¨…Dos peligros tiene la idea socialista, como tantas otras:-el de las lecturas extranjerizas, confusas e incompletas, - y el de la soberbia y rabia disimulada de los ambiciosos, que para ir levantándose en el mundo empiezan por fingirse, para tener hombros en que alzarse, frenéticos defensores de los desamparados…¨(Tomo 3, 168). Jose Marti

sábado, agosto 27, 2011

¡VáYANSE AL DIABLO MILANéS Y MONTANER!



Por Esteban Fernández

A mí me encantaría saber si alguien que fue defensor de Adolfo Hitler puede dar un concierto en Miami Beach. A patadas por el trasero sacan al atrevido de Florida. Es más, no necesitan usar la fuerza bruta porque políticamente los judíos lograrían la cancelación del evento.

Me gustaría ver por la televisión una entrevista del nazi diciendo: “Sí, yo le canté a Adolfo, pero ya no lo hago, en su momento yo apoyé las medidas que tomó, pero ya no, y no voy a cantar nada que hiera la susceptibilidad del Partido Nazi”. Y todos los sefarditas del universo se defecarían en su madre.

Y disfrutaría ver a un periodista judío dandole la bienvenida, como acaba de hacer Carlos Alberto Montaner. Me acuerdo de las dos millas que teníamos que correr juntos en Fort Jackson. Bueno, si hiciera eso, si fuera judío y se alegrara de la presencia de un ex nazi en el barrio Hebreo de Los Ángeles tendría que correr mas apresuradamente que cuando el Capitán Torres nos agitaba.

¿Qué harían los negros norteamericanos si un antiguo defensor del K.K.K. quisiera lanzar un ardiente discurso en Watts, o en Compton, o en Harlem? Hasta con sartenes le darían por la cabeza al repugnante defensor de la raza Aria.

O que vaya un cantante activamente judío a la zona donde viven los palestinos a cantar, actuar o simplemente saludarlos afectuosamente para que vean el susto que pasa. Claro que si con anticipación hubieran metidos a miles de nazis en la calle Fairfax, o miles de ex miembros de la K.K.K. en Harlem, quizás hubieran logrado su cometido. Y eso, con toda la mala leche del mundo, premeditado, es lo que han hecho con nosotros: meternos a miles de compatriotas que se criaron escuchando a este mediocre cantautor, y que hoy no son “ni fu ni fa” y que son capaces de llenar un auditórium en Miami.

Pero, gracias a Dios, todavía quedamos muchos que somos contrarios a todo este tejemaneje del ridículo intercambio cultural. Y que estamos dispuestos a combatir estas faltas de respeto. Esta no es la primera ni será la última. Y acuérdense que les dije que muy pronto van a abrir el banderín para que cantantes exiliados vayan allá a dar UNA SERENATA en la Plaza Cívica. Y como dice Pablo Milanés, lo que prácticamente es una advertencia: “No debemos herir la susceptibilidad del pueblo cubano”. Mas claro ni el agua: si Willy Chirino va a Cuba, debe tragarse su bella canción “Ya viene llegando”...

Vamos a estar todos bien claro: esto no es algo que nace de la nada, esto es un plan que lleva muchos años en elaboración, es un intento para eliminar el último baluarte del anticastrismo, barrer del mapa al exilio patriótico y hacerlo lucir como un grupito de intransigentes y cavernícolas.

Y lo que nos viene encima es de ampanga, quieren acabar con nosotros, y debemos organizarnos para DEFENDERNOS, Y NO PERMITIR QUE NOS QUITEN LA TRINCHERA MIAMENSE. Debemos hacer un bloque común, juntarnos y hermanarnos todos los que pensamos igual.

A través de los años he evitado lo más posible lanzar exabruptos en mis artículos, pero después de enojarme tanto leyendo lo escrito por mi ex compañero del Army, después que pasamos tanto frío juntos bajo la nieve de Fort Knox no me queda otra alternativa que gritar: “¡Por mi se pueden ir al DIABLO Milanés y Montaner!”...

Vía nuevoacción.com

Carlos Franqui, un hombre de izquierdas que aceptó que se equivocó y denunció con su pluma la estafa del Castrismo: Entrevista con Carlos Franqui

Entrevista con Carlos Franqui

Por Ricardo Cayuela Gally*.
Noviembre de 2006


LiberPress- Letras Libres- CONVIVIO- Noviembre de 2006- Carlos Franqui acaba de publicar sus memorias (Cuba, la revolución: mito o realidad, Península), donde repasa su labor como periodista, desde la clandestinidad en la Cuba de Batista hasta sus relaciones con Fidel y su inevitable exilio, temas sobre los que versa esta conversación.

