¨…Dos peligros tiene la idea socialista, como tantas otras:-el de las lecturas extranjerizas, confusas e incompletas, - y el de la soberbia y rabia disimulada de los ambiciosos, que para ir levantándose en el mundo empiezan por fingirse, para tener hombros en que alzarse, frenéticos defensores de los desamparados…¨(Tomo 3, 168). Jose Marti

sábado, diciembre 08, 2012

LOS ACTOS CUBANOS

 Por Esteban Fernández
 
A los actos cubanos casi siempre van los mismos patriotas de siempre: "Las mismas caras”.  Son los que demuestran un absoluto respeto por los organizadores que se han pasado más de un mes trabajando para darle lucidez al acontecimiento.  
 
¿Cuales son los objetivos de los banquetes, reuniones, tómbolas, y hasta guateques criollos?  Son dos: uno, mantener viva la llama de la causa cubana y muy en alto  la antorcha de la libertad, y otro recoger fondos para poder seguir adelante en las actividades.  
 
Es decir, que los anticastristas se ven obligados a  darles comida y a veces hasta un show artístico a los asistentes, mejor que pedirle una contribución porque muy pocos la darán.  
 
Los que estamos acostumbrados a estar asistiendo por  medio siglo sabemos eso y entonces aunque un día el pollo lo encontremos medio crudo y la carne de puerco con pellejos y más dura que un palo NOS SONREÍMOS Y NO LANZAMOS NI LA MÁS LEVE CRÍTICA. No hacemos ni una lígera mueca.  
 
Perfectamente estamos claros en que los que dan los actos no son cocineros, ni camareros, ni son oradores, ni cantantes, ni declamadores. Simplemente son militantes de Alpha 66, o de la Junta Patriótica o del CID o de los Ex Presos Políticos...  
 
Ah, pero por esas cosas raras de la vida en determinados momentos asisten individuos que han vivido ajenos por completo al ajetreo patriótico y algunos son unos imprudentes y majaderos. No todos, desde luego.  
 
Van al acto porque alguien los embulló, y creen que van a una pachanga, y que los que laboran en la fiesta son empleados de ellos. Y que los 50 dólares, por ellos y sus acompañantes, que dieron en la entrada los acredita a recibir un servicio especial de primera. Van a la Cofradía de la Caridad del Cobre con ínfulas de que van al Tropicana bajo las estrellas. Se sorprenden cuando tocan el Himno Nacional Cubano porque estaban esperando ver a las Mulatas de Fuego bailando.  
 
Les voy a contar una de las poquitas discusiones que he tenido en un acto cubano. Fue en una verbena que daba una agrupación cubana. Me acerqué a la cantina donde estaba un grupo de compatriotas tratando de que les sirvieran urgentemente unas cervezas.  
 
Uno gritaba: “Socio, dame una cerveza Heineken que llevo 10 minutos aquí esperando y me parece que me estás ignorando”... Otro decía: “Yo llegué primero y pedí hace casi media hora una Corona”...   
 
Hasta ahí yo estaba escuchando las quejas con tremenda ecuanimidad, pero de pronto un hombre de unos 30 años dijo en voz alta: “No entiendo por qué ponen  a un viejo cañengo a servir en la cantina en lugar de tener ahí a un joven bartender”...  
 
Y como daba la casualidad que “el viejo cañengo” es uno de los cubanos más ilustre y patriota que ha dado el exilio californiano,  llamado Antonio Rotella, ahí me le exploté al tremendo atrevido que lo estaba agitando y le dije:   
 
“Es cierto que este caballero no es un cantinero profesional, es una persona de avanzada edad, pero  no pertenece a esta organización sino que es dirigente de la Junta Patriótica y está ahí porque dondequiera que lo llamen a servir a la causa él nunca se niega, y tiene mas moral en las suelas de los zapatos que tú en tu cochina cara”... Hizo en alarde de fajarse pero los amigos que lo rodeaban los aguantaron. 
 
Y así usted se encuentra con zangaletones y sus esposas criticando que el agua no está fría, que le falta sal a la carne, que los discursos estuvieron muy largos,  que la próxima vez debían traer a Willy Chirino para amenizar el acto...  
 
Por eso yo, mis estimados amigos, hace rato que asisto pero no organizo. Ya la época en que le servía de criado a los que no han disparado ni un chicharo en contra del castrismo de acabó. Pero aplaudo con todas mis fuerzas a los que estoicamente siguen manteniendo viva la causa cubana. Dios los bendiga.

Vía nuevoacción.com

CUBA HA PERDIDO 84,000 HABITANTES EN UN AÑO


AFP

LA HABANA - -- Cuba tiene unos 84,000 habitantes menos que hace un año, según los resultados preliminares de un censo divulgado este lunes, que confirma que la población de la isla está decreciendo por la emigración y por menos cantidad de nacimientos.

“Cuba cuenta con 11.163.934 habitantes como población residente”, según los resultados preliminares del Censo Nacional realizado en septiembre, dijo el vicepresidente del Consejo de Ministros, Marino Murillo, citado por el diario oficial Granma.

Cuba cerró 2011 con 11.247.925 habitantes, según informó en julio la Oficina Nacional de Estadísticas, cuyos expertos han alertado que la isla experimentará un “franco decrecimiento” poblacional, debido a la sostenida emigración y a una reducción en los nacimientos.

Murillo también adelantó que el porcentaje de mujeres (50,09%) supera ligeramente al de hombres (49,91%); y que el 18,3% de los cubanos tiene 60 años o más, mientras que el 63,3% de la población tiene entre 16 y 59 años. El 18,4% tiene hasta 15 años de edad.

La isla enfrenta un problema de envejecimiento de la población, agudizado por bajas tasas de fecundidad y la emigración de unos 38,000 cubanos al año.

Granma dijo que los resultados finales del Censo se conocerán en julio de 2013. 

Vía lanuevanación.com

viernes, diciembre 07, 2012


"No hay diferencia entre comunismo y socialismo, excepto en la manera de conseguir el mismo objetivo final: el comunismo propone esclavizar al hombre mediante la fuerza, el socialismo mediante el voto. Es la misma diferencia que hay entre asesinato y suicidio."

Ayn Rand

CHAVEZ VUELVE A VENEZUELA CON ASPECTO HINCHADO

 
MHH / Iberoamérica / Agencias

En silencio desde hace varios días, Hugo Chávez llegó de madrugada al aeropuerto de Maiquetía y esta vez las imágenes de su encuentro con ministros y colaboradores sí fueron difundidas por el canal estatal de televisión VTV: "Estoy muy feliz de llegar aquí de nuevo".

Con aspecto hinchado y llevando la ropa deportiva de la academia militar que habitualmente viste durante sus tratamientos, Chávez manifestó que se encuentra con "mucho ánimo", en las primeras declaraciones públicas desde el pasado 15 de noviembre. "Hoy se cumplen dos meses del triunfo de octubre, pero ayer se cumplieron catorce años de la victoria del 6 de diciembre del 98, y estamos a ocho días de la victoria que viene", señaló, en alusión a su triunfo electoral en las presidenciales del 7 de octubre y los próximos comicios regionales del 16 de diciembre.

En la pista del aeropuerto, Chávez, que llegó acompañado por sus hijas, conversó con parte de su gabinete de Gobierno y líderes del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) a los que comentó que ha estado "leyendo informes" y viendo la marcha de la campaña regional, en la que "hay mucha motivación".

El presidente también se refirió a una charla que mantuvo con el líder cubano, Fidel Castro. "Llegó visita no anunciada, Fidel. Me agarró en el lobby aquel. Nos sentamos un rato. Y entonces estábamos hablando y no sé por qué caímos en unos poemas", explicó Chávez. Estuvimos "como dos horas escuchando cuentos y poemas". "No sé por qué estábamos hablando del ardimiento (sic), del arder (...). 'Fidel, desde cuándo tú ardes'. 'Creo que desde que pasé hambre', dijo", relató. "Y nunca se apaga, Chávez. Ni aunque uno quiera", dijo Castro, según Chávez. "Ese ardimiento se regó por toda América Latina y ¿quién lo va a apagar? No hay agua en todo el universo para apagar el ardimiento ése. No, nadie lo va a apagar, Chávez", dijo Castro, en palabras del presidente venezolano.

Vía libertaddigital.com 

¡YA EMPEZARON LOS CAMBIOS!

