¨…Dos peligros tiene la idea socialista, como tantas otras:-el de las lecturas extranjerizas, confusas e incompletas, - y el de la soberbia y rabia disimulada de los ambiciosos, que para ir levantándose en el mundo empiezan por fingirse, para tener hombros en que alzarse, frenéticos defensores de los desamparados…¨(Tomo 3, 168). Jose Marti

jueves, enero 31, 2013

REQUIEM POR RADIO MARTÍ

Por Armando Valladares (En primicia para El Nuevo Acción)
 
En días recientes denuncié el número de contratos a personas  afines al gobierno de Cuba que la administración de TV y Radio Martí ha utilizado para sustituir a los genuinos empleados de esa institución.  Hoy voy a hablar de la programación y dejo que  los lectores  lleguen a sus propias conclusiones sobre el giro en la política de esta emisora federal, su línea editorial y el propósito con el que fue fundada.  Lo que no quiero dejar de recalcar es que eso se está haciendo con el dinero de los contribuyentes: con su dinero amigo lector.
 
Radio y Televisión Martí fueron creadas con el propósito de llevar noticias e información al pueblo de Cuba. Esta información consistía en eventos internacionales y domésticos que el gobierno de Cuba censuraba al público y no permitía que la prensa publicara.  Gracias a la labor en equipo de los periodistas de esta emisora y de la prensa independiente en la isla, el pueblo de Cuba fue testigo a través de las ondas radiales y en menor medida de televisión, de la caída del muro de Berlín en 1989 y del  Maleconazo en la Habana en 1994, entre muchas otras noticias.  La credibilidad siempre fue la carta de presentación de Radio y Televisión Martí, que nunca se dejaron arrastrar por las corrientes mercantiles de las emisoras comerciales negándose a hacerse eco de rumores y solo transmitiendo información confirmada. Por eso la audiencia  en Cuba confiaba Radio y TV Martí, en sus reporteros y corresponsales y  sabía que una noticia no era cierta hasta que no saliera por esas emisoras.  Pero no solo había noticias en Radio y TV Martí.  La programación incluía programas informativos en los que se les daba a la audiencia información sobre la política migratoria de Estados Unidos, se les notificaba de parientes que acababan de llegar al exilio, se le mostraban aspectos de la vida en Estados Unidos, se les notificaba de los adelantos en ciencia y tecnología a los que ellos no tenían acceso y se les entretenía con entrevistas y conciertos de artistas que estaba censurados en Cuba.  En fin: eran una emisora de servicio público cuyo propósito no era competir con otros medios de comunicación en Estados Unidos o en el extranjero. De hecho, Radio y TV Martí no transmitían en territorio norteamericano porque se consideraba una competencia desleal y un foro para el presidente de turno si el gobierno usaba los recursos a su disposición (el dinero de los contribuyentes) para competir con la empresa privada o hacer campaña política contra la oposición.

En años recientes, y coincidiendo con el despido ilegal de unos veinte empleados, la dirección de Radio y TV Martí, ha dado un giro de 180 grados a su programación y ha comenzado a transmitir en territorio norteamericano.  Empeñada en convertir a Radio y TV Martí en una estación comercial, (no olviden, con el dinero suyo y el mío) la gerencia tiene al timonel a Carlos García Pérez (foto) un cubano-puertorriqueño obnubilado por el mundo de la farándula, que con mano de hierro ha implantado los siguientes cambios:

 
1.ELIMINA LOS PROGRAMAS DE DENUNCIAS-Todos los programas de corte político y línea dura (aquellos que hablaban directamente con la oposición en Cuba, que promovían los derechos humanos, los derechos civiles y la libertad de expresión y que tenían de invitados regulares a figuras representativas de la lucha anti-Castrista, como Huber Matos, quien con regularidad contaba de primera mano, anécdotas  sobre el oportunismo y la crueldad de los hermanos Castro y el Che Guevara entre otros ), fueron eliminados y los reporteros que conducían esos programas fueron despedidos o arrinconados.   Los programas pilares de la programación de Radio Martí han sido eliminados: “Militares y Democracia”, con el comandante del ejército rebelde Huber Matos, “Panorama”, moderado por Pedro Corzo, “Revista informativa de las 4:30”, moderado por José Albertini, “Sin Fronteras”, moderado por Juana Isa, “Sin Censores Ni Censura”, moderado por Rolando Cartaya y en días recientes amenazó con quitar del aire el programa del periodista Jorge Jáuregui, el último bastión de denuncia de línea dura de la programación de Radio Martí. Estos periodistas y conductores por años han establecido contactos y lazos con sus respectivas audiencias en Cuba y el público se identificaba con el estilo particular de cada uno y el mensaje que sin falta llevaban a través de las ondas radiales.
 
