¨…Dos peligros tiene la idea socialista, como tantas otras:-el de las lecturas extranjerizas, confusas e incompletas, - y el de la soberbia y rabia disimulada de los ambiciosos, que para ir levantándose en el mundo empiezan por fingirse, para tener hombros en que alzarse, frenéticos defensores de los desamparados…¨(Tomo 3, 168). Jose Marti

sábado, octubre 20, 2012

A La Intemperie. Con Carlos Goicolea.



Vía nuevoacción.com

LA MUERTE DEL TIRANO Y LA SALVACIÓN DE LA PATRIA.


Por Alfredo M. Cepero
Sígame en: http://twitter.com/@AlfredoCepero

Desde el 23 de junio del 2001, en que sufrió un desvanecimiento en el curso de un acto público en El Cotorro y el 21 de octubre del 2004, en que se fracturó la rodilla izquierda durante otro acto en Santa Clara, los pronosticadores del futuro y los auto proclamados analistas políticos han matado a Fidel Castro docenas de veces. En las últimas semanas, las noticias de su muerte se han difundido en lugares tan remotos como Santiago de Chile, desde donde me llamó en busca de confirmación mi amiga Luisa Navea, periodista de la Segunda de la Hora. Pero como todos los tiranos, que se aferran a la vida para seguir martirizando a sus pueblos, Fidel Castro se niega tercamente a morir.

Por otra parte, sus víctimas y adversarios seguimos paralizados y esperando que se lo lleve el diablo. Esa parálisis de más de medio siglo constituye una vergüenza nacional que los cubanos de tres generaciones tendremos un día que explicar a las futuras generaciones de cubanos. Repito, tres generaciones. Porque la responsabilidad por el reino de terror de Fidel Castro no es de una sola generación, de un solo partido, ni de un solo hombre como afirman quienes, a la manera de Pilatos, pretenden lavarse las manos y rehúsan aceptar responsabilidades. La culpa es de todos, la tarea es de todos y la gloria de la reconstrucción será de todos.

Mientras tanto, el tirano sigue respirando gracias a la esmerada atención médica que le proporcionan quienes lo necesitan como amuleto para prolongar por medios artificiales la vida de un régimen que murió hace ya mucho tiempo. El Mesías de 33 años, que en 1959 bajó de la Sierra Maestra con aspiraciones de convertirse en la simbiosis de Martí y de Bolívar, morirá maldecido por el pueblo que una vez lo idolatró. Sobre todo, ha vivido lo suficiente como para ser testigo del fracaso rotundo de un sueño colectivo convertido en pesadilla por la megalomanía y la maldad de un engendro genuinamente diabólico.

El Fidel Castro de 86 años es por estos días un bufón senil y un amasijo de huesos, flemas, pellejos y excremento que deben producir un asco insoportable a quienes tienen la ingrata tarea de cuidarlo. Ese ha sido su más justo castigo. Eso sí, no tengamos la menor duda de que, en un tiempo que ya no parece lejano, el tirano fracasado, balbuciente y mal oliente irá a reunirse con su padre en el infierno.

En ese momento, el pueblo de Cuba podrá de nuevo respirar en libertad e iniciar el camino hacia la reconstrucción nacional a través de un sistema de democracia representativa. Pero, para que la libertad sea completa y la reconstrucción sea sólida y perdurable, los cubanos tendremos que liberarnos del odio y desterrar de nuestra psiquis nacional el trauma de la ominosa satrapía de Fidel Castro. Si no lo hacemos, el tirano nos seguirá oprimiendo y dividiendo desde el infierno. Su muerte física tiene que ir acompañada de su erradicación total de nuestra memoria histórica. 

Esa sería la victoria definitiva en la epopeya de nuestra liberación absoluta.

Quede, sin embargo, bien claro que esa reconciliación entre cubanos no incluye a quienes han asesinado compatriotas, maltratado mujeres y encarcelado a opositores. La "Paz Cubana", que después de nuestra prolongada tragedia esperamos que sea larga, demandará como requisito imprescindible una justicia sin venganzas pero sin excepciones.

Por otra parte, la labor de la reconstrucción será de proporciones gigantescas. Medida por parámetros internacionales, la Cuba que recibió Castro en 1959 no era una nación perfecta pero era un república próspera con un pueblo relativamente optimista. Era un jardín tropical donde crecían deliciosas frutas, se cultivaban viandas, hortalizas y frutos menores, al igual que se multiplicaban las crías de todo tipo de animales. Podíamos alimentar a nuestro pueblo con nuestra producción nacional e importábamos una proporción mínima de lo que consumíamos.

La tiranía, en cambio, nos entregará una tierra calcinada por la desidia y por el odio donde solo crece el marabú y se importa una proporción mayoritaria del consumo nacional. Y lo peor, nos deja un pueblo no solo pesimista sino minado por el cinismo y marcado por la doble moral.

El cambio antropológico forzado por la tiranía sobre nuestro pueblo ha producido dos tipos de cubanos totalmente distintos, el de antes y el de ahora. Degustamos las mismas comidas, bailamos al ritmo de la misma música y amamos la misma patria pero tenemos ideas y conceptos diametralmente opuestos sobre la forma de hacerla feliz. El mayor reto que enfrentarán quienes se echen sobre sus hombros la tarea de reconstruirla es unir en un solo esfuerzo a esos cubanos diferentes. Porque, para reconstruirla, necesitaremos los brazos y las mentes de todos los cubanos.

Por otra parte, necesitaremos los dirigentes con la capacidad y la voluntad de coordinar los esfuerzos de esos brazos y esas mentes. Hombres y mujeres con los atributos para sacarnos de un mundo alucinante que parece una réplica del infierno de Dante. Atributos tales como la compasión casi mística de José Martí, el valor temerario de Antonio Maceo y el carácter incorruptible de Máximo Gómez.

Con esas exigencias no es extraño que la lista sea extremadamente corta. Aunque conozco algunos que pienso podrían llenar al menos parte de los requisitos, no menciono nombres porque no estoy dispuesto a contribuir en forma alguna a la coronación de otro Mesías. Sobre todo, en un pueblo cuyas desgracias han estado marcadas por la adoración de falsos líderes. En el momento de unas elecciones futuras en verdadera democracia les garantizo que tomare partido y apoyaré candidatos aunque ninguno responda a todas mis exigencias. Porque, como he dicho antes, la política no es la ciencia de lo perfecto sino el arte de lo posible. Y hoy añado que el más condenable de los pecados ciudadanos es declararse apolítico.

No debemos, sin embargo, dejarnos asaltar por el desánimo ante la obvia ausencia de líderes que sufrimos estos momentos. Tengamos en cuenta que ese temple de hombres y de mujeres no se forman en laboratorios artificiales. Se forman en el laboratorio de la lucha diaria y en los momentos difíciles de los pueblos. Y los descubrimos por la actitud que asumen cuando les llega el momento de salvar a sus patrias de las asechanzas que las amenazan.

Y confirmamos su capacidad para el liderazgo cuando demuestran el buen juicio de rodearse de hombres con diversidad de talentos, la habilidad de diplomáticos consumados para mantener la cohesión del equipo, la mano firme para premiar el éxito y castigar el fracaso y el sentido común para reconocer sus propias limitaciones. En esos casos extraños nos encontramos en presencia de verdaderos estadistas.

Entre otros muchos ejemplos, la historia nos proporciona los de dos líderes que alcanzaron ese nivel de verdaderos estadistas. El primero lo tenemos en un desconocido abogado del estado de Illinois que perdió varias campañas electorales antes de ser electo presidente de los Estados Unidos. Cuando su patria se encontraba al borde de la desintegración como nación, Abraham Lincoln se alzó sobre las miserias humanas y salvó a una  Unión Norteamericana que hoy es inspiración y ejemplo para el mundo civilizado.

Cuando el pueblo inglés era pulverizado por los demoledores ataques aéreos de la Alemania Nazi, un octogenario terco, elocuente y corajudo llamado Winston Churchill transformó una inminente derrota en una resonante victoria sobre la fuerzas del totalitarismo y la barbarie. Ambos lograron victorias casi milagrosas porque pusieron la felicidad y el bienestar de sus pueblos por encima de sus intereses políticos. Esperemos que en Cuba surjan dirigentes y descubramos a un pueblo con la capacidad de producir un milagro de iguales proporciones. Medio siglo de sacrificios y sufrimientos nos hacen merecerlo.

