¨…Dos peligros tiene la idea socialista, como tantas otras:-el de las lecturas extranjerizas, confusas e incompletas, - y el de la soberbia y rabia disimulada de los ambiciosos, que para ir levantándose en el mundo empiezan por fingirse, para tener hombros en que alzarse, frenéticos defensores de los desamparados…¨(Tomo 3, 168). Jose Marti

sábado, mayo 05, 2012

UN PASTOR QUE DEFENDIO SUS OVEJAS

Monseñor Enrique Perez Serantes

Nota del Editor: 1961 fue un año crítico para los católicos cubanos, perseguidos sobre todo tras el fracasado intento de invasión de Playa Girón. A las miles de detenciones preventivas que ordenó el gobierno, se unió el hostigamiento a la jerarquía católica, algunos de cuyos representantes fueron encarcelados. En ese escenario el Arzobispo de Santiago de Cuba, EnriquePérez Serantes, publicó una docena de pastorales (algunas famosas en su tiempo, siquiera por títulos tan provocadores como Roma o Moscú o Ni parias ni Traidores) en las que criticaba los ataques a la libertad de enseñanza, la nacionalizaciones sin indemnización o una reforma agraria que despojaba de tierra a muchos pequeños propietarios.



Dos de esas pastorales fueron analizadas personalmente por los presidentes norteamericanos Dwight Eisenhower y John Kennedy en sendas reuniones con sus servicios de inteligencia, como ha demostrado el investigador de Georgetown University y Premio internacional Jovellanos de Historia 2010, Ignacio Uria, en su libro Iglesia y revolución en Cuba.

LA PASTORAL DEL ARZOBISPO PEREZ SERANTES.


Al cubano que es fiel a su patria, pero no comunista se le llama traidor. Estamos envueltos en un mar de confusiones producidas por una densa niebla que es necesario despejar rapidamente, para dar paso a la luz y con ella a la verdad que se esta echando mucho de menos.


Para no andar con inútiles rodeos ni tratar de tapar el sol con un dedo, decimos que este confusionismo gira todo alrededor del problema del comunismo, incubado por el capitalismo materializado y por el racionalismo bien elaborado, y dado a luz por los habiles discipulos de Marx.


Hubo un tiempo que recordamos muy bién, en que se calificaba de execrable traidor al que no estaba enteramente de acuerdo con el regimen y los procedimientos de Machado, aunque fuese tan cubano como Marti, como Maceo o Agramonte. Hoy, para no divagar mucho, resulta que se considera igualmente traidor al que se permite el lujo de combatir el comunismo, de expresar abiertamente que no esta conforme con las directrices o el adoctrinamiento y procedimiento marxistas. A veces no hace falta ni tanto; tal parece que para algunos, solo los comunistas y sus seguidores tienen derecho a trazar la linea de conducta obligatoria para todos.


Hemos aprendido todos que traidor es el que quebranta la lealtad que esta obligado a guardar o a tener. Judas, entregando a su Maestro, es y sera siempre el prototipo del traidor. Siendo esto asi, quién con algo siquiera de razón se atrevería a decir que no es patriota el que detesta el comunismo materialista y ateo, o el que por no hacer traición a su conciencia y a su fe jurada no se doblega o ni siquiera inclina ante los seudo redentores del pueblo, ni esta dispuesto a cambiar a Roma por Moscu? ¿Quien puede tener derecho a afirmar que alguien es traidor a la patria porque amandola con toda su alma se atreve a decir que no piensa en todo como piensan los enemigos de Dios, los enemigos de la libertad y de los derechos humanos, los comunistas y sus secuaces? ¿Pueden, en fin, ser reputados de traidores a la patria los que no quebrantan ninguna fidelidad o lealtad al estado o a las instituciones legitimamente establecidas?


Hay por cierto indicios muy expresivos y hasta algunos muy elocuentes, de que para los comunistas del patio--iguales en esto a todos los demas, los de Rusia, de la China, de Hungria y de todas partes--parece no merecen los honores de la ciudadania, cuando no se les moteja abiertamente de antipatriotas, los que aferrados a los principios básicos de la lealtad a Dios y a sus mandamientos, que son y han de ser siempre principios de honor de los humanos en todas partes, manifiestan por lo mismo su hostilidad o repugnancia a la amalgama de ideologías extrañas, espurias, ajenas y contrarias al recio y tradicional sentir religioso y principalmente católico de nuestro pueblo.


Y mas que indicios hay la certeza de que estos señores de la hoz y el martillo, lo mismo que sus incondicionales servidores, reciben con los brazos abiertos a los que, traicionando a Cristo, desertan de su Iglesia; a los que quizas la vendan por un plato de lentejas o se mofan de ella y de quienes se alinean y tratan de dar la batalla en las filas de sus adoctrinadores. En una palabra, para estos señores es cuando mas un ciudadano de segundo orden, relegado a la retaguardia, cuando no tildado pomposamente de apatrida, el valiente que por amor a los valores sobrenaturales se empeña en no claudicar, firmes en sus nobles y arraigadas convicciones, que no se asientan en la arena movediza de las ideologias y procedimientos descarnadamente inhumanos, cultivados en las frias estepas rusas.


Todo lo dicho, sin embargo, con ser mucho no es todo, queda pues, aun tela que cortar. Vamos por lo tanto nada mas que a hacer un sondeo. ¿Qué aportaron a la revolución los comunistas? Por la revolucion se dio en esta provincia de Oriente, y todo el mundo sabe cuanto había que dar. A su favor se movilizó todo el pueblo. Por la revolucion y por Fidel, su lider muy querido, se dió todo: dinero, ropas, oraciones, sacrificios y todos los hombres que se necesitaron, los cuales, con el mayor desinterés, con gran fervor, como quien va a una Cruzada, escalaron la Sierra dejandolo todo, sin volver la vista atras.


Por la revolución hemos visto los templos repletos de fieles y lo mismo las calles abarrotadas principamente de madres, de esposas e hijas de combatientes, que eran en su inmensa mayoría católicos, marchando en abiertas y bien conocidas manifestaciones por la causa, rosario en mano, desafiando las amenazadoras represalias. Por la revolución, muy identificados con ella, partieron nuestros capellanes los sacerdotes Sardiñas, Rivas, Lucas, Guzman, Castaño, Cavero y Barrientos los cuales con el mismo espiritu que los valientes soldados de las sierras acompañaron a éstos y los alentaron por los caminos de la lucha y de la victoria.


Ahora bien, y vamos a cuentas: ¿Pudiéramos saber cuantos comunistas hicieron por la revolucion lo mismo que los nuestros, que demostraron generosidad y valor espartano? ¿Y habremos de sufrir manza y silenciosamente que sean ahora éstos los que hagan lo que nunca penso el pueblo cubano, que la mano ferrea y sin entrañas del comunismo habria de pender amenazadora sobre nuestras cabezas, ni que habrían de ser los escasos devotos de Marx y de Lenin los que pretendieran arrebatarnos el bien ganado laurel de la victoria, los que dieran la pauta de la conducta a observar a los heroicos voluntarios de la patria, llegando hasta a ordenarnos que nos confinemos a nuestros templos y nos atengamos en ellos a normas trazadas osadamente por los que, a fuer de descreídos, nada entienden de eso.


Sepan, pues, los valedores de nuevo cuño que los nuestros, los de las sierras y los de la retaguardia, lucharon, alentaron y sostuvieron la revolucion confiados en que esta, trayendonos la justicia social y la paz, no pondria a nadie en peligro de renunciar a lo propio tan amado, o sea a Dios, a la Iglesia y a nuestras bellas tradiciones cristianas, que en nada se oponen a la adquisicion y a la tranquila posesion de bienes materiales, justos y honestos; y que antes bien los propician y afianzan.


Luchando por la revolución, nunca pensaron los nuestros, los católicos que somos mayorías, no podemos soportar que se nos ignore y se nos veje a manera de consigna del Partido Comunista, ciertamente anticatolico, parece claro que se pretende anular totalmente la influencia catolica, y esto no paso a paso sino a grandes zancadas.


Si ésto es asi nos sentimos obligados a levantar nuestra voz para pedir se conceda a los catolicos y a todos los que no son comunistas, el disfrute del pleno derecho que a la libertad tienen los ciudadanos todos, y puesto que somos indiscutiblemente muy superiores en numero, y nada inferiores en calidad a nuestros opositores, que se nos respete y se nos deje ocupar el puesto que de derecho nos corresponde dentro de los justisimos canones de la democracia.


Y esto en todas partes y no, solo en los templos, ya repetidas veces en poco tiempo profanados merced a las irreverentes y atrevidas incursiones realizadas en ellos, so pretexto de defender intereses que jamas han conculcado los catolicos medularmente tales. No estamos supeditados a los dictámenes de ningun gobierno; amamos a Cuba y por eso no titubeamos en decir "Cuba Sí, Comunismo No".


Dicho lo que precede, doblamos la hoja porque nos falta algo por decir: Y es que a los norteamericanos no nos ligan vínculos de sangre, de lengua, de tradicion, de convivencia o de formacion... Y aunque nos parece que esto todos los saben, no quisiéramos lo ignorase ninguno de los nuestros. Decimos asimismo que los funcionarios de Norteamerica no han ejercido ni una sola vez directa o indirectamente influencia alguna sobre Nos, como no la han ejercido jamas los falangistas ni los franquistas, con los cuales nunca hemos mantenido relaciones de ninguna clase. El que otra cosa afirme se equivoca, y en todo caso no dice la verdad.


Pero no tenemos rubor en decir, y nos pareceria cobardía no decirlo, que entre norteamericanos y soviéticos, para Nos no cabe vacilar. En la eleccion amamos a Cuba y a Cuba nos debemos totalmente, como la aman los católicos todos y todos los hombres honestos que con nosotros tienen la dicha de convivir. Por amor a Cuba estamos dispuestos a darlo todo y todo lo estamos dando, y por servir lo mejor que sabemos estamos dispuestos a que nos llamen contrarrevolucionarios y traidores los que seguramente mejor harian si se callasen. Eso si, siempre diremos: ¡Cuba SI, comunismo NO! Repetimos siempre: ¡Cuba SI, esclavos jamas!


Y sepan todos que sin renunciar a la filiacion divina a llamarse hijos de Dios, nadie podra ser esclavo, nadie podra ser traidor, nadie podra renunciar a su libertad. Dejennos, pues, en paz. Dediquense a algo constructivo, pues hay mucho que hacer sin malgastar el tiempo en dividir la familia cubana, empuñando la espada temible de la discriminacion.


De todo lo dicho, de lo cual somos Nos exclusivamente responsables, queremos que estén debidamente informados nuestros diocesanos, a fin de evitar confusiones lamentables, para que conozcan sus derechos y las maquinaciones de los enemigos de la Iglesia.


