¨…Dos peligros tiene la idea socialista, como tantas otras:-el de las lecturas extranjerizas, confusas e incompletas, - y el de la soberbia y rabia disimulada de los ambiciosos, que para ir levantándose en el mundo empiezan por fingirse, para tener hombros en que alzarse, frenéticos defensores de los desamparados…¨(Tomo 3, 168). Jose Marti
sábado, octubre 06, 2012
NOQUEANDO EN EL PRIMER ROUND
Por Zoé Valdés
Si en lugar de haber visto anoche un debate entre dos candidatos a la presidencia de los Estados Unidos, lo que habríamos visto hubiera sido una pelea de boxeo, podríamos decir que el presidente Barack Obama salió KO, o sea noqueado, en el primer round.
Obama puede ser muy encantador para algunos, aparentar una gran cordialidad y ser realmente afable, y hasta comportarse de manera simpática, lo que son ventajas para tenerlo quizás como vecino, o como jefe de un departamento de alguna tienda neoyorquina, pero no sirve para presidente. Para presidente se ha demostrado estos cuatro años que no tiene fibra, que es de una flojera insostenible; sobre todo, es alguien que resulta demasiado secreto en algunos terrenos, y en otros actúa con demasiado desparpajo. En este segundo cuadro está la economía, que no es juego.
Creo que fue ese secretismo el que le pasó la cuenta durante el debate, sin teleprompter que guiara su discurso y sin un equipo que pudiera contenerlo o animarlo para que irguiera la cabeza y saliera del pavor en el que se le vio sumido la mayor parte del tiempo, su imagen salió verdaderamente deteriorada. El secretismo de su ignorancia ha sido apoyado por la prensa en su totalidad. Ni una crítica era posible a Obama, porque Obama es para ellos un dios. Todavía hoy, tras la evidente derrota, el New York Times vacila en dar un titular coherente y real: el de la victoria de Romney en materia de economía. Que al fin y al cabo es la materia principal, la que importa a los americanos.
Es cierto que un primer debate ganado no ha llevado a nadie históricamente a la presidencia, pero es, como quiera que se lo mire, una excelente ventaja. Romney jugó también con su secretismo, aunque a la inversa: hizo creer a los medios de comunicación durante todo este tiempo que era una especie de bobo cayuco que se equivocaba con frecuencia, que sus chistes no llegaban a la gente, etc. Jugando la carta de la impopularidad, ganó con la carta del conocimiento fundamental, el del desarrollo del país. Es una carta peligrosa que por esta vez le salió de maravilla, pero deberá tener cuidado, porque por ahí lo estarán esperando en los temas internacionales, que es donde tal vez flaquee Romney.
Los temas internacionales son el fuerte de Obama, ¿por qué? Estos cuatro años como presidente le han permitido estar más al tanto de lo que sucede en el mundo, ha viajado más y ha sostenido conversaciones con jefes de Estado, y su popularidad sigue vigente en la gran mayoría de los países europeos. Aunque la cercanía al castrismo, el hecho de que los dictadores Castro y el dictador Chávez hayan pedido su reelección, disminuirá la confianza que en Europa se le tenía, así como su dualidad o ambigüedad en relación a la situación en Oriente Medio. Es cierto, ni Europa ni Oriente Medio votan. Son los Estados Unidos de América los que lo hacen, y esperemos que los estadounidenses sepan leer lo que hay detrás del mensaje de esos dictadores. Si esto, Obama, es lo que les conviene a ellos, depredadores de la libertad, por algo será, ¿no? Entonces, ¿cómo podría convenir a los norteamericanos?
La realidad es que Romney ha recuperado a grandes zancadas un espacio que se bamboleaba entre él y Obama. Lo ha hecho a base de dominio del tema. Romney no sólo conoce el tema, además ha sido un hombre con una familia que ha vivido momentos claves, y por esos momentos graves es que saben arrear con la desgracia y convertirla en vida, en triunfo. Y sin lamentos ha sabido contarlo, para que el pueblo americano vea en él la esperanza de lo que se puede hacer cuando se hace con fuerza, amor y determinación. Esto no lo veo yo en la familia Obama, cuyo secretismo también viene alarmando desde hace algún tiempo. Es una bonita familia, no lo niego, pero los gastos y alardes de la primera dama ya comienzan a ser demasiado exagerados; pero como son gastos de la izquierda, muy pocos han querido reparar en ellos.
¿Lo que tengo en contra de Romney? Su religión, pero hasta ahora ha sido bastante discreto, sin engañar a nadie. Es algo que tengo también en contra de Obama, que nadie sabe a ciencia cierta hasta ahora, intriga que él mismo ha alimentado, si realmente profesa el islamismo o solamente son simpatías, también algo o bastante genuflexas.
Por último, creo que Romney ganó porque habló directo y con la verdad. Y Obama perdió porque titubeó demasiado, vacilaba antes de mantener un enunciado y desarrollarlo, que aun si hubiera sido verdad, él nunca ha creído.
Vía libertaddigital.com
Si en lugar de haber visto anoche un debate entre dos candidatos a la presidencia de los Estados Unidos, lo que habríamos visto hubiera sido una pelea de boxeo, podríamos decir que el presidente Barack Obama salió KO, o sea noqueado, en el primer round.
Obama puede ser muy encantador para algunos, aparentar una gran cordialidad y ser realmente afable, y hasta comportarse de manera simpática, lo que son ventajas para tenerlo quizás como vecino, o como jefe de un departamento de alguna tienda neoyorquina, pero no sirve para presidente. Para presidente se ha demostrado estos cuatro años que no tiene fibra, que es de una flojera insostenible; sobre todo, es alguien que resulta demasiado secreto en algunos terrenos, y en otros actúa con demasiado desparpajo. En este segundo cuadro está la economía, que no es juego.
Creo que fue ese secretismo el que le pasó la cuenta durante el debate, sin teleprompter que guiara su discurso y sin un equipo que pudiera contenerlo o animarlo para que irguiera la cabeza y saliera del pavor en el que se le vio sumido la mayor parte del tiempo, su imagen salió verdaderamente deteriorada. El secretismo de su ignorancia ha sido apoyado por la prensa en su totalidad. Ni una crítica era posible a Obama, porque Obama es para ellos un dios. Todavía hoy, tras la evidente derrota, el New York Times vacila en dar un titular coherente y real: el de la victoria de Romney en materia de economía. Que al fin y al cabo es la materia principal, la que importa a los americanos.
Es cierto que un primer debate ganado no ha llevado a nadie históricamente a la presidencia, pero es, como quiera que se lo mire, una excelente ventaja. Romney jugó también con su secretismo, aunque a la inversa: hizo creer a los medios de comunicación durante todo este tiempo que era una especie de bobo cayuco que se equivocaba con frecuencia, que sus chistes no llegaban a la gente, etc. Jugando la carta de la impopularidad, ganó con la carta del conocimiento fundamental, el del desarrollo del país. Es una carta peligrosa que por esta vez le salió de maravilla, pero deberá tener cuidado, porque por ahí lo estarán esperando en los temas internacionales, que es donde tal vez flaquee Romney.
Los temas internacionales son el fuerte de Obama, ¿por qué? Estos cuatro años como presidente le han permitido estar más al tanto de lo que sucede en el mundo, ha viajado más y ha sostenido conversaciones con jefes de Estado, y su popularidad sigue vigente en la gran mayoría de los países europeos. Aunque la cercanía al castrismo, el hecho de que los dictadores Castro y el dictador Chávez hayan pedido su reelección, disminuirá la confianza que en Europa se le tenía, así como su dualidad o ambigüedad en relación a la situación en Oriente Medio. Es cierto, ni Europa ni Oriente Medio votan. Son los Estados Unidos de América los que lo hacen, y esperemos que los estadounidenses sepan leer lo que hay detrás del mensaje de esos dictadores. Si esto, Obama, es lo que les conviene a ellos, depredadores de la libertad, por algo será, ¿no? Entonces, ¿cómo podría convenir a los norteamericanos?
La realidad es que Romney ha recuperado a grandes zancadas un espacio que se bamboleaba entre él y Obama. Lo ha hecho a base de dominio del tema. Romney no sólo conoce el tema, además ha sido un hombre con una familia que ha vivido momentos claves, y por esos momentos graves es que saben arrear con la desgracia y convertirla en vida, en triunfo. Y sin lamentos ha sabido contarlo, para que el pueblo americano vea en él la esperanza de lo que se puede hacer cuando se hace con fuerza, amor y determinación. Esto no lo veo yo en la familia Obama, cuyo secretismo también viene alarmando desde hace algún tiempo. Es una bonita familia, no lo niego, pero los gastos y alardes de la primera dama ya comienzan a ser demasiado exagerados; pero como son gastos de la izquierda, muy pocos han querido reparar en ellos.
¿Lo que tengo en contra de Romney? Su religión, pero hasta ahora ha sido bastante discreto, sin engañar a nadie. Es algo que tengo también en contra de Obama, que nadie sabe a ciencia cierta hasta ahora, intriga que él mismo ha alimentado, si realmente profesa el islamismo o solamente son simpatías, también algo o bastante genuflexas.
Por último, creo que Romney ganó porque habló directo y con la verdad. Y Obama perdió porque titubeó demasiado, vacilaba antes de mantener un enunciado y desarrollarlo, que aun si hubiera sido verdad, él nunca ha creído.
Vía libertaddigital.com
¿ SALIENDO DE GUATEMALA PARA ENTRAR EN GUATAPEOR ?
Aumenta migración de Europa hacia América Latina
Los migrantes europeos son en su gran mayoría hombres, solteros y egresados de carreras de Ciencias Sociales e Ingeniería Civil.
Un estudio de la Organización Internacional de las Migraciones (OIM) llamado “Rutas y dinámicas migratorias entre los países de América Latina y el Caribe, y entre América Latina y la Unión Europea”, fue presentado este viernes y señala que son cada vez más los europeos que buscan trabajo en Latinoamérica y menos los latinoamericanos que viajan a Europa por el mismo motivo.
El informe que fue financiado por la Unión Europea, se basa en datos que solo llegan hasta 2010, se sabe que estas cifras se acentuaron más en los últimos 2 años, con la crisis que afecta a España, Italia, Portugal y a Grecia.
De acuerdo a los datos de la OIM, durante el primer período del siglo XXI, el número de inmigrantes latinoamericanos se incrementó, año a año, hasta alcanzar a la cifra de 400.000 en 2006, luego la tendencia disminuyó y, en 2009, solo entraron en territorio comunitario 229.000 personas.
Actualmente, residen 4,29 millones de latinoamericanos en Europa, con España como el primer destinatario, le siguen Reino Unido, Holanda, Italia y Francia.
A pesar de la crisis de 2010, 652.000 latinoamericanos se afiliaron a la Seguridad Social española, lo que equivale al 35% del total de personas extranjeras afiliadas, en este país.
El número de europeos que reside en América Latina se incrementó en los últimos años y, actualmente, suman 1,25 millones. El informe señala que, entre 2008 y 2009, más de 107.000 europeos se instalaron en América Latina, con Brasil, Argentina, Venezuela y México como los principales destinos.
Los migrantes europeos son, en su gran mayoría, hombres, solteros, profesionales y egresados de carreras de ciencias sociales e ingeniería Civil, señaló Jean Philippe Chauzy, portavoz de la OIM.
Vía lagranepoca.com
BOICOT A CAMPOAMOR Y AYALA
Por
Esteban Fernández
Sería una tarea imposible encontrar 10 “hombres nuevos”, que
nacidos y criados en las entrañas
del monstruo castrista,
comprendieran, asimilaran y concibieran mis palabras en este escrito. Les diré
que siempre, desde que tengo uso de razón, he sido un fanático del cine, pero
necesito compartir este largo preámbulo para darle validez a la decisión que
tomé en los inicios de la tiranía.
Cuando yo tenía nada más que ocho años, le di tremenda coba
a un joven mayor que yo, Waldito García, que trabajaba en la carnicería de al
lado de mi casa, para que me llevara a las matinées de los sábados. Después de
muchas súplicas, lo convencí diciéndole que mi padre pagaría la entrada de los
dos. Ese fue mi inicio en el “vicio de cine”.
Como dato incidental les diré,
que con el paso de los años, el hermano de Waldito, llamado Arsenio, llegó a
ser un general del
castrismo. Cuando Arsenio era jefe de la policía de Camagüey, fue precisamente
él quien se llevó preso a Huber Matos.
Al crecer e independizarme de Waldito, me convertí en un
asiduo asistente al cine Campoamor que era donde ponían películas americanas. Como era de los primeritos en llegar, me sentaba siempre
en el mismo sitio. Ya me parecía que tenía una luneta particular para mi. A las
4 y 50 de la tarde me presentaba ante la taquillera, que era una prima mía
llamada Arodia, para comprar mi entrada.
Al cine Ayala, que era propiedad de Carmita Ayala, iba poco.
Carmita era la mamá de Kelvin Zervigón, un íntimo amigo mío que tenía y tiene
tres hermanos famosos: Pedrito que es actor, y los jimaguas Eddy y Rudy, que
fueron los fundadores de la orquesta Broadway de Nueva
York. En el teatro Ayala ponían películas mexicanas y sólo
asistía cuando actuaba Miguel Aceves Mejía que era mi preferido en esa época.
También estuve presente cuando Luisito Bravo cantó en persona.
Mis padres siempre me proporcionaban dos pesos semanales para
que yo fuera al cine. Ese dinero servía para ver varias películas y comerme unas
cuantas fritas de las que vendía
Medina al frente del parque.
Por lo tanto, quede claro que soy un fanático cien por cien
de la cinematografía norteamericana. Pero deseo dejar constancia, que desde un
principio, mi anticastrismo y mi odio por el régimen opresor, fueron un millón
de veces mayores que mi afición por el cine.
En esa etapa inicial de la dictadura, yo tuve un gesto que
inocentemente pensé que nadie había notado, que había pasado inadvertido, pero
mi buen amigo, Jesús Hernández, me lo recordó hace unos días diciéndome:
“Estebita, todavía en el parque la gente lo recuerda: De los asiduos al cine,
TU NUNCA PISASTE MAS
NI AYALA NI CAMPOAMOR DESDE EL MISMO MOMENTO EN QUE FUERON INTERVENIDOS POR EL
GOBIERNO CASTRISTA".
Y así fue mis estimados lectores, cuando la claque y las
turbas de desmadrados les robaron estos centros de entretenimiento a sus
legítimos dueños, no recibieron más nunca ni una peseta de mi parte. Recuerdo
que dije una vulgaridad: "¡Qué se metan los cines por donde mejor les quepa!"...
Tiempo después, por esas cosas de la vida, al segundo día de
estar en Miami recibí una llamada en la casa de Milton Sorí donde me estaba
quedando. Un señor me dijo: “Disculpe, no lo conozco a usted personalmente, pero
llamo a todos los que llegan de Güines para saber
como está la cosa por allá, mi
nombre es Ricardo Ortiz y yo era el propietario del teatro Campoamor”...Le contesté: “Bueno, para mí usted sigue siendo el dueño
del cine”... Y le conté
lo antes dicho: que los interventores nunca recibieron ni un kilo prieto mío.
Con voz entrecortada por la emoción me dijo: “¿Estás en la casa de Lola Marín,
la mamá de tu amigo Milton?
Espérate que voy para allá a darte un abrazo”. Y desde ese instante tuve un
nuevo amigo.
Vía nuevoacción.com
VENEZUELA SE JUEGA SU FUTURO
Por Martín Higueras
Aún está en el recuerdo aquella entrevista que Hugo Chávez ofreció al periodista Jorge Ramos, de la cadena Univisión, el 5 de diciembre de 1998, es decir un día antes de ganar sus primeras elecciones. Esa vez hizo muchas promesas: ofreció grandes oportunidades de inversión, dio la bienvenida a las empresas extranjeras, prometió no nacionalizarlas y dijo que respetaría los medios de comunicación privados. Trece años después, sabemos que todo era mentira.
Pero en honor a la verdad, Chávez también dijo algunas verdades. Aseguró que Cuba era una dictadura aunque muy poco después de ser elegido presidente inició una estrecha relación con la isla y con el que sería su gran mentor, el dictador Fidel Castro. Además de eso, también mencionó que buscaría una reforma de la Constitución venezolana para lograr una transformación del sistema político. Lo primero lo hizo y lo segundo también: acaparó todo el poder a su conveniencia para asegurarse la continuidad en el cargo. Hubo efectivamente una transformación, pero tal vez no la que esperaba cualquier demócrata.
Después de tanto tiempo, vemos que Venezuela no es el país que debería ser por la enorme riqueza que tiene, sobre todo en el petróleo. La pobreza aún es un importante problema y buena parte de la población mantiene las mismas dificultades de siempre. Lo cierto es que Hugo Chávez parece haberse ocupado más en reforzar el poder de sus fuerzas armadas, con un gasto de 11.000 millones de dólares sólo en armas rusas, y en ayudar a los países "hermanos" como Bolivia, Ecuador, Cuba y Nicaragua, antes que a los propios venezolanos. Según el diario El Nacional –y esto lo recordó Carlos Alberto Montaner en sus "Diez razones para votar contra Chávez"– en los últimos 11 años el poder adquisitivo de los venezolanos cayó un 162%.
La opción Capriles
Con este panorama, los venezolanos, o al menos parte de ellos, parecen haber despertado. Es justamente esto lo que ha pedido durante toda la campaña electoral Henrique Capriles Radonski, un joven político de 40 años que ha sido capaz de aglutinar a toda la oposición en un ejemplar proceso de primarias de la Mesa de la Unidad Democrática. Ahí derrotó a otras importantes personalidades opositoras como Leopoldo López, María Corina Machado o Pablo Pérez.
El exgobernador del estado de Miranda ha logrado levantar a buena parte del electorado venezolano posiblemente resignado a seguir viendo a Chávez al frente del país. Una suerte de mezcla entre juventud y esperanza. Es esta fórmula la que tal vez esperaban los jóvenes o los antichavistas. Ahora tienen a un candidato de la oposición fuerte cuyo éxito ha sido ya preocupar a un Chávez que sólo ha atinado en buscar dramatizar sus mítines –llegó incluso a llorar en alguna ocasión– para convencer a los venezolanos.
En sus últimas palabras en su cierre de campaña, Capriles afirmó que "es la hora del futuro, es la hora de avanzar y usted (en referencia a Chávez) no va a detener el avance de este pueblo" y se preguntó: "¿Por qué quieren seis años más, por qué después de catorce años?". Terminó con un potente "¡14 años son suficientes, 20 son demasiados!"
Lo cierto es que este domingo Venezuela se juega su futuro, un futuro que estará en manos de 19 millones de electores. Son ellos los que buscarán seguir en la misma senda o mirar hacia el futuro con un nuevo presidente.
Vía libertaddigital.com
viernes, octubre 05, 2012
ENTREVISTA DE ZOE VALDES A HUBER MATOS
Huber Matos hablando ante el Monumento de los Mártires,
en Miami, hace unas semanas.
¿Quién ignora la historia del comandante de la
revolución cubana Huber
Matos? Creo que muy pocos. Antier, mientras iba en el metro a encontrarme
con mi amigo Rogelio Martínez, de paso por París, pensé que en estos días de
tanto dolor tras la muerte de Oswaldo Payá Sardiñas, el líder del Movimiento
Cristiano Liberación en Cuba, y del joven activista Harold Cepero, en un
simulacro de accidente de tráfico por parte del régimen castrista, necesitaba
de una persona que fuera la más capacitada y autorizada para hablar de los
Castro y de sus crímenes. Esa persona no podía ser otra que Huber Matos. Y
esta es la entrevista, donde también se habla de la trayectoria de este hombre
que conoció en carne propia de la maldad de los dos dictadores:
ZV: -¿Cómo fue su infancia y juventud en Cuba?
¿Quiénes fueron sus padres? ¿En qué zona de Cuba creció?
HM: -Mi infancia fue la de un niño que creció en un
pequeño poblado, en Yara, un pueblo histórico de la provincia de Oriente. Mi
padre era el juez del pueblo, como Cuba era una república joven no hacía falta
ser abogado para ser el juez del pueblo. Se escogía a una persona honorable y
con prestigio. El juez no cobraba sueldo. Además mi padre era un pequeño
agricultor.
Mi madre era la maestra y directora de la escuela de
cuatro aulas del pueblo. Era una mujer idealista que todas las noches nos
leía a los cinco hermanos por una o dos horas, a la luz una lámpara de luz
brillante. Leía pasajes de libros históricos y de obra clásicas. Lo hacía con
el propósito de formarnos como personas de principios. Nuestra abuela nos iba
acostando en el orden que nos dormíamos.
ZV: -Era usted un joven cubano, maestro,
campesino, ¿qué le hizo unirse a Fidel Castro y no formar un movimiento
propio, independiente para hacer la revolución o liderar un cambio en Cuba?
Usted no era comunista.
HM: -Yo no tenía el propósito en despuntar
personalmente. Mi interés era enseñar a la juventud allí donde trabajara como
maestro. Cuando Batista dio el golpe de estado quería simplemente cumplir con mi
deber de ciudadano en la lucha contra la dictadura. Yo militaba en el Partido
del Pueblo Cubano. Un partido que representaba el legado de los fundadores de
la nación cubana, se podría decir que era un partido social demócrata. Cuba
se había convertido en república porque los Estados Unidos en lugar de ayudar a
la lucha de los mambises intervinieron en la guerra contra España. Cuando se
retiraron de Cuba dejaron una enmienda en nuestra constitución que les daba el
derecho a seguir interfiriendo.
No en absoluto, yo no era
comunista.
Los comunistas en aquel tiempo hacían mucho énfasis en
la dictadura del proletariado y para mi cualquier cosa que propusiera una
dictadura era la negación de la libertad. La república tiene que garantizar
los derechos de los ciudadanos y un nivel de vida aceptable. Los comunistas con
su fanatismo y su dictadura eran un peligro para Cuba.
Camilo Cienfuegos, Fidel Castro, y Huber Matos, La
Habana, 1959.
ZV: -Después de haber sido uno de los comandantes más
importantes del grupo de Fidel Castro, usted es juzgado por los hermanos Castro
y condenado a más de veinte años de cárcel. Usted mismo apunta que Castro mató a
Camilo Cienfuegos, tal como sospechan muchos. En su libro Cómo llegó la
noche están fundamentadas esas sospechas. ¿Podría hablarnos de por qué cree
usted que Castro asesinó a Camilo Cienfuegos? ¿Por qué Castro asesina a unos y a
otros no?
HM: -Porque Fidel sentía unos celos muy grandes
respecto a Camilo. Él sabía que Camilo y yo éramos muy amigos desde la Sierra y
aun sabiendo eso, o por esa misma razón, cada vez que Fidel se reunía conmigo me
hablaba mal de Camilo. Me decía: “primero soy yo, después Raúl y luego
sigues tú. A tí te sigue Camilo y el Che, pero si el Che fuera cubano estaría en
cuarto lugar, en lugar de Camilo porque Camilo es un borracho”. Yo le decía “no
te equivoques porque Camilo tiene pueblo y es una persona decente”.
Entonces él me rebatía buscándole defectos, decía que era un tipo
desorganizado, etc. Pienso que Fidel siempre creyó que en esto y en otras cosas
podía convencerme a mí como lo hacía con otros.
Cuando Fidel dijo que nos reuniríamos Raúl, el Che, el
y yo en mi casa en Camagüey para definir el curso de la revolución, le pregunté
por Camilo y me respondió: “Camilo no cuenta en esto”.
Pero en público era otra cosa. Buscaba que la simpatía
hacia Camilo ser revirtiera para él, como cuando en un acto masivo preguntó:
“¿Voy bien Camilo?”
Fidel en definitiva es un demonio con condiciones
histriónicas.
ZV: -¿En qué momento percibió la traición de Fidel
Castro?
HM: -Desde la Sierra yo empecé a desconfiar de Fidel.
Me daba la impresión de ser un hombre vacío de principios. No me gustaba su
insinceridad y me daba cuenta que era cobardón y le gustaba el papel de
actor.
Entre nosotros había un choque de personalidades y
discutimos varias veces. Fidel dirigía la lucha pero le gustaba maltratar a
sus oficiales, era injusto y le daban arrebatos. Pero el pueblo lo percibía
como un patriota.
Era talentoso y peligroso. Yo no aceptaba insultos ni
injusticias y él sabía que siempre estaba preparado para enfrentarlo. Era
pícaro, se daba cuenta y después de cualquier discusión me decía “olvídate de
eso que yo te necesito”.
Me sorprendió después del triunfo cuando de vez en
cuando me decía que yo era el tercer hombre de la revolución. Repetía
que aunque no estuviera escrito en ningún lugar eso era así. Yo siempre le
respondía que lo que quería era reincorporarme a la enseñanza, que incluso había
una plaza de Ciencias Sociales en la Universidad de Santiago que estaba lista
para mí, que no me interesaba la carrera política.
Me di cuenta del problema comunista cuando llegamos al
poder. Había cierta alianza entre Raúl y el Che con los comunistas. Los
comunistas empezaron a ocupar fincas y otras instalaciones para provocar y
crear el caos. Yo conocía las historias de los comunistas en
Europa.
En una oportunidad en la provincia de Camagüey los
comunistas tomaron una fábrica que preparaba carne en conservas. Los dueños se
quejaron y yo fui a reunirme con los trabajadores y allí me di cuenta que
eran Raúl y el Che los que estaban atizando la huelga. Lo que los
revolucionarios queríamos era orden y justicia para poder llevar a cabo la
reformas que se habían prometido. Ellos estaban saboteando eso para incitar la
lucha de clases que en Cuba no existía.
Discutí esto con Fidel y él me decía que eran cosas de
Raúl y el Che, que ellos querían llevar la revolución en otra dirección.
Insistía en público y en privado que él no era comunista.
Yo tenía sospechas que Fidel me mentía pero no
estaba seguro.
Tenía que renunciar, plantear mi preocupación y dejar
que los eventos como consecuencia de mi renuncia lo obligaran a definirse y así
fue. En aquellos momentos el 26 de julio era un movimiento con fuerza, en la
revolución la mayoría de la dirigencia no era comunista. Creo que no me
fusilaron porque el Ejército Rebelde no hubiera estado contento ni la dirigencia
del 26, pero aunque hubo quienes se le enfrentaron en privado no hubo ninguna
protesta significativa.
De todas formas después de aquello todo el que no era
comunista y tenía principios sabía hacia adónde íbamos. El aparato represivo no
estaba organizado y hubo la oportunidad de frenar la comunicación de Cuba.
Lamentablemente el fracaso de Playa Girón consolidó a
Fidel.
No creo que Fidel fuera comunista, ni lo fue ni lo es.
Él fue un oportunista. El comunismo le brindó la oportunidad de quedarse
en el poder de por vida y convertir a Cuba en su finca privada.
Raúl Castro y Camilo Cienfuegos.
ZV: - Usted fue torturado en la cárcel castrista,
¿por qué se le cree más a Castro cuando afirma en entrevistas con extranjeros
que su Revolución no ha torturado a nadie, y no se cree o no se entrevista en
contrapartida a personas como usted, o a otros que sí fueron
torturados?
HM: -La prensa ha idealizado a Fidel Castro y lo ha
ayudado a vender sus mentiras como verdades. Con su enfrentamiento con los
Estados Unidos logró la simpatía en el mundo entero. Ha vendido su imagen a
mucha gente tonta que en el mundo se la ha querido comprar.
Además de ser un inmoral es un actor. Se dedicó a
hacer la carrera política con perversidad y contra el pueblo cubano. Como
profesor de historia no conozco otro personaje que lo supere en la mentira y la
perfidia.
ZV: –También en sus libros usted habla de la prominente
cobardía de Castro en las batallas, que siempre se escondía detrás de Celia
Sánchez y de Melba Hernández. ¿Por qué cree que ha trascendido la versión del
héroe castrista en la figura de Castro y no la verdadera, la del cobarde que
asesina por la espalda y se esconde detrás de la falda de las
mujeres?
HM: -Por la misma habilidad que ha tenido para vender
la mentira como verdad. Después de medio siglo de tiranía todavía hay gente que
visita La Habana y reconoce en Fidel Castro a un reivindicador de la nación
cubana, cuando ha sido todo lo contrario.
ZV: -¿Cuál es la cifra de campesinos, soldados, e
inocentes asesinados por las tropas castristas durante la insurrección? Son
víctimas de las que se habla poco, y también lo son…
HM: -Nosotros peleábamos contra el ejército no contra
los campesinos. Teníamos el apoyo del campesinado y la mayoría de los soldados
del Ejército Rebelde eran campesinos de todas las edades. Esa es la clave del
éxito de cualquier guerra de guerrillas, que te escondan, que te ayuden con
comida y con información y que sus hijos se sumen a la lucha. Ahora hay un
tipo de terrorismo insurgente que aterroriza a las poblaciones pero en aquellos
tiempos la guerra de guerrillas se basaba en la cooperación de la población del
campo.
Hubo algunos infiltrados que Fidel ejecutó, fueron
pocos. En una oportunidad me enteré que quería fusilar a un camagüeyano que
se había integrado al Ejército Rebelde porque sospechaba que era un
infiltrado. Yo lo conocía y subí a la Comandancia a
garantizarlo.
Yo era jefe de guerrilla y nuestra función era
pelear contra el ejército. En realidad pocas veces descansábamos. Todas
las noches había que salir a combatir y muchas veces de día.
Cuando, camino hacia Santiago de Cuba, llegué a la
Comandancia de Raúl Castro, Raúl me quiso enredar en un juicio a Nino Díaz y
no me gustó el asunto. Por supuesto que no me presté a la intriga. A Nino no
pudieron condenarlo porque no había razón ni pruebas para ello.
En esa oportunidad Raúl mismo me dijo que antes de
llegar él a la zona había unos bandidos alzados, que eran de Santiago de Cuba
y que él había resuelto el problema. Cuando le pregunté como lo había hecho me
dijo: Les di guiso.
Yo no tenía poder para investigar y cuestionar a Raúl
Castro. Pasé por allí para informarle cual era mi misión de acuerdo a Fidel.
La Columna 9 tenía que cercar a Santiago de Cuba para poder lanzar la ofensiva
final con un asalto a la ciudad. Había que adelantar el triunfo de la
insurrección y establecer en Cuba un Estado de Derecho. Ese era el gran
compromiso de la revolución.
Comandante Huber Matos
ZV: -Huber, usted declaró en una entrevista que se
puede ver en youtube, que pasado el tiempo no le queda más remedio que
admitir que la época de Fulgencio Batista fue mejor que la de Fidel Castro.
Viniendo de su parte esta consideración es de reconocer que sea usted uno de los
primeros de esa generación en admitirlo, ¿podría ampliarlo?
HM: -Batista es el padre de Fidel, porque sin su golpe
de estado Fidel no habría podido llegar al poder. Al romper el ritmo
constitucional Batista le abrió la oportunidad, luego lo
indultó.
Pero no es comparable el daño que hizo Batista en
sus siete años con lo que ha hecho Fidel en más de medio siglo. Aunque
Batista fue un usurpador no cometió en siete años de dictadura ni remotamente el
daños que ha hecho el castrismo.
Batista no destruyó la República ni la moral de los
cubanos como ha hecho Fidel Castro. Creo que Fidel conscientemente
desbarató la moral de los cubanos para que le obedecieran ciegamente. Es un
matón que sabe que intimidar le permite imponerse y no escatima cualquier medio
por perverso que sea para lograrlo.
ZV: -Hace un tiempo lo entrevisté en su casa y me
hizo una descripción de Raúl Castro como un tipo muy miedoso frente a su hermano
Castro I, ¿podría repetirme la descripción que hizo? Y quizá contar algunas
anécdotas, recuerdo una en particular en la que Castro I lo avergonzaba delante
de otros compañeros…
HM: -En un encuentro a fines del marzo del 59 en el
edificio del Tribunal de Cuentas Fidel reunió el pleno de la revolución. Allí
estaban los dirigentes del 26 de julio, los comandantes principales, los
ministros y algunas personalidades más. Éramos como cincuenta
personas.
Fidel era el único orador y habló como tres o cuatro
horas sin concretar nada. Entonces empezó a criticar a Raúl Castro como
Ministro de las Fuerza Armadas porque había demorado el traslado de los
cuarteles al campo. Raúl trató de justificar la demora y entonces lo mandó a
callar con malas palabras. Raúl trató de defenderse y lo aplastó con insultos.
Raúl salió llorando a lágrima viva por la humillación, iba llorando con la
cabeza baja.
Yo me di cuenta que aquello era muy serio. Allí estaba
toda la dirigencia revolucionaria. Me puse de pie y dije “nosotros en la
Sierra éramos una sola voluntad, ahora que estamos con la responsabilidades del
poder esto nos obliga a actuar de forma que sigamos siendo una sola
voluntad.”
Fidel se quedó como un minuto en silencio. Entonces
dijo “continuemos”.
Carlos Franqui estaba allí y cuando yo estaba preso se
atribuyó la aclaración, pero cuando salí de prisión me dijo “Huber había que
contar lo que pasó y yo no creí que sobrevivirías. Espero que me entiendas y me
perdones”. Por supuesto que lo entendí.
En realidad Fidel aprovechó la ocasión para aplastar
a Raúl y que todo el mundo le cogiera miedo.
Cuando terminó la reunión, Fidel me llamó y me dijo
“Huber, voy a hacer un recorrido por Latinoamérica, confío en tí, vigílame a
Raúl”. Era otra forma de hacerme creer que yo era importante, pero ese
juego no iba conmigo.
En cuanto al temor de Raúl, eso era conocido. Raúl
tenía fama de cobarde entre todos sus oficiales. Raúl nunca iba a un
combate. Una vez cuando le dijeron que venía el Ejercito le dijo a su chofer
(Maro): “Óye, vámonos de aquí, arriba, vámonos”. Maro contaba que como a la
hora de huir de la Maya, le dijo a Raúl: “¿Qué hacemos? Aquí no van a llegar los
guardias”.
Pero a Raúl le gusta ser radical y mandar a matar a la
gente de noche. Fidel Castro es un matón y Raúl un radical que mata de
noche.
ZV: -Recientemente hemos asistido dolorosamente a otro
asesinato más de los Castro, el de Oswaldo Payá Sardiñas. ¿Cree usted que
verdaderamente sea un asesinato o lo duda como otros lo dudan? ¿Puede
hablarme de las muertes recientes en Cuba dentro de la disidencia?
HM: -Los Castro son implacables con sus enemigos.
Lo de Orlando Zapata Tamayo fue un asesinato, aprovecharon la huelga de
hambre para liquidarlo. Zapata es un héroe y un mártir de esta lucha. Creo que
a Laura Pollán la asesinaron también. Como han asesinado miles. Hay
muchas historias terribles que saldrán a la superficie.
Ahí está el crimen del remolcador 13 de marzo y
también la masacre del rio Canimar.
En el caso de Paya el régimen ha actuado en forma tan
extraña y que ha provocado demasiadas sospechas. Si no tuvieron nada que ver
en su muerte entonces por qué no fue transparentes desde el principio. Les
hubiera resultado muy fácil llevar a la viuda de Paya a Oriente a que conversara
con los que se salvaron y en pocas horas todo habría quedado aclarado. ¿Por qué
no lo hicieron?
ZV: -Precisamente Payá decía que el obstáculo para que
Cuba sea libre no era el embargo o boicot comercial norteamericano a la isla,
sino la tiranía totalitaria que oprimía al pueblo de Cuba. Sin embargo,
últimamente una parte de la disidencia junto a una parte de un llamado “nuevo
exilio” se empeña en que el problema es el embargo, ¿qué opina de
esto?
HM: -Eso es mentira, el problema no es el embargo,
eso es comprar la mentira de los Castro. El verdadero enemigo y el verdadero
problema es la dictadura.
Ahora, como tienen miedo por la salud de Chávez están
desesperados por llegar a un acuerdo con Washington y necesitan que se levante
el embargo o que por lo menos permitan a los norteamericanos viajar a Cuba de
turistas. Con ese ingreso podrían comprar en el mercado internacional parte
del petróleo que necesitan para sobrevivir.
ZV: -¿Qué le diría usted hoy a los cubanos de Cuba,
a todos?
HM: -Lo que dije hace dos días, junto al Monumento de
los Mártires aquí en Miami. Compatriotas tenemos que cerrar filas para fundar
la Nueva República. Mientras no nos unamos en un solo frente los Castro
seguirán cometiendo crímenes, seguirán atropellando al pueblo, seguirán
ofendiendo de mil maneras a la nación cubana. Es bueno que haya muchas
organizaciones, es una señal de vitalidad. Pero pasan los años y hay 20 o 30
grupos predicando su evangelio y su forma de confrontar al régimen. Cada uno
cree tener la razón. Pero la tiranía sigue sometiendo y explotando al pueblo
cubano.
Después de este largo medio siglo, es hora de que de
que abandonemos las aspiraciones personales, los liderazgos y otras cosas
insignificantes. Nuestro país está arruinado y nuestro pueblo está
desesperado.
Aquí está entre nosotros Reina Luisa Tamayo, la madre
de ese gran cubano que fue asesinado con absoluta crueldad. Un verdadero
patriota que dio su vida por la libertad. Perdimos a Laura Pollán en
misteriosas circunstancias. Ahora ha tocado el turno a un gran hombre como
Oswaldo Paya. Su muerte ha sido manipulada por el régimen en una forma turbia y
cínica. ¿Qué esperamos? ¿Qué asesinen uno a uno a toda la dirigencia de la
oposición? Estamos obligados a la reflexión inteligente y a la decisión
patriótica. Unámonos, dejemos a un lado todas las diferencias. Hay que
pensar en Cuba por encima de todo.
ZV: -¿Quisiera enviarle un mensaje a la viuda e
hijos de Payá y a los familiares del joven Harold Cepero?
HM: -Que no morirán nunca si los honramos, y una manera
de honrarlos es unirnos y continuar la lucha por la libertad de Cuba y luego
unidos en la reconstrucción de la democracia en nuestra patria. Que estoy
convencido que Oswaldo y su compañero serán un ejemplo para la Cuba del futuro
por su sacrificio y su prédica. Que compartimos su dolor y su orgullo como
parte que somos todos de la familia cubana.