Vía lanuevanación.com

viernes, octubre 19, 2012

OBAMA: EL FARSANTE EN JEFE


Por Thomas Sowell

La verdad no es un requisito para un "organizador comunitario", pero debe serlo para alguien que ostenta el más alto cargo electo en América.

El Presidente Barack Obama y sus acólitos de la izquierda se pasan la vida dándonos lecciones sobre la necesidad de que seamos mesurados en nuestros argumentos sobre asuntos políticos. Sin embargo, ellos no tienen la menor inhibición en lanzar todo tipo de insultos, insidias y acusaciones contra aquellos que no comparten sus ideas.

Como tantos otros que han perdido un debate y a quienes se les ocurren argumentos de riposta al día siguiente, el Presidente Barack Obama, después de un deplorable desempeño en su debate con Mitt Romney, calificó de farsante al ex-gobernador.

Sin embargo, un número astronómico de hechos demuestran que nuestro Comandante en Jefe es en realidad el Farsante en Jefe. Un ejemplo clásico de lo que digo fue un discurso pronunciado por Obama en la Universidad de Hampton en junio de 2007 ante un público predominantemente de raza negra. Según veremos más adelante, la fecha es de suma importancia.

En un discurso--pronunciado en una cadencia de ghetto que Obama utiliza únicamente cuando habla a un auditorio de raza negra--el entonces Senador Obama dijo que el gobierno federal no había mostrado la misma compasión hacia las personas de Nueva Orleans que hacia personas de otras regiones del país. Estaba comparando específicamente la reacción del gobierno ante el desastre ocasionado en Nueva Orleans por el huracán Katrina con el ataque contra las Torres Gemelas en Nueva York y el huracán Andrew en la Florida. 

Saliéndose de su discurso escrito, mencionó un requisito de la Ley Stafford  por el cual los gobierno locales que reciben fondos de ayuda en casos de desastre deben contribuir con un diez por ciento del costo total del programa de reconstrucción. 

El Senador Obama destacó que este requisito no había sido aplicado en los casos de Nueva York y de la Florida porque sus residentes eran considerados como parte de la familia americana. Pero en cuanto a los residentes de Nueva Orleans--predominantemente de raza negra--no recibieron el mismo trato preferencial.

Si alguien quiere saber cuál es la labor de los organizadores comunitarios aquí tiene un ejemplo verdaderamente revelador: estimular las más bajas pasiones de los seres humanos para aumentar su resentimiento. Este fue Barack Obama en su papel tradicional de organizador comunitario. Un papel que debió de haber sido una advertencia para aquellos que lo creyeron con la capacidad de unificarnos cuando, en realidad, es un experto en el arte de enfrentarnos unos a los otros.

¿Por qué es importante esta fecha? Porque, menos de dos semana antes, el 24 de mayo de 2007, el Senado de los Estados Unidos--por votación de 80 a 14--había votado a favor de exonerar a Nueva Orleans del requisito del diez por ciento de la Ley Stafford. Exactamente lo mismo que había hecho con respecto a los desastres del Huracán Andrew en la Florida y de las Torres Gemelas en Nueva York.

Pero la verdad no constituye una obligación para un organizador comunitario. Barack Obama no puede argumentar que no estaba presente cuando esta votación tuvo lugar en el Senado como tampoco puede argumentar que no estuvo presente por veinte años durante las diatribas de Jeremiah Wright contra los Estados Unidos en sus sermones de la Iglesia Trinity en Chicago.

Pero, a diferencia de la iglesia de Jeremiah Wright, el Senado de los Estados Unidos mantiene un récord de asistencias. Los archivos del Congreso correspondientes al 24 de mayo de 2007 muestran que el Senador Obama estaba presente el día en que se llevó a cabo la votación que exoneró a Nueva Orleans de los requisitos de la Ley Stafford. Y todavía más, demuestran que Obama fue uno de los 14 senadores que votó en CONTRA--si en CONTRA--de exonerar a Nueva Orleans de tales requisitos.

Cuando pronunció ese discurso demagógico con un acento y un estilo fingidos se comportó como un farsante de clase mundial y un maestro de una retórica de la peor especie. Se ganó con creces el título de Farsante en Jefe.

Si usted conoce a algún fanático de Obama, muéstrele la transcripción de su discurso de 5 de junio de 2007 en la Universidad de Hampton (disponible a través de la Federal News Service) así como la página S6823 de los Archivos del Congreso (Congressional Records) de 24 de mayo de 2007. En los mismos aparecen los nombres de los senadores que votaron en contra de exonerar a Nueva Orleans de los requisitos de la Ley Stafford. Obama fue uno de los 14.

Algunos grandes medios de prensa han tratado de ignorar estas y otras revelaciones sobre el carácter de Barack Obama que han sido catalogadas de viejas noticias. Pero la verdad es algo que nunca desaparece. El teorema de Pitágoras tiene 2,000 años de edad, pero todavía puede decirte la distancia del home a la segunda base (127 pies) sin necesidad de medirla de nuevo. Y lo que pasó hace cinco años es una indicación exacta sobre el carácter--o la carencia de él--de Barack Obama.

Los fanáticos de Obama pueden negarse a reconocer la verdad. Pero hay millones de personas que pusieron en Barack Obama la esperanza de una América sin prejuicios raciales. Estos son los que deben saber la verdad antes de que repitan el error de hace cuatro años cuando votaron por  Barack Obama. 

Vía lanuevanación.com

PEQUEñA RADIO DE INDONESIA RESISTE EMBATES DEL REGIMEN DE CHINA

  
 Gatot Machali tratando de detener a las autoridades indonesias de asaltar Radio Era Baru y confiscar sus equipos en 2010. Bajo la presión del régimen chino, el gobierno de Indonesia suprimió a la estación, a lo cual esta se resistió. Recientemente la emisora ganó un caso en la Corte Suprema. (La Gran Época)

Durante años, un pequeño y dedicado grupo de indonesios se opuso a los intentos del régimen totalitario de China de cerrar una emisora de radio que funcionaba en su propio país. Aunque la Corte Suprema de Indonesia decidió recientemente un caso a favor de la estación, aún enfrentan una larga batalla por delante.

El 29 de agosto, la Corte Suprema declaró que las autoridades cometieron un error al mover la frecuencia de radio Era Baru 106.5, a la estación Sing FM. Un ejecutivo de Era Baru (el nombre significa “Nueva Era”), dijo que las autoridades de radiodifusión hicieron esto en 2009 en un intento de cerrarlos por la presión del régimen chino.

La decisión de la Corte teóricamente tendría que haber allanado el camino para que Era Baru pueda volver al aire.

Pero poco después de la decisión del Tribunal, un burócrata local, Mohammad Sopingi, jefe del Centro Batam de Monitoreo del Espectro de Frecuencias de Radio (llamado simplemente “Balmon” por los locales), anunció que la radio no saldría al aire. 

También le dijo a un reportero del periódico Jakarta Post que no sabía nada sobre el veredicto de la Corte, y que “vamos a tomar acciones contra Era Baru si se atreven transmitir sin un permiso”.

Mano de Beijing

¿Cómo puede un simple oficial, en una oficina regional de una agencia de gobierno, contradecir una decisión tomada por la corte más importante del país?

“También es confuso para nosotros”, dijo Ade Armando, un profesor de comunicación de la Universidad de Indonesia. Armando mantiene una presencia enérgica en internet, brinda conferencias públicas regularmente, y es muy popular entre los jóvenes del país. 

“Es muy triste que esta clase de personas pueda decir que no sabe sobre la decisión emitida por la Corte Suprema. Debería saberlo, pero dice: ‘No lo sé’. Esto es algo terrible acerca de nuestra democracia”, dijo en una entrevista telefónica.

Resguardada detrás de la confusión está la complejidad de cómo se administran las licencias y frecuencias de radiodifusión, cómo se otorgan aprobaciones, o no, y cómo la zona gris creada por la burocracia, a veces disfuncional de Indonesia, permite tomar decisiones en apariencia arbitrarias y luego aplicarlas (en este caso en detrimento de Era Baru) a instancias de Beijing.  