¿PARA BIEN O PARA MAL?
 
Una reflexión de Aldo Rosado-Tuero


En alta política lo que cuenta son las cosas dichas con sutileza, los mensajes crípticos y las posturas no anunciadas, pero que son visibles. Y todo eso ya está ocurriendo en la Cuba post Fidel Castro.
 
En la historia los cambios ocurren para bien o para mal, e inclusive algunos cambios que a primera vista parecen ser para bien, resultan a la larga para empeorar las cosas y al final terminarán afianzando el mal que aparentemente se quería mejorar. Y eso es, a mi modo de ver, lo que está ocurriendo en Cuba.
 
Me explico: Ya se comenta en Cuba, con un cierto alivio, que se acabó la era de los discursos kilométricos; y Raúl ha terminado los dos más importante discursos pronunciados desde la enfermedad del tirano mayor, desechando las consignas fatalistas de ¡Patria o Muerte!, o ¡de Socialismo o Muerte!. Sutil, pero visible cambio, que le resulta grata a una población agobiada hasta el cansancio con los discursos kilométricos, las enseñanzas didácticas, las promesas vanas y las llamadas a la muerte y la inmolación, en pro de un futuro que nunca llegó, tras casi medio siglo de pedidos al sacrificio. En su lugar el tirano menor, lanza el grito, más placentero y más aceptable para todos de ¡Viva Cuba Libre!.
 
Y aquí radica el peligro: Si después de 47 años y medio de miseria, destrucción y degradación del modo de vida, esta población, perdida todas las esperanzas, comienza a aceptar, como buenos, pequeños e insuficientes cambios, que no traigan la libertad y la democracia y ven en un mínimo de reformas cosméticas una solución que les satisfaga medianamente; la libertad de nuestra patria y el fin de la tiranía se habrán alejado por varios años más.
 
Y si a todo esto le agregamos el latente peligro (para los que aspiramos a la libertad y la independencia total de Cuba y el fin de todo tiranía) de que el "Establecimiento" norteamericano llegue a un acuerdo con el "Raulato" y se establezca el modelo chino, tenemos que llegar a la conclusión de que nos encontramos en una etapa crucial de nuestra historia y que urge redoblar los esfuerzos, para que esto no ocurra y para que nuestro pueblo no acepte complacido unas migajas, que les van a a arrojar, como se arrojan unos granos de palmiche a los puercos en ceba que se preparan para ser sacrificados.
 
CUBANOS QUE DE VERDAD QUEREMOS QUE REINEN LA LIBERTAD Y LA DEMOCRACIA EN CUBA, LLEGÓ LA HORA DE UNIRNOS Y DE LUCHAR EN TODOS LOS FRENTES, PARA QUE EL CONFORMISMO DE LOS NUESTROS Y LA TRAICIÓN DE LOS AMIGOS NO FRUSTREN NUESTRO DERECHO A VIVIR EN LIBERTAD Y DEMOCRACIA. (Publicado originalmente en la edición del 5 de diciembre del 2006)

Vía nuevoacción.com

jueves, diciembre 06, 2012

EL SILENCIO DE CHAVEZ

 
 Chávez no aparece en público desde el 15 de noviembre. | Cordon Press
 

La confirmación de que Chávez no estará en la reunión de Mercosur no es noticia cualquiera. Durante mucho tiempo insistió para que Venezuela ingresara a dicho grupo regional y no fue hasta julio de este año (aprovechando la expulsión de Paraguay) que fue aceptado. Era la primera ampliación del bloque desde que fue fundada en 1991 por Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay.

Una fuente del Ministerio de Exteriores de Brasil confirmó su ausencia: "Chávez no viene. Hasta cancelaron la reserva del hotel". Las razones no han sido informadas y en Itamaraty, sede de la Presidencia brasileña, no contaban hasta este miércoles con una confirmación oficial. De hecho, una fuente cercana al Palacio de Miraflores de Caracas señaló al diario TalCual que todavía están a la espera de "qué sale de aquí al viernes".
Esta nueva ausencia –tampoco estuvo en la Cumbre Iberoamericana de Cádiz– ha provocado nuevos rumores acerca de su verdadero estado de salud. Chávez viajó la semana pasada a Cuba para un tratamiento "especial", o lo que muchas han traducido como una terapia alternativa contra las secuelas de la radioterapia. Luego anunciaron que se trataba de procesos de oxigenación hiperbárica y fisioterapia en el Centro de Investigaciones Médico Quirúrgicas (Cimeq).

La diferencia respecto a otros viajes parecidos es que esta vez, el bolivariano no envió ningún mensaje vía Twitter ni realizó discurso alguno antes de su partida. De hecho, no aparece en público desde el 15 de noviembre. Tampoco la maquinaria del gobierno venezolano ha reaccionado y no ha enviado imágenes de Chávez, tal y como había hecho en el pasado.

La revista Businessweek recuerda que "esto sobrepasa los 18 días de silencio de junio de 2011 cuando médicos en La Habana le removieron de la zona pélvica un tumor del tamaño de una pelota de béisbol. A diferencia de previas convalecencias, (Chávez) no ha hecho uso de su cuenta de Twitter ni tampoco ha hecho llamadas a programas de televisión". También cita al analista venezolano Diego Moya-Ocampos: "En un país como Venezuela acostumbrado a tener a Chávez en el centro de la dinámica política, su ausencia es significativa. El hecho de que se fue sin dejar ningún video, foto o discurso de despedida es algo a considerar."

Vía libertaddigital.com

miércoles, diciembre 05, 2012

TEXAS QUIERE INDEPENDIZARSE DE LOS ESTADOS UNIDOS



El nacionalismo recorre el Estado de Texas. Los ciudadanos han recogido más de 100.000 firmas en solo un mes para pedirle a Barack Obama la independencia de los Estados Unidos de América.

Hasta 20 estados se han sumado a la petición de independencia que instigan los tejanos como reacción a la reelección de Barack Obama, según explica «The Telegraph».

La mayoría pertenecen a la mitad sur de Estados Unidos, la más conservadora. Alabama, Colorado, Arkansas, Florida, Mississippi, Missouri o Lusiana no están contentos con la reelección de un presidente democrata.

Cualquier persona mayor de trece puede inscribirse en la página web de la Casa Blanca y firmar a favor de la petición de independencia. De momento ya se ha rebasado con creces el umbral de las 25.000 firmas necesarias para que la administración Obama tenga la obligación de dar una respuesta oficial a la demanda, que probablemente sea un rotundo «No».

Los deseos de secesión de Texas no son nuevos. Ya en el año 2009 el entonces Gobernador de este estado, Rick Perry animaba a la insumisión. «El Gobierno federal está estrangulando a los estadounidenses con los impuestos, el gasto y la deuda». Perry sugirió que los tejanos podrían en algún momento «cansarse tanto que querrían separarse de la unión».

«Hay un montón de escenarios diferentes», dijo Perry. «Tenemos una gran unión. No hay absolutamente ninguna razón para que se disuelva. Pero si Washington continúa metiéndo el dedo en el ojo al pueblo estadounidense, ¿quién sabe lo que puede salir de eso?. Texas es un lugar muy especial y somos lo bastante independientes como para poder arrancar nosotros solos», recoge «The Huffington Post».

El estado de gran parte de la derecha es de puro desanimo y es cierto que Texas es junto con Hawai el único que ha sido independiente en algún momento de la historia de Estados Unidos. Pero de momento nada hace pensar que la sangre vaya a llegar al río y es probable que la acción se quede en la mera anécdota. 

Vía lanuevanación.com

CORREA Y LA PARANOIA CHAVISTA

 
 

Sus amigos bolivarianos lo hicieron en su momento y Rafael Correa no ha querido ser menos. A poco más de dos meses para las presidenciales en las que optará a la reelección, el presidente de Ecuador ya comienza a preparar el terreno y a calentar el ambiente. Para eso, nada mejor que denunciar un plan de la oposición para dar un golpe de Estado boicoteando los resultados.

En una entrevista a la cadena TeleSur, el ecuatoriano dijo que "buscarán (los opositores) repetir el golpe de Estado que llevaron a cabo en Venezuela y rompernos en lo moral y en lo familiar". Esto, dijo, porque "tratarán de deslegitimar el resultado electoral" y para eso "ya hablan de fraude electoral". Para Correa, el plan está claro: "No escatimarán esfuerzos en calumniarnos, desestabilizarnos y rompernos porque saben que en las urnas no nos ganarán".

