¨…Dos peligros tiene la idea socialista, como tantas otras:-el de las lecturas extranjerizas, confusas e incompletas, - y el de la soberbia y rabia disimulada de los ambiciosos, que para ir levantándose en el mundo empiezan por fingirse, para tener hombros en que alzarse, frenéticos defensores de los desamparados…¨(Tomo 3, 168). Jose Marti
sábado, octubre 20, 2012
LA MUERTE DEL TIRANO Y LA SALVACIÓN DE LA PATRIA.
Por Alfredo M. Cepero
Director de www.lanuevanacion.com
Sígame en: http://twitter.com/@AlfredoCepero
Desde el 23 de junio del 2001, en que sufrió un desvanecimiento en el
curso de un acto público en El Cotorro y el 21 de octubre del 2004, en que se
fracturó la rodilla izquierda durante otro acto en Santa Clara, los
pronosticadores del futuro y los auto proclamados analistas políticos han matado a Fidel Castro docenas de veces.
En las últimas semanas, las noticias de su muerte se han difundido en lugares
tan remotos como Santiago de Chile, desde donde me llamó en busca de
confirmación mi amiga Luisa Navea, periodista de la Segunda de la Hora. Pero
como todos los tiranos, que se aferran a la vida para seguir martirizando a
sus pueblos, Fidel Castro se niega tercamente a morir.
Por otra parte, sus víctimas y adversarios seguimos paralizados y
esperando que se lo lleve el diablo. Esa
parálisis de más de medio siglo constituye una vergüenza nacional que los
cubanos de tres generaciones tendremos un día que explicar a las futuras
generaciones de cubanos. Repito, tres generaciones. Porque la
responsabilidad por el reino de terror de Fidel Castro no es de una sola
generación, de un solo partido, ni de un solo hombre como afirman quienes, a
la manera de Pilatos, pretenden lavarse las manos y rehúsan aceptar
responsabilidades. La culpa es de
todos, la tarea es de todos y la gloria de la reconstrucción será de todos.
Mientras tanto, el tirano sigue respirando gracias a la esmerada
atención médica que le proporcionan quienes lo necesitan como amuleto para prolongar por medios
artificiales la vida de un régimen que murió hace ya mucho tiempo. El Mesías de 33 años, que en 1959 bajó de
la Sierra Maestra con aspiraciones de convertirse en la simbiosis de Martí y
de Bolívar, morirá maldecido por el pueblo que una vez lo idolatró. Sobre
todo, ha vivido lo suficiente como para ser testigo del fracaso rotundo de un
sueño colectivo convertido en pesadilla por la megalomanía y la maldad de un
engendro genuinamente diabólico.
El Fidel Castro de 86 años es por estos días un bufón senil y un
amasijo de huesos, flemas, pellejos y excremento que deben producir un asco
insoportable a quienes tienen la ingrata tarea de cuidarlo. Ese ha sido su
más justo castigo. Eso sí, no tengamos la menor duda de que, en un tiempo que
ya no parece lejano, el tirano fracasado, balbuciente y mal oliente irá a
reunirse con su padre en el infierno.
En ese momento, el pueblo de Cuba podrá de nuevo respirar en libertad
e iniciar el camino hacia la reconstrucción nacional a través de un sistema
de democracia representativa. Pero, para que la libertad sea completa y la
reconstrucción sea sólida y perdurable, los cubanos tendremos que liberarnos
del odio y desterrar de nuestra psiquis nacional el trauma de la ominosa
satrapía de Fidel Castro. Si no lo hacemos, el tirano nos seguirá oprimiendo
y dividiendo desde el infierno. Su muerte física tiene que ir acompañada de
su erradicación total de nuestra memoria histórica.
Esa sería la victoria
definitiva en la epopeya de nuestra liberación absoluta.
Quede, sin embargo, bien claro que esa reconciliación entre cubanos no
incluye a quienes han asesinado compatriotas, maltratado mujeres y
encarcelado a opositores. La "Paz
Cubana", que después de nuestra prolongada tragedia esperamos que sea
larga, demandará como requisito imprescindible una justicia sin venganzas
pero sin excepciones.
Por otra parte, la labor de la reconstrucción será de proporciones
gigantescas. Medida por parámetros internacionales, la Cuba que recibió
Castro en 1959 no era una nación perfecta pero era un república próspera con
un pueblo relativamente optimista. Era un jardín tropical donde crecían
deliciosas frutas, se cultivaban viandas, hortalizas y frutos menores, al
igual que se multiplicaban las crías de todo tipo de animales. Podíamos
alimentar a nuestro pueblo con nuestra producción nacional e importábamos una
proporción mínima de lo que consumíamos.
La tiranía, en cambio, nos entregará una tierra calcinada por la
desidia y por el odio donde solo crece el marabú y se importa una proporción
mayoritaria del consumo nacional. Y lo
peor, nos deja un pueblo no solo pesimista sino minado por el cinismo y
marcado por la doble moral.
El cambio antropológico forzado por la tiranía sobre nuestro pueblo
ha producido dos tipos de cubanos totalmente distintos, el de antes y el de
ahora. Degustamos las mismas comidas, bailamos al ritmo de la misma música y
amamos la misma patria pero tenemos ideas y conceptos diametralmente opuestos
sobre la forma de hacerla feliz. El mayor reto que enfrentarán quienes se
echen sobre sus hombros la tarea de reconstruirla es unir en un solo esfuerzo
a esos cubanos diferentes. Porque, para reconstruirla, necesitaremos los
brazos y las mentes de todos los cubanos.
Por otra parte, necesitaremos los dirigentes con la capacidad y la
voluntad de coordinar los esfuerzos de esos brazos y esas mentes. Hombres y
mujeres con los atributos para sacarnos de un mundo alucinante que parece una
réplica del infierno de Dante. Atributos tales como la compasión casi mística
de José Martí, el valor temerario de Antonio Maceo y el carácter
incorruptible de Máximo Gómez.
Con esas exigencias no es extraño que la lista sea extremadamente
corta. Aunque conozco algunos que pienso podrían llenar al menos parte de los
requisitos, no menciono nombres porque no estoy dispuesto a contribuir en
forma alguna a la coronación de otro Mesías. Sobre todo, en un pueblo cuyas
desgracias han estado marcadas por la adoración de falsos líderes. En el momento
de unas elecciones futuras en verdadera democracia les garantizo que tomare
partido y apoyaré candidatos aunque ninguno responda a todas mis exigencias. Porque, como he dicho antes, la política
no es la ciencia de lo perfecto sino el arte de lo posible. Y hoy añado que
el más condenable de los pecados ciudadanos es declararse apolítico.
No debemos, sin embargo, dejarnos asaltar por el desánimo ante la
obvia ausencia de líderes que sufrimos estos momentos. Tengamos en cuenta que
ese temple de hombres y de mujeres no se forman en laboratorios artificiales.
Se forman en el laboratorio de la lucha diaria y en los momentos difíciles de
los pueblos. Y los descubrimos por la actitud que asumen cuando les llega el
momento de salvar a sus patrias de las asechanzas que las amenazan.
Y confirmamos su capacidad para el liderazgo cuando demuestran el
buen juicio de rodearse de hombres con diversidad de talentos, la habilidad
de diplomáticos consumados para mantener la cohesión del equipo, la mano
firme para premiar el éxito y castigar el fracaso y el sentido común para
reconocer sus propias limitaciones. En esos casos extraños nos encontramos en
presencia de verdaderos estadistas.
Entre otros muchos ejemplos, la historia nos proporciona los de dos
líderes que alcanzaron ese nivel de verdaderos estadistas. El primero lo
tenemos en un desconocido abogado del estado de Illinois que perdió varias
campañas electorales antes de ser electo presidente de los Estados Unidos.
Cuando su patria se encontraba al borde de la desintegración como nación,
Abraham Lincoln se alzó sobre las miserias humanas y salvó a una Unión Norteamericana que hoy es inspiración
y ejemplo para el mundo civilizado.
Cuando el pueblo inglés era pulverizado por los demoledores ataques
aéreos de la Alemania Nazi, un octogenario terco, elocuente y corajudo
llamado Winston Churchill transformó una inminente derrota en una resonante
victoria sobre la fuerzas del totalitarismo y la barbarie. Ambos lograron
victorias casi milagrosas porque pusieron la felicidad y el bienestar de sus
pueblos por encima de sus intereses políticos. Esperemos que en Cuba surjan
dirigentes y descubramos a un pueblo con la capacidad de producir un milagro
de iguales proporciones. Medio siglo de sacrificios y sufrimientos nos hacen
merecerlo.
Vía lanuevanación.com
viernes, octubre 19, 2012
OBAMA: EL FARSANTE EN JEFE

Por Thomas Sowell
La verdad no es un requisito
para un "organizador comunitario", pero debe serlo para alguien que
ostenta el más alto cargo electo en América.