Los problemas comenzaron en 2007, cuando la Embajada China envió una carta al Ministerio de Relaciones Exteriores, con copia a la Agencia Nacional de Inteligencia y a otros organismos, advirtiendo sobre el daño que se produciría entre las relaciones de Indonesia y China si Era Baru continuaba transmitiendo.

Geográficamente, Indonesia está más cerca de a Australia que de China, sin embargo, las transmisiones de Era Baru son en indonesio y también en chino, lo que significa que llegan a la gran población china que vive en Indonesia –población que el régimen chino busca influenciar–, y al pesado tráfico de cargueros chinos en las rutas marítimas cercanas.

La programación de Era Baru incluye reportes sobre el abuso de los derechos humanos en China y acontecimientos políticos. Regularmente transmite los “Nueve Comentarios sobre el Partido Comunista Chino” de la serie editorial La Gran Época, que da cuenta sin censura sobre la naturaleza y los crímenes del Partido Comunista Chino (PCCh)

Desde que la embajada envió su carta, la estación enfrentó una sucesión de cierres, decomiso de equipos, juicios, y para Gatot Machali, director de Radio Era Baru, una sentencia de prisión suspendida.
Zona Gris

La decisión de la Corte Suprema anula en efecto la sentencia de Machali. Este fue acusado de transmitir ilegalmente en la frecuencia 106.5 FM, pero el fallo indica que dicha frecuencia fue tomada indebidamente de Radio Era Baru y asignada a Sing FM en primer lugar.

A pesar de la decisión de la Corte Suprema, Sing FM aún continúa transmitiendo desde la misma frecuencia. Era Baru enviará una carta legal explicando la decisión y pidiéndoles que renuncien a la señal.

Uno de los inconvenientes para Era Baru es el complejo proceso por el que tiene que pasar para llegar a transmitir legalmente en Indonesia.

Para transmitir en una frecuencia particular se necesita una aprobación–lo que es manejado por el Ministerio de Comunicación y Tecnología de la Información, cuya agencia central posee filiales regionales– y también una licencia o permiso, lo que es un proceso independiente y que requiere de la aprobación de ambos, del Ministerio y de la Comisión de Radiodifusión, que también presentan unidades regionales y una agencia central.

Sopingi (o“Balmon”), el burócrata que prometió bloquear a Era Baru, es la cabeza de la oficina regional de Batam (Era Baru se localiza en la Isla de Batam) para la Comisión de Radiodifusión de Indonesia. En teoría, la agencia monitorea las radiofrecuencias y se asegura de que cuenten con el permiso.

En la práctica, las cosas en Indonesia son mucho más vagas que eso, de acuerdo al profesor Armando:
“En la actualidad, la mayoría de las estaciones de radio y canales de televisión de Indonesia emiten sus programas sin una licencia formal. La mayoría de ellos intentó tramitar las licencias, se acercaron hasta la Comisión de Radiodifusión, trataron de cumplir con los requisitos y las leyes, pero hasta ahora casi nadie recibió una licencia legal por parte del gobierno o de la Comisión”.

La zona gris inherente en este proceso, concede a los burócratas poderes discrecionales, que según los analistas fueron puestos en el servicio por la censura extranjera del PCCh y sus objetivos propagandísticos.

“La mayoría, antes de que ocurra este movimiento político, podía tener su programa sin ningún tipo de licencia formal. El problema apareció cuando el gobierno chino se introdujo”, dijo Armando.

Era Baru ya cuenta con una decisión de la Corte Suprema en su haber y tiene otras dos pendientes. Ahora necesita explicar y convencer a las autoridades y a Sing FM para que les devuelvan la señal, presionándolos con abogados por un lado, mientras apelan a ellos con la voz de la razón y aclarando los objetivos de la estación por el otro.

“Confiamos en que las autoridades locales obedezcan la ley”, dijo Raymond Tan, director de la estación. Y agregó que él y su equipo no se darán por vencidos.

“Pienso que una de las posibilidades es que Radio Era Baru siga transmitiendo su programación sin ningún reconocimiento oficial del gobierno”, dijo Armando, resaltando una posibilidad entre muchas. Las cosas podrían ponerse más difíciles si el gobierno chino continúa ejerciendo presión.

“Este grupo de Era Baru está conformado por personas realmente llenas de energía y muy fuertes bajo presión. No serán tiempos fáciles para ellos. Todavía tendrán que luchar”, concluyó Armando.

Vía lagranepoca.com

LOS CUBANOS QUIEREN VIAJAR Y PASEAR

Por Zoé Valdés

Los cubanos, esos seres humalos, digo humanos, quieren viajar y pasear, según confirma una miniencuesta publicada por BBC Mundo. Los cubanos no quieren ser libres, no. Sólo quieren, lo reitero, viajar y pasear.

A partir del 16 de enero próximo se eliminará la Tarjeta Blanca, que constituía una visa de salida que otorgaba el régimen castrista a los ciudadanos cubanos mayores de edad (con los menores todavía no hay libertad entera de viajar), pago mediante. Para los salarios medios del ciudadano cubano, el costo de esos trámites de viaje, en los que se incluye todavía la famosa Tarjeta Blanca hasta enero, resulta extremadamente caro.

El anuncio dio la vuelta al mundo. Y los medios de prensa lo adoptaron sin leer la letrica pequeña de la nueva ley del raulismo light. La bloguera Yoani Sánchez soltó un ¡hurraaaaaaaaaaa!, así de extenso y orgásmico en Twitter.

Y ahí quedó todo hasta nuevo anuncio. Incluso la señora Sánchez declaró que eso significaba el fin del fidelismo, avalando así los "cambios superfluos" del hermano Raúl, y sin cuestionar qué hay o habrá con los exiliados que querrán entrar en el país libremente, si también eliminarán la visa de entrada en su propio país para los ciudadanos cubanos y para los exiliados. Pero eso a ella no le importa mucho.

En verdad es que no todos los cubanos podrán viajar. Lo podrán hacer aquellos que no sean considerados cerebros por el castrismo, cosa de impedir lo que ellos llaman "robo de cerebros" por el capitalismo. O sea, que aquellos que sean graduados universitarios no podrán salir ni de allí a la esquina, salvo si pagan los ocho mil euros que exige el régimen por la libertad de cada esclavo graduado en una facultad castrista, como pago a los estudios gratis, que nunca han sido para nada gratis, porque mucho que tuvimos que trabajar en el campo y en lo militar (los que lo hicieron, yo nunca hice nada militar, aunque sí trabajé como una perra en el campo, era obligatorio, de lo contrario no se tenía derecho a una carrera universitaria).

En ese caso, los que podrán viajar son aquellos que representan para el castrismo lo peor de la sociedad, los que no tienen estudios, ni carrera universitaria, seguramente estarán desempleados y habrán vivido todos estos años del robo y del mercado negro, como potencialmente la mayoría de los cubanos, incluidos los universitarios. O sea, los considerados por ellos mismos inútiles, y considerados trabajadores medios dentro de la perspectiva de una sociedad democrática y trabajadora.

A la mayoría de esos cubanos no les interesa esforzarse, no tienen como prioridad número uno el trabajo, y piensan que viviendo del bizne y del negocio sucio pueden conseguir aquí lo mismo o más que lograban en Cuba. Habiendo más –pensarán-, conseguirán mucho más.

Acostumbrados a que les manden el dinero de afuera, a que los familiares exiliados los mantengan, y hasta que los inviten por breves períodos, o incluso largos, conozco de quienes se han quedado durante seis meses en el extranjero sin disparar ni un chícharo, no verán ningún reparo en que el saqueo, porque se trata de un verdadero saqueo, se siga produciendo, sin que ellos aporten nada más que la sonrisa y la mano extendida en señal de pedigüeñería. Otro descaro implantado por el castrismo.

La indigencia mental de los cubanos ha llegado a niveles tan bajos, tan rastreros, que creen que vivir recostado, pegando la gorra aquí y allá, es lo más normal del mundo. De este modo, ¿cómo van a querer ser libres? ¿Libres para qué, para qué democracia? ¿Para tener que trabajar, y tener que pagar impuestos? No, señor, de eso nada, monada. Mejor vivir al garete y que trabajen los bobos del exilio, los tronco e’ yucas a los que un día ellos mismos llamaron gusanos, pin, pon, fuera, abajo la gusanera, y así por el estilo.

