¨…Dos peligros tiene la idea socialista, como tantas otras:-el de las lecturas extranjerizas, confusas e incompletas, - y el de la soberbia y rabia disimulada de los ambiciosos, que para ir levantándose en el mundo empiezan por fingirse, para tener hombros en que alzarse, frenéticos defensores de los desamparados…¨(Tomo 3, 168). Jose Marti

martes, enero 29, 2013

HISTORIAS MARTIANAS

Por Marzo Fernández-Exclusivo para  El Nuevo Acción
 
Les confieso, que aprovecho la efemérides para escribir estas notas, si no lo hago, se me olvidan porque el "alemán" me está tocando a las puertas.
 
Sobre Martí, creo que ya se ha escrito todo. Sin embargo quisiera referirme a una historia, muy poco conocida asociada a José Martí Zayas-Bazán y a su esposa Maria Teresa (Teté) Bancés.
 
Al morir Jose Marti (hijo) a la edad de 67 años, General del Ejército Constitucional; deja a su viuda Teté Bancés, hija de una de las familias más ricas de Oriente. viviendo en la enorme casa de la Calle Calzada entre y 2 y 4 en el Vedado.
 
Era conocido, que en esa histórica mansión, se conservaban objetos de gran valor artísticos-culturales. Al triunfo de la revolución, la casa de Teté Bancés, se fue convirtiendo en el refugio de damas de la aristocracia habanera. Eran asiduas a las tertulias: Rosita Blanco Herrera, condesa de la Mortera, Natasha Mella, que juraba y perjuraba que su padre no era comunista, y muchas otras que mantenian una estrecha relación. Aquello casa era un lugar sagrado.
 
Se sabe, que en varias oportunidades Fidel Castro insistió en tener un encuentro con Teté Bancés, y siempre le fue negado. La respuesta de Fidel fue ignorar todo sobre el hijo de Martí y su esposa. Jamás se mencionó la existencia de ellos ni de la vivienda que conservaba, parte de la historia de Cuba y de nuestro apóstol.
 
Con el tiempo, todas las amistades de la Sra, Bancés fueron muriendo o abandonando el país. La casa se fue convirtiendo en un almacén de tesoros artísticos que le iban legando sus amistades ya sea como donaciones o tratando de preservarlos, para cuando se produjera el futuro y anhelado cambio.
 
En la casa vivían, varias personas, una servidumbre de años e incluso un negro esclavo de cerca de 100 años, nacido en el seno de la familia y que en la práctica se había convertido en un pariente más.

 
El hijo de Martí (foto de la izquierda), había sido heredero y depositario de los documentos del Apóstol. Se sabía la existencia de documentos vinculados al fusilamiento de un general del Ejército Libertador, Roberto Bermúdez, jefe de la vanguardia del ejército invasor, el héroe de las Taironas, así como el nombramiento del General Gerardo Machado, el más joven General de la guerra con solo 24 años, a instancias de su padre, el Mayor Machado. Muchas historias inconclusas podían salir a la luz pública.
 
Un buen dia murió Teté Bancés. Castro dio la orden personalmente de sellar la vivienda, y poner postas de vigilancia las 24 horas del día.
Los únicos autorizados a entrar fueron: Alfredo Guevara, Eusebio Leal y Armando Hart. Este último sería el responsable de la vivienda. La que sería convertida en el Centro de Estudios Martianos.
 
El saqueo fue total, desde vajillas, obras de arte, cajones de documentos, mesas, lámparas, pianos. No dejaron ni las cortinas. ¿Donde fue a parar toda esta riqueza, a que museo, a donde? Nadie sabe.
 
Con el tiempo se ha sabido, que Alfredo Guevara posee la colección de Arte Cubano, más completa que existe, solo comparable a la de la difunta Vilma Espín, que se conserva en el edificio de 26 y Zapata, antigua vivienda de los Castro.
 
También se conoce que el hijo de Eusebio Leal posee en Barcelona una galería de arte cubano. ¡Coincidencias! Me imagino que algún día, habrá que investigar el origen de estas riquezas.
 
Estos personajes, no han tenido límites en su afán desmedido de riquezas. Y después dicen que Martí fue "el autor intelectual de 26 de julio". No perdonan.

Vía nuevoacción.com

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