Además de eso, Correa ya parece estar en campaña. Denuncia que la oposición no aceptará el resultado y ahora incluso comienza a desacreditar ya a sus rivales. El blanco, esta vez, ha sido Guillermo Lasso, un hombre ligado a la banca de su país que llegó a ser superministro de Economía en el gobierno de Jamil Mahuad, y asesor y embajador de Lucio Gutiérrez. Correa recordó que como presidente del Banco de Guayaquil fue uno de los responsables de la crisis de 1999: "Después de quebrarnos, los bancos intentan volver al poder. Es una desfachatez".

Apuntó también que "los bancos quebraron e incautaron los depósitos de los ecuatorianos en lo que fue la mayor confiscación de bienes privados de la historia, una acción llevada a cabo por un Gobierno que proclamaba a los cuatro vientos la propiedad privada". Ahora dijo, "el Banco Central les dio crédito y triplicó la emisión monetaria, bajando el precio del sucre, que después eliminó, lo que supuso una transferencia de 2.000 millones de dólares a las entidades financieras". "De esta forma –agregó– bajó también el valor de los ahorros de los ecuatorianos y quedó una enorme deuda, parecida a la que tienen ahora los países europeos, con lo que los ciudadanos pagaron la irresponsabilidad de la banca".

Vía libertaddigital.com

DEL EXTERMINIO ENTRE CUBANOS

Por Zoé Valdés

Llevo días muy ocupada y tratando de alcanzar el triunfo psicológico, vital y espiritual, que yo misma me he propuesto como objetivo principal: el de la indiferencia total y absoluta frente a todo lo que tenga que ver con Cuba y el castrismo. Hoy, sin embargo, vuelvo a caer en el desliz de escribir acerca del monotema.

Esa propuesta me la impuse a raíz de varios sucesos, personales y secundarios, y en primer lugar porque hace rato que me percaté de una realidad muy importante, y es que la libertad de Cuba, su ¿merecida democracia?, y la justicia, tardará en llegar, o no llegará nunca por el camino que van las cosas. Por varias razones, tanto la libertad, la democracia, la justicia, no son las conquistas esenciales que se ha trazado la mayoría de los cubanos. No, no es ni siquiera el éxito económico en pos del desarrollo del país el enigma dramático común a resolver. No, ¿y qué es entonces? Me preguntaba yo hasta hace muy poco. ¡Es el dinero, estúpida! Me respondí.

Los Castro forjaron una sociedad malévola, eso lo sabemos, salta a la vista por donde quiera que se la mire; pero hay que decir, porque todo habrá que decirlo, y hay que empezar a decirlo y a recalcarlo ya, que la base para que esa sociedad se convirtiera en lo que se ha convertido existía desde hacía mucho. ¿O no se acuerdan de cómo terminó Quintín Banderas? Barriendo calles. Como jefe de los barrenderos, sí, es cierto, pero con una escoba en la mano, y cuando se dispuso nuevamente a tomar las armas fue vilmente macheteado por las fuerzas de la Guardia Rural, en El Garro, un 22 de agosto de 1906.

O sea, que el odio, la envidia, la necedad, la desidia, la violencia y el interés por enriquecerse de manera individual y grosera -sin importarles nada más- de los cubanos, siempre ha persistido mucho más constante que de manera latente, además de modos perversamente latente y permanentes. Es un odio que también nos viene del mestizaje y sus consecuencias, que no fueron, como se dice, todas buenas y absolutamente maravillosas. La historia lo ha probado, y esa historia real e inhumana acaecida a Quintín Banderas lo demuestra.

Los cubanos y sus características, sumado al castrismo y al guevarismo, crearon el peor “hombre nuevo” que haya dado la historia del Caribe, muy cercano al “hombre nuevo” hitleariano (algo de lo que ya escribí en mi libro La Ficción Fidel). Es un ser hipócrita, burlón, descarado, maleducado, tramposo, tartufo, ladrón, mentiroso, zoquete, bambollero, delator o chivato, colaboracionista, interesado, bajo, lépero, violento, cruel, en fin, comunista. Un ser repulsivo, intolerante, mediocre, o sea, un ser deleznable dispuesto a exterminar a su semejante sin el más mínimo temblor de la mano y sin escrúpulos de ninguna clase.

De tal modo acabaron con el país, y acabaron con la gente triunfadora, con aquellos que se tuvieron que marchar al exilio. Aunque “marchar” es una palabra muy fina. Es curioso que para la mayoría de los cubanos Batista fue el único que huyó. No, perdón, todos huyeron. Todos huimos. De lo que haya sido, de lo que nos hayan hecho padecer, pero el exilio es principalmente fuga, huída. Y no somos los únicos exiliados de la historia, ni los únicos, como solemos creernos, en nada.

El exilio cubano triunfó porque se dio a la tarea de producir dinero, pero como además fueron bobos de la yuca, también se empecinaron en limitarse, con la ilusión de llegar un día a Cuba y empeñar sus ganancias allí, claro que para hacer más dinero. Al límite (ese es el lado “bobo de la yuca” del exilio y del “buen cubano”, del cubano del tiempo de antes) lo llamaron esperanza, nostalgia, o cualquiera de esas boberías que se les ocurren solamente a los cubanos.

Hago un aparte para señalar que entre toda esa gente que al inicio huyó al exilio, no había solamente gente buena y tronca’e’boniata, no, también estaban los bichos de toda la vida, los Guardia Rurales de siempre, y los Sembraditos, o sea, los que el castrismo sembró desde el principio para cuando llegara el turno del despelote y de los últimos estertores, les sacaran las castañas del fuego.

Ese tipo de exiliado –vuelvo al exiliado decentón- se creyó muy listo, muy vivo. Contra ellos –se decían- nadie podría, no se atreverían a tumbar sus emporios financieros y mucho menos sus altares super-morales. Aunque esa moralidad habrá que cuestionarla cuando en medio de la lucha por la libertad de Cuba se amasaban y sobaban los muslos de las jovencitas hijas de sus compañeros dejados atrás, encarcelados en las cárceles de Castro, o se otorgaba facilonamente la palabra en pos de una vana promesa. Como en todo lo cubano, la moralidad, o mejor dicho, el moralismo, iba hasta un punto.

Sin embargo, no contaron con lo que se avecinaba, con el fruto directo del castrismo, el famoso “hombre nuevo” de cuchillo entre los dientes.

Y el “hombre nuevo” les llegó al exilio, a Miami, con el cuchillo como mondadientes encajado entre los colmillos (haciéndose los recién comidos como en el poema cómico de Luis Carbonell, El Acuarelista de la Poesía Antillana); contándole el cuento de la Buena Pipa a los ancianos y a los tembones, y se los jamaron con papas. Exterminaron al exilio. Lo invadieron, lo hicieron picadillo desde su mismo corazón.

Los cubanos son los únicos seres que en lugar de aprender de los viejos, ponen a los viejos con la babita salida a oir y a aprender de las inexperiencias, o peor, de las imbecilidades de los jóvenes, y ¡qué jóvenes! Casi todos ex militontos de las juventudes comunistas.

¿Y cómo pudo suceder un fenómeno semejante? Ah, pues porque todo fue fríamente calculado, como en las mejores novelas de terror y misterio. N’á cosas del comunismo. Impusieron sus reglas: no se podía gritar, o había que reclamar bajito y moderadamente, porque por supuesto maldito aquel que se dedicaba a pedir libertad para Cuba si no lo hacía a media lengua, porque el mundo nos estaba observando, porque había que parecer más que decentes, refinados y educados, para que el mundo no nos juzgara mal, y pudiera entendernos mejor. Y así hicieron. ¿Qué obtuvieron como resultado y qué seguirán teniendo? El mundo se ha defecado mil veces en el exilio, llamándolo “mafia de Miami” como le ha dado la gana y siguiéndole la rima a Castro y al Consejo de Estado. ¿Por qué? Porque el exilio se fue extinguiendo bajo las órdenes del castrismo, que muy solapadamente introdujo en Miami el pandillerismo del “hombre nuevo” y sus lecciones castrocomunistas de pacotilla.

Entonces, al rato, el “hombre nuevo” se cansó de pinchar en el exilio, de doblar el lomo, y de no dar pie con bola, de mal usar las pocas neuronas invalidadas que le quedaban de su paso fetal y fatal por el castrismo. Y decidió regresar a Cuba.

