía a su gente
a veces, pobrecita, casi le tengo lástima.
¡Ah! La
corresponsal de El País en Cuba también está promocionando las “reformas”, pero
con frases subliminales como “ahora el pueblo quiere más”, con lo que acepta y
difunde que se está produciendo “el cambio” dentro de la dictadura.
A Gisela
Delgado le negaron el documento, porque la consideraron parte de “los
grupúsculos contrarrevolucionarios”, lo que quiere decir que tuve razón cada vez
que escribí que la señora de Macho nunca se declararía “anti”, porque su función
para dividir y recibir dinero no fue estructurada para efectuarla desde
posiciones contrarias a la tiranía, es decir, para el castrismo, la tipa no es
ni “oposición pacífica”, entonces ¿Cuál es el valor que tiene para que casi
procedan a solicitarle a Ortega que gestione su canonización? ¿Escribir lo que
todo el mundo sabe? Por favor, para leer literatura seria de estilo avezado y
capacidad genial, ahí están Luque Escalona, Cabrera Infante, Zoé,
Vargas Llosa, Álvarez Bravo…
Yoani, como el
grupo del 41 y sus anexos, son una monumental tomadura de pelo que, viéndolo
bien, puede funcionar porque la gente se deje, o porque lleven en el alma lo
contrario que la Bayamesa.
Vía nuevoacción.com