No, los cubanos quieren viajar, pasear, lucirse, y regresar a la ciénaga, al barracón. Y es que, como ya lo planteó en una película sumamente sobrecogedora la cineasta italiana Liliana Cavani, las víctimas, después de haber pasado largo tiempo bajo la bota del opresor y sojuzgadas por el verdugo, terminan dependiendo irremediablemente de ellos. No pueden vivir sin ellos. No sabrían vivir en libertad y sin que los machaquen a diario.

Estas víctimas cubanas tienen algo curioso, les fascina el martirio, pero también la pacotilla, la ropa de marca, conocer el mundo sin pagar un centavo por ello, dar conferencias (a lo que aspiran unos cuantos inventados), cobrar y volver al redil a pagarle al amo, como los carneros que son. Oh, no, pobres carneros, no puedo rebajarlos a tanto.

Vía libertaddigital.com

jueves, octubre 18, 2012

LAS BANDERAS NEGRAS DEL ANTISEMITISMO ONDEAN EN CUBA


Por Dr. Oscar Elías Biscet
Presidente de la Fundación Lawton de Derechos Humanos
Medalla Presidencial de la Libertad
Sígame en: http://www.twitter.com/@oscarbiscet

Todo estaba listo para exponer públicamente su espíritu antiamericano y antisemita. Sus líderes radicales escogieron su más  preciado símbolo y el lugar favorito para dar a conocer sus sentimientos extremadamente pasionales y cargados de intenso odio hacia la libre expresión y otras libertades básicas.

Decenas de banderas negras fueron izadas unos pocos días después de inaugurado el filme “Inocencia de los Musulmanes”. Estas Banderas ocuparon  las astas que se encuentran frente a la sede diplomática estadounidense.

De momento pudiéramos pensar que estos hechos estaban ocurriendo  en cualquiera de las naciones musulmanas de Asia o África. Donde millares de seguidores del profeta Mahoma incitados por el discurso extremista de sus lideres irrumpieron en varias embajadas del mundo Occidental e izaron las banderas negras.

Por supuesto que no son realidades ocurridas únicamente en el mundo musulmán. Estoy describiendo hechos acaecidos en la Cuba Comunista de los Castro; frente a la Sección de Intereses de los Estados Unidos en La Habana.

Si bien, este acto comunista no estaba relacionado públicamente con apoyar las violentas manifestaciones musulmanas que conllevaron al asesinato de varios diplomáticos estadounidense en Bengasi, Libia. Si podemos decir, que contenía subrepticiamente la reafirmación del pensamiento antisemita y antiamericano de la cúpula gobernante del régimen comunista de Cuba.

Este artículo no tiene el objetivo de insultar, ni difamar a la jerarquía castrista, ni mucho menos menoscabar la libertad religiosa de ninguna persona o pueblo; sino resaltar los hechos históricos perpetrados en nuestro país por un grupo de malandrines que usan las mascaras del progresismo para conquistar sus objetivos personales.

Para mejor conocimiento pasemos a ver estas realidades incuestionables.

En la década de los cincuentas la población judía cubana era aproximadamente de 20,000 personas. En 1959 se instaura el régimen socialista de Castro; los judíos cubanos sufrieron las mismas arbitrariedades de sus hermanos étnicos soviéticos.

La persecución, encarcelamientos, fusilamientos, confiscación de sus bienes y templos, de esto hebreos, incitó a un éxodo de esta población. Para 1963, solo quedaba en la Isla el 20% de estos habitantes. Según el  censo  realizado por la Congregación Adas Israel y la Federación Sionista Cubana  reportó  la permanencia de 2,586 judíos. Los censos de 1970 y 80 informaron de la residencia de 1,500 y 800 judíos respectivamente.

En la actualidad, a pesar de las presiones del gobierno castrista sobre la dirigencia de la comunidad hebrea para incrementar el número de personas conversa al judaísmo, con el fin de aumentar sus ganancias con el turismo religioso judeo-estadounidenses, la población de esta etnia se mantiene en alrededor de 2,000 personas.

Otro de los acontecimientos irrefutables del odio del gobierno de Castro hacia la población judía de Israel fue el consentimiento de enviar más de 300 tanques de guerra a Siria, en octubre de 1973; para junto a este país destruir al estado de Israel.  La guerra sirio-cubana e israelí se desarrolló desde noviembre de 1973 hasta mayo de 1974. Los militares castristas regresaron a Cuba con el sabor de la derrota en 1975.

En días recientes  la dictadura comunista de Castro a través de su canciller en las Naciones Unidad expresó su fuerte deseo de la constitución del Estado Palestino con capital en Jerusalén, sin excluir el uso de las vías violentas para materialización de este objetivo.

Para tener una idea mas profunda del antisemitismo de los Castros leamos los criterios de sus amigos, los mandatarios Hugo Chávez, de Venezuela, y Mahmoud Ahmadineyad, de Irán.

Este odio y discriminación étnica son exacerbados en los discurso de Chávez. El 2 de junio del 2010 dijo en la cadena de radio y televisión venezolana: “Aprovecho para condenar nuevamente a Israel. Condeno desde el fondo de mi alma y de mis viseras, al Estado de Israel. Maldito seas, Estado de Israel”.

“Eliminado”, es la palabra más frecuente que usa Ahmanideyad para referirse al Estado judío de Israel. En junio del 2008 puntualizó sobre Israel: “Ha llegado el fin de su función y pronto desaparecerá del mapa”.

Otro de los amigos de Castro y su régimen estalinista era el radicalista musulmán  Yasser Arafat, que rechazó la propuesta de conformación del Estado Palestino con los criterios de las Naciones Unidas, de 1948. Su soberbia y ambición no le permitieron aprovechar esta debilidad histórica de los gobernantes socialistas israelíes.

Arafat soñaba con la fundación de la “Gran Palestina”, descrita en la Carta Magna de la Autoridad Palestina. Esta severa personalidad no era solo propia de sus genes, sino que fue alimentada con dedicación por su tío  Hajj Amin al-Husseini, el Gran Mufti de Jerusalén.

Husseini fue un fiel amigo, aliado y protegido de Adolfo Hitler, ambos se admiraban. Él  y otros líderes musulmanes  aplaudieron la llegada al poder de Hitler y el macabro plan del holocausto al pueblo judío. Tan satisfecho estaba el líder del Partido Nacional Socialista Obrero Alemán (nazi) que expresó: “El movimiento de liberación árabe es nuestro aliado natural”.

Quizás por eso los nazis usaron en sus ceremonias las banderas negras. Estandarte erigido hace más de un milenio por el líder de los islamitas durante la Hégira, emigración de Mahoma y sus seguidores de La Meca a Medina, en el año 622 de la era cristiana. 

La Hégira da comienzo al calendario musulmán, las guerras de promoción de la religión islámica, la expansión territorial y eliminación de los infieles y paganos. Adheridos a estos principios los países árabes se negaron a reconocer el estado de Israel en 1948; y se dieron a la tarea de eliminarlo mediante la violencia destructiva.

El régimen socialista de Castro ocupa la administración de un país de profundas raíces judeocristianas. Sin embargo lejos de estimular la paz en el Medio Oriente, ha redoblado los toques de sus tambores de guerra. Incluso es uno de los pocos gobiernos occidentales que aún no ha reconocido el Estado Judío de Israel.
 
Por eso sigo pensando que las banderas negras que ondearon frente a la SINA en La Habana son el reflejo exacto de las ideas  antisemita del régimen nacional socialista de Castro.

Vía lanuevanación.com

REGIMEN CHINO INTENTA DETENER LA FUGA DE FUNCIONARIOS. (cualquier similitud con otros comunistas caribeños no es pura coincidencia)



Algunos líderes del Régimen Comunista reunidos en Beijing, China el 25 de septiembre de 2012. (Lintao Zhang/Getty Images)

El Partido Comunista Chino está tratando de detener una hemorragia de funcionaros de alto nivel que parte hacia otros países, a menudo con grandes sumas de dinero en efectivo.
Un comentarista político sugiere que más controles podrían estar relacionados con el caso contra el derrocado líder chino Bo Xilai y el próximo 18° Congreso del Partido que se celebrará en noviembre.