2. AMORDAZA A LOS PERIODISTAS- Acto seguido la gerencia pasó una circular instruyendo a los empleados y a sus invitados a no utilizar el término “policía política”. La gerencia prohibió, terminantemente hablar negativamente de los hermanos Castro y citar por sus nombres a los medios de prensa de Cuba, alegando que eso era parte del pasado (muy parecido al mensaje que dio Pablo Milanés en su entrevista a TV Martí) y el que no acató la orden fue castigado, censurado, y silenciado. La gerencia hace efectivo el castigo, la censura y el silencio eliminando contratos y sacando del aire a locutores y periodistas, colaboradores y empleados. En otras palabras: te cierran como en Cuba y más nunca nadie ve tu imagen o escucha tu voz o tu nombre porque a los demás el miedo les impide volverte a mencionar en el aire. Les incluyo copia del memorando.
 
3. HACE “DESAPARECER” A LA PRENSA INDEPENDIENTE Y LA DISIDENCIA La nueva modalidad de García Pérez es silenciar a los periodistas independientes y a los disidentes modificando sus verdaderos nombres y editando las noticias que envían, publicándolas en segmentos fragmentados bajo diferentes seudónimos.  La gerencia explica que es una forma de brindarles protección a los miembros de la prensa independiente pero esta decisión pudiera tener un efecto contraproducente. En realidad, estos periodistas  y disidentes se han labrado un nombre en Cuba por sus reportajes de denuncia y son harto conocidos por el gobierno y por el público. Identificárseles  con un seudónimo o un nombre sin apellido como “el ciudadano Pedro o José es “hacerles desaparecer” del ojo público. Una noticia sin autor carece de credibilidad y corre el peligro de convertirse en rumor. Omitir las voces y los nombres de los corresponsales de Radio Martí en Cuba es una manera silenciar a la prensa independiente…de quitarles el mérito, de robarles su identidad.  
 
4. SILENCIA LAS QUEJAS EN CUBA: A principios de diciembre en una entrevista de Humberto Cortina en el programa “La cortina de Miami” el director de TV y Radio Martí dijo de forma velada que el objetivo de Radio Martí ahora era entrevistar al “cubano de la calle”.  Efectivamente, ahora se enfocan en entrevistar gente de la calle siempre y cuando no se quejen de la situación en Cuba o hagan algún comentario en contra del régimen.  Cada vez que un “cubano de la calle” hace un llamado de atención hacia un acto de violencia o expone un punto serio sobre la escasez, trivializan la queja o le cortan la llamada.  Les invito a ver el programa de la rifa de motos eléctricas (motos que compraron con su dinero amigo lector y con el mío) que salió al aire el 6 de enero del 2012 para que lo corroboren.
 
5. CENSURA LA INFORMACION NEGATIVA AL REGIMEN- Dejó caer García en el mismo programa (como quien no quiere la cosa) que ahora TV y Radio Martí se centran en noticias de la isla que no sean de política porque, según dijo textualmente,  “a los cubanos no les interesa la política”. En otras palabras: ya el cubano no se va a enterar de actos de repudio, asedio policiaco, la violencia en las calles porque el director de  TV y Radio Martí decidió que al pueblo de Cuba no le interesa saber lo que está pasando en Cuba. ¿No se da cuenta este señor de que desde hace más de cincuenta años hay censura en la isla y que la prensa del país no publica lo que está pasando en Cuba? TV y Radio Martí fueron creados precisamente para informar al cubano de los eventos dentro y fuera de Cuba que no pasan  la censura del régimen.  Cuando de prensa se trata: omitir es engañar.
 
6. PRIVATIZACION CON FONDOS FEDERALES-En el mismo programa García Pérez explicaba orgulloso cómo Radio y TV Martí aspiraban a unos premios Emmy.  ¿Desde cuándo el gobierno Federal sale a hacerle la competencia (con el dinero de los contribuyentes: el suyo amigo lector y el mío) a las compañías privadas? De hecho, hace poco su administración circuló un memorando  en el que hablaba de “posicionar la marca de Radio y TV Martí” y utilizaba términos de publicidad y mercadeo para referirse a las emisoras del gobierno como si de una caja de Corn Flakes se tratara.
 
7. BAILE, BOTELLA Y BARAJA: El 4 de agosto del 2012 la gerencia de Radio y TV Martí transmitió una entrevista con una actriz pornográfica. El programa en cuestión, aparte de haber sido una pésima entrevista en términos informativos, fue prácticamente una invitación a las jóvenes cubanas a considerar la pornografía como una opción viable hacia la independencia económica.  Los moderadores  (personas contratadas para suplantar a los profesionales que sí son empleados federales) no dejaron de promocionar el oficio de profesional del sexo a lo largo de toda la conversación. Tristemente, la actriz porno mostró con sus respuestas más cordura y más sentido común que los conductores del programa  que llegaron a preguntarle a la artista del desnudo cómo podían comunicarse con ella las muchachas que en Cuba tuvieran interés en seguir sus pasos. Mientras, los conductores de otros programas han recibido instrucciones de poner énfasis desmedido en temas de sexo, impartiéndole un toque cuasi picaresco a asuntos que en otros tiempos, cuando pertinentes, se discutían desde un ángulo informativo, respetuoso y serio.