Y por fin el “hombre nuevo” regresa y decide hacerse disidente, u opositor, esa modalidad nueva. Y de venderse al mejor postor. Llámese cualquier organización de exiliados “granteada” por los idiotas contribuyentes americanos, llámese el DTI, el FBI, la DSE, la Interpol, la CIA, Scotland Yard,  lo que sea, con tal de chivatear, y de paso enriquecerse con el dolor ajeno.

Amansaron, domesticaron, y compraron y pervirtieron a los periódicos del exilio, a la Radio y a la Televisión del exilio, sembraron prensa en el exilio que ellos llamaron moderada ¿Qué moderación puede existir en contra de una dictadura? Y convencieron a los gobiernos, entre ellos al gobierno estadounidense, y a los norteamericanos mismos, de que la mafia del exilio era peor que la dictadura castrista. No les falta razón, por otra parte: la dictadura castrista siempre ha sido infinitamente más eficiente.

Consiguieron dividir y exterminar al exilio y además ponerlo a trabajar en función de sus intereses. Lo doblegaron, y los rebajaron y están rebajando a financiarlos, a llenarles las arcas a los verdugos con el cuentecito de la oposición pacífica. Pero, que alguien me diga, ¿cuándo ha sido violenta la oposición en Cuba?
Los únicos que han sido violentos desde que empezaron a mandar en la isla han sido los Castro y el castrismo. ¿Quiénes fusilaron? ¿Quiénes ahorcaron? ¿Quiénes apedrearon, golpearon, torturaron y encarcelaron? ¿Quiénes enfrentaron a cubanos contra cubanos? Incluso, en la actualidad, hemos vuelto a la época de Quintín Banderas, aunque ahora ya no a machetazos, sino a picotazos, como hicieron recientemente con una adolescente negra, sobrina de una Dama de Blanco, a la que apuñalaron por el mero hecho de defender a cuatro miembros de su familia, mujeres honradas que pertenecen a esa organización disidente.

Si esto hubiera ocurrido en Estados Unidos ya Barack Obama estuviera diciendo que Berenice Héctor González, mulata, de 15 años, de la que ya he hablado en dos posts anteriores en este blog, y de la que otros han hablado, y de la que hoy se ocupa por fin ENH, hubiera podido ser su hija, como dijo anteriormente del joven asesinado Trayvon Martin. Pero a Barack Obama, como a la UNICEF, como a los demás, no les interesa una adolescente cubana, mestiza, apuñalada por una represora de un régimen dictatorial. Entre otras cosas porque no consideran que el régimen sea tiránico, porque la disidencia les importa un comino. Como no sea la disidencia diseñada por el mismo gobierno norteamericano, por la izquierda de caviar internacional, y por el raulismo light

¿Y por qué no nos consideran? Porque el mismo exilio se ha mantenido callado, demasiado discreto y restringido, profundamente obediente a las órdenes del gobierno norteamericano de turno, y de las señales de humo del Comité Central del PCC. ¿Han protestado los escritores y los artistas como seguramente habría ocurrido en otro país del mundo en contra de este abuso? ¿Se lanzaron los disidentes a las calles? ¿Las figuras de la oposición más famosas de la disidencia light han dicho algo? No.

En cuanto a los cubanos, bueno, ya me dirán ustedes, si en 1906 machetearon a un héroe negro de la Guerra de Independencia, qué de extraño hay que en el 2012 picoteen a una mulatica sobrina de una disidente “medio loca”, dirán los castristas de su tía.

Exterminado el exilio, ahora el siguiente paso es exterminar a la verdadera oposición, a la disidencia auténtica. Matan a los que de verdad se les reviran, sin concesiones, a los que no se dejan comprar, ni se regalan por una prebenda, ni se cambian por un premio, o por una promesa politiquera. Matan a los que jamás han tenido alojados o alquilados en sus divinas casas (porque nunca alcanzaron siquiera a tener un “mínimo espacio”, ése del que hablara el poeta nacional castrista, transformado por la magia de sus propios versos en disidente, Nicolás Guillén) a los sujetos más detestables, como a un abogado norteamericano defensor de los Cinco Espías con su puta habanera de turno. Matan a los que sirven, picotean a los que valen.

Así que no me hablen más de pacifismo, que los verdaderos violentos, los que de verdad están matando hace rato, asesinando cruelmente, los que de verdad sacaron las jeringuillas y los puñales, y andan picoteando en las calles, son ellos: los castristas. Y todavía me vienen a hablar de pacifismo y de la bobería que venden algunos cómplices, por cierto, a tremendos precios. Porque hoy en día, que un disidente en Cuba se declare pacifista y de este modo le haga el juego al régimen, lo puede conducir a convertirse en millonario, a acaudalar premios y más premios, e incluso a estar nominado a los EMMY’s. El pacifismo está bien cotizado allá donde la violencia hace ola. ¡No te jode!

Mientras tanto, la Guardia Rural de toda la vida, los castristas a los que estos mismos pacifistas defienden picotean y asesinan en las calles de Cuba, andan sueltos y sin vacunar por las calles de Cuba y de Miami, y del mundo. Y para colmo hay que callarse y ser pacifistas. Yo lo soy, siempre he luchado por la paz en el mundo, por la justicia, por la democracia. Pero entiendo cuando un pueblo no puedo sentirse más vejado y decide destrozar la tiranía que lo oprime con todas sus fuerzas y posibilidades. Y las posibilidades pacíficas bajo una tiranía son siempre pocas y frágiles.

¿Violencia, pacifismo? No, señores y señoras. Exterminio de los cubanos. Como mismo exterminaron al exilio exterminarán a las principales figuras de ese país, ¿tendría que citar nuevamente sus nombres, tanto a los vivos como a los recientemente violentamente asesinados? Exterminarán a los mejores valores de ese país, que es su juventud, y arrasarán con la poca inocencia y dignidad que aún nos queda. Y lo harán con la complicidad del mundo, y de los mismos cubanos, con los colaboradores de siempre, ahora tras la máscara del “hombre nuevo”, y de la “nueva oposición”, y del “nuevo exilio”, que no es más de lo mismo.

Ese mismo “hombre nuevo” que un día es vendedor de la FNAC o de cualquier mercadillo (lo que no es para nada un demérito, pero él sí que lo considera así), y además opina que la poesía es “inútil”, y otro día es poeta, hasta es considerado y se autodefine como un reputadísimo señor y profesor, y otro día es novelista, y otro día es disidente, y otro día es bloguero, y otro día es periodista, y al día siguiente es músico, y después es pintor, o un bailarín, y más tarde es… lo que sea, lo que le ponga el castrismo en bandeja de plata, con tal de acabar con la verdad y pisotear la vergüenza. Con el único propósito que tendrá invariablemente en mente: el de exterminar.
Pero eso fue lo que trajo el barco.

Y mi intención siempre ha sido nadar a mar abierta, libre.

Vía zoévaldés.net

A La Intemperie y su objetivo.



Vía nuevoacción.com

martes, diciembre 04, 2012

BACHELET, LA ZAPATERO CHILENA


Por Monica Mullor

En mi reciente estancia de mes y medio en Chile –coincidiendo con las elecciones municipales–, observé que la izquierda de todos los sabores y colores alberga la esperanza de que las próximas presidenciales las gane la expresidenta socialista Michelle Bachelet. Es éste un pronóstico que se da por seguro desde la izquierda y también desde el centroderecha.

Así las cosas, y curiosamente impulsada más por su ausencia que por su presencia en el debate político, Bachelet pareciera encarnar a la Gran Mamá del pueblo chileno, capaz de hacer realidad todos los deseos imaginables y poner la casa en orden, luego de los desastrosos años de gobierno de Sebastián Piñera, caracterizados por un gran crecimiento económico, los bajos índices de cesantía, las grandes reformas en educación, la lucha contra la pobreza extrema y las medidas en favor de la mujer; es decir, por las reformas que Bachelet no acometió en sus años de gobierno.

De vuelta en Madrid, y reflexionando sobre mi estadía en Chile, me quedo con lo mejor: allí los derechos van ligados a los deberes y se potencia el espíritu emprendedor. Los chilenos tienen conciencia de que todo cuesta, porque, por ejemplo, ni la universidad ni el sistema sanitario son gratuitos. Chile es un país que funciona y los chilenos parecen contentos con el gran progreso que están experimentando. Yo también.