Los popularmente llamados ‘funcionarios desnudos’ tienen familiares cercanos viviendo en otros países, incluso algunos con ciudadanía extranjera, y trasladan sus activos al exterior a la espera de abandonar China cuando sea el momento adecuado. No les quedan ni familia ni activos en China, por ello la gente los conoce por ‘funcionarios desnudos’.

A principios de este año la revista Trend de Hong Kong informó que alrededor del 90 por ciento de los miembros del Comité Central, miembros suplentes del comité y miembros de la Comisión Central de Control Disciplinario tienen familiares que viven o que trabajan en el extranjero, o que simplemente están allí. Estos funcionarios tuvieron que emitir una declaración sobre la situación de sus familiares en otros países. La cifra del 90 por ciento no pudo ser verificada.

El Comité Central del Partido Comunista y el Concilio del Estado están viendo la forma de poner fin a este fenómeno o de al menos frenarlo en gran medida.

Un informe del 22 de septiembre de Trend dice que el vice premier Li Keqiang, un miembro del máximo órgano de formulación de políticas, el Comité Permanente del Politburó, estableció un grupo de trabajo para acabar con los ‘funcionarios desnudos’ que intentan abandonar China con sus activos. El jefe del Departamento de Organización Li Yuanchao, el ministro de Seguridad Pública Meng Jiangzhu, y el director de la Oficina General del Partido Comunista Li Zhanshu, son los que van a supervisar la tarea según se informa.

Alrededor de 8.000 policías especiales y más de 350 nuevos “instrumentos contra la falsificación” fueron desplegados en los principales aeropuertos, controles de frontera y puertos que los funcionarios del Partido Comunista podrían utilizar para dejar el país. El Ministerio de Seguridad Pública también renovó tarjetas de identificación, pasaportes y documentos de entrada y salida para más de 70.000 cuadros superiores y cerca de 450.000 cuadros a nivel de condado en los últimos dos meses, según la publicación.

El comentarista político Xing Tianxing contó a NTD Televisión, una emisora independiente sobre todo en idioma chino, que la directiva emitida el mes pasado sugiere que la seguridad se está ajustando a medida que se acerca el 18° Congreso del Partido, que es el momento en que la vieja guardia de funcionarios del Partido Comunista transfiere el poder a los nuevos líderes. El premier Wen Jiabao y el líder Hu Jintao se retirarán y otros ocuparán su lugar.

Xing dice que la nueva ofensiva contra los ‘funcionarios desnudos’ podría ser en respuesta al caso de corrupción del partido en contra de Bo Xilai, el derrocado líder de Chongqing, que enfrenta un inminente juicio por cargos que van desde corrupción y abuso de poder hasta el encubrimiento del asesinato del empresario británico Neil Heywood por parte de su esposa, Gu Kailai.

“Las personas involucradas en el caso de Bo podrían intentar huir de China”, dijo Xing a NTD durante el fin de semana, “esta medida disuadirá a algunos de ellos”.

Aunque el término ‘funcionarios desnudos’ pueda sonar gracioso, no es cosa de risa para el Partido Comunista.

Según un estudio del Banco Popular de China, entre 16.000 y 18.000 funcionarios del partido, al irse de China o simplemente desaparecer, fugaron 800 mil millones de yuanes (128 mil millones de dólares), en los últimos años.

Otro investigador, Li Chengyan, de la Universidad de Beijing, dijo que alrededor de 10.000 funcionarios del partido dejaron China con un trillón de yuanes (160 mil millones de dólares), un promedio de 16 millones de dólares cada uno.  “En muchos casos, un solo funcionario corrupto huye con varios cientos de millones de yuanes. Lo que demuestra la existencia de una corrupción significativa azotando a China”, dijo Li al Economic Weekly.

Solo en el caso de Bo Xilai, el periódico japonés Asahi Shimbun reportó a principios de este año sobre las sospechas de que su esposa, Gu kailai, haya transferido ilegalmente unos 6 mil millones de dólares al extranjero.

Vía lagranepoca.com

LA DICTADURA INTENTA ACALLAR LOS RUMORES SOBRE LA MUERTE DE FIDEL CASTRO

 
 Por Martín Higueras

En los últimos días, los rumores sobre la situación de Fidel Castro se han extendido a través de Internet. Muchas de estas informaciones apuntaban a que el dictador era ya incapaz de respirar por sí solo y en algunos casos incluso apuntaron a su muerte.

En el pasado, cuando estas informaciones también eran difundidas, el régimen de La Habana respondía con alguna foto. Sin embargo, esta vez el caso es diferente ya que la dictadura se ha limitado a distribuir una carta escrita supuestamente por Fidel Castro en la que apenas envía una felicitación "a todos los graduados del Instituto de Ciencias Básicas y Preclínicas Victoria de Girón" y que fue leída por el ministro de Sanidad durante el acto académico.

Desde 2008, cuando Fidel anunció su retirada de la escena política por problemas de salud cediéndole el cargo de presidente a su hermano Raúl, se ha especulado constantemente con su verdadero estado de salud. Mientras tanto, ha seguido con sus comentarios a través de su columna "Reflexiones" en el diario Granma, aunque desde el 19 de julio no se ha publicado ninguno.

Además, las últimas imágenes de Fidel Castro divulgadas en la isla son de finales de marzo de este año, cuando, acompañado de varios miembros de su familia, saludó a Benedicto XVI en la embajada de la Santa Sede en La Habana, durante la visita del Papa a Cuba.

Vía libertaddigital.com

EL EMPERADOR NO TENÍA ROPA: EL DESASTROSO FRACASO DE LA POLÍTICA EXTERNA AMERICANA DESDE EL 2009 HASTA EL PRESENTE

Por Diego Trinidad, Ph.D.
En este conocido cuento, escrito por el Danés Hans Christian Anderson en 1837, un emperador de aquellos tiempos decidió comprar el traje más elegante posible. Un famoso sastre le vendió la idea de que le confeccionaría uno tan maravilloso que solo los tontos y los ciegos no lograrían ser deslumbrados por su elegancia. Pero había un problema: el habilidoso sastre nunca creó tal ropaje.  Simplemente convenció al emperador que ya vestía el traje cuando en realidad, ¡no tenía ropa!  Pero el emperador no quería demostrar que estaba ciego o era un tonto, de manera que orgullosamente salió a la calle desnudo.  Todos sus súbditos lo aclamaban, al igual que admiraban su ropaje inexistente.  Hasta que un niño exclamó: ¡Pero el emperador no tiene ropa, está desnudo! Efectivamente así era.  Efectivamente así mismo se puede decir de la política externa del presidente desde el 2009. NO EXISTE. Mucho peor, la que existe ha sido un colosal fracaso. 
Debido al pésimo estado de la economía americana desde el 2009, casi toda la atención de los votantes por estos últimos tres años y medio se ha concentrado en asuntos domésticos y la política exterior ha sido mayormente ignorada. Además, desde que el presidente pronunció un importante discurso en Cairo, Egipto, en junio del 2009, la política de la nueva administración hacia los países islámicos supuestamente cambió notablemente. Desde ese momento, según el presidente, la política americana hacia el Islam sería mucho más respetuosa y haría enmiendas por ofensas pasadas, sobre todo en el apoyo de Estados Unidos a dictadores en los países árabes. En la aclamación que recibió ese discurso, se olvidó que casi todos los países árabes todavía eran gobernados por dictadores. Poco antes el presidente se había embarcado en una nueva y grandiosa gira de “disculpas” en Europa, donde proclamó la culpabilidad de previas administraciones americanas por políticas arrogantes y unilaterales, y prometió grandes cambios en el tratamiento que su administración ofrecería a Europa. Prosiguió ofreciendo un nuevo planteamiento (reset) en las relaciones de Estados Unidos con Rusia y una nueva política de “compromiso” (engagement) hacia Cuba. Todo esto fue un gran camuflaje, pero por varios años, entre la preocupación con la economía y la aparente tranquilidad en el resto del mundo, se llegó a creer que el presidente efectivamente había establecido una nueva y exitosa política externa. 
 
Los hechos, por supuesto, fueron muy diferentes, pero hasta la llamada “Primavera Árabe” que comenzó en enero del 2010 en Túnez y Egipto, la atención nacional no se volvió a enfocar en la política externa americana. Al principio, cuando repentinamente cayeron los gobiernos dictatoriales en Túnez y poco más tarde en Egipto (después que la administración primero pareció apoyar a Mubarak para luego retirarle todo apoyo) se produjo un gran júbilo porque aparentemente los países árabes se convertirían en “democracias”. Disturbios en Yemen y Bahrain fueron sofocados violentamente (incluyendo tropas de Arabia Saudita en Bahrain), pero el optimismo por el “cambio”, tal como sucedió en Estados Unidos en el 2008 cuando el pueblo americano recibió con brazos abiertos el “cambio” y la “esperanza” ofrecidos por el nuevo presidente, no se apagó. Poco después se produjo una rebelión en Libia contra uno de los peores dictadores árabes, Qaddafi, y el pueblo americano presenció otra novedad en la política externa de su presidente: dirigir (lead) desde atrás. En otras palabras, dejar que Francia, Gran Bretaña y la OTAN asumieran la ayuda, mayormente con bombardeos, a la oposición a Qaddafi. Estados Unidos se limitó a financiar la operación, la cual terminó con la captura y muerte de Qaddafi. En general, Libia se consideró una gran victoria para Estados Unidos y para la Democracia Mundial. 
 
En el 2010 vino el gran debate sobre la Ley de Salud impulsada por el presidente y promulgada a base de sobornos y presiones en el Congreso, el cual la aprobó sin un solo voto republicano. Ese debate dio en gran parte lugar a la tremenda victoria republicana en la Cámara de Representantes en las elecciones congresionales del 2010. El año 2011 trajo el asesinato de Osama Bin Laden en Pakistán (digo asesinato porque lo fue, lo mataron por la espalda cuando estaba desarmado, con lo cual no tengo ningún problema) y una larga celebración de esa enorme proeza, por la cual el presidente se atribuyó todo el crédito. Los detalles de la operación fueron divulgados—y celebrados—por largos meses, todo dedicado a enfatizar la figura del presidente y su enérgica política externa.  Así terminó el 2011. 
 
El en nuevo año 2012, la política electoral comenzó desde enero con las primarias republicanas. El interés nacional se mantuvo concentrado en los debates y primarias republicanas hasta el verano, aunque algunas nubes aparecieron en el horizonte mundial, como la guerra civil en Siria, donde el dictador Assad mataba a miles de sus súbditos sin que nadie protestara mucho, incluyendo la Secretaria de Estado Hillary Clinton, quien al principio hizo declaraciones en favor de Assad. Y algunas revelaciones de actividades secretas del aparato de inteligencia americano se dieron a conocer, aparentemente por funcionarios de la misma Casa Blanca.  Esto se hizo más serio cuando los republicanos lo utilizaron como material de campaña contra el presidente, pero no obstante, fueron revelaciones perturbadoras puesto que demostraban la ineptitud de la política externa del presidente, hasta entonces intachable. 
 
Entonces llegó el onceno aniversario del ataque terrorista  a las torres en New York en septiembre 11. Inexplicablemente, la administración americana no había tomado ningunas precauciones especiales para proteger sus embajadas y consulados en países islámicos a pesar del simbolismo de la fecha y a pesar de que, especialmente en Libia habían ocurrido más de 250 incidentes violentos, muchos de ellos contra entidades americanas, incluyendo la embajada en Trípoli y el consulado en Benghazi. No solo eso, sino que el embajador americano había pedido que se aumentara el personal de seguridad y su guardia personal. El Departamento de Estado negó su petición y redujo el personal de seguridad.

En la tarde y noche del 11 de septiembre todo estaba tranquilo en Benghazi, donde el embajador americano Chris Stevens se encontraba.  De pronto, una turba se presentó afuera del consulado y atacó por casi 5 horas, probablemente más de 250 hombres armados con lanza granadas, morteros y metralletas. El resultado fue la muerte del embajador y otros tres americanos (el embajador fue violado sexualmente, algo que ha sido ocultado al público americano, y arrastrado por las calles de Benghazi). Casi coincidentemente, otro ataque se produjo contra la embajada americana en Cairo, aunque en este caso la turba solo escaló los muros de la embajada y provocó daños menores, incluyendo la quema de la bandera americana. Debe destacarse que ambos ataques fueron contra territorio de Estados Unidos, ya que consulados y embajadas americanas son, bajo la ley y bajo el derecho internacional, territorio americano. 
 
Días después, grandes y violentos disturbios ocurrieron en 22 países islámicos, incluyendo Indonesia. En Sudán, un estado terrorista fracasado que fue dividido hace meses después de que su gobierno islámico mató a más de un millón de habitantes animistas del sur del país, el gobierno le negó a Estados Unidos una petición de fortalecer el personal de seguridad con Marines. Pero la reacción oficial de la administración—por ochos días—fue culpar un corto video de 12 minutos expuesto en YouTube en el Internet desde julio, por todos estos ataques, incluyendo el asesinato del embajador en Libia.  Este video, el cual pocos han visto, supuestamente presenta al “profeta” Mahoma como lo que fue: un pedófilo que se casó con Aisha, niña de 7 años y consumó el matrimonio cuando tenía 9, según el Koran, un ladrón y asaltante de caravanas, y un asesino despiadado que mataba por placer aparte de sus actividades “militares”. Pero hay varios problemas con esta explicación. Primero, el 99.9% de los habitantes de países islámicos son demasiado pobres y demasiado ignorantes para tener acceso y saber usar el Internet o hasta teléfonos celulares. Segundo, el video, estaba en YouTube desde julio. Tercero—y lo más importante—los cuerpos de inteligencia americanos determinaron en menos de 24 horas, que los ataques, sobre todo el de Libia y probablemente el de Egipto también, habían sido planeados y ejecutados por grupos terroristas afiliados con Al Qaeda (cuya organización, según el presidente, está “en sus talones”).   
 
No obstante, por ocho días, funcionarios de la administración, desde el presidente, a su secretario de prensa, a su Secretaria de Estado, y a su embajadora ante la ONU, repitieron sin cansarse la falsedad obvia de que los ataques y protestas masivas a nivel mundial, habían sido provocados por un video ofensivo al Islam. Todavía peor, la Secretaria de Estado y el presidente, grabaron otro video presentado prominentemente en Pakistán, disculpándose en tono casi suplicante por el video y renunciando ninguna responsabilidad por su autoría.  Y la embajadora ante la ONU Susan Rice se presentó el cinco programas de televisión nacionales el domingo 16 de septiembre declarando que “absolutamente” los ataques y protestas habían sido provocados por el video. 

Desde entonces, este tema se ha convertido en algo muy serio porque ha entrado de lleno en el final de la campaña presidencial, porque han continuado las revelaciones, y porque ya ha comenzado una investigación congresional donde los testigos declaran bajo juramento.  Lo que hasta ahora se sabe concluyentemente es lo siguiente: Los ataques, sobre todo el de Libia que resultó en la muerte del embajador y otros tres americanos, fueron planeados y ejecutados por grupos terroristas afiliados con Al Qaeda.  Y la administración ha mentido abiertamente y está conduciendo un complejo encubrimiento de los hechos.  El mismo vicepresidente declaró que ni él ni el presidente habían sido informados por los servicios de inteligencia nacional por una semana que los ataques habían sido terroristas.  En otras palabras, como es costumbre  de este presidente, ahora culpa a los servicios de inteligencia de lo sucedido.  Solo que esto es imposible, puesto que el presidente recibe un resumen de su asesor de seguridad nacional cada mañana, sin importar donde se encuentre (en este caso estaba de viaje rumbo a Denver para otra de sus interminables recaudaciones de campaña).