NUEVO SERVICIO DEL NEW YORK TIMES AL COMUNISMO
Por Hermogenes Perez de Arce
Ese diario norteamericano tiene una larga trayectoria de ayudas al partido rojo. Una de las más señaladas fue su sistemática campaña propagandística en favor de Fidel Castro y su guerrilla, hace 53 años, como manera de ¡"restablecer la democracia" en Cuba! Y después la más estruendosa derrota militar en la historia de los Estados Unidos, la de Vietnam, en los años '70, se debió también en gran medida a los esfuerzos antipatrióticos del New York Times, en los cuales no estuvo solo, por supuesto, pues lo acompañó la "gran prensa" norteamericana en general, que tiene un sesgo izquierdista inocultable.
Por eso una de las grandes satisfacciones que he experimentado en mi vida de defensa de las ideas de derecha acaeció cuando toda esa "gran prensa" (New York Times, Washington Post et al) oficializó su apoyo al demócrata Kerry contra George W. Bush en 2004 y este último ganó con amplitud. Claro, recuerdo que en ese tiempo una señora de la "nueva derecha" chilena o "derecha boutique", que también compra cualquier balurdo izquierdista que se ofrezca en el mercado, me dijo en una comida, al borde de un ataque de nervios: "¡Supongo que no estarás con Bush!". Ataque de nervios que definitivamente le sobrevino cuando le respondí que sí.
Ahora el NYT compró otro balurdo rojo: que los carabineros chilenos atropellan los derechos humanos de los extremistas de izquierda, que han desatado desde 2011 una asonada revolucionaria contra el gobierno de Sebastián Piñera, de la cual éste, por supuesto, está siendo el penúltimo (sólo antes del NYT) en darse cuenta. El Cuerpo de Carabineros ha tenido que defenderse, enviando una larga carta con explicaciones al diario, de cuya publicación no se ha tenido noticia.
Para desgracia del NYT, un cabo segundo de Carabineros, Cristián Martínez, ha sido asesinado a sangre fría por un extremista durante una reciente asonada roja. Hoy mismo una carta del abogado Arturo Miquel Bañados en "El Mercurio" pregunta si el asesino, que está preso, va a ser perseguido y sancionado; y también se pregunta si los carabineros tienen derechos humanos en Chile o, por el contrario, no son considerados humanos ni tienen derechos. Obviamente, la respuesta a ambas preguntas es "no". En Chile todos los terroristas terminan libres y todos los carabineros presos. Cuando los terroristas Vergara Toledo abrieron fuego contra el cabo Marcelo Muñoz Toledo y los restantes miembros de la patrulla respondieron el fuego y mataron a los dos agresores, los policías fueron condenados y cumplen años de presidio; y el sesgado Informe Rettig habló de "falso enfrentamiento", ¡siendo que dichos terroristas fueron los que abrieron fuego! Y por algo el cabo de Carabineros Primitivo Castro Campos, que en junio de 1974 detectó a un terrorista que llevaba explosivos, en Talca, y debió luchar contra él porque pretendía asesinarlo con su propia arma de servicio, y terminó matando al terrorista, a raíz de todo lo cual fue condecorado por su institución y resultó absuelto en el respectivos proceso, hoy ¡casi cuarenta años después! cumple presidío de cinco años y un día por homicidio, condenado por la mayoría de izquierda de la Corte de Apelaciones de Talca (pues en primera instancia fue de nuevo absuelto en 2006) y por la mayoría izquierdista de la Sala Penal de la Corte Suprema, ¡contra todas las leyes vigentes! De modo que está claro que los carabineros no tienen derechos humanos, pues uno de los fundamentales es el derecho a un debido proceso.
En fin, y también para desgracia del NYT, las encuestas de opinión coinciden en una cosa: que la institución mejor evaluada por los chilenos es su Cuerpo de Carabineros.
Bueno, el "principal diario de los Estados Unidos" quiso seguir cumpliendo con su inveterada misión de apoyar esfuerzos comunistas en todo el mundo. Y, esta vez, le ha prestado un señalado servicio a la revolución comunista que está en curso en Chile. Pero, al menos desde el punto de vista de la opinión informaeda de este país, sólo está consiguiendo volver a hacer el mismo ridículo que cuando proclamó y profetizó, hace 53 años, que Fidel Castro iba a der el gran salvador de la democracia en Cuba.
Vía blogdehermogenes.blogspot.com
LA ACTRIZ DAISY GRANADOS GOLPEÓ A LA ESPOSA DE MANUEL BALLAGAS CUANDO LOS SUCESOS DE LA EMBAJADA DEL PERÚ
Por Manuel Ballagas
Este post lo colgué en el blog hace meses. Pero como me entero de que Daisy Granados está en Miami, lo repito:
"Corría la última semana de abril de 1980. Temporada difícil. Mi esposo, mi hijo y yo acabábamos de salir de la embajada de Perú en La Habana con un salvoconducto que no valía para nada y habíamos padecido ya dos actos de repudio en nuestro vecindario. Nos habían quitado la luz eléctrica, gritado improperios y mantenido bajo asedio por dos días. Pero aun así había que comer, así que me decidí a bajar aquella mañana a la bodega, que estaba en la planta baja del edificio de apartamentos en que vivíamos entonces, en la esquina de las calles Tercera y C, en el Vedado.
Cuando llegué a la bodega, libreta de abastecimiento en mano, me tropecé con miradas hoscas y evasivas. Nadie claramente quería espontáneamente atacarme más de lo que antes habían hecho, bajo la instigación del Comité de Defensa de la Revolución. Incluso algunas viejitas me sonrieron de soslayo. Nunca tuvimos enemigos allí. El bodeguero, sin atreverse a mirarme a los ojos, tomó mi libreta y se fue a buscar el arroz y las viandas que había venido a buscar. Me hallaba aguardando, cuando alguien me tocó fuertemente la espalda.
-¡Oye, tú! –dijo una voz chillona.
Me volví de un salto. Mi sorpresa fue grande. La que así me increpó no era otra que una actriz a quien conocía bastante del ICAIC. Aunque no habíamos trabajado en las mismas películas, nos habíamos relacionado y, siendo ella del vecindario mío, hubiera podido decir que manteníamos relaciones cordiales. Nos saludábamos, nos preguntábamos por nuestras familias. Pero la expresión colérica y sus labios torcidos de asco y furia me dejaron fría esa mañana. Parecía otra.
-¡Descarada, hija de puta! ¡Y todavía te atreves a buscar la
comida de nuestro pueblo! –chilló Daisy Granados (foto
de la izquierda), casi pegando su cara a la mía y
manoteando, como en una especie de delirio.
Mi primer instinto fue echármele encima y cubrir de bofetones
y patadas a aquel energúmeno, pero me refrené. Mi salida del país y la de mi
familia hubieran peligrado si me metía en un altercado así. De modo que lo que
hice fue cubrirme la cara con las manos para evitar los golpes, puñetazos y
pescozones que la actriz de Memorias del subdesarrollo y Cecilia me estaba
propinando despiadadamente.
-¡Maricona, negra escoria, gusana de porquería! –me gritaba, sin cesar de darme golpes y empujarme. Poco a poco, a base de empellones me fue arrinconando contra una pared cercana. Los que estaban en la bodega contemplaban aquel espectáculo, aterrados, en silencio.
Yo me protegía lo mejor que podía. Inclinaba la cabeza, me tapaba con los brazos, pero Daisy Granados aprovechaba para darme golpes con la rodilla en la cara y el vientre. Cuando esquivaba esos, me empujaba contra la pared y volvía a empezar con la golpiza. Yo ya no daba más. La cólera me había ido invadiendo. Aquella blanquita flaca no era ni medio puñetazo mío. Así que me erguí de pronto y…
-¡Deja tranquila a esa muchachita, coño!