Y para que por intercesión de nuestra excelsa patrona la Virgen de la Caridad, pidan incesantemente al Señor nos libre de las insidias de los arregliosos y de los irreligiosos, y nos propicie el don precioso de la fraternal convivencia de todos los cubanos, en un ambiente de verdad, de justicia, de amor y de paz. Quisieramos sirviera también este nuestro documento para tener informados a nuestros gobernantes, no sea que desconozcan cosas que a nuestro ver no ayudan a consolidar la revolucion que tanto ha costado.


Via lanuevanacion.com

CLASICO TITERE CASTRISTA

Willy Toledo, un marxista muy capitalista

Por JUAN E. PFLÜGER Y GUILLERMO MORENO


Es propietario de cuatro inmuebles y administra dos sociedades.

El actor Willy Toledo lleva dos años en los que aparece más en los medios de comunicación por su actividad y manifestaciones políticas que por su labor profesional. El artista ha destacado por su compromiso con causas abanderadas por la extrema izquierda, como la Flotilla de la Libertad, el movimiento 15-M o los piquetes violentos de la huelga general. Se ha vinculado activamente a movimientos políticos anticapitalistas que rechazan la idea de enriquecimiento y consideran que la propiedad privada debe ser moderada.

Estos principios chocan con la realidad de su situación económica, ya que además de la residencia unifamiliar de dos plantas que habita en el popular barrio de Carabanchel, en Madrid, es propietario de otros tres inmuebles.


Junto a esa vivienda, adquirida en 2005, Toledo es propietario de un piso de 80 metros cuadrados en la calle Humilladero de Madrid, en el barrio de La Latina, que fue comprado por el actor en 1998.


Un año después, adquirió una propiedad rústica de más de tres hectáreas en el municipio canario de Granadilla de Abona, una finca próxima a la playa en el paraje denominado Hoya de los Pajillos. Completa su patrimonio un terreno rústico con una vivienda de 80 metros cuadrados adquirida en el municipio abulense de El Barraco, junto al embalse de El Burguillo. En este caso, la nota registral señala que no es el único propietario, ya que recoge que fue comprada junto a su esposa Laura Ramos Hernández e inscrita en “pleno dominio para su sociedad de gananciales”.


La valoración actual de estas tres propiedades, a precio de mercado, asciende a casi un millón de euros.


Empresas


Su vinculación al capitalismo se completa con su actividad empresarial. Y es que Toledo es propietario de dos sociedades dedicadas a la producción y la creación artística: Vértigo Laberíntico, SL, de la que es propietario único, que registró en su último año declarado 51.000 euros, y la Compañía de Teatro Animalario, SL. En esta última, la propiedad y gestión son compartidas con sus socios y amigos Andrés Lima y Alberto San Juan, facturando en el último ejercicio la cantidad de 532.767 euros.


Como ya publicó LA GACETA, esta sociedad ha recibido 234.000 euros en subvenciones concedidas por el Ministerio de Cultura durante la última legislatura del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero.


Estas propiedades y empresas chocan con declaraciones como “el enemigo es el Capital, son sus bancos, sus multinacionales, sus medios de comunicación y los gobiernos a su servicio”. Es de suponer que Willy Toledo, cuando ha comprado estas propiedades, habrá visitado un banco enemigo para pedir un préstamo.


Vía intereconomia.com

IDENTIFICALA Y................

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Vía nuevoaccion.com

¿QUIEN ES LA FAMILIA FUENTES COBAS- MANNERUD? CONÓCELA

Por José Soler
Hoy en que el incendio de la agencia de viajes a Cuba, Airline Brokers, propiedad de Vivian Mannerud (foto), está en la primera plana de muchos medios informativos, sería también muy apropiado que conozcamos más de ella y sus orígenes familiares, algo que no han hecho dichos medios, principalmente El Nuevo Herald, que ocultó en su reportaje todos estos detalles.


Según el respetado historiador Dr. Antonio "Tony" de la Cova, el agente castrista y padre de Vivian Mannerud, Fernando Fuentes Cobas nació en la Habana el 21 de junio de 1928.


El 4 de septiembre de 1948 se casó en esa misma ciudad con la camagüeyana Bertha Reveldia Lage, una costurera, nacida el 25 de octubre de 1923. Bertha residía en Brooklyn desde el 20 de julio de 1945 y era residente legal de Estados Unidos.


Fuentes Cobas era pintor desempleado cuando emigró a Nueva York el 21 de diciembre de 1950 en el vuelo 250 de la Línea Aeropostal Venezolana. Su esposa llegó al día siguiente en un vuelo de la Pan American. Residieron en 135 Prospect Park West, Brooklyn. Por eso Vivian nació en Brooklyn el 22 de febrero de 1954 y su hermana Vilama nació en Brooklyn el 28 de marzo de 1957. Fuentes Cobas se hizo ciudadano norteamericano el 29 de julio de 1969. Su esposa se naturalizó estadounidense el 23 de marzo de 1959. En julio de 1959, Fuentes Cobas traicionó a Rafael del Pino Siero, quien acompañó a Fidel Castro durante "el Bogotazo", al acompañarlo en un vuelo a Cuba, le tendió una trampa al llegar.


Rafael del Pino fue apresado y mas tarde "suicidado" en prision. Fuentes Coba huyó a Cuba a principios de los 80, al ser denunciadas sus actividades en Miami, por el Reverendo Manuel Espinosa. Fuentes Coba, convertido en prófugo de la justicia estadounidense, finalmente falleció en ese país caribeño y está sepultado en en Panteón de las FAR, por los servicios prestados a la tirania castrista.


La hija, Vivian Mannerud, propietaria y presidenta ejecutiva de Airline Brokers, el negocio de viajes a Cuba, siniestrado este pasado viernes en Miami, ha resultado ser, tan tramposa y mercenaria como el padre. El Miami Herald jamás ha reportado la procedencia de esta "destacadisima" familia... ¿Por qué será?




(tomado del blog Amanecer en la Habana


NOTA DE N.A.- El escritor Norberto Fuentes Cobas, (foto de la izquierda con el tirano mayor) es hermano de Fernando y por ende tio de Vivian. Como diría un muy conocido cómico mexicano de la televisión: “¡Que bonita familia, Lupita, que bonita familia!”.
 
Vía nuevoacción.com

viernes, mayo 04, 2012

HISPANOAMERICA SE PARTE EN DOS BLOQUES

Por GEES

Los césares arrojaban cristianos a la chusma cuando no llegaban los cargamentos de trigo a Roma. Los caudillos socialistas e indigenistas arrojan a sus masas multinacionales extranjeras cuando se vacía la hacienda que abona los subsidios. Cada Primero de Mayo, Evo Morales, presidente de Bolivia, anuncia una o varias nacionalizaciones y envía a las tropas de su pequeño Ejército a ocupar las instalaciones de la multinacional escogida. Este año le ha tocado a Transportadora de Electricidad, filial de REE, que se había salvado de la nacionalización del resto de la red eléctrica ordenada en 2010.



Tanto la dirección de Red Eléctrica Española como el Gobierno español, que ha nombrado al presidente de aquélla, han reaccionado en esta ocasión con mucha más calma que a la confiscación de YPF por la presidenta Fernández. Morales no se ha negado a pagar una indemnización y avisó a Madrid antes de anunciar la medida. Sin embargo, este acto supone para los bolivianos distanciarse del único país europeo que se ha preocupado de ellos y ha aportado cientos de millones de euros al desarrollo.


Las confiscaciones de TdE y la de YPF, que sin duda no serán las últimas, a medida que bajen los índices de popularidad de otros presidentes socialistas, revelan la ruptura de Hispanoamérica en dos bandos cada vez más perfilados. Por un lado, la ALBA (Alianza Bolivariana Para los Pueblos de Nuestra América), con Hugo Chávez, el dueño de la caja, agonizando y los demás presidentes recurriendo al "¡exprópiese!"; por otro lado, otros presidentes, no necesariamente conservadores, marchando en la dirección contraria.


Los jefes de Estado de México, Colombia, Perú y Chile están avanzando en la Alianza del Pacífico, que empezó a construirse en 2011. En marzo pasado, en una cumbre virtual, Juan Manuel Santos, Sebastián Piñera, Felipe Calderón y Ollanta Humala fijaron los principios del tratado marco que unirá a estos países, más Panamá y Costa Rica, que figuran como observadores. Sus objetivos son convertir esas naciones en un bloque que practique el libre comercio con la otra orilla del Pacífico y se defina por el respeto a la democracia y la seguridad jurídica. Además, cinco de estos países tienen continuidad geográfica y todos juntos se acercan a los 220 millones de habitantes.


Los empresarios, los profesionales y los inversores españoles ya saben adónde llevar su dinero y su talento.


Vía libertaddigital.com

PROHIBIDO OLVIDAR.

CUBANO DE VERGÜENZA:

 "LOS RESPETUOSOS", LOS DEL BORRÓN Y CUENTA NUEVA Y LOS MERCADERES, QUIEREN HACERTE OLVIDAR-VI


Fragmentos del diario de la agonía de Pedro Luis Boitel

DIA 53

Miércoles, Mayo 24, 1972 - 6:10 A.M. No he dormido en toda la madrugada; así como otros compañeros. Se quejó en su inconsciencia durante toda la noche. Tiene un aguante inmenso; nunca pensé que durara tanto tiempo un ser humano sin alimentarse. Pedro es el más flaco de todos y con padecimientos estomacales que le quedan de sus huelgas anteriores. Lo que lo mantiene es su espíritu de siempre, aún en sus últimos momentos, está dando una pelea tremenda.

Sus armas: La moral, la razón y la justicia. Nos está enseñando el máximo comportamiento de un idealista ante la muerte. Indudablemente que es un gigante. 8:25 A.M. Su quejido ha ido apagándose poco a poco. Es ya imperceptible, pero sigue moviéndose. Se acaba de despertar. Hoy es el tercer día sin tomar agua ni orinar. Esto es el fin. 9:10 A.M. En la galera hay un respetuoso silencio. Estamos viendo morir a un compañero. Quizás la muerte más triste "de hambre", una muerte lenta, de horas, días y meses con plena conciencia de lo que sucede a su alrededor. Llamé a Edgar para que le eche fresco, mientras le paso un algodón mojado en agua por sus labios secos. Al sentir la humedad era como si la vida le volvía. Se tranquilizó. Al minuto llevó sus dedos con trabajo a la boca. Quería de nuevo que le pasara por sus labios el algodón húmedo. Se lo hago. En su rostro refleja algo que no puedo explicar. Ahora se lleva su mano derecha al muslo. Hace esta operación varias veces. Quiere decirme algo con eso, pero no sé lo que es. Hace otras señas pero no las comprendo. Quiero hablar o decir algo por gestos. Llamo a Alonso para ver si él puede entender algo de los movimientos de su mano derecha, tampoco. Lo pongo a orinar. Nada Es desesperante.

