¨…Dos peligros tiene la idea socialista, como tantas otras:-el de las lecturas extranjerizas, confusas e incompletas, - y el de la soberbia y rabia disimulada de los ambiciosos, que para ir levantándose en el mundo empiezan por fingirse, para tener hombros en que alzarse, frenéticos defensores de los desamparados…¨(Tomo 3, 168). Jose Marti

sábado, febrero 18, 2012

GUERRA AVISADA


Por Hugo J. Byrne

“Lo menos que un evento pueda anticiparse, ya sea placentero o adverso, mayor deleite o terror ha de causar. En nada se puede ver eso más claramente como en la guerra, donde la sorpresa infunde terror aún en los corazones más bravos”. Xenofón, soldado e historiador griego (434-355 B.C.)

Conservo por algún rincón de mi garage, entre toneladas de papeles inservibles, manuales técnicos y documentos arcaicos que me propongo eliminar, un excelente libro titulado “Arrogant Armies” (“Ejércitos arrogantes”). Su autor, James M. Perry, era editorialista del “Wall Street Journa”l cuando esa obra fue publicada en1996.

En sus brillantes descripciones de batallas perdidas por incapacidad y soberbia, un elemento que se destaca como esencial a la victoria es la discreción. La ocultación, la sorpresa, la acción disimulada y furtiva, presenta ventajas infinitas. Esto no debe ser noticia para nadie. 500 años antes de la Era Cristiana un general chino llamado Sun Tzu escribió una serie de ensayos sobre temas bélicos. Una colección de la mayoría de sus trabajos fue publicada durante la era contemporánea bajo el título de “El Arte de la guerra”.




Tzu es reconocido en nuestros tiempos como el primero y más importante soldado-filósofo en la historia. Sus aforismos fueron extensamente aplicados en sus respectivas obras por Maquiavelo y Klausewitz. Entre todos ellos el más leído y utilizado es el que dice que “Todo conflicto bélico se basa en el engaño”. En nuestra lengua castellana, aunque rica y diversa, expresamos la misma idea con mayor brevedad: “guerra avisada no mata soldado”.

¿Pueden imaginarse los lectores qué hubiera ocurrido el 6 de junio de 1944 si algunos de los aliados de Estados Unidos, dos meses antes de la invasión de Normandía, hubieran hecho pública la fecha aproximada del desembarco? Todos sabemos que la publicidad rodeando la acción de Bahía de Cochinos contribuyó algo a su sangriento fracaso. Digo algo, pues todos sabemos muy bien que el principalísimo motivo fue la perfidia de Washington.

Cabe en lo posible que si el General Arsenio Martínez Campos (quien como soldado no era torpe ni ciego) hubiera sabido anticipadamente el verdadero propósito estratégico de Gómez y Maceo en 1895, habría puesto en práctica una campaña muy diferente. Cuando Maceo cruzara la “nueva trocha” de Mariel a Majana, ya el daño estaba hecho. Militar honrado, Martínez Campos lo reconoció así en su carta-renuncia a Sagasta.

¿Qué justificación práctica pueden tener las más recientes declaraciones del Secretario de Defensa de Estados Unidos al respecto de una probable acción preventiva de Israel contra instalaciones nucleares iraníes entre los meses de abril, mayo y junio de este año? Siempre he leído y oído que de los “operativos” de Washington el Secretario León Panetta se contaba entre los “altamente respetados”.

Debo confesar que el antiguo congresista y ex Jefe del Staff del Presidente Clinton nunca me impresionó mucho. No me gustaba aún antes del derribo de las avionetas de los “Hermanos al rescate”. Cuando se refirió a ese asesinato perpetrado contra ciudadanos de este país sobre aguas internacionales como algo a lo que Washington podría responder militarmente, no le hice el menor caso. Los sucesos posteriores confirmaron mis dudas totalmente.

¿Cuales podían ser los motivos de Panetta y su jefe para anunciar una acción bélica israelita en Irán dentro de dos a cuatro meses? ¿De qué forma se podría avanzar el interés norteamericano alertando al enemigo común sobre el itinerario de planes defensivos del único aliado de los Estados Unidos en esa zona del mundo? Si, siguiendo las enseñanzas de Tzu, el propósito de Obama y Panetta era convencer a Teherán de algo que no ha de ocurrir, ¿cuál podría ser el oculto beneficio? ¿Piensa Obama que puede asustar a fanáticos que se auto destripan deportivamente para matar a quienes no desean vivir bajo su mando?

En realidad un servidor duda mucho que tras los encontronazos de Obama con Netanyahu en la Casa Blanca, exista mucha comunicación mutua sobre la supervivencia del estado israelita, o incluso la supervivencia física de los judíos. Después del fracaso espectacular de la diplomacia de serviles reverencias a monarcas medioevales, aperturas a totalitarios islámicos y los escasísimos dividendos en la llamada “primavera árabe”, Obama solo cuenta sus triunfos internacionales de esa área del mundo en el número de cabecillas terroristas reventados.

En otro trabajo anterior afirmé que los jefes del terrorismo musulmán son como las cabezas de la Hidra mitológica. Por cada una que se corte surgen otras. Recordemos al clérigo ciego que bombardeara al Centro Comercial del Mundo en New York y fuera a parar a la prisión. ¿No fue substituído por Bin Laden quien dirigió el ataque más sangriento contra Estados Unidos en toda su historia?

¿Están Obama y Panetta encendiendo una artificial luz verde para crear un conflicto antes de las elecciones de noviembre? ¿Han leído a Sun Tzu después de todo?

Vía lanuevanación.com

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