El Presidente Barack Obama y sus acólitos de la izquierda se pasan la
vida dándonos lecciones sobre la necesidad de que seamos mesurados en
nuestros argumentos sobre asuntos políticos. Sin embargo, ellos no tienen la
menor inhibición en lanzar todo tipo de insultos, insidias y acusaciones
contra aquellos que no comparten sus ideas.
Como tantos otros que han perdido un debate y a quienes se les
ocurren argumentos de riposta al día siguiente, el Presidente Barack Obama,
después de un deplorable desempeño en su debate con Mitt Romney, calificó de farsante al ex-gobernador.
Sin embargo, un número
astronómico de hechos demuestran que nuestro Comandante en Jefe es en
realidad el Farsante en Jefe.
Un ejemplo clásico de lo que digo fue un discurso pronunciado por Obama en la
Universidad de Hampton en junio de 2007 ante un público predominantemente de
raza negra. Según veremos más adelante, la fecha es de suma importancia.
En un discurso--pronunciado en una cadencia de ghetto que Obama
utiliza únicamente cuando habla a un auditorio de raza negra--el entonces
Senador Obama dijo que el gobierno federal no había mostrado la misma
compasión hacia las personas de Nueva Orleans que hacia personas de otras
regiones del país. Estaba comparando específicamente la reacción del gobierno
ante el desastre ocasionado en Nueva Orleans por el huracán Katrina con el
ataque contra las Torres Gemelas en Nueva York y el huracán Andrew en la
Florida.
Saliéndose de su discurso escrito, mencionó un requisito de la Ley Stafford por el cual los gobierno locales que
reciben fondos de ayuda en casos de desastre deben contribuir con un diez por
ciento del costo total del programa de reconstrucción.
El Senador Obama destacó que este requisito no había sido aplicado en
los casos de Nueva York y de la Florida porque sus residentes eran
considerados como parte de la familia
americana. Pero en cuanto a los residentes de Nueva
Orleans--predominantemente de raza negra--no recibieron el mismo trato
preferencial.
Si alguien quiere saber cuál es la labor de los organizadores comunitarios aquí tiene un ejemplo verdaderamente
revelador: estimular las más bajas
pasiones de los seres humanos para aumentar su resentimiento. Este fue
Barack Obama en su papel tradicional de organizador comunitario. Un papel que
debió de haber sido una advertencia para aquellos que lo creyeron con la
capacidad de unificarnos cuando, en realidad, es un experto en el arte de
enfrentarnos unos a los otros.
¿Por qué es importante esta fecha? Porque, menos de dos semana antes,
el 24 de mayo de 2007, el Senado de los Estados Unidos--por votación de 80 a
14--había votado a favor de exonerar a Nueva Orleans del requisito del diez
por ciento de la Ley Stafford. Exactamente lo mismo que había hecho con
respecto a los desastres del Huracán Andrew en la Florida y de las Torres
Gemelas en Nueva York.
Pero la verdad no constituye una obligación para un organizador
comunitario. Barack Obama no puede argumentar que no estaba presente cuando
esta votación tuvo lugar en el Senado como tampoco puede argumentar que no
estuvo presente por veinte años durante las diatribas de Jeremiah Wright
contra los Estados Unidos en sus sermones de la Iglesia Trinity en Chicago.
Pero, a diferencia de la iglesia de Jeremiah Wright, el Senado de los
Estados Unidos mantiene un récord de asistencias. Los archivos del Congreso
correspondientes al 24 de mayo de 2007 muestran que el Senador Obama estaba
presente el día en que se llevó a cabo la votación que exoneró a Nueva
Orleans de los requisitos de la Ley Stafford. Y todavía más, demuestran que Obama fue uno de los 14 senadores que
votó en CONTRA--si en CONTRA--de exonerar a Nueva Orleans de tales
requisitos.
Cuando pronunció ese discurso demagógico con un acento y un estilo
fingidos se comportó como un farsante de clase mundial y un maestro de una
retórica de la peor especie. Se ganó con creces el título de Farsante en
Jefe.
Si usted conoce a algún fanático de Obama, muéstrele la transcripción
de su discurso de 5 de junio de 2007 en la Universidad de Hampton (disponible
a través de la Federal News Service) así como la página S6823 de los Archivos
del Congreso (Congressional Records) de 24 de mayo de 2007. En los mismos
aparecen los nombres de los senadores que votaron en contra de exonerar a
Nueva Orleans de los requisitos de la Ley Stafford. Obama fue uno de los 14.
Algunos grandes medios de prensa han tratado de ignorar estas y otras
revelaciones sobre el carácter de Barack Obama que han sido catalogadas de viejas noticias. Pero la verdad es
algo que nunca desaparece. El teorema de Pitágoras tiene 2,000 años de edad,
pero todavía puede decirte la distancia del home a la segunda base (127 pies)
sin necesidad de medirla de nuevo. Y lo que pasó hace cinco años es una
indicación exacta sobre el carácter--o la carencia de él--de Barack Obama.
Los fanáticos de Obama pueden negarse a reconocer la verdad. Pero hay
millones de personas que pusieron en Barack Obama la esperanza de una América
sin prejuicios raciales. Estos son los que deben saber la verdad antes de que
repitan el error de hace cuatro años cuando votaron por Barack Obama.
Vía lanuevanación.com
PEQUEñA RADIO DE INDONESIA RESISTE EMBATES DEL REGIMEN DE CHINA
Gatot Machali tratando de detener a las autoridades indonesias de asaltar Radio Era Baru y confiscar sus equipos en 2010. Bajo la presión del régimen chino, el gobierno de Indonesia suprimió a la estación, a lo cual esta se resistió. Recientemente la emisora ganó un caso en la Corte Suprema. (La Gran Época)
Durante años, un pequeño y dedicado grupo de indonesios se opuso a los intentos del régimen totalitario de China de cerrar una emisora de radio que funcionaba en su propio país. Aunque la Corte Suprema de Indonesia decidió recientemente un caso a favor de la estación, aún enfrentan una larga batalla por delante.
El 29 de agosto, la Corte Suprema declaró que las autoridades cometieron un error al mover la frecuencia de radio Era Baru 106.5, a la estación Sing FM. Un ejecutivo de Era Baru (el nombre significa “Nueva Era”), dijo que las autoridades de radiodifusión hicieron esto en 2009 en un intento de cerrarlos por la presión del régimen chino.
La decisión de la Corte teóricamente tendría que haber allanado el camino para que Era Baru pueda volver al aire.
Pero poco después de la decisión del Tribunal, un burócrata local, Mohammad Sopingi, jefe del Centro Batam de Monitoreo del Espectro de Frecuencias de Radio (llamado simplemente “Balmon” por los locales), anunció que la radio no saldría al aire.
También le dijo a un reportero del periódico Jakarta Post que no sabía nada sobre el veredicto de la Corte, y que “vamos a tomar acciones contra Era Baru si se atreven transmitir sin un permiso”.
Mano de Beijing
¿Cómo puede un simple oficial, en una oficina regional de una agencia de gobierno, contradecir una decisión tomada por la corte más importante del país?
“También es confuso para nosotros”, dijo Ade Armando, un profesor de comunicación de la Universidad de Indonesia. Armando mantiene una presencia enérgica en internet, brinda conferencias públicas regularmente, y es muy popular entre los jóvenes del país.
“Es muy triste que esta clase de personas pueda decir que no sabe sobre la decisión emitida por la Corte Suprema. Debería saberlo, pero dice: ‘No lo sé’. Esto es algo terrible acerca de nuestra democracia”, dijo en una entrevista telefónica.
Resguardada detrás de la confusión está la complejidad de cómo se administran las licencias y frecuencias de radiodifusión, cómo se otorgan aprobaciones, o no, y cómo la zona gris creada por la burocracia, a veces disfuncional de Indonesia, permite tomar decisiones en apariencia arbitrarias y luego aplicarlas (en este caso en detrimento de Era Baru) a instancias de Beijing.
Los problemas comenzaron en 2007, cuando la Embajada China envió una carta al Ministerio de Relaciones Exteriores, con copia a la Agencia Nacional de Inteligencia y a otros organismos, advirtiendo sobre el daño que se produciría entre las relaciones de Indonesia y China si Era Baru continuaba transmitiendo.
Geográficamente, Indonesia está más cerca de a Australia que de China, sin embargo, las transmisiones de Era Baru son en indonesio y también en chino, lo que significa que llegan a la gran población china que vive en Indonesia –población que el régimen chino busca influenciar–, y al pesado tráfico de cargueros chinos en las rutas marítimas cercanas.
La programación de Era Baru incluye reportes sobre el abuso de los derechos humanos en China y acontecimientos políticos. Regularmente transmite los “Nueve Comentarios sobre el Partido Comunista Chino” de la serie editorial La Gran Época, que da cuenta sin censura sobre la naturaleza y los crímenes del Partido Comunista Chino (PCCh)
Desde que la embajada envió su carta, la estación enfrentó una sucesión de cierres, decomiso de equipos, juicios, y para Gatot Machali, director de Radio Era Baru, una sentencia de prisión suspendida.
Zona Gris
La decisión de la Corte Suprema anula en efecto la sentencia de Machali. Este fue acusado de transmitir ilegalmente en la frecuencia 106.5 FM, pero el fallo indica que dicha frecuencia fue tomada indebidamente de Radio Era Baru y asignada a Sing FM en primer lugar.
A pesar de la decisión de la Corte Suprema, Sing FM aún continúa transmitiendo desde la misma frecuencia. Era Baru enviará una carta legal explicando la decisión y pidiéndoles que renuncien a la señal.
Uno de los inconvenientes para Era Baru es el complejo proceso por el que tiene que pasar para llegar a transmitir legalmente en Indonesia.
Para transmitir en una frecuencia particular se necesita una aprobación–lo que es manejado por el Ministerio de Comunicación y Tecnología de la Información, cuya agencia central posee filiales regionales– y también una licencia o permiso, lo que es un proceso independiente y que requiere de la aprobación de ambos, del Ministerio y de la Comisión de Radiodifusión, que también presentan unidades regionales y una agencia central.
Sopingi (o“Balmon”), el burócrata que prometió bloquear a Era Baru, es la cabeza de la oficina regional de Batam (Era Baru se localiza en la Isla de Batam) para la Comisión de Radiodifusión de Indonesia. En teoría, la agencia monitorea las radiofrecuencias y se asegura de que cuenten con el permiso.
En la práctica, las cosas en Indonesia son mucho más vagas que eso, de acuerdo al profesor Armando:
“En la actualidad, la mayoría de las estaciones de radio y canales de televisión de Indonesia emiten sus programas sin una licencia formal. La mayoría de ellos intentó tramitar las licencias, se acercaron hasta la Comisión de Radiodifusión, trataron de cumplir con los requisitos y las leyes, pero hasta ahora casi nadie recibió una licencia legal por parte del gobierno o de la Comisión”.
La zona gris inherente en este proceso, concede a los burócratas poderes discrecionales, que según los analistas fueron puestos en el servicio por la censura extranjera del PCCh y sus objetivos propagandísticos.
“La mayoría, antes de que ocurra este movimiento político, podía tener su programa sin ningún tipo de licencia formal. El problema apareció cuando el gobierno chino se introdujo”, dijo Armando.
Era Baru ya cuenta con una decisión de la Corte Suprema en su haber y tiene otras dos pendientes. Ahora necesita explicar y convencer a las autoridades y a Sing FM para que les devuelvan la señal, presionándolos con abogados por un lado, mientras apelan a ellos con la voz de la razón y aclarando los objetivos de la estación por el otro.
“Confiamos en que las autoridades locales obedezcan la ley”, dijo Raymond Tan, director de la estación. Y agregó que él y su equipo no se darán por vencidos.
“Pienso que una de las posibilidades es que Radio Era Baru siga transmitiendo su programación sin ningún reconocimiento oficial del gobierno”, dijo Armando, resaltando una posibilidad entre muchas. Las cosas podrían ponerse más difíciles si el gobierno chino continúa ejerciendo presión.
“Este grupo de Era Baru está conformado por personas realmente llenas de energía y muy fuertes bajo presión. No serán tiempos fáciles para ellos. Todavía tendrán que luchar”, concluyó Armando.
Vía lagranepoca.com
LOS CUBANOS QUIEREN VIAJAR Y PASEAR
Por Zoé Valdés
Los cubanos, esos seres humalos, digo humanos, quieren viajar y pasear, según confirma una miniencuesta publicada por BBC Mundo. Los cubanos no quieren ser libres, no. Sólo quieren, lo reitero, viajar y pasear.
A partir del 16 de enero próximo se eliminará la Tarjeta Blanca, que constituía una visa de salida que otorgaba el régimen castrista a los ciudadanos cubanos mayores de edad (con los menores todavía no hay libertad entera de viajar), pago mediante. Para los salarios medios del ciudadano cubano, el costo de esos trámites de viaje, en los que se incluye todavía la famosa Tarjeta Blanca hasta enero, resulta extremadamente caro.
El anuncio dio la vuelta al mundo. Y los medios de prensa lo adoptaron sin leer la letrica pequeña de la nueva ley del raulismo light. La bloguera Yoani Sánchez soltó un ¡hurraaaaaaaaaaa!, así de extenso y orgásmico en Twitter.
Y ahí quedó todo hasta nuevo anuncio. Incluso la señora Sánchez declaró que eso significaba el fin del fidelismo, avalando así los "cambios superfluos" del hermano Raúl, y sin cuestionar qué hay o habrá con los exiliados que querrán entrar en el país libremente, si también eliminarán la visa de entrada en su propio país para los ciudadanos cubanos y para los exiliados. Pero eso a ella no le importa mucho.
En verdad es que no todos los cubanos podrán viajar. Lo podrán hacer aquellos que no sean considerados cerebros por el castrismo, cosa de impedir lo que ellos llaman "robo de cerebros" por el capitalismo. O sea, que aquellos que sean graduados universitarios no podrán salir ni de allí a la esquina, salvo si pagan los ocho mil euros que exige el régimen por la libertad de cada esclavo graduado en una facultad castrista, como pago a los estudios gratis, que nunca han sido para nada gratis, porque mucho que tuvimos que trabajar en el campo y en lo militar (los que lo hicieron, yo nunca hice nada militar, aunque sí trabajé como una perra en el campo, era obligatorio, de lo contrario no se tenía derecho a una carrera universitaria).
En ese caso, los que podrán viajar son aquellos que representan para el castrismo lo peor de la sociedad, los que no tienen estudios, ni carrera universitaria, seguramente estarán desempleados y habrán vivido todos estos años del robo y del mercado negro, como potencialmente la mayoría de los cubanos, incluidos los universitarios. O sea, los considerados por ellos mismos inútiles, y considerados trabajadores medios dentro de la perspectiva de una sociedad democrática y trabajadora.
A la mayoría de esos cubanos no les interesa esforzarse, no tienen como prioridad número uno el trabajo, y piensan que viviendo del bizne y del negocio sucio pueden conseguir aquí lo mismo o más que lograban en Cuba. Habiendo más –pensarán-, conseguirán mucho más.
Acostumbrados a que les manden el dinero de afuera, a que los familiares exiliados los mantengan, y hasta que los inviten por breves períodos, o incluso largos, conozco de quienes se han quedado durante seis meses en el extranjero sin disparar ni un chícharo, no verán ningún reparo en que el saqueo, porque se trata de un verdadero saqueo, se siga produciendo, sin que ellos aporten nada más que la sonrisa y la mano extendida en señal de pedigüeñería. Otro descaro implantado por el castrismo.
La indigencia mental de los cubanos ha llegado a niveles tan bajos, tan rastreros, que creen que vivir recostado, pegando la gorra aquí y allá, es lo más normal del mundo. De este modo, ¿cómo van a querer ser libres? ¿Libres para qué, para qué democracia? ¿Para tener que trabajar, y tener que pagar impuestos? No, señor, de eso nada, monada. Mejor vivir al garete y que trabajen los bobos del exilio, los tronco e’ yucas a los que un día ellos mismos llamaron gusanos, pin, pon, fuera, abajo la gusanera, y así por el estilo.
No, los cubanos quieren viajar, pasear, lucirse, y regresar a la ciénaga, al barracón. Y es que, como ya lo planteó en una película sumamente sobrecogedora la cineasta italiana Liliana Cavani, las víctimas, después de haber pasado largo tiempo bajo la bota del opresor y sojuzgadas por el verdugo, terminan dependiendo irremediablemente de ellos. No pueden vivir sin ellos. No sabrían vivir en libertad y sin que los machaquen a diario.
Estas víctimas cubanas tienen algo curioso, les fascina el martirio, pero también la pacotilla, la ropa de marca, conocer el mundo sin pagar un centavo por ello, dar conferencias (a lo que aspiran unos cuantos inventados), cobrar y volver al redil a pagarle al amo, como los carneros que son. Oh, no, pobres carneros, no puedo rebajarlos a tanto.
Vía libertaddigital.com
Los cubanos, esos seres humalos, digo humanos, quieren viajar y pasear, según confirma una miniencuesta publicada por BBC Mundo. Los cubanos no quieren ser libres, no. Sólo quieren, lo reitero, viajar y pasear.
A partir del 16 de enero próximo se eliminará la Tarjeta Blanca, que constituía una visa de salida que otorgaba el régimen castrista a los ciudadanos cubanos mayores de edad (con los menores todavía no hay libertad entera de viajar), pago mediante. Para los salarios medios del ciudadano cubano, el costo de esos trámites de viaje, en los que se incluye todavía la famosa Tarjeta Blanca hasta enero, resulta extremadamente caro.
El anuncio dio la vuelta al mundo. Y los medios de prensa lo adoptaron sin leer la letrica pequeña de la nueva ley del raulismo light. La bloguera Yoani Sánchez soltó un ¡hurraaaaaaaaaaa!, así de extenso y orgásmico en Twitter.
Y ahí quedó todo hasta nuevo anuncio. Incluso la señora Sánchez declaró que eso significaba el fin del fidelismo, avalando así los "cambios superfluos" del hermano Raúl, y sin cuestionar qué hay o habrá con los exiliados que querrán entrar en el país libremente, si también eliminarán la visa de entrada en su propio país para los ciudadanos cubanos y para los exiliados. Pero eso a ella no le importa mucho.
En verdad es que no todos los cubanos podrán viajar. Lo podrán hacer aquellos que no sean considerados cerebros por el castrismo, cosa de impedir lo que ellos llaman "robo de cerebros" por el capitalismo. O sea, que aquellos que sean graduados universitarios no podrán salir ni de allí a la esquina, salvo si pagan los ocho mil euros que exige el régimen por la libertad de cada esclavo graduado en una facultad castrista, como pago a los estudios gratis, que nunca han sido para nada gratis, porque mucho que tuvimos que trabajar en el campo y en lo militar (los que lo hicieron, yo nunca hice nada militar, aunque sí trabajé como una perra en el campo, era obligatorio, de lo contrario no se tenía derecho a una carrera universitaria).
En ese caso, los que podrán viajar son aquellos que representan para el castrismo lo peor de la sociedad, los que no tienen estudios, ni carrera universitaria, seguramente estarán desempleados y habrán vivido todos estos años del robo y del mercado negro, como potencialmente la mayoría de los cubanos, incluidos los universitarios. O sea, los considerados por ellos mismos inútiles, y considerados trabajadores medios dentro de la perspectiva de una sociedad democrática y trabajadora.
A la mayoría de esos cubanos no les interesa esforzarse, no tienen como prioridad número uno el trabajo, y piensan que viviendo del bizne y del negocio sucio pueden conseguir aquí lo mismo o más que lograban en Cuba. Habiendo más –pensarán-, conseguirán mucho más.
Acostumbrados a que les manden el dinero de afuera, a que los familiares exiliados los mantengan, y hasta que los inviten por breves períodos, o incluso largos, conozco de quienes se han quedado durante seis meses en el extranjero sin disparar ni un chícharo, no verán ningún reparo en que el saqueo, porque se trata de un verdadero saqueo, se siga produciendo, sin que ellos aporten nada más que la sonrisa y la mano extendida en señal de pedigüeñería. Otro descaro implantado por el castrismo.
La indigencia mental de los cubanos ha llegado a niveles tan bajos, tan rastreros, que creen que vivir recostado, pegando la gorra aquí y allá, es lo más normal del mundo. De este modo, ¿cómo van a querer ser libres? ¿Libres para qué, para qué democracia? ¿Para tener que trabajar, y tener que pagar impuestos? No, señor, de eso nada, monada. Mejor vivir al garete y que trabajen los bobos del exilio, los tronco e’ yucas a los que un día ellos mismos llamaron gusanos, pin, pon, fuera, abajo la gusanera, y así por el estilo.
No, los cubanos quieren viajar, pasear, lucirse, y regresar a la ciénaga, al barracón. Y es que, como ya lo planteó en una película sumamente sobrecogedora la cineasta italiana Liliana Cavani, las víctimas, después de haber pasado largo tiempo bajo la bota del opresor y sojuzgadas por el verdugo, terminan dependiendo irremediablemente de ellos. No pueden vivir sin ellos. No sabrían vivir en libertad y sin que los machaquen a diario.
Estas víctimas cubanas tienen algo curioso, les fascina el martirio, pero también la pacotilla, la ropa de marca, conocer el mundo sin pagar un centavo por ello, dar conferencias (a lo que aspiran unos cuantos inventados), cobrar y volver al redil a pagarle al amo, como los carneros que son. Oh, no, pobres carneros, no puedo rebajarlos a tanto.
Vía libertaddigital.com
jueves, octubre 18, 2012
LAS BANDERAS NEGRAS DEL ANTISEMITISMO ONDEAN EN CUBA
Por Dr. Oscar Elías Biscet
Presidente de la Fundación Lawton de Derechos
Humanos
Medalla Presidencial de la Libertad
Sígame en: http://www.twitter.com/@oscarbiscet
Todo estaba listo para exponer públicamente su
espíritu antiamericano y antisemita. Sus líderes radicales escogieron su más
preciado símbolo y el lugar favorito para dar a conocer sus
sentimientos extremadamente pasionales y cargados de intenso odio hacia la
libre expresión y otras libertades básicas.
Decenas de banderas negras fueron izadas unos pocos
días después de inaugurado el filme “Inocencia de los Musulmanes”. Estas
Banderas ocuparon las astas que se encuentran frente a la sede
diplomática estadounidense.
De momento pudiéramos pensar que estos hechos
estaban ocurriendo en cualquiera de las naciones musulmanas de Asia o
África. Donde millares de seguidores del profeta Mahoma incitados por el
discurso extremista de sus lideres irrumpieron en varias embajadas del mundo
Occidental e izaron las banderas negras.
Por supuesto que no son realidades ocurridas
únicamente en el mundo musulmán. Estoy describiendo hechos acaecidos en la
Cuba Comunista de los Castro; frente a la Sección de Intereses de los Estados
Unidos en La Habana.
Si bien, este acto comunista no estaba relacionado
públicamente con apoyar las violentas manifestaciones musulmanas que
conllevaron al asesinato de varios diplomáticos estadounidense en Bengasi,
Libia. Si podemos decir, que contenía subrepticiamente la reafirmación del
pensamiento antisemita y antiamericano de la cúpula gobernante del régimen
comunista de Cuba.
Este artículo no tiene el objetivo de insultar, ni
difamar a la jerarquía castrista, ni mucho menos menoscabar la libertad
religiosa de ninguna persona o pueblo; sino resaltar los hechos históricos
perpetrados en nuestro país por un grupo de malandrines que usan las mascaras
del progresismo para conquistar sus objetivos personales.
Para mejor conocimiento pasemos a ver estas
realidades incuestionables.
En la década de los cincuentas la población judía
cubana era aproximadamente de 20,000 personas. En 1959 se instaura el régimen
socialista de Castro; los judíos cubanos sufrieron las mismas arbitrariedades
de sus hermanos étnicos soviéticos.
La persecución, encarcelamientos, fusilamientos,
confiscación de sus bienes y templos, de esto hebreos, incitó a un éxodo de
esta población. Para 1963, solo quedaba en la Isla el 20% de estos
habitantes. Según el censo realizado por la Congregación Adas
Israel y la Federación Sionista Cubana reportó la permanencia de
2,586 judíos. Los censos de 1970 y 80 informaron de la residencia de 1,500 y
800 judíos respectivamente.
En la actualidad, a pesar de las presiones del
gobierno castrista sobre la dirigencia de la comunidad hebrea para
incrementar el número de personas conversa al judaísmo, con el fin de
aumentar sus ganancias con el turismo religioso judeo-estadounidenses, la
población de esta etnia se mantiene en alrededor de 2,000 personas.
Otro de los acontecimientos irrefutables del odio
del gobierno de Castro hacia la población judía de Israel fue el
consentimiento de enviar más de 300 tanques de guerra a Siria, en octubre de
1973; para junto a este país destruir al estado de Israel. La guerra
sirio-cubana e israelí se desarrolló desde noviembre de 1973 hasta mayo de
1974. Los militares castristas regresaron a Cuba con el sabor de la derrota
en 1975.
En días recientes la dictadura comunista de
Castro a través de su canciller en las Naciones Unidad expresó su fuerte
deseo de la constitución del Estado Palestino con capital en Jerusalén, sin
excluir el uso de las vías violentas para materialización de este objetivo.
Para tener una idea mas profunda del antisemitismo
de los Castros leamos los criterios de sus amigos, los mandatarios Hugo
Chávez, de Venezuela, y Mahmoud Ahmadineyad, de Irán.
Este odio y discriminación étnica son exacerbados en
los discurso de Chávez. El 2 de junio del 2010 dijo en la cadena de radio y
televisión venezolana: “Aprovecho para condenar nuevamente a Israel. Condeno
desde el fondo de mi alma y de mis viseras, al Estado de Israel. Maldito
seas, Estado de Israel”.
“Eliminado”, es la palabra más frecuente que usa
Ahmanideyad para referirse al Estado judío de Israel. En junio del 2008
puntualizó sobre Israel: “Ha llegado el fin de su función y pronto
desaparecerá del mapa”.
Otro de los amigos de Castro y su régimen
estalinista era el radicalista musulmán Yasser Arafat, que rechazó la
propuesta de conformación del Estado Palestino con los criterios de las
Naciones Unidas, de 1948. Su soberbia y ambición no le permitieron aprovechar
esta debilidad histórica de los gobernantes socialistas israelíes.