Hay dos compañeros abanicándole. Lo miré bien. Prácticamente es un cadáver lo que hay acostado en la cama, es un bulto pequeño lleno de huesos. Hablando con dos compañeros, le mostré lo que quedaba de Pedro, levanté la sábana y se quedaron asombrados. Uno comentó: "Está liquidado", su cuerpo consumido totalmente. Apenas tiene movimiento. Pesa unas 78 libras más o menos. 10:03 A.M. Se volvió a despertar. Movió su mano derecha pero ya no tiene coordinación. Se lleva la mano derecha hacia su ojo y se le iba para encima de la cabeza, en un segundo intento se toca la frente y de ahí palpando con las yemas de sus dedos llega al fin a su ojo, lo abrió. Miró y lo cerró. Al parecer quiso ver con ansiedad todo lo que a su alrededor sucedía como queriéndolo ver lo más posible en su última mirada. Tenía la boca abierta y empinada hacia arriba como queriendo atrapar el aire que se negaba a entrar en sus pulmones. Su respiración era lenta, anhelosa y ronca como la de los moribundos. Está agonizando con absoluta conciencia de su cruel situación y profunda resignación de su muerte. Sufría callado. Esperaba pacientemente… No pude aguantar más. Le pedí al Jefe de la galera que llamara con urgencia a Valdés, que lo estaban asesinando! Inmediatamente se le pidió al Sargento que está de posta que viniera Valdés, que Pedro está muriéndose. 1:15 P.M. Llegó Valdés. Se le explicó que Pedro se moría y que tenían que llevárselo. Se le exigió. Valdés, sin mirar a Pedro, dijo que ya tenía la orden de sacarlo. ¡Al fin! Enseguida, dentro de media hora vendrían los camilleros a buscarlo. Y se retiró… ¡Hay esperanzas, hay esperanzas! Dijimos algunos. 4:40 P.M. Acaban de sacar a Pedro.

Vinieron tres Sargentos con una camilla. Entre Miguel y yo cargamos a Pedro y lo colocamos suavemente, con colchón y colcha en la camilla. Alonso, momentos antes, le había colocado debajo de su almohada una medalla del Sagrado Corazón. Tenía su ojo cerrado, pero vivo aún. Respiraba. Mientras hay vida hay esperanzas. Además, ahora no se puede morir. Los compañeros se colocaron a los lados en el pasillo, querían verlo, decirle adios a su manera. Yo le puse mi mano sobre su cabeza como un estímulo o una esperanza. Sentí un vacío inmenso cuando salió, con él se fue algo mío. Le dijo al Sargento que me había pedido —fue en días anteriores— le pusiera los zapatos, el reloj, los espejuelos y el bastón. El reloj lo lleva puesto en la muñeca izquierda, los zapatos, espejuelos y el bastón van en la camilla. El Sargento me pidió los zapatos y espejuelos para llevarlo él. En su cuello enflaquecido colgaba su cadena de oro con sus medallas, una de la Virgen, otra de San Lázaro y una espadita.

Era la 1:40 de la tarde del día 24 de Mayo. Completó su día 53 de huelga de hambre. Lo sacaron por la salida que da a la calle o a la entrada para la Sala Pity del Hospital de aquí del Príncipe. Pienso que va para el Hospital Militar, donde estuvo casi tres años la otra vez. Ya todo terminó. Siento un gran vacío dentro de mí. Con él se fue algo mío. Estoy cansado a más no poder. La fatiga invade mi cuerpo y lo que quiero es dascansar. Cerrar los ojos y que cuando los abra sabré que Pedro está bien. Creo que no hay más nada que poner. Lo demás lo dirá el tiempo. 9:25 P.M. Pensé que ya esto había acabado. Estuve esperando para ver si escribía o no. Después he meditado; vuelvo a escribir por estar relacionado con Pedro. Como a la hora de que lo sacaron, vino un Sargento y pidió el plato de él. Le dije que lo había guardado porque no hacía falta. Entonces me dijo que le diera otra o una vasija para llevarle la comida. Eso indica una sola cosa.

Está en la sala Pity del Hospital de aquí o en otro lugar del Príncipe. ¿Con qué fin? ¿Le irán a dar asistencia o lo dejarán morir? Solo queda esperar y rezar por su vida. Aquí la firma del prisionero que estuvo junto Pedro Luis Boitel hasta que lo sacaron de la celda. RELATO DE UNOS PRESOS QUE PRESENCIARON LA MUERTE DE PEDRO LUIS BOITEL, EN LA SALA "PITY FAJARDO" A Pedro lo entraron inconsciente a la 1:40 del 24 de Mayo, estaba casi frío y había sido golpeado, no le prestaron asistencia médica y estuvo toda la noche en los estertores de la agonía. Cada cierto tiempo se le acercaba un militar; sobre las 3:00 de la madrugada se le acercó un guardia y dijo.. ¡Ya! Así lo tuvieron hasta las 7:00 de la mañana que penetró el capitán Lemus y dio la orden de sacarlo. Había otros presos en la enfermería que son testigos de esta barbarie y dijeron… ¡Mataron al intocable!, la reacción de todos los Presidios se hará sentir. Qué podemos esperar nosotros de ninguna manera y bajo ninguna circunstancia permitiremos que el enemigo nos intimide, por cada uno que caiga deben levantarse 10 heredando su espíritu, la muerte en nuestros casos no asusta, nos enfrentamos a diario con ella, para morir por esto que llamamos Patria cualquier lugar es bueno.

"Pedro Luis Bitel, murió golpeado en Huelga de Hambre a los 53 días". Para titular de una noticia periodística no tiene precio, para nosotros, que lo vimos apagándose poco a poco, como la candela de un cigarro, nos parece una pesadilla, tuvo quizás la muerte más cruel y tormentosa que puede existir, ¡No le dieron Asistencia Médica! Los cubanos dignos responsabilizamos a: Fidel Castro, Raúl Castro, Sergio del Valle, Ministro del Interior; Medardo Lemus, Jefe de Cárceles y Prisiones; Raúl O’Farrill, Jefe de Reeducación nacional; Valdés, Jefe de Seguridad del Principe y Sanabria, Responsable de la Sección 6 del Principe, de ser los ASESINOS de Pedro Luis Boitel. Han matado su cuerpo su vida que nos era tan preciosa, pero su espíritu es inmortal, ese no se doblega nunca, durante los 12 años de cautiverio y torturas, y sigue vivo enarbolando la bandera de la libertad y la dignidad Cubana.

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El día 25 los carros de seguridad rodean la casa de Clara Abraham, la madre angustiada es detenida y llevada al trágico G-2, y allí, brutalmente, el Tt. Abad le dice: "Pedro Luis Boitel está muerto y enterrado, y no grites, no estás en tu casa, estás detenida en Seguridad". Por tres veces la golpea, arrojándola contra un sofá. Durante todo el día permanece secuestrada allí, y se le dice que no podrá volver a su casa.



Cuando llega la noche es trasladada al lugar donde vive, y éste rodeado por fuerzas de Seguridad del Estado. Le cortan la corriente al teléfono y la incomunican totalmente. Miembros del Comité de Defensa (delatores del barrio) llegan a ella para decirle que no puede gritar; ¡hasta llorar a su hijo se le niega!
 
Vía nuevoacción.com

jueves, mayo 03, 2012

"LA VICTORIA ESTRATÉGICA"


Por Esteban Fernández, Jr.



A la autobiografía del dinosaurio llamado Fidel Castro titulada "LA VICTORIA ESTRATÉGICA" yo quiero agregarle una coletilla - de esas que él inventó- a nombre de mis hermanos de lucha:


Los cubanos decentes deseamos añadir que se trata de un tipejo amargado que jamás ha soltado una solitaria carcajada; a lo más que llega es a una macabra sonrisa. Nadie lo ha observado llorando, ni cuando murió su madre. Ni un sollozo, ni unos ojos humedecidos. Nunca lo hemos visto dar muestras de agradecimiento. Ni baila, ni canta, odia la música, no le ha demostrado amor a nadie. A su esposa Dalia, después de haberla tenido escondida por cerca de 50 años, no le ha brindado públicamente ni una sola palabra ni un gesto de cariño.


Cero abrazos, y ni un simple beso a ninguno de sus hijos. Cuando era un jovencito, Fidelito tuvo un grave accidente en su motocicleta. Nos acordamos como si fuera ayer: Castro hablaba por la televisión, le dieron la noticia, y siguió descargando por largo rato como si nada estuviera sucediendo.


Las mujeres que han tenido relaciones íntimas con él coinciden en que no se quitaba el uniforme ni las botas a la hora de tener sexo. No ha respetado nunca a las esposas de sus compinches. Todo el mundo sabe que traicionó a su supuesto amigo el Capitán Núñez Jiménez teniendo una larga relación con su mujer, Lupe Véliz. En otra ocasión, tras la despedida de duelo de un oficial castrista, mandó a dos de sus escoltas a llevarle la viuda a un hotel. Y hay cientos de anécdotas al respecto.


No sabe escuchar y mucho menos aceptar una discrepancia, ni inclusive de Raúl. No tiene convicciones religiosas, ni políticas, ni humanas. Simplemente cree en lo que le conviene en determinado momento. Es egocéntrico, narcisista, totalitario, egoísta, y nunca nadie lo ha visto sufrir ni expresar dolor ante la muerte de un ser humano.


No puede, ni sabe disfrutar de momentos de alegría. Sus hijos lo tienen que llamar “Comandante”. A su única hija jamás la ha aceptado como tal.


Depresivo, cruel, grandilocuente, engreído, genocida, mentiroso, alardoso y exige ser el centro de la atención. Paranoico en extremo, con un terror gigantesco a morirse de alguna enfermedad o a que lo maten. Desconoce los sentimientos de amistad y compasión. Nadie puede nombrar a un solo cubano que haya sido su íntimo amigo.


Parte de su engaño inicial fue fingir que era un hombre extremadamente accesible. Pero antes que su régimen tuviera dos años en el poder, todo el mundo pudo notar que era un encumbrado. Hasta llegar a creerse situado tres peldaños por encima de Dios y obligar al pueblo a aceptar esa premisa.


Antiguamente, todos los que lo conocían aseguraban que no practicaba la higiene personal y lo calificaban de cochino. Gracias a eso se ganó el apodo de “Bola de Churre”. Pavor sentía por Rolando Masferrer y por Eufemio Fernández. Huber Matos se burlaba de él por su terror a la aviación batistiana cuando estaba alzado en la Sierra Maestra. Desde luego, como es el rey de los rencorosos, los vengativos y los traicioneros, castigó severamente a estos tres hombres. Se asustó terriblemente cuando el español, Juan Pablo de Lojendio, se le encaró ante las cámaras de televisión defendiendo el honor de su país.