El contagioso optimismo de los chilenos se desvaneció rápidamente cuando me reencontré con la desesperanza que agobia cada día más a los españoles. El desempleo no para de crecer y ya supera los 5,8 millones; el 52% de los jóvenes no tiene trabajo, 1,7 millones de hogares tienen a todos sus miembros en paro. No sin razón, en lo que va de año en Madrid se han celebrado ya más de 3.000 manifestaciones, autorizadas o no.

Este es el resultado de los años locos de España, de cuando estuvo gobernada por un colega socialista de Michelle Bachelet. ¿Lo recuerdan? Su nombre es José Luis Rodríguez Zapatero, que tiró la casa por la ventana e hizo que se olvidase la relación existente entre deberes y derechos, entre esfuerzo y resultado. Su política de promesas a destajo, de ofrecer múltiples derechos a la ciudadanía, como si fueran maná caído del cielo, hizo que España llegara a la situación en que está ahora: endeudada, embargada y desacreditada.

En tiempos de bonanza económica, el colega de Bachelet permitió que en España se inflaran muchas burbujas, empezando por la crediticia y la inmobiliaria, que a su vez condujeron a una burbuja política, sustentada en la acumulación de ingresos tributarios de todo tipo.

Los tiempos del despilfarro y del todo gratis de Zapatero dieron también lugar a la burbuja sanitaria. Todos los partidos políticos (sin excepción) coreaban al unísono que la sanidad pública sería siempre universal y gratuita, lo que condujo a un uso irresponsable de los recursos sanitarios. En el plano educativo, hace ya mucho que España optó por la vía populista argentina: universidad para todos y gratuita. Se apostó por la cantidad y no por la calidad, lo que llevó a la masificación de la educación superior, que abrió sus puertas a estudiantes poco preparados. Y así continúa hasta hoy la universidad española, navegando en un mar de mediocridad institucionalizada. Por eso no es de extrañar que España no tenga una sola universidad entre las 150 mejores del mundo. En el ámbito de las infraestructuras, los políticos (con dinero de los fondos europeos) invirtieron miles de millones de euros en la construcción de aeropuertos sin viajeros, autopistas sin automóviles, palacios de congresos sin congresos, tranvías y trenes de alta velocidad sin pasajeros.

Fueron los años del populismo desenfrenado del Estado de Bienestar, de la generosidad irresponsable del Estado y la inflación de derechos. Su efecto más dañino fue una concepción falsa del progreso como algo conquistado de una vez y para siempre. Todo era un engaño: los tan mentados derechos no estaban pensados para momentos de verdadera necesidad, cuando muchos pierden su empleo y caen en la indefensión. Solo podían pagarse en situaciones de bonanza económica, no en tiempos como los que vive España desde hace ya cuatro años.

Resumiendo: el socialista Rodríguez Zapatero embaucó a los españoles, y ahora a España no le queda más que mendigar el dinero que precisa.
 
Nadie sabe lo que Bachelet se propone realmente, pero los ávidos de derechos y los beneficiarios del clientelismo ya están golpeando la puerta. Su juego de diva ausente a lo Garbo le está resultando de maravilla, y tal vez le sirva para ser elegida. Pero tendrá un problema. Un día deberá también gobernar y aguantar el chaparrón de las ilusiones frustradas, especialmente entre el izquierdismo más militante, que ha crecido alentado por el izquierdismo moderado de la Concertación, deseoso de hacer ingobernable el país para que crezca la nostalgia por Mamá Michelle.

La crisis de los países del sur de Europa, en especial la española, es una advertencia para Chile y los chilenos, un llamado a que no se dejen embaucar por argumentos populistas sobre las supuestas maravillas de los Estados de Bienestar.

Vía libertaddigital.com

AGIRRE: "QUE NO SE ENGAñE NADIE, CUBA SERA LIBRE"


 Díez y Aguirre, en el acto de la disidencia cubana | EFE

 

Apenas medio año después de la muerte de Oswaldo Payá y Harold Cepero, la disidencia cubana se ha dado cita en un homenaje en Madrid, para mantener vivo el recuerdo de ambos y constatar "que su esperanza está aún en el resto de los cubanos". Entre otras personalidades, han acudido al acto la expresidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre y la líder de UPyD, Rosa Díez.

"Que no se engañe nadie, ni los castristas : Cuba será libre" comenzó diciendo la presidenta del PP madrileño quien consideró imparable el proceso de transición democrática, que se hará "siguiendo el modelo que Payá diseñó con valentía heroica durante toda su vida". Aguirre sostuvo que "para los países occidentales que compartimos las mismas raíces culturales, la existencia de una dictadura como la cubana es motivo de vergüenza y una llamada a nuestra responsabilidad". La popular elevó el compromiso para los ciudadanos españoles, porque, según dijo "tenemos más responsabilidad que nadie a la hora de plantar cara y colaborar con la disidencia, para lograr que Cuba vuelva a ser libre y deje de ser una anomalía siniestra entre las naciones de Occidente a las que Cuba pertenece".

La expresidenta recordó que dentro de unos días, la dictadura sumará su cumpleaños número cincuenta y cuatro. "Son los últimos comunistas en el poder en todo Occidente y han hecho todo lo posible para acabar con la conciencia crítica de los cubanos", expresó Aguirre, recordando la absoluta falta de libertades en la isla, así como las torturas físicas, de las que, según indicó "el Che Guevara era maestro, un personaje siniestro aunque siga siendo culto de ignorantes".

Para Esperanza Aguirre, la evidencia de que tantos años de tiranía "no han acabado con el ansia de libertad de los cubanos" es, precisamente, Oswaldo Payá. Alabó su coherencia e integridad personal y política, y destacó que le sorprendió especialmente "el exquisito cuidado que ponía en cada una de sus palabras, para no caer en el odio, en resentimiento ni el revanchismo". Definió al disidente fallecido como "un líder nacional en todo el sentido de la palabra, y será difícil que otro concite sus voluntades y esperanzas". Pero no imposible. Porque, según Aguirre "gracias a estos opositores que han plantado cara a la dictadura son mucho los cubanos que han sentido el olor y el sabor de la libertad, y el que solo una vez lo huele, o intuye lo que es ser libre, será siempre enemigo de la falta de libertades", indicó.

La expresidenta, que concluyó su alocución al grito de "¡Cuba libre! -como le habría gustado a Oswaldo-" señaló que dejar de luchar "un solo minuto por la libertad de cuba, nos convertiría en indignos".

 

"Vivía en Cuba y luchaba en Cuba"


Como Esperanza Aguirre, Rosa Díez también recordó a Oswaldo Payá por una característica personal que le impactó al conocerle: "Me sorprendió su mesura, era un hombre que cuidaba mucho no herir a nadie. Ese es su calificativo", señaló. La líder de UpyD alabó la trayectoria de Oswaldo Payá, que se le antojó inabarcable "el Proyecto Varela, su liderazgo sus escritos...", enumeró. "Pero sobre todo, era un optimista, tenía ese optimismo de quien sabe que tiene la verdad de su parte. Aunque en Cuba, o eres optimista o estás en el psiquiátrico" apostilló.

Díez relató cómo fue su encuentro con el disidente en La Habana, en 2010, donde conoció a Payá "como mejor se conoce a las personas, en su casa" y quedó impresionada ante la sonrisa perpetua de alguien que vive "en una situación de miedo cotidiano y que hizo lo más difícil: luchar contra la dictadura desde dentro, incluso con los elementos del régimen. Él vivía en Cuba y luchaba en Cuba". Rosa Díez reflexionó acerca de lo "fácil que es a veces hablar de lo que hay que hacer o no en los sitios que hay dictaduras, diciéndolo desde fuera". "Lo difícil es lo suyo" dijo, en referencia a Payá "recoger once mil firmas una a una, en un lugar en que cada árbol es un policía o un confidente" dijo, ensalzado su valentía.

Además, Díez quiso hacer un recordatorio: "En Cuba no hay oposición, la oposición es para las democracias. Ellos son disidencia, los que arriesgan la vida para no ser del régimen" indicó, poniendo el acento en que "es su vida la que se juegan cotidianamente para hacer cosas que aquí no cuestan nada".

