¨…Dos peligros tiene la idea socialista, como tantas otras:-el de las lecturas extranjerizas, confusas e incompletas, - y el de la soberbia y rabia disimulada de los ambiciosos, que para ir levantándose en el mundo empiezan por fingirse, para tener hombros en que alzarse, frenéticos defensores de los desamparados…¨(Tomo 3, 168). Jose Marti

lunes, octubre 08, 2012

GRAVES DENUNCIAS Y SENSACIONALES REVELACIONES SOBRE RADIO Y TV MARTÍ

    Armando Valladares (Especial para Nuevo Acción)

Cuando Carlos García, el nuevo director de Radio y Televisión Martí tomó posesión de su cargo, pudo haber resuelto la restitución de los expulsados de la anterior administración permitiendo que esos empleados volvieran a sus puestos de trabajo, pero no fue así. En vez de mitigar el daño infligido por Pedro Roig al entregarles las cartas de cesantía en Septiembre del 2009, García inició lo que parece ser una feria de trabajos para todo el mundo excepto para esos empleados y ha contratado a unas cincuenta personas (camarógrafos, productores, editores, reporteros, etc).en tanto muchos de los despedidos perdían sus hogares y se hundían casi en la miseria. 
 

COMIENZA EL JUICIO
 

Mientras tanto, transcurría el juicio, que comenzó el 19 de octubre del 20I0 y pasaban las meses y la suma de dinero para indemnizar a los empleados injustamente cesanteados seguía multiplicándose. También se multiplicaban los costos de abogados en un proceso que se prolongó por casi un año con cancelaciones injustificadas de parte de la agencia, que utilizaba tácticas como falta de comparecencia y recesos interminables que tenían como único propósito sangrar y agotar los recursos económicos limitados del Sindicato de los Empleados Federales. 
 
En el juicio el sindicato tenía que probar que los argumentos esgrimidos para censantear a los empleados: falta de fondos y falta de empleos, no eran válidos. También tenía que probar que la agencia se negó a negociar con el sindicato.

Durante el arbitraje quedó en evidencia como Pedro Roig (foto de la izquierda) utilizaba tácticas de intimidación contra sus empleados, y que en vez de seguir el mandato del Congreso para ahorrar fondos se limitó a despedir a los empleados que tenían mas destrezas, experiencia, preparación y tiempo trabajando en el gobierno. 
 
También quedá evidenciado que ordenó destruir documentos y que incurrió en una serie de subterfugios para que aquellos que formaban parte de su círculo de familiares y amigos no solo salvaran sus empleos sino que recibieran promociones, premios al contado y aumentos de sueldo al mismo tiempo que despedía a otros, alegadamente, por falta de fondos. Radio Martí se convirtió hace muchísimos años en un feudo para beneficiar a los amigos, pagar favores a políticos o dar espacio a ideas políticas de la simpatía de la administración. Hay listas negras de exiliados a los que por sus posiciones ideológicas o discrepancias con los mandamases que ha tenido Radio Martí en las últimas décadas, es tabú pronunciar su solo nombre. Yo soy uno de ellos. La pasada administración, Pedro Roig, después de prometer transmitir los diez capítulos de mi libro que habían sido preparados por Radio Martí hace mas de veinte años y que tuvo un éxito extraordinario en los cubanos de allá, JAMÁS se transmitió.
 
En septiembre del 2009 le entregaron cartas a los empleados que Roig había seleccionado explicándoles que sus posiciones habían sido eliminadas por falta de fondos y falta de trabajo (que ya las tareas que ellos habían desempeñado por años no se iban a hacer). Los despidos entraban en efecto en enero del 2010. Ese mismo mes se abrieron una serie de puestos de trabajo y se les dieron premios ($$$) y promociones a mas de una docena de empleados. 
 
Los empleados despedidos fueron sustituidos por aquellos que pertenecían al círculo de amigos de Pedro Roig, a quienes se les dio adiestramiento (mientras estaban cobrando y disfrutaban de todos los beneficios de ser empleados federales) durante horas de trabajo, para suplantar a los profesionales desplazados. En otras palabras, los empleados despedidos fueron suplantados por empleados con menos destrezas y que necesitaban adiestramiento.También por comunistas reciclados que acomplejados por su pasado eran más sumisos y dóciles para manejarlos. Mientras que a verdaderos profesionales de la radio, con largos años de experiencia, les cerraban las puertas. Hay alguien que con excelentes calificaciones nunca pudo trabajar en Radio Martí por su amistad conmigo.
 
Quedó patente en el jucio que inmediatamente después de los despidos, Pedro Roig comenzó a abrir plazas de trabajo y a contratar a otras personas para que hicieran el trabajo de los empleados despedidos. 

La jueza concluyó que el testimonio de Pedro Roig carecía de credibilidad y estaba plagado de evasivas y que los despidos nunca debieron de haber ocurrido ya que la agencia nunca pudo probar que había falta de fondos o carencia de trabajo, los argumentos esgrimidos por Pedro Roig. Se probó en el juicio también que la agencia se negó a negociar con la Unión.
 
Salió a relucir en el arbitraje además, que habían más de 200 contratistas que duplicaban el trabajo de los empleados federales y que costaban a la agencia varios rnillones de dólares y que el dinero se gastaba impunemente en contratos, equipos y sueldos injustificados que pudieron haberse recortado en vez de castigar a los empleados con despidos. 
 