De manera que desde el día 12, el presidente sabía que el ataque en Benghazi había sido perpetrado por terroristas afiliados con Al Qaeda. Pero no obstante, tanto él como muchos miembros de su administración, mintieron y diseminaron desinformación por ocho días. El mismo presidente repitió seis veces en su discurso ante la ONU el 25 de septiembre que los “disturbios” y “protestas” habían sido provocados por un video “ofensivo” al Islam. Pero la alta funcionaria del Departamento de Estado Charlene Lamb, a cargo de la seguridad de 275 facilidades diplomáticas americanas en todo el mundo, declaró el miércoles 10 de octubre—bajo juramento—ante un comité investigativo de la Cámara de Representantes, que ella y varios compañeros del Departamento de Estado vieron y oyeron grabaciones y videos en tiempo real, mientras estaba sucediendo por seis horas, que el ataque al consulado en Benghazi había sido un ataque terrorista.  Eso lo tiene que haber sabido la Secretaria Clinton y el presidente inmediatamente.  Pero lo ocultaron y mal informaron al público por casi dos semanas. Ayer, octubre 15, la Secretaria de Estado Clinton “aceptó” la responsabilidad por el fracaso de la inteligencia americana en Egipto y Libia.  Pero esto no es suficiente, y el escándalo sin duda  continuará hasta la elección y después, y seguramente afectará el resultado de la elección: ya que la popularidad del presidente ha disminuido notablemente, sobre todo en el campo de la política externa, donde único tenía alguna ventaja.
 
El comentarista conservador (no lo es, realmente) Pat Buchanan, quien no está entre mis favoritos, ha hecho un buen análisis sobre esta situación, sobre todo al compararla con el encubrimiento del caso de Watergate que resultó con la renuncia del presidente Nixon, para quien Buchanan trabajó. Señala Buchanan correctamente que Watergate solo fue un allanamiento de las oficinas del partido demócrata y no hubo muertos (excepto por muchas reputaciones).  Mientras que en este nuevo encubrimiento sobre lo sucedido en Benghazi si han habido cuatro muertos, incluyendo el embajador (primer embajador muerto en sus funciones desde 1979, bajo el presidente Carter) y no fue un simple allanamiento, sino un ataque terrorista a territorio americano. La comparación es válida y cada cual debe llegar a sus propias conclusiones, pero repito, esto solo está comenzando y durante las audiencias investigativas sobre todo, más detalles se revelarán que solo pueden perjudicar a la administración. 
 
En conclusión, la política externa del presidente ha sido, ahora que al fin se ha revelado, un gran fracaso. Y no solo  ante los países árabes. La nueva política hacia Rusia solo ha resultado en peores relaciones con Polonia y la República Checa entre otras, al retirar Estados Unidos los propuestos cohetes protectivos contra posibles ataques rusos y de manera alguna ha traído una mejor relación con Rusia (aunque el presidente prometió a Putin que después de su reelección sería más “flexible”). Con el resto de Europa, las relaciones no son buenas tampoco debido a la situación económica. Con China, la enorme deuda externa de Estados Unidos limita mucho sus relaciones y es difícil presionar por derechos humanos o por ajustes en las políticas monetarias chinas cuando la balanza de pagos y la deuda son casi incontrolables. Con Pakistán y Afganistán supuestos aliados, la relación es casi entre enemigos y muchos soldados americanos han perdido sus vidas—inútilmente—en ambos países debido a ataques por soldados pakistanis y afganos contra americanos y sus aliados. Con Irán, las sanciones económicas, a pesar de estar surtiendo algún efecto (a pesar que el presidente ha hecho mucho por aminorar y demorar tales sanciones), no han frenado en nada el esfuerzo iraní por adquirir armas nucleares.  Con Israel, el único aliado confiable en el área, las relaciones son las peores desde la presidencia de Carter. El presidente y el Premier israelí Netanyahu malamente tienen relaciones fríamente “cordiales” y ninguno confía en el otro, con toda razón, ya que el presidente ha llamado mentiroso a Netanyahu y ha presionado a su gobierno para evitar un ataque a Irán antes de la elección presidencial.   
 
Finalmente, las relaciones con Iberoamérica han sido, por lo menos, problemáticas. Con Cuba, las promesas y expectativas se redujeron al regreso a las políticas de Carter, mientras un ciudadano americano languidece en prisiones cubanas sin que el gobierno haga nada por lograr su libertad. Con Colombia y Panamá, tratados de libre comercio firmados bajo la administración de Bush hijo, han sido aprobados por el Congreso, después de una larga oposición del presidente a ellos, solo hace meses. Con Venezuela, ninguna oposición o presiones a las políticas del dictador Chávez han sido aplicadas. Al contrario, el presidente felicita al dictador por su reciente reelección mientras le sigue comprando petróleo como si fueran los mejores amigos. Con México, se permitió la demencial política de enviar encubiertamente armas a los narcotraficantes para luego identificarlos y capturarlos. Todo lo contrario ha ocurrido, con la muerte de algunos agentes americanos en la balanza y otro encubrimiento de la operación que resultó en la primera citación por la Cámara de Representantes de Estados Unidos por desacato al Fiscal General en la historia. Y no olvidemos a Honduras, donde la política oficial de la administración fue de no reconocer el gobierno del presidente legítimo Micheletti y de apoyar al destituido presidente Zelaya por mucho tiempo, en clara violación del derecho internacional y provocando grandes perjuicios al pueblo hondureño en el intervalo. 
 
El emperador, en verdad, NO tenía ropa, lo cual se comprobó adicionalmente en el primer debate presidencial hace dos semanas.  Pero la política externa del presidente no solo ha sido pésima, sino que también ha sido muy peligrosa, sobre todo en el caso de Irán y el terrorismo. Sí, Bin Laden está muerto, y sí, cientos de terroristas (y otros inocentes) también han sido muertos por aviones drones, pero el terrorismo vive, lo mismo que Al Qaeda ha también renacido y tiene una presencia cada vez más activa en lugares como Sudán, Yemen, Irak y Libia, para no mencionar la prominencia de la Hermandad Musulmana en países como Egipto y la misma Libia, los cuales, a pesar que Egipto ha prácticamente suspendido sus relaciones con Israel, todavía recibe $2 billones en ayuda americana anual. Un presidente desesperado por ganar la reelección, algo que parece cada vez más lejano, es capaz de cualquier cosa y muchos aún temen una nueva “sorpresa de octubre” que pueda cambiar la elección. Ese quizás sea el peligro mayor.

Vía nuevoacción.com

miércoles, octubre 17, 2012

BRASIL: CONDENADO POR CORRUPCIÓN JOSÉ DIRCEU, MINISTRO DE LULA Y AMIGO DE CASTRO


 En un fallo histórico, el Tribunal Supremo de Brasil condenó el martes a José Dirceu, el exjefe de gabinete del expresidente Luiz Inacio Lula da Silva, tras considerarlo responsable de un plan de pagos mensuales a políticos a cambio de sus votos en el Congreso.

El fallo contra Dirceu, cofundador del gobernante Partido de los Trabajadores, cerró el más insospechado capítulo de la vida de un líder de la izquierda brasileña que luchó contra la dictadura y fue el ministro más poderoso del Gobierno de Lula, reporta EFE.

Según concluyeron la mayoría de los magistrados del Tribunal, Dirceu fue el mayor responsable de las corruptelas denunciadas en 2005, que pusieron a Lula al borde de la destitución durante su primer mandato.

Más que un fallo, la decisión fue como una losa que cayó sobre la turbulenta vida política de Dirceu, que comenzó en 1965, cuando cursaba Derecho en la Pontificia Universidad Católica de Sao Paulo y se unió a los movimientos estudiantiles que combatían a la dictadura instalada en Brasil un año antes.

Muchos de quienes lo conocieron en esa época dicen que tenía fama de mujeriego y pinta de ídolo "beat", pero aseguran que se transformó a medida que se involucró en la lucha contra el régimen y comenzó a forjar su ideología.

Coqueteó con la guerrilla, aunque nunca participó en la lucha armada, y en 1968 fue detenido en una asamblea estudiantil.

Su nombre comenzó a cobrar ribetes de leyenda un año después, cuando fue incluido en una lista de 14 presos políticos que la dictadura se vio obligada a liberar a cambio del entonces embajador de Estados Unidos, Charles Elbrick.

El diplomático había sido secuestrado por una pequeña célula del "Movimiento Revolucionario 8 de Octubre", integrada entre otros por Franklin Martins, luego ministro de Información durante el segundo mandato de Lula.

Los presos políticos fueron enviados a México, pero Dirceu recaló en Cuba, donde recibió entrenamiento militar y tejió una amistad que mantiene hasta hoy con importantes dirigentes, como Fidel Castro.

Algunas biografías no autorizadas sostienen que llegó a trabajar para el servicio secreto cubano, algo que él nunca ha confirmado.

En cambio, Dirceu sí admite que en la Isla pasó por una cirugía plástica que le modificó ligeramente el rostro antes de regresar a Brasil clandestino, en 1971, para integrarse al "Movimiento de Liberación Popular".

Tuvo divergencias con ese grupo de inspiración castrista y volvió a La Habana, pero en 1975 retornó definitivamente a Brasil, aún en plena dictadura, bajo la falsa identidad de Carlos Enrique Gouveia de Melo, un supuesto empresario de origen judío.

Se vinculó a grupos armados y entrenó guerrilleros, pero él mismo afirma que "jamás" participó en ninguna acción, porque las armas "no eran" lo suyo.

En ese segundo retorno, bajo el falso nombre, se casó con Clara Becker, quien solo supo quién era su marido cuatro años después, cuando ya tenían un hijo, y el Gobierno dictó una amnistía que le permitió volver a la política a cara descubierta.

Dirceu se afilió al Partido de los Trabajadores (PT), el cual presidió entre 1995 y 2002 y en el que dirigió severas purgas que expulsaron a los grupos radicales que pululaban en esa formación.
Acabó siendo el principal escudero de Lula y su mayor consejero en las campañas de 1989, 1994 y 1998, en las que el exsindicalista aspiró sin éxito a la Presidencia.

En 2002, fue el principal artífice de la campaña que finalmente llevó a Lula y al PT por primera vez al poder y fue nombrado ministro de la Presidencia, cargo desde el que se controlan todos los resortes políticos del poder.

Fue tildado de "maquiavélico", de "poder en la sombra" y despertó críticas por su estilo extremista, las cuales atribuía al supuesto "odio" de una derecha que, en su opinión, "no digirió" el triunfo electoral de Lula.

No obstante, se le atravesó el enemigo más inesperado para un partido que enarbolaba la bandera de la decencia, al ser acusado en 2005 por el entonces diputado Roberto Jefferson, denunciante de todas las corruptelas que juzga el Supremo, de ser el "jefe de la pandilla".

Dirceu lo negó con vehemencia, pero debió renunciar al Gobierno el 16 de junio de 2005, después de que Jefferson, durante una comparecencia ante el Congreso y mirando a las cámaras de televisión declaró "José, sal de ahí y sal rápido, que harás de Lula un reo".

Por el escándalo, perdió luego su cargo de diputado y desde entonces se ha dedicado a formular su defensa, pero no ha logrado convencer al Supremo de su inocencia.

Como culpable de corrupción activa, ahora se enfrenta a una pena que puede llevarle a pasar 18 años en una cárcel como la que dejó en 1969, canjeado por un embajador de Estados Unidos.
En su blog, Dirceu criticó la condena diciendo: "Luché por la democracia e hice de ella mi razón de vivir. Voy a acatar la decisión, pero no me callaré. Continuaré luchando hasta probar mi inocencia. No abandonaré la lucha. No me dejaré vencer", informó Reuters.

Además de Dirceu, fueron condenados por corrupción el expresidente del PT José Genoino, y su tesorero, Delúbio Soares.

Otra veintena de personas, entre ellas 10 legisladores, ejecutivos bancarios e intermediarios empresariales, fueron condenados anteriormente por fraude, blanqueo de dinero o conspiración en el caso de corrupción política más grande en la historia reciente de Brasil.

Vía lanuevanación.com

¿QUE SE JODAN?

Por Esteban Fernández
 
Disculpen el titulo, yo evito por todos los medios utilizar malas palabras, pero en este escrito no encuentro un sinónimo mejor. Hace muchos años un negro patriota, anticastrista y activista al frente del RECE en California puso en el ambiente una frase que era utilizada en los actos y desfiles del exilio cubano. La frase era “¡Revírate cubano, revírate y pelea!”
 
Es decir que desde una época muy remota los cubanos del exilio le han pedido al pueblo cubano dentro del monstruo que luche  y que le haga la guerra a sus opresores. No es nada nuevo. Lo que pasa es que eso lo están descubriendo ahora (como miles de otras cosas más) los que son novatos en esta contienda.
 
Quizás no sepan tampoco que el destierro cubano no solamente les ha pedido a los de adentro que le hagan frente a la tiranía sino que la lista de acciones violentas contra la dictadura de parte del exilio solidarizándose con los de adentro  llenarían mil páginas como esta enumerarlas.
 
Pero últimamente está de moda increpar a los que incitan a la lucha interna desde el exterior y les cae carcoma encima  con la gastada frase de que “Desde lejos, en oficinas con  aire acondicionado, es muy fácil darle cranque a los pobres opositores que se están jugando la vida allá”. 
 
Y como buen observador que soy me doy cuenta que lo del “aire acondicionado” coincide en casi todas la criticas. Lo cual me hace pensar que no es algo espontáneo sino parte de una consigna iniciada desde acondicionadas oficinas del Ministerio del Interior. Y es un "slogan" del que se hacen eco muchos inocentes. Sin darse cuenta que en los Estados Unidos hasta los gatos y los perros gozan del aire acondicionado.
 
Y tengo buenos amigos patriotas que me preguntan ¿quieren que  los exiliados anticastristas  “cambien de palo para rumba” y digan: “No, no se reviren, no peleen, reciban leña”? Y ahí es donde lanzan el exabrupto: "¿Quieren que les digamos: Jódanse y quédense esclavos?”...Y sostienen categóricamente que: "Si no se reviran y se  lanzan para las calles en un intento por derrocar al régimen, o discretamente hacen atentados y sabotajes  ¿quiénes son los que se van a fastidiar para siempre, ellos o nosotros?"... AUNQUE TODOS A MI ALREDEDOR, Y LOS CORREOS QUE RECIBO, ESTÁN DE ACUERDO EN QUE ALLÍ LA REPRESIÓN ES VIOLENTA. 
 
Pero me dicen: "Los que padecen la miseria, los abusos son ellos y las alternativas son: recibir pescozones, aceptar sumisamente (como lo hace la mayoría) o salir de Cuba. Y si van para Miami lo primero que van a decir es “¡Ñoooo, que calor hace aquí!” Y  buscar desesperadamente acercarse a un aire acondicionado.  Y, cuando lleven un año aquí, si usted los visita los escuchará diciendo: “Oye, cierra la puerta que se me escapa el aire”...
 
Y sacan a relucir aquella consigna gloriosa de Roberto Soto  de “Revírate cubano, revírate y pelea”. Y me preguntan: "¿Debemos cambiarla por “Jódete cubano, jódete y no te revires y sigue aguantando atropellos y buscando derechos donde no los hay?”. Y muchos coinciden en que pacíficamente, con gladíolos y huelgas de hambre que sólo conducen al martirologio o el choteo, y tendrán 50 años más de castrismo, hasta el día en que los biznietos se reviren y peleen".
 
Precisamente el domingo en un acto de la Junta Patriótica  un señor me dijo: "La pasividad interna no nos perjudica a usted y a mí sino a ellos que seguirán siendo esclavos. Cuando les pedimos que luchen es simplemente un honesto y sincero deseo de que los compatriotas allá rompan las cadenas que los atan". 
 
Y yo le respondí: "En lo que a mí respecta,  créame que  si algún día le di algún consejo al pueblo cubano hace tanto tiempo que ni me acuerdo. Pero, al mismo tiempo, sé lo que hay que hacer internamente y si no lo hacen, allá ellos". 
 
Y le dije: "Personalmente hago lo que puedo en contra de la tiranía, solo,  o con tres o cuatro hermanos de lucha más que me pueden servir de testigos, humildemente, sin haber recibido ni un centavo por mi labor.  Y no le voy a pedir disculpas a nadie por tener aire acondicionado en verano y calefacción en el invierno. Ah, y lo de “jódanse” quizás también le viene bien a los que se quejan en el exilio de NO TENER PATRIA mientras han vivido de espaldas a la lucha por recuperar la nación cubana"...

Vía nuevoacción.com