Y cuando uno estudia este expediente, y esta personalidad tan perversa y engreída, con un ego mas alto que el Pico Turquino, no queda más remedio que coincidir con Miriam Gómez, la viuda de Guillermo Cabrera Infante, cuando dice que es mejor que no se muera por ahora sino, que sufra viéndose cuatro escalones debajo de Matusalén.


Y ya que últimamente también se dedica a hacer incoherentes REFLEXIONES nos gustaría decirle: "¡Reflexiona esta coletilla, HIJO DE LA GRAN PUTA!".........
 
Vía nuevoacción.com

EL PROBLEMA DEL CUBANO NO ES EL PROBLEMA CUBANO

Por Zoé Valdés

Pareciera un trabalenguas, pero no lo es, es mucho más complejo que un simple trabalenguas que de tanto repetirlo podríamos deletrearlo a la perfección: El problema del cubano no es el problema cubano. Y es que el problema de cada cubano no es el problema de todos los cubanos. Cada cual ve a través de su asunto, desde su lente privado, lo que debería ser un asunto de todos: la libertad de Cuba.



De tal modo, acabo como quien dice -es una conversación que ha seguido a otras- de hablar con un amigo, que me cuenta que en Cuba las cosas han mejorado, que ya no es como antes, porque “fíjate”, insiste, “que ya algunos exiliados antes prohibidos han podido viajar. Mira, yo mismo, me han publicado allá, con un texto mío dedicado al pueblo cubano que sufre”.


Le pregunté si no había advertido que en su dedicatoria él había dejado espacio libre para la doble lectura, que por ejemplo “el pueblo cubano que sufre” para los oficialistas que dirigen la cultura y para los Castro, podría querer decir, “para el pueblo cubano que sufre el embargo norteamericano”, y que en la ambigüedad de su frase cabía la coletilla que los castristas quisieran endosarle. Por supuesto que se molestó y añadió que yo exageraba.


Pero lo grave no está en la ambigüedad de la frase que se presta para cualquier adhesión originaria de sufrimiento. Lo grave es que este amigo que como podrán suponer dejó de serlo de inmediato, al preguntarle yo si no creía que veía las cosas de modo muy personal, porque todavía existían escritores prohibidos en Cuba, y que mientras a él le daban un espacio, otros escritores todavía no podían dar sus opiniones reales en contra del castrismo. “¿Hablas de ti? Mira, estoy seguro que si aflojas tu discurso, que si los dejas un poco tranquilos, y te callaras por un tiempo, ellos te perdonarían y te publicarían, y hasta te permitirían regresar.” Ahí me voltee y me juré que nunca más lo volvería a ver, ni a hablar.


Así que su dedicatoria en el libro publicado en Cuba no era una ambigüedad escrita sin querer de su parte, no, sino que todo lo contrario, formaba parte de un plan, de su plan personal, que no respondía más que a su egotismo, a su egoísmo y egocentrismo. Él, publicado en Cuba, era lo único que le importaba.


Este ex amigo lleva muchos años exiliado, tantos que había comenzado a extrañar lo que según él sus padres no le habían permitido vivir porque se lo llevaron demasiado temprano, o sea, lo que no conocía más que de trasmano, a través de mis novelas: la lata de leche condensada rusa, la carne rusa, las escuelas al campo, las matazones en las colas, el hueco en el blúmer, los zapatos plásticos (los catarritos), las redadas policiales en el Vedado, las palizas y robos en La Habana Vieja, los solares, los albergues, los abusos de los militares con las mujeres y con las jóvenes, secuestros, violaciones, abortos obligados, el betún de zapato en las pestañas, las uñas pintadas con plástico derretido, los ajustadores y las íntimas ortopédicas con derecho a comprarlos una vez al año, la libreta de racionamiento, la cerrazón en la isla, mi padre preso, mi madre enferma de los nervios, alcohólica, el miedo a hablar demasiado, el miedo… Todo eso ese ex amigo había empezado a envidiarlo, como material para su trabajo, de una vida que no vivió, porque sus padres tuvieron el buen tino de salvarlo de semejante horror.


“¿No te das cuenta de que el embargo ha hecho mucho daño?” Ya me había recalcado en una conversación anterior, sin notar siquiera el horrendo daño que la dictadura nos hizo, los presos políticos, la censura, la prohibición, el terror; el hecho de que un cantante de música protesta tenga a mal confesarse que hace música protesta, y hasta se vea obligado a esconderlo, y a promocionarse como lo que no es, para que no duden de sus buenas intenciones, que no son otras que las de venderse, saber venderse bien, al mejor postor, que siempre será el régimen, el único que apuesta por su mediocridad humana. Del escritor que hace malabares para que no le cojan la falta en una palabra salida de tono. La bailarina que debe ser más combativa que clásica. Los niños ultrajados por el adoctrinamiento. Y así, indefinidamente… “Oh –hizo una especie de trompetilla con la boca- ya se han acostumbrado, ¡ni se dan cuenta!”.


Ese ex amigo no ignora la cantidad de padecimientos personales que yo le he contado, vividos bajo la dictadura; sin embargo, no los oía más que para envidiarlos. Mi padecimiento no hizo mella en él como experiencia horrenda, sino como aventura que él debió de haber vivido, y que no pudo, porque sus padres lo salvaron. No solamente es un egoísta, es un malagradecido, me dije mientras rememoraba nuestras conversaciones. No agradece a sus padres que lo sacaran del aquel horror, además no ha valorado mis confidencias, mi experiencia.


Hoy cumplo 53 años, nunca he escondido mi edad, pero sí debo confesar que siento una vergüenza enorme de lo que no hice dentro de Cuba, de lo que sabía que ya no podía hacer, porque no era posible, y así y todo creo que hice mucho más que otros que no hicieron absolutamente nada. Nunca he visto a mi país libre, en democracia, viviendo de manera normal, como ha dicho Paquito d’Rivera: “Los cubanos se merecen vivir de manera normal.” Nunca me han dado nada, nada; todo lo que me he ganado lo he ganado con mi trabajo, lo mismo dentro que fuera de Cuba. Si no hubiera habido un trabajo detrás, un esfuerzo, no hubiera habido nada más, ni trofeos ni distinciones, ni nada. Pero sobre todo, si no hubiera habido un hondo sufrimiento, padecido muchas veces en silencio, bajo humillaciones y maltratos insoportables, no sería la que soy. Una más entre un montón de cubanos que han padecido lo mismo o peor.


Fue muy doloroso renunciar a la amistad de alguien querido, comprobar que su obra es falsa, que su persona no lo es menos, que ahora solo vive para que lo acepten los mediocres de la UNEAC, los arrastrados de Casa de las Américas, quienes para otorgar un premio de poesía tienen que verificar políticamente a los poetas a través del CDR (Comité de Defensa de la Revolución), o embarcarlos y venderlos de manera onerosa, y así de suite… Todo eso a cambio de ser publicado en una edición baratucha, de la que no hablará nadie, y la que leerán cuatro pelagatos, porque además la venden en dólares o en CUC. Es probable que si sigue como va, hasta se ganará la militancia comunista, le darán cualquiera de esos machetes mohosos que tienen esquinados en el ‘placer’ del olvido donde juegan al taco los harapientos niños de un barrio miserable, niños muy parecidos a mí, a lo que me obligaron a ser, sin elección ninguna.


Habrá ganado cualquier cosa, pero perdió a sus padres, y cada día pierde más amigos verdaderos, para creerse el cuento de aquellos funcionarios que –como me contó él mismo- “no paran de jinetearme cada vez que voy”. Ha ido ya en tres ocasiones, con una fe casi católica, si no fuera homosexual me creería lo que me confesó, hablando bajito, y es que se le ha pegado hasta esa mala costumbre que adquirimos los que hemos vivido bajo regímenes totalitarios, que 18 años después todavía hablamos bajito cuando vamos a referirnos al régimen, en cualquier lugar donde estemos: “Yo creo que la iglesia en Cuba está haciéndolo muy bien. Yo apuesto por la gestión de la iglesia”. Fría no, congelada me quedé ante la ceguera de ese ex amigo.


Esa ceguera, claro está, no es tal, es el resultado de otra gestión: la del ombliguismo; ya él había resuelto su problema: Empezó publicando en una de las revistillas creadas para confundir, luego lo envolvieron poniéndole a una loquita catolicona al lado que nada más hablaba del perdón y de la reconciliación entre cubanos, y de que ya en Cuba no se perseguía como antes. La loquita catolicona se reveló como una tremenda pinguera de a tres por quilo, que pese a que lo dejó medio desplumado se lo llevó finalmente… Y aunque no esté del todo del otro lado, porque no es bobo y sabe que no es lo mismo vivir en La Habana de hoy que en Estados Unidos, con todos los problemas que tenga Estados Unidos, ya le han inoculado el venenito en la sangre. No se lo inoculó ningún militar, ni ningún agente secreto, qué va. Sólo le bastó conversar en distintas oportunidades con uno de esos payasos que el castrismo envía en misión de intercambio cultural y echarse al pico a la pinguera catolicona que al segundo día de conocerlo le preguntó si sus padres eran tan ricos como se comentaba en La Habana.


Lo que no sabe él es que al payasón intelectual de marras lo conoce una cuarta persona que otros frecuentan en La Habana, y que me cuentan que allá no paran de burlarse de él y de gente como él, de los que van a Cuba con la nostalgia del horror, cuando en verdad son éstos, los protagonistas del horror los que se mueren por cambiar sus vidas por la suya, por la de los exiliados históricos, los Pedro Panes, por las de los exiliados que “se enriquecieron y no tuvieron que meterse lo que nos metimos nosotros”.


Así es, ese es el problema de Cuba, cada cual piensa con el ego, de manera individualista, egoísta, y cada cual piensa que está haciendo una gran obra de caridad que lo exonerará de la culpa de no haber tenido que aguantar lo que otros aguantamos por ellos; ya que ellos se fueron porque sus padres podían. Se largaron y nos dejaron el gran fardo a los que no pudimos hacerlo a tiempo. Sin embargo, nunca le envidié nada, mucho menos ahora.


Vía zoévaldés.net

LAS DOS IGLESIAS CUBANAS

Por Alfredo M. Cepero

Los católicos cubanos confrontamos el enorme dilema de haber tenido dos iglesias en el curso de estos traumáticos 53 años. Para un número considerable de nuestros feligreses constituye casi un anatema discrepar de las opiniones y de las conductas de nuestros prelados, aún cuando en nuestro fuero interior estemos en total discrepancia con ellas. Otros como yo--conscientes de que todos los hombres podemos equivocarnos y opuestos a otorgar impunidad a miembros de nuestra jerarquía eclesiástica para comulgar con el error o con la maldad--nos sentimos en la obligación de denunciarlos, asumiendo el riesgo de ser objeto del antagonismo de quienes confunden meras investiduras con infalibilidad en los juicios. Dicho esto, estamos listos para tomar el toro por los cuernos.