La voz era ronca, como de alguien que fumara mucho. Pero era de una mujer, y me pareció reconocerla. Nos paralizó a las dos. Eso sí, Daisy Granados palideció, porque claramente no se lo esperaba, y le entró miedo. Cuando se volvió, tropezó con la mirada de una negra alta, canosa, levemente corpulenta, y de ojos relampagueantes de cólera.
-¡Tate quieta, puta! ¿Me oíte?
Yo la reconocí vagamente. Era una señora mayor, muy reservada y rara, que solía pasearse por el vecindario paseando dos perros y sin hablar con casi nadie. Algunos decían que estaba medio loca, que había sido criada de una casa de gente rica en otros tiempos, y cuando sus patronos se fueron del país, había perdido un poco la razón. Yo nunca había cruzado con ella ni media palabra.
La Granados pareció recuperar el aplomo y pretendió echarse
encima de la señora, pero ésta, con una fuerza increíble para sus años, le
propinó un empujón que casi la hace caerse de culo. Ahora sí que la blanquita
estaba asustada. Miró a su alrededor.
-¡Policía! –chilló entonces- ¡Llamen a la PNR, pa que se lleve a esta contrarrevolucionaria!
Pero ni siquiera el bodeguero le prestaba atención. Horrorizada, la Granados contempló entonces como la tortilla se le viraba al revés, porque la señora la había ido arrinconando contra la pared.
-No se te ocurra molestar más a esta niña, que ella se tiene que ir, pero yo no –masculló entonces la anciana, pegándole la cara a la acobardada actriz- Si te veo hacerlo otra vez, por Dios que voy a ir a tu casa pa picarte la cara con esta mismita navaja…
No se me olvida. La vieja sacó entonces una navaja de larga y afilada hoja, y se le mostró bien de cerca a la Granados, en cuyos ojos se reflejaba un terror que nunca habría sido capaz de proyectar en una película. Luego, volviéndose hacia mí, la anciana dijo:
-Y tú, recoge tus mandados y no salgas más de tu casa, muchacha.
No salgas hasta que te llegue la salida, coño.
Y así hice. El bodeguero me tendió los cartuchos y no quiso ni
cobrarme la mercancía. Corrí escalera arriba en el edificio y me eché a llorar."
Este relato de mi esposa, la bailarina, coreógrafa y actriz Juanita Baró, resume muy bien el espíritu de un momento siniestro de nuestras vidas, pero sobre todo, la baja calaña de una señora que ahora pretende dárselas de “cubana sin fronteras”, de esos artistas que vienen a Miami y dicen que no quieren “hablar de política”. De esos que mantienen residencia en el extranjero para ellos y los suyos, pero en su momento ultrajaron a sus compatriotas por querer abandonar ese país infernal que era y es Cuba comunista.
Mi mujer no olvida ese horror. Y yo, mucho menos. La memoria de este relato pasaba por mi mente en mi último viaje subrepticio a Cuba, al amparo de otro pasaporte europeo que los esbirros castristas tampoco pudieron detectar, y eso que viajaba así por tercera vez, nada menos que como parte de una delegación a un Festival de Cine Latinoamericano.
Me paseé por La Habana tranquilamente, me alojé en hotel St. John’s, fui agasajado en cocteles y recepciones. Me presentaron al maricón de Alfredo Guevara, ahora convertido en un anciano de facciones deplorables. Pero sobre todo, pude obtener toda la información que quería sobre la la hija de puta Daisy Granados. La contemplé incluso de lejos, conduciendo un auto alquilado en las cercanías de su vivienda.
Un funcionario del ICAIC, bien aceitado con moneda dura y otros regalitos, incluso me dio pistas para localizar los escondrijos de la Granados en México y otros sitios. Sé que tiene familiares de este lado y dónde se hospeda cuando se acerca por acá. También me mantienen bien al tanto de sus movimientos y viajes.
Todavía no sé para qué quise saber todo esto, ni para qué hice todo un viaje subrepticio a Cuba para saberlo; pero algún día, cuando nos crucemos en el mundo civilizado con esta maricona, ya lo sabremos. Quizás ni nos ocupemos de ella. Quizás simplemente le recordemos cortésmente lo que hizo hace tanto tiempo. Las cosas en la vida son así(Publicado en el blog “Descansa cuando te mueras” de Manuel Ballagas)
Nota de N.A.- Daisy Granados se presenta en Miami, en el Club "Hoy como Ayer", estamos seguros que Oscar Peña acudirá a verla y a departir con ella, posiblemente la invite a almorzar y abogará porque Juanita le otorgue el perdón con el consiguiente borrón y cuenta nueva, que tanto predica Peña.
Vía nuevoacción.com
jueves, octubre 04, 2012
LA FURIA ANTISEMITA DEL CHAVISMO
Por Mario Noya
El antisemitismo, cáncer milenario de la humanidad, ha hecho presa en Venezuela de la mano de su cáncer nacional, el caudillo bolivariano Hugo Chávez Frías. La judeofobia del Espadón de Barinas da para un estudio; incluso para dos: "Antisemitism in Venezuela's presidential election", de Lidia Lerner, y "Chávez, Jews and the Left", de Claudio Lomnitz y Rafael Sánchez, por poner como ejemplos los dos que me han servido para la composición de estas líneas.
Hugo Chávez es el antisemita total, la síntesis de las judeofobias de ayer y hoy. Como tal, como Hombre Nuevo de semejante engendro, maneja con igual soltura los prejuicios de cariz religioso (el judío es el pueblo deicida) y los de orden económico y político (los judíos, explotadores usurarios de los más débiles, manejan todos los resortes del poder, que detentan en la sombra a base de conspiraciones de toda clase), tan caros a los nazis en el siglo XX y a la extrema izquierda en el XXI. Por supuesto o sobre todo, también incurre en el antisionismo y la abominación del Estado de Israel, otro punto de contacto entre los fascismos rojo y negro.
El golpista venezolano está revelando ser el mejor discípulo del argentino Norberto Ceresole, uno de sus primeros mentores. Ceresole (1943-2003), negacionista del Holocausto, montonero, carapintada, miembro de la Academia de Ciencias de la URSS, representante de Hezbolá en Madrid, el totalitario perfecto, escribió obras como Terrorismo fundamentalista judío (1996), en la que "relanzó la teoría de una conspiración judía internacional activamente empeñada en dominar Latinoamérica" (v. Enrique Krauze, El poder y el delirio, Tusquets, Barcelona, 2009), y Caudillo, ejército, pueblo (1999), sobre "la Venezuela del comandante Chávez", según reza el subtítulo; por lo que hace al título, es de obvias y desde luego no casuales resonancias nazis: Ein Völk, ein Reich, ein Führer!, clamaban los secuaces de Hitler.
El antisemitismo de Hugo Chávez es de larga data, recuerda Lidia Lerner en su referido estudio: en 1998 la prensa popular venezolana recogió manifestaciones en las que minimizaba el Holocausto; en 2002 acusó al Mossad de estar detrás de la intentona golpista que ese mismo año quiso desalojarlo del poder; en 2004, pocos días después de superar el muy controvertido referéndum revocatorio de su mandato, clamó: "¡No os dejéis engañar por esos judíos errantes!", en supuesta referencia a la oposición. Son sólo tres ejemplos, a los que podríamos añadir éste de 2006: "El mundo tiene riqueza para todos, pero algunas minorías, los descendientes de los que crucificaron a Cristo, se han quedado con toda".
Lejos de arreciar, la judeofobia chavista no ha hecho sino cobrar fuerza, especialmente a partir del pasado mes de febrero, en que se supo que el candidato único de la oposición para las presidenciales del próximo día 7 sería Enrique Capriles Radonski. Nada más conocerse la candidatura de este ferviente católico de origen judío, el mejor amigo hispanoamericano de Mahmud Ahmadineyad bramó: "Por más que te disfraces, majunche [mindundi], tienes rabo de cochino, tienes orejas de cochino, roncas como un cochino: eres un cochino". Como recuerda la Real Academia de la Lengua, en tiempos de la Inquisición se tachaba de marrano al converso "acusado de judaizar ocultamente".