La política vasca explicó que comprendió a Oswaldo "incluso cuando no le conocía" porque otra de las palabras que le describía y que más repitió fue "la palabra libertad. Y cuando tu vida política se ha movido en torno a esa palabra entiendes a quien respira por decirla". Díez afeó la conducta a "aquellos progresistas que no veo por aquí hoy" porque "no hay nada más progresista que acompañar a aquellos que arriesgan su vida por la libertad de todos". "Echo en falta aquí a algunas gentes", remarcó

 

Posición de la UE y la muerte de Payá


El homenaje ha puesto de manifiesto el fortísimo impacto que aún supone para la disidencia la desaparición de una figura como la que supuso Oswaldo Payá. La mayoría, aún se debate entre la desesperanza y o el ansia por seguir adelante. "Muchos creían en él como el próximo presidente" reconocieron algunos de los asistentes al acto, que aún se resienten tras la pérdida: "Él era realmente la esperanza y la esperanza murió. La esperanza de mi pueblo murió en julio del año pasado". 

Pero tras la tragedia, van aflorando la esperanza y las ganas de continuar la batalla, que ya tiene marcado dos dos objetivos a corto plazo: conseguir que la Unión Europea no "de más oxígeno" a la dictadura con el acuerdo bilateral que estudia con La Habana, y que un organismo internacional e independiente investigue las circunstancias de la muerte de Oswaldo Payá, que la disidencia considera aún no está "completamente aclarado", tesis compartida por Aguirre. 

"Al ser contemporáneos a veces nos cuesta reconocer a los héroes de nuestro tiempo, reconocer el heroísmo", dijo Guillermo Aveledo, de la Mesa por la Unión Democrática de Venezuela. "Payá es un héroe de nuestro tiempo y así merece ser recordado", señaló. El acto acabó con un sentido homenaje en el que se hizo un llamamiento a continuar el legado de Payá, que aún permanece vivo por la iniciativa fundada por el disidente: El camino del Pueblo

Vía libertaddigital.com

lunes, diciembre 03, 2012

WINSTON CHURCHILL : PROFETA EN CUBA


Wiston Churchill en su despacho de trabajo, a los 80 años.
 
Por Armando de Armas 


Pero estos hombres no sólo tendrían en común el haber estado en una misma guerra, aunque en distintos bandos, sino que, más importante aún, ambos serían enormes estadistas al tiempo que enormes escritores y que, política que suele empañar a las letras, ambos llegarían a ser más conocidos como estadistas que como escritores; en el caso de Churchill a pesar de haber sido galardonado con el Premio Nobel de Literatura en 1953.

En 1895, recién conseguido su primer despacho de oficial y con tan sólo 21 años de edad, Churchill se las arregló para ser destinado a Cuba en calidad de observador militar y periodista, pero parece ser que el impetuoso inglés también tomó parte en los combates hombro a hombro con los íberos. En sus informes y artículos acerca de la experiencia cubana se aprecia, por una parte, los típicos prejuicios etnocéntricos expuestos con la ingenuidad propias de esa edad y, por la otra, un pragmatismo que le permite valorar adecuadamente el escenario de la guerra, sobre todo en lo concerniente a la situación real de los isleños insurrectos que les impediría ganar la contienda por su propia cuenta, al menos no sin ayuda de una potencia extranjera como finalmente ocurrió; algo que, curiosamente, también pudo apreciar Ferrara desde las filas opuestas.

El futuro Nobel de Literatura escribe en sus informes: “... A la mañana siguiente se encontraban en Sancti Spíritu, por aquel entonces un lugar insalubre. La columna del General Valdéz era batida por la fiebre amarilla y por otras enfermedades tropicales. Al día siguiente de marcha llegaron al pueblo de Iguará, sitiada por los insurgentes para evitar que entraran suministros a la población.

El 29 de noviembre llegaron noticias de que 4.000 insurgentes bajo el mando del General Máximo Gómez estaban acampados a pocos kilómetros al este de Iguará, y a las 5 de la mañana del 30 de noviembre de 1895 el General Valdéz emprendió la marcha con la intención de entablar combate con los insurgentes. Todavía estaba la niebla de la mañana cuando la columna española se vio envuelta en el fuego enemigo”. Mientras que en misiva desde el lugar de los hechos Churchill escribe a su madre: “El General, es un hombre muy valiente, vestido con su uniforme blanco en su caballo gris, gritando órdenes a lo largo de la línea de tiro española, con las balas pasándole muy cerca. Él iba al frente de la infantería en el avance que permitió ganar 500 yardas al enemigo. Tuvimos mucha suerte de no perder muchos más hombres de los que perdimos, pero esto se debió a que los rebeldes no tenían ángulo de tiro. El General me recomendó para la Cruz Roja (una condecoración que se daba a los oficiales españoles), y al bajar del tren al día siguiente me encontré al Mariscal Martínez Campos y a toda su camarilla, que me felicitaron y comunicaron que la condecoración llegaría en breve”. Curiosamente, tanto Churchill como Ferrara desarrollaron su aventura militar cubana mayormente en la misma geografía: Las inquietas Villas.

Posteriormente Churchill escribiría en el Saturday Review del 7 de marzo de 1896: “Es imposible que ellos ganen una simple batalla o conquisten una ciudad. Su ejército consiste en su mayoría en mulatos indisciplinados”. Y es que lo apreciado por el británico en las fuerzas mambisas parece que no le hacía precisamente optimista respecto a que, una vez arribadas al poder, ofrecieran una alternativa mejor para la isla que la emanada de la metrópoli española. Así, el 15 de febrero de 1896 asegura en el mismo Saturday Review: “La victoria rebelde ofrecería muy poco beneficio para el mundo en general y para Cuba en particular” (...) “Aunque la administración española es mala, el gobierno cubano podría ser peor, igual de corrupto, mas caprichoso, y mucho menos estable. Por todo ello sin duda las revoluciones serían periódicas, la propiedad insegura y la igualdad desconocida”. Bueno, la verdad es que las palabras del futuro primer ministro inglés denotan una suerte de don profético; a los hechos de la historia posterior nos remitimos.

Más o menos por esa misma fecha de los artículos en el Saturday Review, escribe a su amigo Bourke Cockran: “Espero que los Estados Unidos no fuercen a España a dejar Cuba, a menos que estén preparados para aceptar la responsabilidad de los resultados de dicha acción. Si a los Estados Unidos les importa tomar Cuba, lo cual sería un golpe muy fuerte para España, debería de ser de la mejor manera posible para el mundo y para la isla. Pero mantengo que sería algo monstruoso si lo único que van a hacer es crear otra República sudamericana, que aunque degradada e irresponsable es apoyada en sus acciones por los estadounidenses, sin mantener ningún tipo de control sobre su comportamiento”. Luego, en Churchill apreciamos una dialéctica decantación en que parece apostar siempre por el mal menor, a favor de los intereses de una isla que, por extrañas sincronías, parece haber estado en el centro de muchos de sus juveniles desvelos.

   
Churchill y Roosevelt en la Conferencia de Yalta.

No obstante, con esa sabiduría suya para pactar con la sombra, como el mismo Ferrara, como todos lo grandes que en el mundo han sido, cuando Estados Unidos entró en la guerra contra España, en 1898, las simpatías de Churchill estuvieron de parte de los estadounidenses y, sobre todo, de los cubanos, pues coherente con su pensamiento expresado dos años atrás, vislumbró la oportunidad de crear un gobierno fuerte y estable para Cuba: “América puede dar a los cubanos la paz”, asegura en una entrevista al Morning Post del 15 de Julio de 1898, “y quizás la prosperidad volverá. La anexión norteamericana es lo que debemos apoyar todos en este momento, aunque quizá no debamos apoyarlo mucho tiempo.”

Churchill, nacido en 1874 y muerto en 1965, se graduó en la Real Academia Militar de Sandhurst, pero, las mediocres calificaciones obtenidas lo obligan a ingresar en el Ejército, y como oficial del Cuarto de Húsares, es que participa en 1895 como observador en la Guerra de Independencia de Cuba, para pelear luego en la India, en 1898 y, al año siguiente, en África del Sur, destinos donde también ejerció como corresponsal de guerra para periódicos londinenses, en lo que sería el despegue de una carrera literaria que finalmente lo llevaría a la cúspide con una voluminosa obra donde destacan: Savrola (1900), La crisis mundial (1923-1929), La Segunda Guerra Mundial (6 vols., 1948-1953), así como Historia de los pueblos de habla inglesa (1956-1958).