 
El 28 de enero del 2012 TV Martí sacó al aire el documental “El ojo del canario”, que casualmente estaba transmitiendo en sintonía la televisión cubana. Es oportuno señalar que  éste no es un caso aislado: Radio y TV Martí están constantemente reproduciendo programas del régimen comunista cubano y promocionando las carreras de los artistas oficiales del régimen.  Pongo como ejemplo la entrevista a la cantante Haila María Monpíe (foto de la izquierda), una de las intérpretes de “En cada cuadra un comité” y la entrevista con Pablo Milanés. En esta última la reportera (otra de las personas que ha tomado el puesto de los empleados federales) dice textualmente: “Es irónico que tanta gente que se ha Ido en busca de libertad ahora esté intentando censurar. Cuando tu escuchas esto, ¿Qué pasa por tu mente Pablo?” Lo que es irónico y hasta vergonzoso es la ignorancia y falta de preparación (por llamarlo de alguna forma) que tiene esta señora,  cuyo salario también pagamos usted y yo amigo lector.
 
Y ya que estamos enfocándonos en las personas que han desplazado a los empleados federales en Radio y TV Martí, no quiero pasar por alto a Juan Juan Almeida el hijo de Juan Almeida, contratado y  auspiciado por la administración de Carlos García.
 
El 6 de enero del 2012 la gerencia de Radio y TV Martí dio al traste con la poca credibilidad que le quedaba, cuando en un mal contenido alarde de benevolencia Carlos García ordenó rifar seis de motos eléctricas entre su audiencia y anunció que a lo largo del año iba a rifar muchas cosas más.  Los conductores del programa inclusive invitaron  a la audiencia en varias ocasiones a sugerir qué artículos les interesaban para incluirlos entre los obsequios, asegurando que los agraciados recibirían sus premios en la puerta de sus casas (en lo que, de materializarse, sería  una flagrante violación al embargo, utilizando naturalmente el dinero de los contribuyentes). Por supuesto, las motos nunca llegaron a Cuba y los agraciados se quedaron esperando pero los detalles sobre este asunto  los voy a  dejar para otro próximo artículo.
 
8. PROMOCIONA NEGOCIOS DEL GOBIERNO CUBANO-  Naturalmente, todo hace sentido cuando  uno sintoniza el programa “El Revoltillo” en el que se venden todo tipo de servicios. El segmento está auspiciado por un restaurante en Cuba del que son codueños una francesa y el gobierno cubano. 
 
Así que con los fondos del gobierno norteamericano (o sea, su dinero y el mío amigo lector) la administración de Radio y TV Martí le hace la publicidad a un negocio del gobierno cubano.  Por supuesto, es “incómodo”  ofrecer servicios de masajes,  píldoras para adelgazar, cafeteras para cappuccino y una buena cena en un restaurante en un país en crisis, mientras el resto de la programación informa de todo tipo de calamidades. Tal vez por eso la gerencia de Radio y TV Martí está determinada ahora a “suavizar” el mensaje.  La política de “aquí no ha pasado nada” siempre da resultado cuando se trata de mercadear un producto (aunque los fondos para el mercadeo sean el dinero suyo y el mío).
 
9. DESMANTELA LA BIBLIOTECA-La biblioteca, que desde 1985 abastece con sus recursos y enriquece la programación de Radio y TV Martí fue desmantelada. Es de todos conocido que a los que usan la censura, la literatura les resulta un inconveniente para mandar.
 
10. INTIMIDA A LOS EMPLEADOS- A menos de un mes de haber asumido su puesto de director, Carlos García envió una circular a los empleados advirtiéndoles sobre la ley de confidencialidad de los empleados federales. En lo que lleva en el cargo García Pérez ha hecho circular el memorando unas cuatro veces. Los empleados federales de Radio y TV Martí tienen pleno conocimiento de cuáles son sus responsabilidades para con el gobierno y están al tanto de las reglas de confidencialidad. El hecho de circular este memorando  una y otra vez es, según los empleados,  una manera de intimidar.
 
RESUMEN ¿Si quitan de  la programación toda la información que está censurada para el pueblo de Cuba, si eliminan las voces y la presencia de la disidencia, si no hay ninguna noticia sobre la verdadera situación del país,  si re transmiten los conciertos, películas y documentales que la televisión cubana presenta a su audiencia, entonces  qué sentido tiene para un cubano de la isla captar la señal de radio en onda corta  y  arriesgarse viendo TV Martí para toparse con los mismos programas que le ofrece el régimen de la Habana?  ¿Con qué intención la administración de Carlos García trata de minar la efectividad de lo que fue el principal vehículo de información libre a Cuba?

Vía nuevoacción.com

2 comentarios:

David Rodriguez dijo...

En realidad, al fin veo algo positivo en esa emisora que denigra a José Martí. Debieran desaparecerla junto a la TV que ofende a Martí

José González dijo...

Asi es David. Radio Marti se ha convertido en un "instrumento util" del regimen. Esta penetrada hasta la medula y por otro lado la administracion actual de USA es complice.

saludos