El toro, como ya muchos de ustedes intuyen, se llama Jaime Ortega Alamino y anduvo bramando la semana pasada en su discurso de la Universidad de Harvard contra aquellos que nos oponemos a cualquier entendimiento con la tiranía de su amigo Raúl Castro. En el curso de su diatriba disfrazada de disertación sustituyó el mensaje de amor del Sermón de la Montaña con las consignas de la Biblia de Odio de la tiranía comunista. Pero lo más revelador fue ver los videos de su comparecencia en Harvard donde se le cayó la careta seráfica y pudimos ver el odio visceral de un espíritu mezquino arremetiendo contra quienes denunciamos su alianza diabólica con la tiranía. ¡Que Dios lo perdone porque su pueblo no lo perdonará jamás!


Porque la responsabilidad por cualquier delito está en relación directa con nuestra capacidad para denunciarlo y, de paso, dar algún tipo de protección a sus víctimas. Ortega nunca lo ha hecho y por eso se le aplica perfectamente la frase martiana de: "Ver en calma un crimen es cometerlo". De hecho, ha causado quizás más daño a la Iglesia Cubana que los dos diablos de Birán. Los Castro violaron sus templos y la despojaron de sus escuelas y propiedades. Ortega la ha despojado de la mística necesaria para inspirar la confianza y la lealtad de sus feligreses. Ese es un daño de mas difícil reparación. Es por ello que le aconsejamos que se asegure de pedir un asiento a su compinche Raúl Castro en el avión que el asesino tiene preparado para la fuga cuando se desplome el templo de la barbarie en que los comunistas han convertido a Cuba. De lo contrario, podría encontrarse a merced de un pueblo que lo detesta.


Siguiendo con el discurso del cardenal fariseo, nadie que piense con criterio propio y sin la venda del fanatismo obsesivo puede encontrar amor en frases donde Ortega afirmó que los 13 refugiados en la Iglesia de la Caridad era "todos antiguos delincuentes y gente sin nivel cultural, algunos con trastornos sicológicos". Donde hizo cómplice de su maldad a un santo varón y consumado patriota como Monseñor Agustín Román diciendo que éste último le había aconsejado que no usara en Miami la palabra "reconciliación". Como si nosotros fuéramos los culpables de la opresión, la inmoralidad y la miseria en que los Castro han sumido al pueblo de Cuba. Pero lo más execrable es que echó lodo sobre la santidad de un verdadero pastor que, amando entrañablemente a su patria, jamás puso un pié en Cuba para no hacerle el juego a la tiranía, como se lo hace este cardenal sin honor.


Y para seguir con las consignas gastadas de la jerarquía comunista dijo que la ocupación de la Iglesia de La Caridad había sido "organizada desde Miami", donde vivimos los cubanos calificados de mafiosos por su amigo Raúl, y donde, según Ortega, "hay grupos que dañan mucho a cualquier tipo de oposición o disidencia". No en balde este sujeto no se atreve a poner un pie entre nosotros. Y como en su campaña de descrédito no podían faltar las Damas de Blanco, dijo que estas mujeres heroicas estuvieron de acuerdo con el exilio forzado de los presos del Grupo de los 75.


Lo que no dijo Ortega en ese templo de la izquierda virulenta que es la Universidad de Harvard es que, gracias al dinero que manda esta mafia de Miami para auxiliar a sus infortunados familiares dentro de la Isla, la tiranía prolonga su miserable existencia y su régimen de opresión sobre el pueblo de Cuba. Que estos compatriotas que el desprecia y vitupera son los que mandan dinero para reconstruir las iglesias destruidas o deterioradas por la desidia de la tiranía. Después de este desempeño en Harvard dudo mucho que Ortega cuente con muchos defensores, ni siquiera entre los más fervientes católicos cubanos.


Sin embargo, no todo está perdido para quienes aprendimos nuestras primeras oraciones y asistimos a nuestras primeras misas de la mano de nuestros mayores en una época en que la Iglesia Católica Cubana era santuario de los perseguidos y bastión de la lucha por la libertad. La iglesia que vibra en nuestros corazones a pesar de las flaquezas y traiciones de miembros de su actual jerarquía como Ortega Alamino. La iglesia que da contenido y sentido a nuestras vidas. La iglesia que mandó capellanes como Sardiñas, Rivas, Guzman, Castaño, Cavero y Barrientos a las montañas donde combatían los guerrilleros que querían una Cuba sin dictadura, sin hambre, sin discriminación y, sobre todo, sin amos foráneos como los que trajo la tiranía de los Castro. La iglesia que dio refugio a jóvenes idealistas como José Antonio Echeverría y parió mártires como Virgilio Campanería, Alberto Tapia Ruano y Rogelio González Corzo.


Esta iglesia de la esperanza mantiene su influencia edificante bajo la inspiración de la conducta, la enseñanza y el legado de verdaderos soldados de Cristo y de la patria. Soldados como los Arzobispos Enrique Pérez Serantes, Pedro Meurice Estiú y Agustín Román, el Obispo Eduardo Boza Masvidal, el Padre Francisco Santana y las docenas de sacerdotes, monjas y religiosos que predican el evangelio de Jesucristo con humildad ejemplar y hacen labor social en medio de la hostilidad y la persecución de la tiranía. Para ellos todo honor, toda gloria y toda gratitud.


Al igual que iglesias de otras denominaciones, esta iglesia del servicio al desvalido, al perseguido y al menesteroso desempeñará un papel relevante en la reconstrucción de la nación cubana. Sobre todo en las áreas de mayor importancia para el progreso y la estabilidad de cualquier sociedad humana sin las cuales no puede haber libertad individual, democracia política ni prosperidad económica. Áreas tales como la formación de sus ciudadanos, la protección de la familia, la asistencia a los necesitados y la defensa de los derechos humanos.


Por eso afirmo con total certeza que esa reconstrucción moral será la piedra angular de nuestra reconstrucción nacional. Y que estoy convencido de que, una vez superada esta pesadilla, seremos testigos de un nuevo amanecer de libertad y justicia. Un amanecer donde genuinos apóstoles del evangelio de Jesucristo serán instrumentos de una verdadera reconciliación entre todos los cubanos de buena voluntad.


Vía lanuevanacion.com

Scarface A Lo Cubano por El Pichy Films



Vía babalublog.com

miércoles, mayo 02, 2012

TERROR EN LA CABAñA

Por Fernando Díaz Villanueva

Hasta el siglo XVIII, dos bastiones custodiaban la entrada al puerto de La Habana: el de El Morro y el de San Salvador. Los españoles tenían por Cuba una estima mayor que por cualquier otra colonia. Sentían que la isla era parte de su propia patria. Sabían también del valor estratégico que tenía aquel puerto, por lo que lo protegieron con celo.

La Habana era un caramelo demasiado dulce. En 1762 una potente armada británica consiguió penetrar en la bahía y desembarcar un contingente de casacas rojas junto la loma de La Cabaña, desde la que bombardearon a placer los recios muros de El Morro.



El gran fortín habanero terminó cediendo, y con él la ciudad. Al año siguiente, de pura carambola, Inglaterra y España llegaron a un acuerdo en virtud del cual la primera devolvía La Habana a la segunda a cambio de una parte de La Florida. La siempre fiel isla de Cuba valía eso y mucho más. El gobernador español aprendió la lección y ordenó que sobre aquella loma se levantase un nuevo baluarte, al que llamó San Carlos de La Cabaña en honor al entonces reinante Carlos III.


Era una fortaleza portentosa, la más grande que España había levantado en tierras americanas. Era impenetrable. Ocupaba diez hectáreas. Sus muros medían 700 metros de largo por 250 de ancho y estaban diseñados para soportar grandes cargas artilleras desde el mar y desde tierra. Su potencia de fuego era terrorífica. Equipada al máximo podía albergar hasta 120 cañones y otras 120 piezas menores de artillería. Pero nunca fue necesario utilizarlas. La Habana no volvió a ser importunada y La Cabaña se quedó como cuartel general de las tropas mejor adiestradas de la Corona.


Dos siglos de plácida vida castrense se vieron interrumpidos la madrugada del 3 de enero de 1959, cuando uno de los barbudos de Sierra Maestra, el argentino Ernesto Guevara de la Serna, conocido por los rebeldes como el Che, franqueó su puerta principal a bordo de un Chevrolet de color verde.


A pesar de su juventud, Guevara era ya una leyenda viva entre los cubanos. Días antes de su llegada a La Habana había conseguido derrotar al ejército regular en Santa Clara, una ciudad del centro de la isla. La victoria rebelde, que gozó de un gran aparato propagandístico, dio la vuelta al mundo. Era el hombre del momento, la imagen juvenil y provocadora de la vibrante revolución cubana.


A él le tocaba entrar victorioso en La Habana, pero no era cubano, así que Fidel Castro, líder máximo de la guerrilla que daba órdenes desde Santiago por si las cosas se ponían mal, decidió que fuese Camilo Cienfuegos quien hiciese los honores, mientras Guevara se hacía cargo de otro negociado mucho menos apetecible. Este negociado era el de la represión de los mandos del ejército. El castigo iba a ser ejemplar y tendría lugar dentro los muros de San Carlos de La Cabaña.


El viejo bastión español era el emplazamiento idóneo para ajustar cuentas. Estaba en la capital, pero a una distancia prudencial del centro. Disponía, además, de dependencias adecuadas para servir, a un tiempo, de cárcel, de tribunal y de cadalso. Y, sobre todo, no dejaba de ser un cuartel, por lo que nadie se quejaría si, en su interior, los militares despachaban sus asuntos en privado.


Guevara, que no era militar sino estudiante de Medicina metido a guerrillero, traía de la sierra una merecida fama de ser riguroso e intransigente con los malos, es decir, con los que oponían a la revolución. Para dedicarse en cuerpo y alma a la tarea, el Che se instaló en La Cabaña. Pidió que le acondicionasen un despacho en el edificio principal y llamó a los periodistas para que le hiciesen una entrevista. Él estaba allí para impartir justicia y depurar las fuerzas armadas de los elementos batistianos que tuviesen las manos manchadas de sangre. Él, que era un lego absoluto en cuestiones jurídicas y cuyo rango militar –el de comandante– era pura ficción revolucionaria. Tras haber cosechado su portada, el argentino se dispuso a juzgar a la cúpula militar de la dictadura.