En la guerra sudafricana de los bóers es hecho prisionero, pero la espectacular fuga que protagonizó y su posterior actuación en las fuerzas que rompieron el cerco de Ladysmith, le dieron al escritor la popularidad que le impulsaría decisivamente en los albores de su carrera política, donde sería subsecretario de Estado para las Colonias  y ministro de Comercio e Interior y, para 1911, al incrementarse la tensión internacional, Primer Lord del Almirantazgo, puesto desde el que impulsó una rápida modernización de la marina y el desarrollo de la aviación, convencido como estaba, con esa su proverbial visión profética, de que el estallido de la que después sería conocida como Primera Guerra Mundial era inevitable.

En 1915 y en plena contienda, es considerado responsable del desastre de Gallípoli, en el intento de abrir los Dardanelos, por lo que dimitió de su cargo, para reingresar en el Ejército y combatir en el frente occidental. Llamado nuevamente por el primer ministro Lloyd George, sería designado ministro de Armamento en 1917 y de Guerra y del Aire en 1918. Entonces, como ocurre a los que no se limitan a repetir lo que el común de los enanos del circo quiere oír, su oposición a hacer concesiones a las aspiraciones independentistas de la India y el escaso eco que tenían en el Gobierno sus advertencias sobre el peligro que representaba para la seguridad internacional el desarrollo del socialismo de los nazis en Alemania, terminan por marginarlo durante largo tiempo de los puestos de poder. Así, en 1939, en vísperas del estallido de la Segunda Guerra Mundial (esa que había venido anunciando sin que la sociedad inglesa ni el apaciguador Chamberlain le hicieran caso) es restituido en su cargo en el Almirantazgo y, al año siguiente, iniciada ya la carnicería, se convierte  en primer ministro, al frente de un Gobierno de coalición.

Churchill, fogueado en la guerra de Cuba, supo encarnar el espíritu de resistencia de la nación inglesa, dotado de una férrea voluntad y prometiendo al pueblo británico no el arreglo con el enemigo para la paz esclava, o de los esclavos, sino sangre, sudor y lágrimas, fue el responsable de las principales decisiones durante el ataque de los aviones de la Luftwaffe a las islas Británicas y participó en la preparación de la campaña de El Alamein, 1942, además de desempeñar un papel crucial en la conservación de la frágil alianza con el comunista Stalin (a quien sabiamente consideraría aún peor que Hitler), y de establecer un estrecho contacto con el presidente estadounidense Franklin D. Roosevelt, con quien firmó la Carta del Atlántico. Por otro lado, el gran estratega inglés tuvo así mismo una intervención decisiva en las conferencias de Casablanca, El Cairo, Teherán, Yalta y Potsdam, cónclaves que cambiaron el curso de la guerra y diseñaron el mapa político del mundo de la segunda mitad de la centuria número XX. En 1945, finalizada la contienda, pierde las elecciones, pero en 1951 accede nuevamente al cargo de primer ministro, que desempeñó hasta 1955, pero antes, en 1953, es galardonado con el Premio Nobel de Literatura y, en 1963, el Congreso de Estados Unidos lo nombra ciudadano honorario de este país. Ciudadanía que merecería no sólo por haber sido un baluarte de la libertad individual en el mundo, sino porque Winston Churchill, nacido en el Palacio de Blenheim, propiedad de su abuelo, séptimo duque de Marlborough, era hijo de lord Randolph Churchill y de la estadounidense Jennie Jerome.

Entre los muchos aspectos, digamos, peculiares, en la personalidad de de Winston Churchill está su capacidad para anticiparse al futuro, don del que pudiéramos decir que deja constancia ya desde sus informes, misivas y artículos sobre la guerra de Cuba, y después desde su privilegiada posición de poder en su país, en que pudo hacer alarde de su eficacia en la interpretación de la situación del mundo y que le permitiría prevenir acontecimientos posteriores como la I Guerra Mundial, aunque sus advertencias, como casi siempre ocurre en estos casos, no fueron escuchadas. La popularidad alcanzada por el eminente escritor se sustentaría sobre todo en el poder de anticipación a la realidad, como ocurrió cuando, posteriormente, advirtió del peligro que suponía para Gran Bretaña y el mundo el desarrollo del nazismo de Adolfo Hitler. Así, en 1938, el Acuerdo de Munich, acuerdo por el cual Inglaterra y Francia eran obligadas a ceder ante Alemania, hizo finalmente ver a muchos la capacidad de anticipación de que Churchill había hecho gala. Además cabe destacar que Winston Churchill fue el primero en definir el término "telón de acero" con el que se hacía referencia a las dictaduras comunistas que bajo la égida de la Unión Soviética sometían a los pueblos de Europa del Este.

Churchill fue el principal promotor de la política y el pensamiento anticomunista anglosajón en todo el mundo durante el siglo XX. En 1946 visitó Estados Unidos y pronunció su famoso discurso en Fulton, Missouri, en el que siguió advirtiendo a Occidente, especialmente a Estados Unidos, de la política expansionista del imperio de los comunistas soviéticos, favoreciendo una estrecha alianza angloamericana contra los marxistas artillados hasta los dientes. Antológicas serían las siguientes frases de Churchill para definir el socialismo: 1- “El socialismo, es la filosofía del fracaso, el credo a la ignorancia, la prédica a la envidia. Su virtud inherente es la distribución igualitaria de la miseria." 2- "Ningún sistema socialista puede ser establecido sin una policía política." 3- "Que el tener ganancias es reprochable es un concepto socialista. Yo considero que lo verdaderamente reprochable es tener pérdidas." Ya desde su época de ministro de Armamento en 1917 y de Guerra y del Aire en 1918, el triunfo y consolidación de la revolución bolchevique en Rusia, vienen a convertirse en una obsesión para Churchill y quiere, a toda costa, enviar tropas en ayuda de los ejércitos blancos que luchan contra los rojos, de quienes asegura que “son enemigos del género humano” y que gobiernan “a golpes de masacres y asesinatos en masa” (...) “De todas las tiranías de la historia, la tiranía bolchevique es la peor, la más devastadora, la más envilecedora”, pero en el gabinete se oponen, y entonces propone enviar dinero y armas a Denikin y Kolchak, los jefes anticomunistas, pero tampoco tuvo éxito, demostrando una vez más no sólo su proverbial don profético, sino la proverbial ceguera de los políticos al uso y al abuso, pues de haber sido apoyado en sus planes antibolcheviques la humanidad, quizás, se hubiese ahorrado los más de cien millones de muertos que luego costó (y cuesta aún en lugares como Corea del Norte, China y Cuba) a la humanidad el comunismo, un régimen que Ronald Reagan, otro grande y en buena medida heredero ideológico de Churchill, definiera después como el imperio del mal.

Quizá podría aventurarse que el don de lo profético es lo que conduce a Churchill al nivel de considerársele por muchos como el más grande estadista de todos los siglos, una grandeza que permite, y de alguna manera exige, verle en múltiples dimensiones del devenir, y una de esas dimensiones, a la que por cierto algunos atribuyen su don de la previsión, y por ende, su grandeza como estadista, y su grandeza en todos los órdenes, sería la dimensión del ocultismo. Pero, en lo que no parece haber dudas es en el hecho de que Churchill se consideraba a sí mismo como un ser providencial ungido y urgido por la misión de iluminar al mundo y salvar a la Gran Bretaña porque, en su vislumbre, y en la de otros personajes protagónicos en el escenario de la Segunda Guerra mundial, ésta no sería una simple guerra, sino una que alcanzaría proporciones cósmicas de enfrentamiento numinoso entre las fuerzas de la luz y las tinieblas. Entre esos personajes se encontrarían no sólo Churchill y Hitler, sino el mismísimo temible general norteamericano, George Smith Patton, quien estaría seguro de la reencarnación hasta afirmar que en todas sus vidas anteriores siempre había sido guerrero, un legionario romano, un mariscal napoleónico, o nada menos que Aníbal, en unos avatares que lo llevarían a través de los siglos en una sanguinaria sucesión de conflictos que no serían otra cosa que la historia misma del hombre.