Arafat soñaba con la fundación de la “Gran
Palestina”, descrita en la Carta Magna de la Autoridad Palestina. Esta severa
personalidad no era solo propia de sus genes, sino que fue alimentada con
dedicación por su tío Hajj Amin al-Husseini, el Gran Mufti de
Jerusalén.
Husseini fue un fiel amigo, aliado y protegido de
Adolfo Hitler, ambos se admiraban. Él y otros líderes musulmanes
aplaudieron la llegada al poder de Hitler y el macabro plan del holocausto al
pueblo judío. Tan satisfecho estaba el líder del Partido Nacional Socialista
Obrero Alemán (nazi) que expresó: “El movimiento de liberación árabe es
nuestro aliado natural”.
Quizás por eso los nazis usaron en sus ceremonias
las banderas negras. Estandarte erigido hace más de un milenio por el líder
de los islamitas durante la Hégira, emigración de Mahoma y sus seguidores de
La Meca a Medina, en el año 622 de la era cristiana.
La Hégira da comienzo al calendario musulmán, las
guerras de promoción de la religión islámica, la expansión territorial y
eliminación de los infieles y paganos. Adheridos a estos principios los
países árabes se negaron a reconocer el estado de Israel en 1948; y se dieron
a la tarea de eliminarlo mediante la violencia destructiva.
El régimen socialista de Castro ocupa la
administración de un país de profundas raíces judeocristianas. Sin embargo
lejos de estimular la paz en el Medio Oriente, ha redoblado los toques de sus
tambores de guerra. Incluso es uno de los pocos gobiernos occidentales que
aún no ha reconocido el Estado Judío de Israel.
Por eso sigo pensando que las banderas negras que ondearon frente a la SINA en La Habana son el reflejo exacto de las ideas antisemita del régimen nacional socialista de Castro.
Vía lanuevanación.com
REGIMEN CHINO INTENTA DETENER LA FUGA DE FUNCIONARIOS. (cualquier similitud con otros comunistas caribeños no es pura coincidencia)
Algunos líderes del Régimen Comunista reunidos en Beijing, China el 25 de septiembre de 2012. (Lintao Zhang/Getty Images)
El Partido Comunista Chino está tratando de detener una hemorragia de funcionaros de alto nivel que parte hacia otros países, a menudo con grandes sumas de dinero en efectivo.
Un comentarista político sugiere que más controles podrían estar relacionados con el caso contra el derrocado líder chino Bo Xilai y el próximo 18° Congreso del Partido que se celebrará en noviembre.
Los popularmente llamados ‘funcionarios desnudos’ tienen familiares cercanos viviendo en otros países, incluso algunos con ciudadanía extranjera, y trasladan sus activos al exterior a la espera de abandonar China cuando sea el momento adecuado. No les quedan ni familia ni activos en China, por ello la gente los conoce por ‘funcionarios desnudos’.
A principios de este año la revista Trend de Hong Kong informó que alrededor del 90 por ciento de los miembros del Comité Central, miembros suplentes del comité y miembros de la Comisión Central de Control Disciplinario tienen familiares que viven o que trabajan en el extranjero, o que simplemente están allí. Estos funcionarios tuvieron que emitir una declaración sobre la situación de sus familiares en otros países. La cifra del 90 por ciento no pudo ser verificada.
El Comité Central del Partido Comunista y el Concilio del Estado están viendo la forma de poner fin a este fenómeno o de al menos frenarlo en gran medida.
Un informe del 22 de septiembre de Trend dice que el vice premier Li Keqiang, un miembro del máximo órgano de formulación de políticas, el Comité Permanente del Politburó, estableció un grupo de trabajo para acabar con los ‘funcionarios desnudos’ que intentan abandonar China con sus activos. El jefe del Departamento de Organización Li Yuanchao, el ministro de Seguridad Pública Meng Jiangzhu, y el director de la Oficina General del Partido Comunista Li Zhanshu, son los que van a supervisar la tarea según se informa.
Alrededor de 8.000 policías especiales y más de 350 nuevos “instrumentos contra la falsificación” fueron desplegados en los principales aeropuertos, controles de frontera y puertos que los funcionarios del Partido Comunista podrían utilizar para dejar el país. El Ministerio de Seguridad Pública también renovó tarjetas de identificación, pasaportes y documentos de entrada y salida para más de 70.000 cuadros superiores y cerca de 450.000 cuadros a nivel de condado en los últimos dos meses, según la publicación.
El comentarista político Xing Tianxing contó a NTD Televisión, una emisora independiente sobre todo en idioma chino, que la directiva emitida el mes pasado sugiere que la seguridad se está ajustando a medida que se acerca el 18° Congreso del Partido, que es el momento en que la vieja guardia de funcionarios del Partido Comunista transfiere el poder a los nuevos líderes. El premier Wen Jiabao y el líder Hu Jintao se retirarán y otros ocuparán su lugar.
Xing dice que la nueva ofensiva contra los ‘funcionarios desnudos’ podría ser en respuesta al caso de corrupción del partido en contra de Bo Xilai, el derrocado líder de Chongqing, que enfrenta un inminente juicio por cargos que van desde corrupción y abuso de poder hasta el encubrimiento del asesinato del empresario británico Neil Heywood por parte de su esposa, Gu Kailai.
“Las personas involucradas en el caso de Bo podrían intentar huir de China”, dijo Xing a NTD durante el fin de semana, “esta medida disuadirá a algunos de ellos”.
Aunque el término ‘funcionarios desnudos’ pueda sonar gracioso, no es cosa de risa para el Partido Comunista.
Según un estudio del Banco Popular de China, entre 16.000 y 18.000 funcionarios del partido, al irse de China o simplemente desaparecer, fugaron 800 mil millones de yuanes (128 mil millones de dólares), en los últimos años.
Otro investigador, Li Chengyan, de la Universidad de Beijing, dijo que alrededor de 10.000 funcionarios del partido dejaron China con un trillón de yuanes (160 mil millones de dólares), un promedio de 16 millones de dólares cada uno. “En muchos casos, un solo funcionario corrupto huye con varios cientos de millones de yuanes. Lo que demuestra la existencia de una corrupción significativa azotando a China”, dijo Li al Economic Weekly.
Solo en el caso de Bo Xilai, el periódico japonés Asahi Shimbun reportó a principios de este año sobre las sospechas de que su esposa, Gu kailai, haya transferido ilegalmente unos 6 mil millones de dólares al extranjero.
Vía lagranepoca.com
LA DICTADURA INTENTA ACALLAR LOS RUMORES SOBRE LA MUERTE DE FIDEL CASTRO
Por Martín Higueras
En los últimos días, los rumores sobre la situación de Fidel Castro se han extendido a través de Internet. Muchas de estas informaciones apuntaban a que el dictador era ya incapaz de respirar por sí solo y en algunos casos incluso apuntaron a su muerte.
En el pasado, cuando estas informaciones también eran difundidas, el régimen de La Habana respondía con alguna foto. Sin embargo, esta vez el caso es diferente ya que la dictadura se ha limitado a distribuir una carta escrita supuestamente por Fidel Castro en la que apenas envía una felicitación "a todos los graduados del Instituto de Ciencias Básicas y Preclínicas Victoria de Girón" y que fue leída por el ministro de Sanidad durante el acto académico.
Desde 2008, cuando Fidel anunció su retirada de la escena política por problemas de salud cediéndole el cargo de presidente a su hermano Raúl, se ha especulado constantemente con su verdadero estado de salud. Mientras tanto, ha seguido con sus comentarios a través de su columna "Reflexiones" en el diario Granma, aunque desde el 19 de julio no se ha publicado ninguno.
Además, las últimas imágenes de Fidel Castro divulgadas en la isla son de finales de marzo de este año, cuando, acompañado de varios miembros de su familia, saludó a Benedicto XVI en la embajada de la Santa Sede en La Habana, durante la visita del Papa a Cuba.
Vía libertaddigital.com
EL EMPERADOR NO TENÍA ROPA: EL DESASTROSO FRACASO DE LA POLÍTICA EXTERNA AMERICANA DESDE EL 2009 HASTA EL PRESENTE
Por Diego Trinidad, Ph.D.
En este conocido cuento, escrito por el Danés Hans Christian
Anderson en 1837, un emperador de aquellos tiempos decidió comprar el traje más
elegante posible. Un famoso sastre le vendió la idea de que le confeccionaría
uno tan maravilloso que solo los tontos y los ciegos no lograrían ser
deslumbrados por su elegancia. Pero había un problema: el habilidoso sastre
nunca creó tal ropaje. Simplemente convenció al emperador que ya vestía el
traje cuando en realidad, ¡no tenía ropa! Pero el emperador no quería demostrar
que estaba ciego o era un tonto, de manera que orgullosamente salió a la calle
desnudo. Todos sus súbditos lo aclamaban, al igual que admiraban su ropaje
inexistente. Hasta que un niño exclamó: ¡Pero el emperador no tiene ropa, está
desnudo! Efectivamente así era. Efectivamente así mismo se puede decir de la
política externa del presidente desde el 2009. NO EXISTE. Mucho peor, la
que existe ha sido un colosal fracaso.