Qué no le habrán dicho al "católico-sionista Ratonsky [sic]" el caudillo ceresoliano y sus lacayos: "nazi", "genéticamente fascista", "punta del iceberg del capital-sionismo más abyecto que pretende controlar y expoliar la inmensa riqueza de Venezuela y América Latina"... Tendría el "voto seguro" de Caifás; incluso no le importaría que su propia gente lo asesinara para desencadenar una guerra civil y, así, provocar una intervención extranjera que se saldase con el derrocamiento de Chávez...
Las organizaciones judías, venezolanas e internacionales, han puesto numerosas veces el grito en el cielo. En cuanto a Capriles, se ha negado a rebajarse al nivel de sus enemigos y sólo les ha pedido, con contenida insistencia, que no embarren el nombre de sus familiares, especialmente de aquellos que sobrevivieron al Holocausto o lucharon contra el nacionalsocialismo.
Así las cosas, y habida cuenta tanto de la pésima situación económica como de la pavorosa inseguridad, no es de extrañar que Venezuela haya experimentado un auténtico éxodo judío desde que Chávez está en el poder. Si en 2000 había unos 18.000 israelitas en aquellas tierras, en 2010 no quedaban sino 9.000. En estos dos años se han seguido marchando. A Colombia, a Estados Unidos, al "asesino y genocida" Estado de Israel, con el que Chávez rompió relaciones diplomáticas en 2009. Si el caudillo ceresoliano consigue o se roba la victoria en las elecciones del domingo, ¿podrá regalar a su gran amigo Ahmadineyad, en su próxima visita a Caracas, una Venezuela Judenrein? Imposible imaginar mejor homenaje póstumo a su mentor, el nazi argentino distinguido por la Academia soviética y captado por Hezbolá.
Vía libertaddigital.com
¡ LA PERLA DE LAS ANTILLAS !
Entre mis compatriotas existe una inmensa confusión sobre lo
que es Cuba
y lo que son los cubanos. Los cubanos, desde 1492 hasta este 2012, se han
dividido siempre en buenos, regulares y malos. Y desde 1959 tenemos a un par de
H.P. llamados Fidel y Raúl Castro acabando y destruyendo nuestra nación. Pero la
Isla, desde el primer elogio de Cristóbal Colón hasta el último turista que
regresa de allá alabando la belleza natural de nuestro país, invariablemente ha
sido una de las naciones mas agraciadas
del
planeta en que vivimos.
Cuba y los cubanos son dos
cosas muy diferentes.
Cuba,
tras la caída del régimen y la eliminación de cientos de genocidas, se levantará
físicamente en menos de 12 meses. Mientras tanto, limpiarle las mentes a los
cubanos que han sido adoctrinados, quizás lleve 50 años de desintoxicación.
¿Ustedes no han notado que la prensa internacional se refiere
“a Cuba”
ante cada medida (o acción) tomada por la pandilla de cubanos desalmados que
oprimen nuestro pueblo? Y no pasa un solo día sin que leamos cintillos en los
periódicos diciendo: “Cuba decreta...”, “Cuba envía a la cárcel a 10 opositores”..."Cuba
golpea a un grupo de mujeres indefensas"...
Y entonces vemos que hasta los mismos cubanos patriotas,
inconscientemente, comienzan a echarle la culpa a
Cuba de los abusos de unos
cubanos y de los crímenes cometidos contra otros. ¿No sería lo correcto decir:
“Esbirros castristas han fusilado, torturado, enviado a las cárceles a miles de
sus compatriotas”? Un cubano chusma, un cubano chivato, un cubano grosero, y
hasta un cubano bueno, honrado e inteligente son cubanos, pero no son Cuba. Cuba
es el Valle de Viñales y Arcos de Canasí.
Vamos a comparar a
Cuba con una mujer abusada,
violada y golpeada. ¿Debemos condenar, criticar, despreciar, dejar de querer y
admirar a esa inocente mujer, o culpar a los abusadores y violadores?
Cada vez que nos topamos con un tártaro cubano, ipso facto
pensamos: “Cuba está
perdida”. A la pobre y sufrida
Cuba le achacan todos los defectos de los malos y le tiran
mil cubos de mondongo encima, y para colmo, los criticones se dan gusto
haciéndose eco de esos mismos improperios. Cuando en realidad
Cuba
es un arco iris después de un aguacero, un manantial, el rocio de las mañanas,
una rosa blanca, un manatí, unos tomeguines, una jutía, y una ceiba.
Nada me molesta más que cuando le echan la culpa a las madres
por las barrabasadas de sus hijos. Cada vez que un siquiatra entrevista a un reo,
comienza a tratar de achacarle sus crímenes a la madre que lo abandonó siendo
un niño. Y exactamente igual pasa con nuestra Patria, que es salpicada
constantemente por los horrores que por 54 años han perpetuado sus hijos malos.
Cuando en realidad Cuba
es Santa Maria del Mar, el campanario de una Iglesia, y el trinar de un
sinsonte.
Y algo parecido ocurre con nuestros éxitos. Cuando un cubano
se gradúa de abogado, o de médico, o llega al Senado, no es Cuba la que triunfa,
sino que ese logro es la victoria individual de un buen cubano.
Cuba no es la que ganó, sino
que son mis paisanos los que merecen el aplauso y los diplomas. Cuba simplemente es
Mangos de Baraguá, es una noche estrellada, unas olas sobre el muro del malecón.
Cuba es Baracoa , es Trinidad y es la Sierra de los Órganos.
Cuba es la belleza de Varadero,
de Soroa, del Salto del Hanabanilla. Cuba es el verdor de la campiña, lo
azulado de nuestro cielo, las aguas cristalinas de Guanabo, los cañaverales,
las palmas
reales y la fertilidad de su tierra. Mientras que “Asere, Monina y ¿Qué volá?”
son simples expresiones de determinados cubanos. Cuba no es chusma; chusmas son
algunos conciudadanos. Cuba no es "coño ni carajo" Cuba es las Cuevas de
Bellamar, es La Bahía de Jagua, el Cauto, el Ojo de Agua de Catalina y los
Jardines del Rey.(Ilustración: Flamboyan Nuevo, obra de Federico Costa)
¿Es Cuba la que tortura en “100 y Aldabó”, en el Combinado
del Este, o son simplemente unos monstruos que desgraciadamente salieron por
el tubo de escape de un cacharro en algún paraje de Cuba? ...
Cuba es el Pico Turquino y la
Bahía de Nipe, Cuba es ciclón, tormenta y sequía. Cuba es La Perla de las
Antillas, La llave del Golfo, y "La tierra mas hermosa que ojos humanos han
visto".
Cuba debe ser libre, próspera y
gloriosa. Lo fue ayer, y debe serlo hoy, mañana y siempre. Y si no lo es, no es
por culpa de Cuba, sino de una pandilla de hijos de perra que debieron haber
nacido en otra galaxia a un millón de millas de nosotros…Cuba
es un arado abandonado, Cuba es la Playa El Ancón, y la península de Hícacos.
Condenar a la nación por la maldad de algunos de sus hijos es
un crimen. Ver las casas sucias, sin pintura, los edificios apuntalados, la
porquería en las calles, la pobreza, debe inspirar lástima por
Cuba y odio contra los que la
han destruido. Las jineteras no son Cuba, sino el producto de la miseria
impuesta por cubanos perversos. Cuba es sagrada y eterna. Y los cubanos se
dividen en víctimas y victimarios porque así lo ha querido la satrapía. Cuba
resucitará como Jesucristo y resurgirá de sus cenizas
como el Ave Fénix después que se haga una gigantesca limpieza de
sabandijas.
Vía nuevoacción.com
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