Los juicios, todos sumarios, comenzaron poco después. No eran juicios propiamente dichos, sino farsas procesales extremadamente rápidas que terminaban siempre con la condena a muerte del acusado. Las penas se aplicaban en la misma fortaleza, en uno de sus fosos, contra los centenarios muros de La Cabaña que todavía hoy guardan, en forma de agujero, el recuerdo de las balas que marraron su objetivo. Serían esos los primeros disparos que recibieron esos muros desde que fueron levantados.


Guevara carecía de conocimientos, siquiera básicos, de derecho, así que le enviaron un equipo de asesores legales para que el tribunal mantuviese, aunque fuese levemente, las formas jurídicas. Los asesores pusieron algunas pegas al expeditivo proceder del revolucionario. Pero el Che no estaba para formalismos burgueses. A uno de ellos, el abogado Miguel Ángel Duque Estrada, le dejó dicho:


No hace falta hacer muchas averiguaciones para fusilar a uno. Lo que hay que saber es si es necesario fusilarlo. Nada más.


Sin saberlo, el Che entroncaba con la tradición jurídica bolchevique, una tradición perversa que consistía en dinamitar desde los cimientos las garantías procesales. "No hay que equivocarse en esto. Nuestra misión es hacer la revolución, y debemos empezar por las garantías procesales mismas", le dijo a Duque Estrada en cierta ocasión. José Vilasuso, otro de los letrados testigos de aquella matanza por entregas, recordaba las palabras que el comandante les dirigía:


No demoren las causas, esto es una revolución, no usen métodos legales burgueses, las pruebas son secundarias. Hay que proceder por convicción. Son una pandilla de criminales fanáticos.


El planteamiento del responsable de La Cabaña era cristalino, pero Cuba todavía no se había transformado en una república popular de la órbita soviética y había que guardar las formas. Los aliados norteamericanos y la prensa internacional, con quien los barbudos vivían un idilio, no estaban dispuestos a tolerar ciertos excesos. Guevara, como Stalin en la Gran Purga, necesitaba autoinculpaciones que justificasen las ejecuciones de puertas afuera.


Acuciado por esta necesidad, se le fueron ocurriendo trucos para ablandar a los imputados. El primero fue realizar los juicios de madrugada. Tirando de sus conocimientos de medicina, ordenó a los abogados que fijasen los interrogatorios por la noche, momento en el que, diría, "el hombre ofrece menos resistencia: en la calma nocturna la resistencia moral se debilita". Si la moral del acusado no se había debilitado lo suficiente, el Che tenía métodos más persuasivos, como el del falso fusilamiento: se sacaba al preso al foso y allí, entre risas, el pelotón disparaba sin munición. Tras la infame ceremonia, el fusilado, preso de un ataque de ansiedad, se inculpaba de lo que fuera menester.


A pesar de las precauciones, las ejecuciones de La Cabaña terminaron por saltar a los periódicos. Tras sus muros no sólo estaban ajusticiando a oficiales con delitos de sangre probados, sino a cualquiera; de hecho, lo normal es que los condenados fuesen simples infelices, ya que los altos mandos del ejército batistiano hacía tiempo que habían abandonado la isla. Castro tomó cartas en el asunto, pero no para frenar la matanza, sino para azuzarla. En un mitin multitudinario frente al palacio presidencial, pidió a los congregados que votasen a mano alzada si querían que se continuase con los juicios populares, eufemismo con el que habían bautizado aquellas ridículas farsas presididas por Guevara. La muchedumbre levantó el brazo al unísono.


El Che, complacido por el espontáneo refrendo de la masa revolucionaria, continuó con sus labores. El derecho romano desapareció por completo en las diez hectáreas del fuerte. Suprimieron el habeas corpus y pasó a aplicarse la llamada "ley de la sierra", según la cual había que juzgar sin consideración de principios jurídicos generales. La declaración del fiscal, oficial investigador en la terminología revolucionaria, constituía una prueba irrefutable y era el paso previo a la condena definitiva, sobre la que no cabía apelación. Acto seguido, el expediente pasaba al despacho del comandante, que lo firmaba sin pestañear, básicamente porque ni siquiera los miraba.


Entre los meses de enero y marzo de 1959, Ernesto Guevara de la Serna no hizo otra cosa más que firmar sentencias de muerte, unas veinte diarias, 1.892 en total. La gran mayoría de los condenados eran inocentes, y de entre los culpables ninguno cometió un delito tan grave que justificase una pena semejante.


Una vez dio por concluido su trabajo en La Cabaña, la revolución premió a Guevara con la presidencia del Banco Nacional de Cuba. Allí perpetró otra atrocidad, aunque esta vez de índole económica. Hoy Cuba sigue siendo un país comunista, y por esa razón el escenario del crimen, el fuerte de San Carlos de La Cabaña, es un museo dedicado al Che.


diazvillanueva.com


Vía libertaddigital.com

DESDE CUBA SE DECIDE QUIEN GOBERNARA VENEZUELA


Los hermanos Raúl y Fidel Castro escogerán al sucesor de un Hugo Chávez que luce cada día más impedido con su cáncer.



Así de bajo ha caído Venezuela. Sus destinos ya no son los propios sino los que se determinan en Cuba. Ahora último el enfermo se la pasa en la Isla y en reuniones secretas con los cubanos y unos pocos de sus subalternos se decide sobre lo esencial. En medio de esta falta de transparencia, hay insistentes rumores de que los hermanos Castro ya seleccionaron al canciller Nicolás Maduro como el sucesor de Chávez, por ser el más leal a sus intereses, que son muchos desde que se ganaron la lotería de vivir a expensas del petróleo venezolano.


Los obsecuentes militares venezolanos, infiltrados como están por el servicio de inteligencia de los cubanos y acobardados por posibles represalias, no tendrían otra salida que la de apoyar las pretensiones de los hermanos Castro. Estos militares, desde hace años, perdieron el sentido de patria y soberanía.


Por otro lado, en lo que le resta de vida Chávez estará crecientemente manipulado por los cubanos, al negarse a buscar tratamiento en otros lugares con medicina mas avanzada como en el caso de Brasil. Los hermanos Castro no quieren perder el control total que tienen de tiempo atrás sobre el paciente.


De hecho, el consenso en círculos médicos internacionales es que la medicina cubana acabó con Chávez antes de tiempo. Una operación inicial desafortunada y un tratamiento inapropiado aceleraron el proceso de propagación del cáncer y alejaron para siempre la posibilidad de una recuperación definitiva.


Con el temor que los acosa de perder el dominio sobre la riqueza venezolana, los hermanos Castro no fueron capaces de reconocer que su medicina está completamente atrasada para lidiar con casos complejos como el cáncer que afectó a Chávez. No tuvieron la gallardía de aconsejarle un tratamiento en otro lugar. Eso hubieran hecho si su principal desvelo fuera la salud del paciente. Pero con un egoísmo imposible de superar engañaron a Chávez y a su familia sobre la triste realidad de la medicina de su país.


(Advertencia: lanota.com sólo utiliza este nombre. No tiene relación alguna con portales o empresas que emplean la palabra lanota en otras combinaciones de nombres).


Vía lanota.com

¡OTRA DE SANTANA!


Vía garrix.blogspot.com

martes, mayo 01, 2012

LA AGONIA DE HUGO CHAVEZ

Por Carlos Alberto Montaner



Sus médicos cubanos ya le comunicaron al presidente Hugo Chávez que muy probablemente no llegará vivo a las elecciones de octubre. No se trata de certezas, sino de una aproximación estadística. Las personas de su edad afectadas por el cáncer agresivo que padece, complicado por la metástasis generalizada que se ha desatado, suelen sobrevivir equis meses. A veces exceden el periodo o a veces no llegan. Sólo se trata de un macabro promedio.


Una de las primeras reacciones de Chávez fue llamar a un jefe de estado amigo para contárselo. A partir de ahora hará cosas cada vez más extrañas. Necesita, como cualquier persona moribunda, ánimo, compasión, palmadas cariñosas.




Una vieja amiga tanatóloga, especialista en ayudar a morir a los enfermos terminales, que ejerce su triste y necesaria profesión en un gran hospital, siempre insistía en que las gentes necesitan, por encima de todo, más que palabras de consuelo, que le aprieten la mano cuando se despiden de este mundo. Ese contacto final de piel a piel es misteriosamente reconfortante. Quita un poco el miedo que provoca asomarse a ese abismo insondable.


En efecto, las personas moribundas sufren de varios miedos diferentes. Le temen a la destrucción acelerada del cuerpo. Han vivido pendientes de él. Lo han cuidado, lavado, protegido, lo han enseñado con orgullo, y, de pronto, el deterioro, en lugar de ser paulatinamente perceptible, se presenta de sopetón como una pesadilla.


Las personas, especialmente las poderosas, además, le temen a la pérdida de autoridad sobre el propio yo. El enfermo terminal está a merced de los médicos, de los enfermeros, de los parientes. De una manera cruel, se invierten las relaciones de poder y el enfermo terminal sufre la indignidad de ser sometido por cualquiera con una bata blanca o por el familiar o amigo que le hace compañía. Vuelven a ser tratados como niños.


Y está el miedo al dolor. Ése es terrible y acarrea una consecuencia nefasta: el enfermo terminal subordina toda su existencia, la poca que le queda, a tratar de evitar esa experiencia. Se obsesiona con el dolor. Habla y piensa constantemente en eso. El resto de los temas dejan de ser importantes. Ante un dolor agudo, ¿quién piensa en el amor, en la responsabilidad o en lo que sea? ¿Qué hay más absorbente que el temor a un dolor penetrante?


Chávez advierte que tiene poco tiempo para la inmensa cantidad de asuntos que deja pendientes, pero súbitamente han cambiado sus prioridades. ¿Le importa mucho el destino de su revolución bolivariana a estas alturas de la vida o de la muerte? Tal vez no. Se sabe rodeado de bandidos dedicados al desfalco de los fondos públicos y de narcos generales que han echado las bases de un narcoestado. Con esa impresentable tropa no puede comparecer ante la posteridad. La revolución bolivariana fue un sueño trunco.


¿Le importa hoy, a las puertas de la muerte, aquel loco proyecto del socialismo del siglo XXI que nunca llegó a definir del todo, o que definió de tantas maneras que nadie tiene la menor idea de lo que está hablando? ¿Quién va a derrotar ahora al imperialismo yanqui y enterrar al capitalismo? ¿El limitado señor Nicolás Maduro? ¿El viejo pillín José Vicente Rangel? ¿Se cree alguien que Diosdado Cabello es un revolucionario idealista consagrado a la redención de la especie?


¿Puede Chávez dejarle a un albacea el encargo post mortem de que continúe ejerciendo la filantropía revolucionaria con Cuba, Nicaragua, Bolivia y otros estados pedigüeños? Chávez es pródigo como nadie con el dinero de los venezolanos. Se ha comprado la fama a punta de bolívares. Le regala plata a candidatos extranjeros, a amigos, a cualquiera que pasa por Caracas y le hace un cuento. ¿Quién va a reproducir ese comportamiento dadivoso para cultivar su gloria tras su muerte?