Debido al pésimo estado de la economía
americana desde el 2009, casi
toda la atención de los votantes por estos últimos tres años y medio se ha
concentrado en asuntos domésticos y la política exterior ha sido mayormente
ignorada. Además, desde que el presidente pronunció un importante discurso en
Cairo, Egipto, en junio del 2009, la política de la nueva administración hacia
los países islámicos supuestamente cambió notablemente. Desde ese momento, según
el presidente, la política americana hacia el Islam sería mucho más respetuosa y
haría enmiendas por ofensas pasadas, sobre todo en el apoyo de Estados Unidos a
dictadores en los países árabes. En la aclamación que recibió ese discurso, se
olvidó que casi todos los países árabes todavía eran gobernados por dictadores.
Poco antes el presidente se había embarcado en una nueva y grandiosa gira de
“disculpas” en Europa, donde proclamó la culpabilidad de previas
administraciones americanas por políticas arrogantes y unilaterales, y prometió
grandes cambios en el tratamiento que su administración ofrecería a Europa.
Prosiguió ofreciendo un nuevo planteamiento (reset) en las relaciones de Estados
Unidos con Rusia y una nueva política de “compromiso” (engagement) hacia
Cuba.
Todo esto fue un gran camuflaje, pero por varios años, entre la preocupación con
la economía y la aparente tranquilidad en el resto
del
mundo, se llegó a creer que el presidente efectivamente había establecido una
nueva y exitosa política externa.
Los hechos, por supuesto, fueron muy diferentes, pero hasta
la llamada “Primavera Árabe” que comenzó en enero del 2010 en Túnez y Egipto, la
atención nacional no se volvió a enfocar en la política externa americana. Al
principio, cuando repentinamente cayeron los gobiernos dictatoriales en Túnez y
poco más tarde en Egipto (después que la administración primero pareció apoyar a
Mubarak para luego retirarle todo apoyo) se produjo un gran júbilo porque
aparentemente los países árabes se convertirían en “democracias”. Disturbios en
Yemen y Bahrain fueron sofocados violentamente (incluyendo tropas de Arabia
Saudita en Bahrain), pero el optimismo por el “cambio”, tal como sucedió en
Estados Unidos en el 2008 cuando el pueblo americano recibió con brazos abiertos
el “cambio” y la “esperanza” ofrecidos por el nuevo presidente, no se apagó.
Poco después se produjo una rebelión en Libia contra uno de los peores
dictadores árabes, Qaddafi, y el pueblo americano presenció otra novedad en la
política externa de su presidente: dirigir (lead) desde atrás. En otras palabras,
dejar que Francia, Gran Bretaña y la OTAN asumieran la ayuda, mayormente con
bombardeos, a la oposición a Qaddafi. Estados Unidos se limitó a financiar la
operación, la cual terminó con la captura y muerte de Qaddafi. En general, Libia
se consideró una gran victoria para Estados Unidos y para la Democracia
Mundial.
En el 2010 vino el gran debate sobre la Ley de Salud
impulsada por el presidente y promulgada a base de sobornos y presiones en el
Congreso, el cual la aprobó sin un solo voto republicano. Ese debate dio en gran
parte lugar a la tremenda victoria republicana en la Cámara de Representantes en
las elecciones congresionales
del 2010. El año 2011 trajo el
asesinato de Osama Bin Laden en Pakistán (digo asesinato porque lo fue, lo
mataron por la espalda cuando estaba desarmado, con lo cual no tengo ningún
problema) y una larga celebración de esa enorme proeza, por la cual el
presidente se atribuyó todo el crédito. Los detalles de la operación fueron
divulgados—y celebrados—por largos meses, todo dedicado a enfatizar la figura
del presidente y su enérgica política externa. Así terminó el 2011.
El en nuevo año 2012, la política electoral comenzó desde
enero con las primarias republicanas. El interés nacional se mantuvo concentrado
en los debates y primarias republicanas hasta el verano, aunque algunas nubes
aparecieron en el horizonte mundial, como la guerra civil en Siria, donde el
dictador Assad mataba a miles de sus súbditos sin que nadie protestara mucho,
incluyendo la Secretaria de Estado Hillary Clinton, quien al principio hizo
declaraciones en favor de Assad. Y algunas revelaciones de actividades secretas
del aparato de inteligencia americano se dieron a conocer,
aparentemente por funcionarios de la misma Casa Blanca. Esto se hizo más serio
cuando los republicanos lo utilizaron
como
material de campaña contra el presidente, pero no obstante, fueron revelaciones
perturbadoras puesto que demostraban la ineptitud de la política externa del
presidente, hasta entonces intachable.
Entonces llegó el onceno aniversario
del ataque terrorista a las
torres en New York en septiembre 11. Inexplicablemente, la administración
americana no había tomado ningunas precauciones especiales para proteger sus
embajadas y consulados en países islámicos a pesar del simbolismo de la fecha y
a pesar de que, especialmente en Libia habían ocurrido más de 250 incidentes
violentos, muchos de ellos contra entidades americanas, incluyendo la embajada
en Trípoli y el consulado en Benghazi. No solo eso, sino que el embajador
americano había pedido que se aumentara el personal de seguridad y su guardia
personal. El Departamento de Estado negó su petición y redujo el personal de
seguridad.
En la tarde y noche
del 11 de septiembre todo
estaba tranquilo en Benghazi,
donde el embajador americano Chris Stevens se encontraba. De pronto, una turba
se presentó afuera del
consulado y atacó por casi 5 horas, probablemente más de 250 hombres armados con
lanza granadas, morteros y metralletas. El resultado fue la muerte del embajador
y otros tres americanos (el embajador fue violado sexualmente, algo que ha sido
ocultado al público americano, y arrastrado por las calles de Benghazi). Casi
coincidentemente, otro ataque se produjo contra la embajada americana en Cairo,
aunque en este caso la turba solo escaló los muros de la embajada y provocó
daños menores, incluyendo la quema de la bandera
americana.
Debe destacarse que ambos ataques fueron contra territorio de Estados Unidos, ya
que consulados y embajadas americanas son, bajo la ley y bajo el derecho
internacional, territorio americano.
Días después, grandes y violentos disturbios ocurrieron en 22
países islámicos, incluyendo
Indonesia. En Sudán, un estado
terrorista fracasado que fue dividido hace meses después de que su gobierno
islámico mató a más de un millón de habitantes animistas del sur del país, el
gobierno le negó a Estados Unidos una petición de fortalecer el personal de
seguridad con Marines. Pero la reacción oficial de la administración—por ochos
días—fue culpar un corto video de 12 minutos expuesto en YouTube en el Internet
desde julio, por todos estos ataques, incluyendo el asesinato del embajador en
Libia. Este video, el cual pocos han visto, supuestamente presenta al “profeta”
Mahoma como lo que fue: un pedófilo que se casó con Aisha, niña de 7 años y
consumó el matrimonio cuando tenía 9, según el Koran, un ladrón y asaltante de
caravanas, y un asesino despiadado que mataba por placer aparte de sus
actividades “militares”. Pero hay varios problemas con esta explicación. Primero,
el 99.9% de los habitantes de países islámicos son demasiado pobres y demasiado
ignorantes para tener acceso y saber usar el Internet o hasta teléfonos
celulares. Segundo, el video, estaba en YouTube desde julio. Tercero—y lo más
importante—los cuerpos de inteligencia americanos determinaron en menos de 24
horas, que los ataques, sobre todo el de Libia y probablemente el de Egipto
también, habían sido planeados y ejecutados por grupos terroristas afiliados con
Al Qaeda (cuya organización, según el presidente, está “en sus talones”).
No obstante, por ocho días, funcionarios de la administración,
desde el presidente, a su secretario de prensa, a su Secretaria de Estado, y a
su embajadora ante la ONU, repitieron sin cansarse la falsedad obvia de que los
ataques y protestas masivas a nivel mundial, habían sido provocados por un video
ofensivo al Islam. Todavía peor, la Secretaria de Estado y el presidente,
grabaron otro video presentado prominentemente en Pakistán, disculpándose en
tono casi suplicante por el video y renunciando ninguna responsabilidad por su
autoría. Y la embajadora ante la ONU Susan Rice se presentó el cinco programas
de televisión nacionales el domingo 16 de septiembre declarando que
“absolutamente” los ataques y protestas habían sido provocados por el video.