En 1940, al ser elegido para encabezar el gobierno de coalición, una de las primeras medidas oficiales de Churchill fue declarar un día nacional de oración y pedir un minuto de silencio cada día, a las nueve de la noche, antes de la emisión de las noticias, y durante el resto de la guerra, sobre lo cual dicen que Hitler comentó no se sabe si en serio o en sorna: "Ésta es el arma secreta más potente de Churchill". Pero, si en ese sentido parece ser que Hitler estaba armado de un auténtico poder de hipnotismo sobre las masas, conexión con el inconsciente colectivo pangermánico, también parece ser que Churchill tenía el poder de comunicar con el psiquismo profundo de los anglosajones y aliados en general; probablemente a eso se refería el presidente John Kennedy en el discurso con motivo del nombramiento de Churchill como ciudadano de los Estados Unidos, al decir: "usted ha comprendido el verbo como un arma de guerra".
  
Foto de Oscar Ferrara

Se asegura que Aleister Crowley, el famoso ocultista británico, fue quien asesoró a Churchill para que propagara el signo de la victoria, o Thumbs Up, el que se produce cuando se levanta el dedo pulgar para expresar afirmación o victoria, que a menudo usaba el mandatario y que, según los ocultistas, haría ganar la guerra sobre los nazis o bestias pardas. En ese orden de cosas, Crowley, que además de esotérico era escritor, publicó un pequeño panfleto que contiene poemas relacionados con el tema, titulado Thumbs Up: A Pentagram - a Pentacle to win the war, para que también lo usaran los soldados en combate.

Y es que, en esas mismas categorías binarias entre la luz y las tinieblas, parece haber oscilado la vida misma de Wiston Churchill; empezando porque hay indicios de que padecía del síndrome maníaco depresivo, o desorden emocional bipolar congénito o hereditario, enfermedad mental a la que definía como su "Perro Negro" y que se remontaría muy atrás en su linaje. Lord Moran, uno de sus biógrafos, ha escrito que Churchill aseguró en varias ocasiones que siempre evitaba quedarse de pie al borde del andén de un tren expreso o cerca de la borda de un barco porque, como el mismo estadista decía, "una decisión de un segundo acabaría con todo".

Pareciera que, por otro lado, la afición de Churchill por el alcohol no sería precisamente un secreto de estado, hasta el punto de que el mismísimo Hitler pretendía denigrar públicamente al político inglés haciendo burla de su alcoholismo, y de que, para colmo, los enemigos políticos en su propia patria también intentaban atacarle por el mismo húmedo lado. Así, en 1946, la diputada Bessie Braddok y Churchill protagonizaron un duelo verbal que pasaría a los anales de los chistes sobre beodos, cuando la primera le disparó durante una recepción: "¡Está usted borracho!", y el segundo le respondió: "Sí pero yo mañana estaré sobrio y, en cambio, usted seguirá igual de fea". Las fotografías tomadas a la dama en cuestión darían la razón al perspicaz Churchill.

No obstante sus tinieblas, o quizá por ellas mismas, el mundo no podrá olvidar su refulgente luz, esa que le pulsa y propulsa para que, a punta de intuición e intriga, firmeza y ferocidad, coraje y candor, Churchill pudiera un día ponerse a la cabeza de la Gran Bretaña inmersa en los peligros de la cerrada noche de la Segunda Guerra Mundial; estadista entero, escritor sin miedo a la palabra, a la palabra sin pervertir; componentes que, en definitiva, lo hacen un paladín como ningún otro frente a esas ideologías carniceras y concentracionarias, quiere decir, frente a esos socialismos sostenidos en las figuraciones del fascismo y el comunismo, nacionalista el uno, internacionalista el otro, el uno para matar al judío, el otro para matar al burgués, ambos para matar al hombre, al individuo, a la inteligencia; totalitarios y supramodernos en suma. Pero, para obtener eso, para ser ese paladín, tenía que saber dar, estar dispuesto a dar, de la misma medicina que los mesiánicos dan, mesiánicos como marxistas, o mesiánicos como arianistas, misma hez, hez que se dice heroica, medicina como la muerte, o la muerte como medicina; requisito insoslayable que el mandatario británico habría de cumplir para devenir en la manifestación de un darma que le situaría entre los homagnos de la historia, porque, digámoslo de una vez, Churchill no escaparía a la índole de lo ineluctable determinando que cada árbol de ramas que crecen hasta el cielo no puede sino hundir sus raíces en el infierno.​​

Vía martinoticias.com

domingo, diciembre 02, 2012

EL NEGRO EN CUBA

Por Esteban Fernández
 
No es nada nuevo, desde los primeros meses de implantada la dictadura  castrista se vio la discriminación contra los negros. Quizás fue una discriminación distinta porque al principio abrieron las puertas de clubes sociales a los negros, y les dijeron que desde ese instante se acabó el racismo en Cuba. Y casi todos vimos eso con buenos ojos.  
 
Pero, acto seguido les “cobraron esos favores” exigiéndoles sumisión incondicional. Es decir, los racistas hermanos Castro les dijeron tácitamente a la población de color: “Ya pueden entrar en el Miramar Yacht Club,  pero deben ser sumisos a nuestros mandatos y consignas, y vayan a cortar caña”...  
 
En una época- no sé si todavía es igual- había que ir a la Jefatura de Policía a “presentar los papeles para obtener el permiso de salida del país” y si a todos nos trataban mal a los negros los trataban peor.  
 
Recuerdo que el día en que yo fui coincidí con un distinguido y correcto mulato güinero. A mí apenas me dirigieron la palabra, mientras al señor de color entre risotadas le decían: “Cacho de niche ¿Y tú que diablos haces aquí, tu no sabes que la revolución se hizo para los negros, y que en los Estados Unidos los negros tienen que tomar agua en bebederos diferentes a los blancos?”...   
 
Lo único que el decentísimo señor les respondió fue “Me voy para norteamerica porque mis dos hijos están allá”... Les aseguro que ese coterráneo que era abogado y sobrino de un Magistrado del Tribunal Supremo de Justicia jamás había sido humillado de esa forma en la Cuba republicana.   
 
Pero hay un chiste al respecto mucho mejor: Le dicen al negro que quería salir de Cuba: “¿Tú no sabes que en los Estados Unidos les echan los perros a los negros para que los muerdan?” Y el negro les respondió: “No hay problema, para evitar eso lo único que tengo que hacer es subirle las ventanillas a mi Cadillac del año”... 

El propio Fidel Castro cuando fue a visitar a los combatientes de Playa Girón presos le pasó por el lado a un negro brigadista y se paró y le dijo: “Oye, ¿ tu no sabes que ahora los negros se pueden bañar libremente en todas las playas?”...Y el inolvidable Tomás Cruz le respondió: “Oh, yo no vine aquí a bañarme en las playas sino a liberar a mi patria del comunismo”...  
   
Y eso nunca ha mermado, consideran que los negros, más que el resto de la población, deben ser testaferros del régimen imperante. Sinceramente, no creo durante los años de los esclavos estos estaban obligados a aplaudir y aupar a la esclavitud.  
 
Y a través de todo el proceso ha sido muy difícil encontrar a negros en las altas esferas de la nomenclatura. En una época tenían a Juan Almeida de señuelo y después a Esteban Lazo. Y que conste que Fidel y Raúl siempre se han referido a ellos como "el negro" Almeida y "el negro" Lazo... Y este último en el Comité Central lo llaman “El Gori Lazo”...  
 
Hay varios generales negros, pero ¿saben ustedes por qué? Porque a la hora le llevarse gente para Angola y Mozambique se ensañaron con los negros, con la excusa de que allá se podían confundir con los nativos. Y varios negros guapearon, pelearon y hubo que darles grados y hasta estrellas. Y no les quedó más remedio que aceptarlos a ragañadientes. De todos los miles de negros que se inscribieron en las milicias sólo Sixto Batista llegó a General.   
 
Sobre la situación actual he leído muchos artículos de los escritores Zoé Valdés y Aldo Rosado, que explican lo recio que llevan a los negros verdaderamente disidentes como Sonia Garro y su esposo Ramón Muñoz, aquel que ustedes recordarán que se subió a la azotea de su casa con un machete en la mano barriendo el piso con la satrapía. Y también Alfredo Cepero ha detallado muchos de los abusos y discriminaciones contra el doctor Oscar Elías Biscet... 
 
Y por último reto a Raúl Castro a que dé el nombre de una negra castrista que pueda ir a New York a pasear con zapatos Louis Voitton de mil dólares, cartera de dos mil dólares Gucci, y un reloj Rolex en la muñeca como lo acaba de hacer su nieta Vilmita.

Vía nuevoacción.com