FALLA LA JUEZA A FAVOR DE LOS EMPLEADOS
 

La jueza ordenó revertir el proceso y restituir en sus puestos a los empleados pagándoles con intereses el sueldo que habían dejado de cobrar durante el tiempo que estuvieron desempleados. Esa suma de dinero sigue aumentando cada día que pase que esos empleados estén sin trabajo
 
El fallo de la jueza fue en Noviembre del 2011. Esa era una segunda oportunidad para que Carlos García enmedara el daño inflingido a la agencia por Pedro Roig, y acatara la orden de la jueza, permitiendo que los empleados regresaran.
 

CARLOS GARCÍA IGNORA EL FALLO Y APELA 


Sin embargo, Carlos García (foto) no acató la orden de la jueza y en enero del 2012 apeló, poniendo treinta objeciones al fallo de la jueza. Mientras, tanto, la cifra de dinero que había que devolverle a los empleados seguía aumentando. También siguen aumentando los gastos de abogados y la cifra que tiene que pagar la agencia al sindicato por gastos legales también siguió creciendo. 
 
Mientras, García sigue abriendo plazas de trabajo en TV y Radio Martí y continúa dando empleo a todos, menos a los empleados cesanteados injustamente. Las plazas, curiosamente, son para ejercer las mismas funciones que desempeñaban los empleados cesanteados. 
 

F.L.R.A. RATIFICA LA DECISIÓN DE LA JUEZA 
 

Ahora, en Septiembre del 2012, once meses después del fallo original y cuando se cumplen tres años desde que los empleados recibieran sus notificaciones de despido, el F.L.R.A. (Federal Labor Relations Authority), una agencia federal independiente, ratificó la decisión de la jueza y desestimó las treinta objeciones que puso la agencia al fallo de la magistrada.
 
Esta es la tercera oportunidad que tiene Carlos García para enmendar el daño cuasado a los empleados y no continuar gastando el dinero de los contribuyentes en alargar un costoso proceso de apelaciones, No contra los enemigos de la libertad de Cuba, no contra comunistas, sino contra empleados, contra compatriotas que llevan años de sufrimientos y privaciones. 
 

¿QUIENES SON LAS VERDADERAS VÍCTIMAS? 
 

Aunque a simple vista, parece que los únicos perjudicados son poco menos de veinte personas, también en este caso son los contribuyentes, que han tenido que pagar cientos de miles de dálares en abogados, siguen pagando y seguirán pagando si esto no se acaba de resolver ya. 

Este no es solamente un problema entre la administracián de Radio y TV Martí y los empleados, este es un problema de todos nosotros los que pagamos por las injusticias, el ensañamiento, el egoismo y los abusos de poder de estos "caudillos federales", que parapetados en el dinero de los contribuyentes se empeñan en prolongar un proceso legal que nunca debió de haber comenzado.
 
Resulta evidente que la estrategia de la administración de la Oficina de Transmisiones a Cuba es dilatar el proceso y para ello a expensas de los contribuyentes, han empleado a un equipo de abogados a tiempo completo, que les permita actuar con impunidad. 
 
El problema es que somos nosotros los contribuyentes los que estamos pagando por esta dilación, por las interminable conferencias y viajes a Washington y por las horas dedicadas a un proceso abocado al fracaso. 

En el 2009 el sindicato les dijo que obraron mal y radicó una queja contra la Agencia. En el 2010 quedó en evidencia durante el proceso de arbitraje que obraron mal. En el 2011 la jueza determinó que obraron al margen de la ley y ahora en el 2012 el Federal Labor Authority desestimó sus argumentos. ¿Qué más necesitan? Cada día que pasa la cifra se hace más grande. De nuestros bolsillos sale el dinero para pagar por ese asesoramiento legal vitalicio y de nuestros bolsillos tendrá que salir la millonaria suma que inevitablemente tendrán que pagar a los empleados despedidos injustificadamente. 
 
El Washington Post, en un artículo de Joe Davidson sobre este tema de los despidos de los empleados de Radio Martí señala que "los contribuyentes tendrán que pagar un precio muy alto por las decisiones de la Gerencia de Radio y TV Martí. El artículo pronostica que, tarde o temprano la agencia tendrá que acatar las órdenes de la jueza y regresar a los empleados injustamente despedidos, pagándoles los salarios adeudados por el tiempo que han estado fuera.

Durante años las administraciones de Radio y TV Martí han actuado como señores de horca y cuchillo. Han manejado esa institución como una finca privada. Han llenado esa dependencia del gobiemo norteamericano de comunistas reciclados, de agentes de la policía política, de militantes del partido comunista todavía nostálgicos de la revolución y han marginado y acorralado a verdaderos profesionales exiliados, han utilizado ese poder para "el cobro de cuentas", para venganzas políticas. Hay un gobierno invisible, unos señores que no trabajan allí, pero que pueden poner y quitar empleados, esto es un secreto a voces.
 
Han actuado con absoluta impunidad con la coartada de que quienes ataquen y denuncien sus inmorales manejos le están haciendo el juego a Fidel Castro. Y han hecho todo eso y han campeado por sus "respetos" con MI DINERO, y eso si me molesta. El día que hagan una investigación a fondo de toda esa mugre que es Radio y TV Martí, el escándalo será grandioso ....
 
Quiero aclarar que JAMÁS me ha interesado en obtener nada en Radio Martí. Tengo allí buenos y admirados amigos, personas decentes y honradas a las que mucho respeto, pero que dependen de ese trabajo que desempeñan desde hace muchos años, que tienen que morderse la lengua ante las cosas que ven y escuchan allá adentro, por las amenazas de que si hablan Ios despiden ..... y también tengo amigos entre los despedidos. Porque he conocido de sus problemas económicos, de sus carencias y por la injusticia y ensañamiento contra ellos es por lo que me he decido a escribir este artículo .

Vía nuevoacción.com

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