Desde entonces, este tema se ha convertido en algo muy serio porque ha entrado de lleno en el final de la campaña presidencial, porque han continuado las revelaciones, y porque ya ha comenzado una investigación congresional donde los testigos declaran bajo juramento. Lo que hasta ahora se sabe concluyentemente es lo siguiente: Los ataques, sobre todo el de Libia que resultó en la muerte del embajador y otros tres americanos, fueron planeados y ejecutados por grupos terroristas afiliados con Al Qaeda. Y la administración ha mentido abiertamente y está conduciendo un complejo encubrimiento de los hechos. El mismo vicepresidente declaró que ni él ni el presidente habían sido informados por los servicios de inteligencia nacional por una semana que los ataques habían sido terroristas. En otras palabras, como es costumbre de este presidente, ahora culpa a los servicios de inteligencia de lo sucedido. Solo que esto es imposible, puesto que el presidente recibe un resumen de su asesor de seguridad nacional cada mañana, sin importar donde se encuentre (en este caso estaba de viaje rumbo a Denver para otra de sus interminables recaudaciones de campaña).
De manera que desde el
día 12, el presidente sabía que el ataque en Benghazi había sido perpetrado por
terroristas afiliados con Al Qaeda. Pero no obstante, tanto él como
muchos miembros de su administración, mintieron y diseminaron desinformación por
ocho días. El mismo presidente repitió seis veces en su discurso ante la
ONU el 25 de septiembre que los “disturbios” y “protestas” habían sido
provocados por un video “ofensivo” al Islam. Pero la alta funcionaria del
Departamento de Estado Charlene Lamb, a cargo de la seguridad de 275 facilidades
diplomáticas americanas en todo el mundo, declaró el miércoles 10 de
octubre—bajo juramento—ante un comité investigativo de la Cámara de
Representantes, que ella y varios compañeros del Departamento de Estado
vieron y oyeron grabaciones y videos en tiempo real, mientras estaba
sucediendo por seis horas, que el ataque al consulado en Benghazi había sido un
ataque terrorista. Eso lo tiene que haber sabido la Secretaria Clinton y el
presidente inmediatamente. Pero lo ocultaron y mal informaron al público por
casi dos semanas. Ayer, octubre 15, la Secretaria de Estado Clinton “aceptó” la
responsabilidad por el fracaso de la inteligencia americana en Egipto y Libia.
Pero esto no es suficiente, y el escándalo sin duda continuará hasta la
elección y después, y seguramente afectará el resultado de la elección: ya que
la popularidad del presidente ha disminuido notablemente, sobre todo en el campo
de la política externa, donde único tenía alguna ventaja.
El comentarista conservador (no lo es, realmente) Pat
Buchanan, quien no está entre mis favoritos, ha hecho un buen análisis sobre
esta situación, sobre todo al compararla con el encubrimiento
del caso de Watergate que
resultó con la renuncia
del presidente Nixon, para quien Buchanan trabajó. Señala
Buchanan correctamente que Watergate solo fue un allanamiento de las oficinas
del partido demócrata y no hubo muertos (excepto por muchas
reputaciones). Mientras que en este nuevo encubrimiento sobre lo sucedido en
Benghazi si han habido
cuatro muertos, incluyendo el embajador (primer embajador muerto en sus
funciones desde 1979, bajo el presidente Carter) y no fue un simple allanamiento,
sino un ataque terrorista a territorio americano. La comparación es válida y
cada cual debe llegar a sus propias conclusiones, pero repito, esto solo está
comenzando y durante las audiencias investigativas sobre todo, más detalles se
revelarán que solo pueden perjudicar a la administración.
En conclusión, la política externa
del presidente ha sido, ahora
que al fin se ha revelado, un gran fracaso. Y no solo ante los países árabes.
La nueva política hacia Rusia solo ha resultado en peores relaciones con Polonia
y la República Checa entre otras, al retirar Estados Unidos los propuestos
cohetes protectivos contra posibles ataques rusos y de manera alguna ha traído
una mejor relación con Rusia (aunque el presidente prometió a Putin que después
de su reelección sería más “flexible”). Con el resto de Europa, las relaciones
no son buenas tampoco debido a la situación económica. Con
China,
la enorme deuda externa de Estados Unidos limita mucho sus relaciones y es
difícil presionar por derechos humanos o por ajustes en las políticas monetarias
chinas cuando la balanza de pagos y la deuda son casi incontrolables. Con
Pakistán y Afganistán supuestos aliados, la relación es casi entre enemigos y
muchos soldados americanos han perdido sus vidas—inútilmente—en ambos países
debido a ataques por soldados pakistanis y afganos contra americanos y sus
aliados. Con Irán, las sanciones económicas, a pesar de estar surtiendo algún
efecto (a pesar que el presidente ha hecho mucho por aminorar y demorar tales
sanciones), no han frenado en nada el esfuerzo iraní por adquirir armas
nucleares. Con Israel, el único aliado confiable en el área, las relaciones son
las peores desde la presidencia de Carter. El presidente y el Premier israelí
Netanyahu malamente tienen relaciones fríamente “cordiales” y ninguno confía en
el otro, con toda razón, ya que el presidente ha llamado mentiroso a Netanyahu y
ha presionado a su gobierno para evitar un ataque a Irán antes de la elección
presidencial.
Finalmente, las relaciones con Iberoamérica han sido, por lo
menos, problemáticas. Con
Cuba, las promesas y
expectativas se redujeron al regreso a las políticas de Carter, mientras un
ciudadano americano languidece en prisiones cubanas sin que el gobierno haga
nada por lograr su libertad. Con Colombia y Panamá, tratados de libre comercio
firmados bajo la administración de Bush hijo, han sido aprobados por el Congreso,
después de una larga oposición
del presidente a ellos, solo hace meses. Con
Venezuela, ninguna oposición o
presiones a las políticas
del dictador Chávez han sido aplicadas. Al contrario, el
presidente felicita al dictador por su reciente reelección mientras le sigue
comprando petróleo como si fueran los mejores amigos. Con México, se permitió
la demencial política de enviar encubiertamente armas a los narcotraficantes
para luego identificarlos y capturarlos. Todo lo contrario ha ocurrido, con la
muerte de algunos agentes americanos en la balanza y otro encubrimiento de la
operación que resultó en la primera citación por la Cámara de Representantes de
Estados Unidos por desacato al Fiscal General en la historia. Y no olvidemos a
Honduras,
donde la política oficial de la administración fue de no reconocer el gobierno
del presidente legítimo Micheletti y de apoyar al destituido presidente Zelaya
por mucho tiempo, en clara violación del derecho internacional y provocando
grandes perjuicios al pueblo hondureño en el intervalo.
El emperador, en verdad, NO tenía ropa, lo cual se comprobó
adicionalmente en el primer debate presidencial hace dos semanas. Pero la
política externa del
presidente no solo ha sido pésima, sino que también ha sido muy peligrosa, sobre
todo en el caso de Irán y el terrorismo. Sí, Bin Laden está muerto, y sí,
cientos de terroristas (y otros inocentes) también han sido muertos por aviones
drones, pero el terrorismo vive, lo mismo que Al Qaeda ha también renacido y
tiene una presencia cada vez más activa en lugares como Sudán, Yemen, Irak y
Libia, para no mencionar la prominencia de la Hermandad Musulmana en países como
Egipto y la misma Libia, los cuales, a pesar que Egipto ha prácticamente
suspendido sus relaciones con Israel, todavía recibe $2 billones en ayuda
americana anual. Un presidente desesperado por ganar la reelección, algo que
parece cada vez más lejano, es capaz de cualquier cosa y muchos aún temen una
nueva “sorpresa de octubre” que pueda cambiar la elección. Ese quizás sea el
peligro mayor.
Vía nuevoacción.com
miércoles, octubre 17, 2012
BRASIL: CONDENADO POR CORRUPCIÓN JOSÉ DIRCEU, MINISTRO DE LULA Y AMIGO DE CASTRO
En un fallo histórico, el Tribunal Supremo de Brasil condenó el
martes a José Dirceu, el exjefe de gabinete del expresidente Luiz Inacio Lula
da Silva, tras considerarlo responsable de un plan de pagos mensuales a
políticos a cambio de sus votos en el Congreso.
El fallo contra Dirceu, cofundador del gobernante Partido de los
Trabajadores, cerró el más insospechado capítulo de la vida de un líder de la
izquierda brasileña que luchó contra la dictadura y fue el ministro más
poderoso del Gobierno de Lula, reporta EFE.
Según concluyeron la mayoría de los magistrados del Tribunal, Dirceu
fue el mayor responsable de las corruptelas denunciadas en 2005, que pusieron
a Lula al borde de la destitución durante su primer mandato.
Más que un fallo, la decisión fue como una losa que cayó sobre la
turbulenta vida política de Dirceu, que comenzó en 1965, cuando cursaba
Derecho en la Pontificia Universidad Católica de Sao Paulo y se unió a los
movimientos estudiantiles que combatían a la dictadura instalada en Brasil un
año antes.
Muchos de quienes lo conocieron en esa época dicen que tenía fama de
mujeriego y pinta de ídolo "beat", pero aseguran que se transformó
a medida que se involucró en la lucha contra el régimen y comenzó a forjar su
ideología.
