¨…Dos peligros tiene la idea socialista, como tantas otras:-el de las lecturas extranjerizas, confusas e incompletas, - y el de la soberbia y rabia disimulada de los ambiciosos, que para ir levantándose en el mundo empiezan por fingirse, para tener hombros en que alzarse, frenéticos defensores de los desamparados…¨(Tomo 3, 168). Jose Marti

domingo, diciembre 30, 2012

POLEMICA EN EE.UU POR MENSAJE DE CAMPO DE TRABAJO FORZADO ENCONTRADO EN PRODUCTO CHINO


 Campo de trabajo forzado de Masanjia, desde donde provino la nota. Foto de archivo. (La Gran Época)

La historia detrás de una desgarradora solicitud de auxilio enviada por un prisionero en un campo de trabajo chino a una familia en Oregón probablemente jamás se sepa del todo – pero su descubrimiento dos días justo antes de la Navidad ha encendido una discusión nacional sobre los abusos de derechos humanos en China y el lado oscuro de sus relaciones con EEUU.

Julie Keith de 42 años edad y quien vive en Portland, Oregón, abrió un kit de 17 piezas de Halloween que tenia olvidado desde el pasado octubre y encontró un mensaje de un campo de trabajo chino.


 La nota encontrada dentro del producto. (Julie Keith)

“En el momento en que abrí las lapidas de poliestireno, me topé con un mensaje. Abrí la nota y era de esta persona suplicando por ayuda en el campo de trabajo en China, y no estaba seguro que hacer con ello”, dijo.

El mensaje de la nota era alarmante.

“Si usted compra ocasionalmente este producto, por favor reenvíe esta carta a la Organización Mundial de Derechos Humanos”, decían las líneas iniciales de la nota, escrito en inglés ligeramente incorrecto. “Los miles de personas aquí que están bajo la persecución del Gobierno del Partido Comunista chino se lo agradecerán y le recordarán para siempre”.

El producto venia del campo de trabajo forzado de Masanjia en Shenyang, una ciudad al noreste de la provincia de Liaoning.

“Las personas que trabajan aquí, sufren castigos penales 1-3 años promedio, pero sin sentencia judicial (castigo sin ley). Muchos de ellos son practicantes de Falun Gong, quienes son personas totalmente inocentes sólo porque tienen diferentes creencias que CCPG. Ellos a menudo sufren más castigo que otros", afirma la nota.

Los obreros están obligados a trabajar 15 horas al día, siete días a la semana, o bien ser sometidos a torturas y palizas; y obtienen sólo 10 yuan (unos 1,60 dólares) al mes, según la carta.

Julie Keith fotografió la carta y la pegó en su pagina Facebook, sus amigos estaban shockeados. Fue referida a Amnistía Internacional, y luego al periódico Oregonian, que el 23 de diciembre publicó la historia que ahora ha encontrado una audiencia mundial.

En una entrevista con la cadena de televisión New Tang Dinasty, Keith dijo: “Yo busqué en Google el campo de trabajo y quedé horrorizada con las historias que vienen desde ahí”.

Las reseñas de otros sobrevivientes de ese campo de concentración, el tristemente célebre campo de trabajo de Masanjia, muestran extraordinariamente dura y abusivas condiciones, con los guardias en particular estigmatizando a los practicantes de Falun Gong, a los que se refiere la carta, con formas extremas de tortura y castigo físico.

Zhao Suhuan, ahora un activista de derechos humanos en Nueva York, es un practicante de Falun Gong quien estuvo detenido en Masanjia. En una entrevista anterior con el semanario New Epoch Weekly ella describió como sus muslos interiores fueron atacados por los guardas de la prisión durante tres días (utilizando principalmente sus uñas). Los guardias luego le patearon y pisotearon sus piernas ulcerosas y evitaban que se quedara dormida.

Después fue amarrada y golpeada detrás de la cabeza. Hubo un momento en que fue atacada por los guardias con bastones eléctricos durante cinco días, fue golpeada tan brutalmente que era imposible reconocerla. Fue un intento para que renunciara a su fe– pero jamás se rindió, y ahora vive en los Estados Unidos.

Hay otros casos conocidos de practicantes de Falun Gong torturados en Masanjia, que puede ser la población más numerosa en el campo.

Pan Qi, por ejemplo, otro practicante de Falun Gong en Nueva York, conoció las condiciones bajo la cual se debe haber escrita la carta recibida por Julie Keith. “Sé cómo siente, porque hice el mismo trabajo forzado en Masanjia. Todos aquellos ornamentos y decoraciones, también los he hecho, y es muy doloroso. El tiempo de trabajo es largo”, dijo.

Sus relojes eran confiscados, así no podían saber la hora, pero en la entrevista con NTD ella calculaba que el trabajo comenzaba a tempranas horas de la mañana hasta las 9 o 10 pm en la noche. “Si había horas extras entonces se trabajaba toda la noche. Casi ningún descanso y al día siguiente tenias que volver a trabajar. Yo no sabía que a la gente se le podía obligar a trabajar de esa manera. Muchas personas enloquecieron. Otros no podían terminar sus cuotas, y eran encerrados en celdas pequeñas”.

De acuerdo a Levi Browde, director ejecutivo del Centro de Información de Falun Dafa, Masanjia es particularmente brutal en sus torturas y condiciones extremas.

“A diferencia de la mayor parte de los campos de trabajo donde los funcionarios instigan a presidiarios para torturar a otros reos, en Masanjia los ex-presos relatan que los funcionarios personalmente hacen la tortura y lo hacen sistemáticamente”, escribió Browde en un correo electrónico.

El caso ha llamado la atención de la división de Investigaciones de Inmigración e Imposición de Aduanas de Seguridad de la Patria (ICE), que conduce investigaciones criminales de violaciones de la ley de aduana estadounidense.

“Esto es una circunstancia extraordinaria”, dijo Andrew Munoz, oficial de asuntos públicos en ICE en Seattle, en una entrevista telefónica. “Normalmente no confirmaríamos o negaríamos la existencia de una investigación, pero porque vino a nosotros de una agencia de noticias, el gato ya se salió del costal en esto, por tanto podemos afirmar que hemos comenzado las investigaciones iniciales”.
ICE no puede comentar mas en este caso específico “hasta que tengamos algún tipo de acción legal”, dijo Munoz.

Si eso es posible en este caso es difícil de determinar. ICE confía en la asistencia de autoridades locales para ayudar en las investigaciones con el objetivo de prevenir la entrada en los Estados Unidos de bienes hechos en campos de trabajo forzado.

Sin embargo, el campo de trabajo de Masanjia es un instrumento del aparato de seguridad comunista chino y por lo tanto las agencias de seguridad en este caso están implicadas en las acciones que el ICE investiga. El ICE no tiene jurisdicción sobre el sistema de trabajo forzado del régimen.

Vía lagranepoca.com

2 comentarios:

lola dijo...

Buenos días, a la gente le gusta comprar productos chinos porque salen baratos pero creo que no piensan cuál es el costo en sufrimiento humano.
Saludos,

José González dijo...

Lola, asi mismo es, y para colmo de males estamos inundados de esos "productos".

Lola, feliz fin de año para ti y familia..!!

saludos