¿Qué es, en suma, la revolución bolivariana? Chávez lo sabe y se lo lleva a la tumba con pesar: es sólo una nueva oligarquía política que saquea al país impunemente. Nada más. Si en algo Chávez recuerda a Bolívar, es en que también ha arado en el mar. Todo ha sido inútil. Su experimento revolucionario no será estudiado en las clases de Ciencias Políticas, sino en las de Criminología. Se morirá con esa pena. Es muy triste.


Vía elblogdemontaner.com

ESPAÑA: 6 MENTIRAS SOBRE GUERNICA


La villa vizcaína de Guernica ha pasado a la Historia no tanto por las bombas que cayeron sobre ella el 26 de abril de 1937, hace ahora 75 años, como por la propaganda que ha sepultado la verdad.



El trabajo de Jesús Salas Larrazábal Guernica, el bombardeo (La Historia frente al mito) aporta datos que desmienten a autores anglosajones como Herbert Southworth o el novelista Max Morgan-Witts, coautor con Gordon Thomas de El día en que murió Guernica.


Estos son los seis tópicos más extendidos sobre el bombardeo y que las recientes investigaciones ponen en entredicho:


1- Guernica sí tenía interés militar.


Guernica sí tenía interés militar. La propaganda de izquierdas ha insistido en que se trataba de una población indefensa y carente de interés militar. Pero la villa no sólo tenía interés per ser (fábrica de armas y cuarteles), sino que su toma inmediata habría permitido copar a grandes unidades del Ejército republicano, lo que habría precipitado el final de la campaña del Ejército de Franco en Vizcaya.


Guernica era un nudo de comunicaciones y, aunque no se pretendía con la operación cambiar el curso de la guerra, sí se quería facilitar la ofensiva terrestre que se iba a llevar a cabo.


2- No pudo durar más de tres horas ininterrumpidas


El historiador británico Herberth Southworth da el dato por cierto cuando es sabido que los aparatos germanos de la época no tenían tanta autonomía de vuelo. El tiempo máximo de permanencia en el aire de los cazas de acompañamiento era inferior a las dos horas y media, y a los bombarderos Junkers no les daba tiempo material de bombardear Guernica, volver a Burgos, recargar y regresar a la villa en menos de tres horas. Todo indica que duró apenas unos minutos.


3- No hubo ametrallamiento de civiles


The New York Times titulaba su información sobre el bombardeo: "Histórica ciudad vasca destruida, aviones rebeldes ametrallan a civiles". Pero era materialmente imposible hacerlo porque las calles del casco urbano de Guernica no tenían ni la anchura ni la longitud necesarias.


Tampoco las escuadrillas de Junker y Heinkel tenían una carga especial de bombas, como se ha especulado. Se utilizaron las mismas que en otros bombardeos. Si los efectos fueron más destructivos se debió a lo compacto del núcleo urbano, la abundancia de casas de madera y el hecho de que los bomberos de Bilbao fueran avisados muy tarde y no llegaran a Guernica a apagar el incendio hasta las 10 de la noche, tres horas después de concluir el ataque.


4- No hubo 3.000 víctimas


Los estudios de Salas Larrazábal son concluyentes. Un número tan elevado de víctimas (entre 1.600 y 3.000) era imposible. El recuento de la recogida de cadáveres arrojó un número concreto, la cifra difícilmente alcanzaría los 200 fallecimientos. Estudios posteriores los reducen aún más y dan el número de 126 víctimas.


5- El mercado había terminado horas antes del ataque


Los estudiosos del bombardeo de Guernica, como Paul Preston, han usado los documentos de la propaganda que se desarrolló durante los últimos meses de la Guerra Civil. Uno de sus tópicos fue que era día de mercado y que se bombardeó el recinto. Este apenas sufrió daños al no recibir el impacto directo de las bombas alemanas. Además, el bombardeo se produjo más de dos horas después del cierre de los puestos.


6- Hemingway, Orwell y Dos Passos tergiversaron los hechos


El bando republicano no dudó en utilizar a un auténtico ejército de periodistas de medios de Inglaterra y EE UU que no dudaron en usar los datos facilitados por el mando republicano sin comprobarlos y sin entrevistar a testigos. Por eso, las informaciones de periodistas tan dispares como Hemingway, Orwell, Saint-Exupéry, o John Dos Passos no dudan en reproducir informaciones imposibles como los ametrallamientos sobre civiles, la duración de tres horas o la destrucción de la mitad de los edificios. Los 22 testigos presenciales que han declarado sobre lo ocurrido en Guernica coinciden en que la destrucción afectó a 52 edificios (14% del total), que no se ametralló a los civiles que escapaban de la localidad y que el bombardeo fue en tres pasadas, con una duración total que no superó, en ningún caso, los 15 minutos de duración.


(publicado en La Gazeta y en Alana 1962)

Vía nuevoacción.com

"BOZO EL VENEZOLANO"



Por Esteban Fernandez, Jr.



Millones de seres humanos consideran que Hugo Chávez es la cabeza, el líder de un movimiento triunfante encaminado a comunizar y dominar "Letrina-américa". Hugo es el “Emperador”, el “Rey”, el hombre que dirige los hilos de una gigantesca conspiración mundial encargada de dominar todo un Continente...


Sin embargo, la verdad es muy diferente. Hugo Chávez no es más que UN PEÓN, un discípulo, un seguidor ferviente de quienes lo pusieron y lo mantienen en el poder. La dirección, los jefes de Hugo, los que le indican, le regañan y le ordenan (con mucha discreción desde luego) están en La Habana y muchísimos de ellos han sido dispersados hacia Venezuela, Nicaragua, Bolivia, Ecuador y el resto de los países de la zona.


El pulpo está en Cuba y sus largos tentáculos están en todas partes, incluyendo a Miami, New York, Washington, California. Están aquí, dentro del exilio, en el Pentágono y hasta muy cerca de Obama. Quizás vivan a media cuadra de usted en Hialeah o Los Angeles.


Algunos ilusos creen -porque Venezuela tiene petróleo y dinero- que Hugo Chávez visita constantemente a nuestro país no solamente a curarse el cáncer que lo agobia SINO A DAR ÓRDENES, cuando en realidad va allá a recibirlas. El nombre de guerra de él en La Habana, EN EL HOSPITAL CIMEQ, es "Bozo el Venezolano"...


¿No es obvio que Hugo Chávez, Daniel Ortega, Evo Morales son demasiado cretinos para verdaderamente dirigir nada? Sin las orientaciones de Cuba ellos no fueran ni unos buenos bodegueros. A todos les queda muy grande ese traje...


Y, entre ellos, Hugo Chávez es el rey de los anodinos. Es un imitador barato de Fidel Castro, un cantante frustrado, un aspirante a comediante, rapero, analfabeto, chusma, grosero, altanero, teatral, y pujón, que sin la estricta dirección del aparato de represión y propaganda cubano no fuera nadie. Estuviera trabajando de payaso en un circo. Hugo the clown.


Sí, mis amigos y amigas, pero tampoco crean que el que manda es Raúl Castro. Raúl es otro mequetrefe. No, yo les hablo de algo brutal, descomunal, un dragón de mil cabezas, un pulpo de miles de tentáculos. Me refiero al Ministerio del Interior de Cuba (MININT), a la Seguridad del Estado, a la Inteligencia, a la Contrainteligencia, a la Recontrainteligencia, que son los que mantienen en el poder a los hermanos Castro y a sus títeres en el exterior.


Hasta un niño de 10 años pudiera ser el gobernante de Cuba, así como de Nicaragua, Bolivia, Ecuador o Venezuela, si contara con el equipo de terror que verdaderamente lleva las riendas del movimiento que intenta dominar a la América Latina en pleno. El aparato de meter miedo, engañar, vigilar, es lo único que les funciona bien. Todo aprendido de la Stassi.


Y han tenido tanto éxito dentro de Cuba que se dan el lujo de exportarlo al extranjero. Es más, desde hace rato yo creo que están entrenando, afilando, al nieto y guardaespalda de Raúl (Raulito Rodríguez Castro, alias Cangrejo) para que sea el futuro dictador de nuestro país por otros 50 años.


¿Ustedes se acuerdan de la época en que el 100 por ciento de los cubanos (sin contar a los dos tiranos Castro y un grupo selecto de sus seguidores) consideraba que Cuba era una marioneta de la Unión Soviética? Eso fue un cuento mal contado. Los Segurosos castristas lo que hicieron fue burlarse, estafar a los bolos, y utilizar y llevar a la bancarrota a la U.R.S.S.


Y si nunca les hicieron caso, ni aceptaron la directriz soviética y mucho menos la china ¿cómo nadie puede imaginar que el retardado Hugo Chávez es el que manda en Cuba? Hugo está considerado un parlanchín e imprudente "Comandante" de la revolución cubana y como tal lo tratan. Lo usan mientras es víctima de chistes y bromas. A cada rato Raúl Castro dice: “¡Ñooo, que mal me cae el mulato ese, yo no sé porqué mi hermano le sigue la corriente!” ¿Y usted no cree que hicieron lo mismo (tirarlos a coña) con los rusos?


El Embajador cubano en Caracas manda allí más que Hugo Chávez. La guardia personal de Chávez es cubana. Lo cuidan, pero si reciben órdenes (como hizo Patricio de la Guardia con Salvador Allende en Chile) no vacilarían en "suicidarlo".


Para los aparatos de inteligencia cubanos Hugo Chávez Frías es como una bola de plastilina, ese material sintético blando y moldeable, que lo amasan en mil formas diferentes; y la telaraña castrista hace mucho rato que fue tirada en Venezuela y el trabajo inmediato y agobiante actualmente es buscarle un sustituto si Chávez canta el manisero.


Deben estar buscando en los circos de toda Caracas a un bufón a la medida. Y eso no creo que sea una misión imposible porque en realidad Hugo Chávez no es Simón Bolívar, Hugo Chávez es un mayoral del MININT de Cuba. Y como él pueden encontrar 20 más.
 
Vía nuevoacción.com

lunes, abril 30, 2012

LA TORRE UNO DEL CENTRO MUNDIAL DE COMERCIO EN MANHATTAN VOLVIO A SER EL EDIFICIO MAS ALTO DE NEW YORK


Por DAVID B. CARUSO



NUEVA YORK (AP)

La Torre Uno del Centro Mundial de Comercio, que ocupa el lugar las gemelas destruidas en los ataques terroristas del 11 de septiembre, se convertió este lunes en el edificio más alto de Nueva York. Los equipos constructores colocarán columnas de acero que darán al armazón sin terminar una altura de 416 metros (1.250 pies), un poco más que el observatorio del edificio Empire State.