Coqueteó con la guerrilla, aunque nunca participó en la lucha armada,
y en 1968 fue detenido en una asamblea estudiantil.
Su nombre comenzó a cobrar ribetes de leyenda un año después, cuando
fue incluido en una lista de 14 presos políticos que la dictadura se vio
obligada a liberar a cambio del entonces embajador de Estados Unidos, Charles
Elbrick.
El diplomático había sido secuestrado por una pequeña célula del "Movimiento
Revolucionario 8 de Octubre", integrada entre otros por Franklin
Martins, luego ministro de Información durante el segundo mandato de Lula.
Los presos políticos fueron enviados a México, pero Dirceu recaló en
Cuba, donde recibió entrenamiento militar y tejió una amistad que mantiene
hasta hoy con importantes dirigentes, como Fidel Castro.
Algunas biografías no autorizadas sostienen que llegó a trabajar para
el servicio secreto cubano, algo que él nunca ha confirmado.
En cambio, Dirceu sí admite que en la Isla pasó por una cirugía
plástica que le modificó ligeramente el rostro antes de regresar a Brasil
clandestino, en 1971, para integrarse al "Movimiento de Liberación
Popular".
Tuvo divergencias con ese grupo de inspiración castrista y volvió a La
Habana, pero en 1975 retornó definitivamente a Brasil, aún en plena
dictadura, bajo la falsa identidad de Carlos Enrique Gouveia de Melo, un
supuesto empresario de origen judío.
Se vinculó a grupos armados y entrenó guerrilleros, pero él mismo
afirma que "jamás" participó en ninguna acción, porque las armas
"no eran" lo suyo.
En ese segundo retorno, bajo el falso nombre, se casó con Clara
Becker, quien solo supo quién era su marido cuatro años después, cuando ya
tenían un hijo, y el Gobierno dictó una amnistía que le permitió volver a la
política a cara descubierta.
Dirceu se afilió al Partido de los Trabajadores (PT), el cual
presidió entre 1995 y 2002 y en el que dirigió severas purgas que expulsaron
a los grupos radicales que pululaban en esa formación.
Acabó siendo el principal escudero de Lula y su mayor consejero en
las campañas de 1989, 1994 y 1998, en las que el exsindicalista aspiró sin
éxito a la Presidencia.
En 2002, fue el principal artífice de la campaña que finalmente llevó
a Lula y al PT por primera vez al poder y fue nombrado ministro de la
Presidencia, cargo desde el que se controlan todos los resortes políticos del
poder.
Fue tildado de "maquiavélico", de "poder en la
sombra" y despertó críticas por su estilo extremista, las cuales
atribuía al supuesto "odio" de una derecha que, en su opinión,
"no digirió" el triunfo electoral de Lula.
No obstante, se le atravesó el enemigo más inesperado para un partido
que enarbolaba la bandera de la decencia, al ser acusado en 2005 por el
entonces diputado Roberto Jefferson, denunciante de todas las corruptelas que
juzga el Supremo, de ser el "jefe de la pandilla".
Dirceu lo negó con vehemencia, pero debió renunciar al Gobierno el 16
de junio de 2005, después de que Jefferson, durante una comparecencia ante el
Congreso y mirando a las cámaras de televisión declaró "José, sal de ahí
y sal rápido, que harás de Lula un reo".
Por el escándalo, perdió luego su cargo de diputado y desde entonces
se ha dedicado a formular su defensa, pero no ha logrado convencer al Supremo
de su inocencia.
Como culpable de corrupción activa, ahora se enfrenta a una pena que
puede llevarle a pasar 18 años en una cárcel como la que dejó en 1969,
canjeado por un embajador de Estados Unidos.
En su blog, Dirceu criticó la condena diciendo: "Luché por la
democracia e hice de ella mi razón de vivir. Voy a acatar la decisión, pero
no me callaré. Continuaré luchando hasta probar mi inocencia. No abandonaré
la lucha. No me dejaré vencer", informó Reuters.
Además de Dirceu, fueron condenados por corrupción el expresidente
del PT José Genoino, y su tesorero, Delúbio Soares.
Otra veintena de personas, entre ellas 10 legisladores, ejecutivos
bancarios e intermediarios empresariales, fueron condenados anteriormente por
fraude, blanqueo de dinero o conspiración en el caso de corrupción política
más grande en la historia reciente de Brasil.
Vía lanuevanación.com
¿QUE SE JODAN?
Por Esteban Fernández
Disculpen el titulo, yo evito por todos los medios utilizar
malas palabras, pero en este escrito no encuentro un sinónimo mejor. Hace muchos
años un negro patriota, anticastrista y activista al frente del RECE en
California
puso en el ambiente una frase que era utilizada en los actos y desfiles del
exilio cubano. La frase era “¡Revírate cubano, revírate y pelea!”
Es decir que desde una época muy remota los cubanos
del exilio le han pedido al
pueblo cubano dentro
del monstruo que luche y que le haga la guerra a sus
opresores. No es nada nuevo. Lo que pasa es que eso lo están descubriendo ahora
(como miles de otras
cosas más) los que son novatos en esta contienda.
Quizás no sepan tampoco que el destierro cubano no solamente
les ha pedido a los de adentro que le hagan frente a la tiranía sino que la
lista de acciones violentas contra la dictadura de parte del exilio
solidarizándose con los de adentro llenarían mil páginas como esta enumerarlas.
Pero últimamente está de moda increpar a los que incitan a la
lucha interna desde el exterior y les cae carcoma encima con la gastada frase
de que “Desde lejos, en oficinas con aire acondicionado, es muy fácil darle
cranque a los pobres opositores que se están jugando la vida allá”.
Y
como buen observador que soy me doy cuenta que lo
del “aire acondicionado”
coincide en casi todas la criticas. Lo cual me hace pensar que no es algo
espontáneo sino parte de una consigna iniciada desde acondicionadas oficinas del
Ministerio del Interior. Y es un "slogan"
del que se hacen eco muchos inocentes. Sin darse cuenta
que en los Estados Unidos hasta
los gatos y los perros gozan
del aire acondicionado.
Y tengo buenos amigos patriotas que me preguntan ¿quieren que
los exiliados anticastristas “cambien de palo para rumba” y digan: “No, no se
reviren, no peleen, reciban leña”? Y ahí es donde lanzan el exabrupto: "¿Quieren
que les digamos: Jódanse y quédense esclavos?”...Y sostienen categóricamente que:
"Si no se reviran y se lanzan para las calles en un intento por derrocar al
régimen, o discretamente hacen atentados y sabotajes ¿quiénes son los que se
van a fastidiar para siempre, ellos o nosotros?"... AUNQUE TODOS A MI ALREDEDOR,
Y LOS CORREOS QUE RECIBO, ESTÁN DE ACUERDO EN QUE ALLÍ LA REPRESIÓN ES VIOLENTA.
Pero me dicen: "Los que padecen la miseria, los abusos son
ellos y las alternativas son: recibir pescozones, aceptar sumisamente (como
lo hace la mayoría) o salir de Cuba. Y si van para Miami lo primero que van a
decir es “¡Ñoooo, que calor hace aquí!” Y buscar desesperadamente acercarse a
un aire acondicionado. Y, cuando lleven un año aquí, si usted los visita los
escuchará diciendo: “Oye, cierra la puerta que se me escapa el aire”...
Y sacan a relucir aquella consigna gloriosa de Roberto Soto
de “Revírate cubano, revírate y pelea”. Y me preguntan: "¿Debemos cambiarla por
“Jódete cubano, jódete y no te revires y sigue aguantando atropellos y buscando
derechos donde no los hay?”. Y muchos coinciden en que pacíficamente, con
gladíolos y huelgas de hambre que sólo conducen al martirologio o el choteo, y
tendrán 50 años más de castrismo, hasta el día en que los biznietos se reviren y
peleen".
Precisamente el domingo en un acto de la Junta Patriótica un
señor me dijo: "La pasividad interna no nos perjudica a usted y a mí sino a
ellos que seguirán siendo esclavos. Cuando les pedimos que luchen es simplemente
un honesto y sincero deseo de que los compatriotas allá rompan las cadenas que
los atan".
Y yo le respondí: "En lo que a mí respecta, créame que si
algún día le di algún consejo al pueblo cubano hace tanto tiempo que ni me
acuerdo. Pero, al mismo tiempo, sé lo que hay que hacer internamente y si no lo
hacen, allá ellos".
Y le dije: "Personalmente hago lo que puedo en contra de la
tiranía, solo, o con tres o cuatro hermanos de lucha más que me pueden servir
de testigos, humildemente, sin haber recibido ni un centavo por mi labor. Y no
le voy a pedir disculpas a nadie por tener aire acondicionado en verano y
calefacción en el invierno. Ah, y lo de “jódanse” quizás también le viene bien a
los que se quejan en el exilio de NO TENER PATRIA mientras han vivido de
espaldas a la lucha por recuperar la nación cubana"...
Vía nuevoacción.com
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