¨…Dos peligros tiene la idea socialista, como tantas otras:-el de las lecturas extranjerizas, confusas e incompletas, - y el de la soberbia y rabia disimulada de los ambiciosos, que para ir levantándose en el mundo empiezan por fingirse, para tener hombros en que alzarse, frenéticos defensores de los desamparados…¨(Tomo 3, 168). Jose Marti

sábado, febrero 25, 2012

EXPERIENCIA CHILENA QUE DEBERíA COPIAR NO SOLO LATINOAMéRICA SINO EUROPA Y OTROS INTERESADOS


Por Hermógenes Pérez de Arce

¿Cómo Sería Una Salud Totalmente Privada?
Comienzo por contestar la pregunta: mucho mejor y mucho más barata.

La carta más imprtante de la respectiva sección de "El Mercurio" de hoy es del gerente de ISAPRES de Chile AG, Rafael Caviedes Dupra. Se basa en la Ley de Presupuestos y contiene una cuenta muy sencilla: el aporte estatal a la salud pública, deducidos bienes públicos tales como vacunas y otros programas sanitarios, y el pago de cotizaciones a FONASA (el ente de la salud estatal), equivalen al 19,9 por ciento de las remuneraciones de sus afiliados.

¿Qué importancia tiene este dato? Que esa cifra es casi el doble que en el sistema privado, es decir, en las ISAPRES, donde se cotiza el diez por ciento.

Corolario: el Estado les entrega a los chilenos la peor salud al doble de precio que la que las ISAPRES ofrecen a sus afiliados.

Si quiere saber por qué FONASA es peor que las ISAPRES, haga un "test": pregúntele a cualquier trabajador si prefiere estar en el uno o en las otras. O haga otro test: pregúnteles a los parlamentarios de izquierda del Congreso, partidarios de la salud estatal, si ellos cotizan en FONASA o en las ISAPRES. Le garantizo que todos cotizan en las segundas.

La Concertación, en sus primeros gobiernos, y en particular en el de Frei, por razones ideológicas, desarrolló una sistemática persecución contra las ISAPRES, lo que condujo a que muchos trabajadores se vieran obligados a cambiarse a FONASA. Lo que pretendían los políticos de la Concertación era destruir la salud privada, pero ésta, como es eficiente, no sólo no desapareció sino que se fortaleció. Gracias a su eficiencia, las ISAPRES obtuvieron mayores beneficios que antes del éxodo obligado de trabajadores a FONASA.

El Estado ha seguido incrementando su gasto en salud a razón de diez por ciento real anual, hasta llegar ahora a cerca de 4 billones de pesos, sumados aportes presupuestarios y cotizaciones. Si en vez de mantener monstruos buocráticos politizados como los de la salud estatal, ese dinero se les diera directamente a los trabajadores, con libertad de elegir a dónde llevar sus cotizaciones, éstos podrían tener en las ISAPRES mucho mejores planes de salud que los de FONASA con el mismo gasto. O podrían destinar sólo la mitad al plan de la ISAPRE, y todavía tener mejor atención que la actual, y ver aumentados sus sueldos en diez por ciento.

El dato clave es que el Estado gasta casi el doble para dar una peor atención de salud.

Con los recursos de que aquél dispone hoy para ese fin, un candidato de derecha podría decirles a los trabajadores chilenos lo siguiente: "Les ofrezco a todos ustedes tener un plan de salud en una ISAPRE de su elección en lugar de tenerlo en FONASA. Y, al mismo tiempo, les ofrezco aumentarles sus sueldos en diez por ciento".

La plata para cumplir esa promesa está, qué duda cabe: el Presupuesto lo dice. La conveniencia para todos los trabajadores de semejante propuesta sería evidente: todos prefieren una clínica privada a un hospital público; y todos prefieren ganar un diez por ciento más.

¿Por qué esa propuesta de tan claro beneficio para la mayoría podría no hacerse efectiva? Por una sola razón: por la violencia de la izquierda, que se opondría a ella. Chile es un país rehén de la violencia de la izquierda. Y por el sometimiento de la derecha a dicha violencia.

Todos estos son, entonces, sueños, por supuesto, porque no hay un candidato ni un partido en Chile que se atreva a ofrecer mano firme para terminar con la violencia de la izquierda ni a desmantelar la bucrocracia estatal, para permitir que los trabajadores obtengan una mejor atención de salud y un aumento de diez por ciento en sus remuneraciones.

Vía blogdehermogenes.blogspot.com

No hay comentarios.: