¨…Dos peligros tiene la idea socialista, como tantas otras:-el de las lecturas extranjerizas, confusas e incompletas, - y el de la soberbia y rabia disimulada de los ambiciosos, que para ir levantándose en el mundo empiezan por fingirse, para tener hombros en que alzarse, frenéticos defensores de los desamparados…¨(Tomo 3, 168). Jose Marti

viernes, octubre 19, 2012

OBAMA: EL FARSANTE EN JEFE


Por Thomas Sowell

La verdad no es un requisito para un "organizador comunitario", pero debe serlo para alguien que ostenta el más alto cargo electo en América.

El Presidente Barack Obama y sus acólitos de la izquierda se pasan la vida dándonos lecciones sobre la necesidad de que seamos mesurados en nuestros argumentos sobre asuntos políticos. Sin embargo, ellos no tienen la menor inhibición en lanzar todo tipo de insultos, insidias y acusaciones contra aquellos que no comparten sus ideas.

Como tantos otros que han perdido un debate y a quienes se les ocurren argumentos de riposta al día siguiente, el Presidente Barack Obama, después de un deplorable desempeño en su debate con Mitt Romney, calificó de farsante al ex-gobernador.

Sin embargo, un número astronómico de hechos demuestran que nuestro Comandante en Jefe es en realidad el Farsante en Jefe. Un ejemplo clásico de lo que digo fue un discurso pronunciado por Obama en la Universidad de Hampton en junio de 2007 ante un público predominantemente de raza negra. Según veremos más adelante, la fecha es de suma importancia.

En un discurso--pronunciado en una cadencia de ghetto que Obama utiliza únicamente cuando habla a un auditorio de raza negra--el entonces Senador Obama dijo que el gobierno federal no había mostrado la misma compasión hacia las personas de Nueva Orleans que hacia personas de otras regiones del país. Estaba comparando específicamente la reacción del gobierno ante el desastre ocasionado en Nueva Orleans por el huracán Katrina con el ataque contra las Torres Gemelas en Nueva York y el huracán Andrew en la Florida. 

Saliéndose de su discurso escrito, mencionó un requisito de la Ley Stafford  por el cual los gobierno locales que reciben fondos de ayuda en casos de desastre deben contribuir con un diez por ciento del costo total del programa de reconstrucción. 

El Senador Obama destacó que este requisito no había sido aplicado en los casos de Nueva York y de la Florida porque sus residentes eran considerados como parte de la familia americana. Pero en cuanto a los residentes de Nueva Orleans--predominantemente de raza negra--no recibieron el mismo trato preferencial.

Si alguien quiere saber cuál es la labor de los organizadores comunitarios aquí tiene un ejemplo verdaderamente revelador: estimular las más bajas pasiones de los seres humanos para aumentar su resentimiento. Este fue Barack Obama en su papel tradicional de organizador comunitario. Un papel que debió de haber sido una advertencia para aquellos que lo creyeron con la capacidad de unificarnos cuando, en realidad, es un experto en el arte de enfrentarnos unos a los otros.

¿Por qué es importante esta fecha? Porque, menos de dos semana antes, el 24 de mayo de 2007, el Senado de los Estados Unidos--por votación de 80 a 14--había votado a favor de exonerar a Nueva Orleans del requisito del diez por ciento de la Ley Stafford. Exactamente lo mismo que había hecho con respecto a los desastres del Huracán Andrew en la Florida y de las Torres Gemelas en Nueva York.

Pero la verdad no constituye una obligación para un organizador comunitario. Barack Obama no puede argumentar que no estaba presente cuando esta votación tuvo lugar en el Senado como tampoco puede argumentar que no estuvo presente por veinte años durante las diatribas de Jeremiah Wright contra los Estados Unidos en sus sermones de la Iglesia Trinity en Chicago.

Pero, a diferencia de la iglesia de Jeremiah Wright, el Senado de los Estados Unidos mantiene un récord de asistencias. Los archivos del Congreso correspondientes al 24 de mayo de 2007 muestran que el Senador Obama estaba presente el día en que se llevó a cabo la votación que exoneró a Nueva Orleans de los requisitos de la Ley Stafford. Y todavía más, demuestran que Obama fue uno de los 14 senadores que votó en CONTRA--si en CONTRA--de exonerar a Nueva Orleans de tales requisitos.

Cuando pronunció ese discurso demagógico con un acento y un estilo fingidos se comportó como un farsante de clase mundial y un maestro de una retórica de la peor especie. Se ganó con creces el título de Farsante en Jefe.

Si usted conoce a algún fanático de Obama, muéstrele la transcripción de su discurso de 5 de junio de 2007 en la Universidad de Hampton (disponible a través de la Federal News Service) así como la página S6823 de los Archivos del Congreso (Congressional Records) de 24 de mayo de 2007. En los mismos aparecen los nombres de los senadores que votaron en contra de exonerar a Nueva Orleans de los requisitos de la Ley Stafford. Obama fue uno de los 14.

Algunos grandes medios de prensa han tratado de ignorar estas y otras revelaciones sobre el carácter de Barack Obama que han sido catalogadas de viejas noticias. Pero la verdad es algo que nunca desaparece. El teorema de Pitágoras tiene 2,000 años de edad, pero todavía puede decirte la distancia del home a la segunda base (127 pies) sin necesidad de medirla de nuevo. Y lo que pasó hace cinco años es una indicación exacta sobre el carácter--o la carencia de él--de Barack Obama.

Los fanáticos de Obama pueden negarse a reconocer la verdad. Pero hay millones de personas que pusieron en Barack Obama la esperanza de una América sin prejuicios raciales. Estos son los que deben saber la verdad antes de que repitan el error de hace cuatro años cuando votaron por  Barack Obama. 

Vía lanuevanación.com

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