La marca es preliminar. Los obreros siguen agregando pisos a la llamada “Torre de la Libertad”, y no alcanzará su altura completa al menos por otro año, cuando será declarado el edificio más alto de Estados Unidos y el tercero del mundo. Empero, el alarde irá emparejado a varias salvedades.


Establecer el edificio más alto del mundo es como seleccionar al campeón de los pesos pesados en boxeo. Con frecuencia hay desacuerdo sobre quién merece llevar el título.


En este caso, la manzana de la discordia es una aguja de 130 metros (408 pies) de altura que rematará el tejado de la torre. Con ella, el Centro de Comercio Mundial volverá a ostentar el título. De lo contrario, tendrá que conformarse con el segundo lugar tras la Torre Willis de Chicago.


“La altura es algo complicado”, dijo Nathaniel Hollister, vocero del Consejo de Rascacielos y Hábitats Urbanos, una organización con sede en Chicago, considerada una autoridad en la materia.


Los eruditos han discrepado desde hace tiempo si, a la hora de medir la altura de un rascacielos, deben ser contadas o no las antenas, mástiles y otros remates colocados sobre el tejado.


Los apasionados de la arquitectura sostienen que las antenas no deberían ser contadas para determinar la altura de un edificio. Una antena, sostienen, es más bien como un mueble en lugar de un remate arquitectónico, algo parecido a una silla en un tejado que, de igual forma, puede ser agregada o retirada. El edificio del Empire State no agregó la suya hasta 1952.
 
Vía diariolasamericas.com

EL FINAL DE HUGO CHAVEZ DESTAPA SU VINCULACION CON EL NARCOTRAFICO

«Chávez, la coca y la muerte»; por Ramón Pérez-Maura

Hugo Chávez ha estado recibiendo durante años informes semanales sobre las operaciones de narcotráfico realizadas en Venezuela, llevadas a cabo bajo control de las Fuerzas Armadas. Detalles de esos encuentros, en los que el director de la Inteligencia Militar habría dado cuenta puntualmente al presidente venezolano de cómo se estaba desarrollando el negocio de los estupefacientes, han sido ofrecidos a la poderosa Agencia Antidroga estadounidense (DEA, por sus siglas en inglés) por el huido magistrado venezolano Eladio Aponte. Así lo ha podido saber ABC de fuentes conocedoras de los pormenores de la voluntaria entrega de Aponte a las autoridades de Washington.

Un narcotráfico de Estado, dirigido por «narcogenerales» y tutelado por el propio Hugo Chávez, y una Justicia amañada tanto para proteger esas operaciones como para «montar» juicios contra disidentes políticos, es la Venezuela del chavismo cuya realidad ahora emerge ante la descomposición del régimen. Pieza clave de esa utilización de los tribunales para los intereses del régimen fue el juez Aponte, primero como fiscal militar, y luego como responsable de la Sala Penal del Tribunal Supremo de Justicia del país. Con Chávez en plena salud, Aponte habría tenido pocas oportunidades de escaparse. Pero ahora, con el presidente frecuentemente en Cuba y los responsables de seguridad más preocupados por su propio futuro, nadie reparó en que el gran testigo de la corrupción del chavismo podía marcharse del país.

 La huida

Destituido el 20 de marzo por las acusaciones de Walid Makled, un excapo civil de la droga caído en desgracia debido a luchas internas, Aponte acudió a su despacho el día de su escapada para recoger sus cosas. Cuando salió del edificio le dijo al chófer que prefería regresar a casa en taxi. Viajó en taxi hasta la península de Paraguaná, a unos 500 kilómetros de Caracas. Allí contrató a un pescador para que lo llevara en lancha a la isla de Aruba, a 45 minutos de distancia. Y en la isla tomó un avión, primero a Panamá y luego a Costa Rica, donde le recogió la DEA.

Sospechando que podía pagar los platos rotos por el caso Makled —él mismo había usado a chivos expiatorios muchas veces para salvar la cara de altos mandos militares en procesos penales—, Aponte estuvo enviando fuera del país documentos confidenciales durante tres meses. Todos están ya en poder de las autoridades estadounidenses.

Carta comprometedora

Entre ellos, por ejemplo, hay una comprometedora carta de 2007 en la que el entonces ministro de Defensa, el general Raúl Baduel, informaba a Chávez de que existían «suficientes elementos que vinculan» al general Henry Rangel, hoy titular de Defensa, con un caso de narcotráfico: un cargamento de 2,2 toneladas de cocaína, procedente de las FARC, se había guardado en un cuartel del Ejército de una zona fronteriza con Colombia y estaba siendo transportado por un convoy militar cuando fue interceptado. La carta, a la que ha tenido acceso este periódico, señalaba que Rangel era primo de uno de los imputados, y añadía: «Muy respetuosamente sugiero se abra una profunda investigación y auditoría de sus bienes (...), y el cese de sus actividades laborales, hasta que se pueda descartar su participación en los hechos antes mencionados».

Chávez no solo no promovió una investigación, sino que, de acuerdo con Aponte, le habría insistido para tapar cuanto se pudiera el asunto. Una injerencia en asuntos judiciales desde la Presidencia de la República que el juez asegura es frecuente en el régimen. Baduel pagó su osadía con la obligación de retirarse del Ejército al cabo de unos pocos meses, y en 2010 fue sentenciado a ocho años de prisión por corrupción. Rangel fue promocionado, como también lo acabaría siendo el teniente coronel Pedro Maggino, principal encausado en el mencionado proceso judicial, que Aponte manipuló. El expediente de ese juicio permite concluir que el caso «no era un incidente aislado y que la planificación apuntaba a una red de narcotráfico bien establecida de oficiales militares», según el dictamen de juristas que lo han examinado.

El capo de los capos

Aponte es la primera persona que involucra directamente a Chávez en ese negocio, según el testimonio que avanzó una vez ya fuera de Venezuela a las fuentes consultadas por ABC. El magistrado aseguró que varias veces había estado presente cuando el director de Inteligencia Militar presentaba su informe semanal al presidente sobre las operaciones de tráfico de droga. No está claro que esa acusación la pueda sustentar con pruebas escritas. En cualquier caso, asegura tenerlas (por ejemplo, pagos a cuentas bancarias) contra Diosdado Cabello, el presidente de la Asamblea Nacional, que es el jefe del partido y uno de los posibles sucesores de Chávez al frente del movimiento. «Cabello es el capo de los capos, porque es el que controla toda la infraestructura del lavado del dinero», declaró Aponte, de acuerdo con las fuentes citadas. En declaraciones que entonces también hizo a la cadena SoiTV de Miami, calificó al general Clíver Alcalá, que comanda la División Acorazada, como «el zar de la droga», quien se ocupa de la operatividad de los envíos, en colaboración nada menos que con la Oficina Nacional Antidroga, el coronel Néstor Reverol.

Vía ABC.es

domingo, abril 29, 2012

JOVEN CUBANO AMERICANO VISITA CUBA

Por Esteban Fernández, Jr.

La sorpresa más grande para los cubanos residentes en la Isla, es cuando llega de visita el pariente procedente del exilio después de haberse pasado más de 40 años en los Estados Unidos, y ¡actúa y se comporta más cubano que ellos que no han salido del barrio donde nacieron!...

 En Cuba, la abuela le advierte a toda la familia: "Va a venir Joseíto, él salió de aquí siendo un muchachito, ha vivido toda su vida en Miami, no se vayan a burlar de él si no habla bien el español o se le han olvidado las costumbres nuestras". Entre risas le responden: "Está bien abuelita, si nos trae algunos paquetes tendremos que soportar al gringo"...

Pero... desde que Joseíto se baja por la escalerilla del avión, ya toda la parentela se queda fría cuando lo ven vestido con una guayabera, una manilla de oro de 18 quilates, un cadenón en el cuello con la Virgen de la Caridad del Cobre y un tremendo tabaco apagado en la boca.

 Discretamente el primo le va a dar la mano, pero Joseíto le suena un abrazo y le dice: "¿Qué pasó asere, qué volá? Que grande te has puesto caballo, esta noche nos vamos a Tropicana para darnos un par de palos"...

Los primos que viven en Cuba han ido a recibir a Pepito con unos "pull overs" que dicen "I Love New York" y una de las muchachitas trae un pantalón de mecánico que tiene un parche con una banderita americana en uno de los bolsillos de atrás, mientras tanto Joseíto dice: "Compadre, ñoooo que calor hay aquí" y se quita la guayabera y se queda en una camiseta que dice: "Proud to be Cuban" comprada en el Sentir Cubano de la calle 8 de Miami...

En el aeropuerto, Joseíto se detiene unos instantes a observar una enorme foto de José Martí y la primita le pregunta: "Joe ¿tú te acuerdas de ese hombre?" y Pepito le responde: "Claro que sí chica, si mi padre me regaló una Enciclopedia Martiana y me obligó a aprendérmela de memoria". Y la primita le contesta: "Pues yo lo único que sé de Martí es que fue el precursor del ataque al cuartel Moncada".

En el Taxi que los lleva a Arroyo Arena le preguntan: "Joe ¿allá en el Norte, tú conoces a Lady Gaga?"... Sorprendido y molesto, Joseíto les responde: "¿De dónde ustedes sacan que yo voy a conocer a la loca esa? es más, yo lo que les traigo de regalo son unos discos que compré en New Jersey de Vicentico Valdés y de Barbarito Diez"...

 Sorprendidos le dicen: "Chico, ¡qué equivocados estábamos nosotros, ya nos creíamos que tú te habías convertido en un americano allá en la Yuma!" y Joseíto, muerto de la risa, les contesta: "Qué va, de eso nada, si el último americano con el cual tuve que hablar Inglés fue en Hialeah, en el año 94, y le dije "Fill it up" para que me le echara gasolina al carro"...

Todos los miembros de la familia se quedan horrorizados cuando llegan a la vieja y destartalada choza donde nació Joseíto y éste, llorando, se tira del carro y se arrodilla a besar la tierra del jardín de la entrada.

Ellos, que detestan esa pocilga, que odian al pueblo y al barrio donde tanta hambre, miseria y persecución han sufrido, se quedan estupefactos ante ese "ritual patriótico" de quien ellos suponían, que a estas alturas, ya era más "americano" que George Washington...

Joseíto dice: "Por favor, alguien que me traiga tres cartuchos para llenarlos de tierra, uno para mí, uno para papá, y otro para mi sobrinita que tiene dos años y nunca ha visto tierra cubana"... De pronto, Pepito se va montar de nuevo en el carro, y al tirar la puerta, se aplasta un dedo y grita: "¡Shit!" y todos ríen complacidos al notar que, por lo menos, Joseito aprendió UNA PALABRITA EN INGLÉS en el "Norte revuelto y brutal"...

Vía nuevoacción.com