La historia oficial de la Revolución Cubana se ha ido acomodando a los dictados y caprichos del poder unipersonal que rige el país; a la manera soviética, desaparecen protagonistas, se diluyen imágenes y se retocan acciones hasta presentar una doble caricatura: la primera, la de la Cuba de Batista como un país bananero, burdel de los estadounidenses; la segunda, la de la Revolución producto de la genialidad militar y política de un solo hombre, Fidel Castro, acompañado por sus fieles palafraneros, Raúl y el Che. Por ello, los libros históricos de Carlos Franqui, El libro de los doce y Diario de la Revolución Cubana, construidos a base de entrevistas, testimonios, cartas y documentos, son sencillamente indispensables para tener una visión veraz de la Cuba prerrevolucionaria, en toda su miseria y esplendor, y un cuadro completo de los múltiples hechos y protagonistas que hicieron posible el derrocamiento de Batista. Franqui es autor también de una biografía de Fidel Castro y un libro sobre la muerte de Camilo Cienfuegos. Además, es uno de los grandes periodistas cubanos del siglo XX, poeta y crítico de arte.




( Carlos Franqui a los 85 años; murió en abril del año 2010 a los 89 años)

Ahora, con la publicación de sus memorias políticas, Cuba, la revolución: mito o realidad. Memorias de un fantasma socialista, Carlos Franqui vuelve a la historia de la Revolución, esta vez desde la subjetividad de su itinerario vital, que toscamente se puede resumir como la historia de un guajiro nacido en un latifundio cañero, que termina por ser una pieza clave del aparato mediático de la Revolución Cubana, en la clandestinidad y tras el triunfo. Y que acaba en el exilio cuando se hace incompatible la crítica libre con la dinámica propia de la Revolución y su cesarismo.

La presente entrevista se realizó en Madrid a las nueve de la mañana de un domingo, algo que, para los hábitos noctámbulos de aquellas latitudes, puede resultar inconcebible. Para mí, lo verdaderamente difícil de aceptar de aquella luminosa mañana de junio era que ese joven interlocutor que tenía delante, lleno de humor y velocidad mental, había cumplido ya 85 años. Franqui o el último testigo incómodo.

En Revolución, el periódico que dirigías desde la clandestinidad y luego al triunfo de la Revolución Cubana, intentaste conciliar la libertad de expresión con la dinámica del proceso revolucionario. ¿Era posible este empeño? ¿Son compatibles la libertad de expresión y la crítica con la lógica revolucionaria?

No, porque la cultura es libertad, y la Revolución es la negación de la libertad. Todos mis esfuerzos, desde la época de la Sierra Maestra, hasta el triunfo de la Revolución y su toma del poder, chocaron siempre con la lógica del poder revolucionario y con el propio Fidel Castro, que en algún momento, por sus contradicciones, y de manera táctica, permitía algunas iniciativas, como un César benevolente, pero que, en cuanto había una ocasión, las eliminaba. Así pasó con la visita a Cuba de intelectuales y pintores de todo el mundo, con el fallido plan de creación de algunos museos, con la censura al suplemento cultural de Guillermo Cabrera Infante en mi periódico, Lunes de Revolución, etcétera.

Fidel Castro ha transmitido la imagen de la Cuba previa a la Revolución como una tiranía monolítica, un país extraordinariamente atrasado, un burdel de Estados Unidos. En tu libro Cuba, la revolución: ¿mito o realidad? analizas la dictadura de Batista, pero también dejas entrever la riqueza cultural, los espacios de libertad y la riqueza material que existía en la Cuba prerrevolucionaria. ¿Cómo es la Cuba en la que triunfa la Revolución?

Los mitos de Cuba como república bananera, burdel de América, analfabeta, se pueden responder con palabras del propio Fidel Castro o del Che Guevara, rastreándolas en los periódicos de la época. Al triunfo de la Revolución, en Santiago de Cuba, el 9 de enero de 1959, Fidel Castro dijo textualmente: “Hemos roto el mito de que no se puede hacer una revolución sin el ejército o contra el ejército, y hemos roto el mito de que no se puede hacer una revolución en un país sin crisis económica.” Guevara, después de su primer viaje por el mundo socialista, dijo que para un cubano, acostumbrado a vivir con los niveles del imperialismo, aquel mundo era sorprendentemente pobre. Estas afirmaciones, por citar sólo dos, contradicen totalmente ese mito. Hay muchos estudios, como los de Leví Marrero, que demuestran que Cuba en los años cuarenta era un país en pleno desarrollo, y la mayoría de la riqueza estaba ya en manos cubanas; que a partir del 34, cuando desapareció la Enmienda Platt, la nación había recuperado su dignidad e independencia. Además, había un gran desarrollo de la cultura, y la prueba son los escritores, novelistas y pintores de esa época: Alejo Carpentier, Lezama Lima, Wifredo Lamn y otros.

Otro mito de la Revolución es que la guerrilla de Sierra Maestra fue central para derrotar a Batista, y tú has demostrado en tus libros, sobre todo en este último, la importancia decisiva que tuvieron el Movimiento 26 de Julio, el Directorio Revolucionario, la rebelión en las ciudades. ¿Por qué prosperó este mito de los guerrilleros frente al resto de la subversión contra Batista? ¿Tu primer libro, Cuba: el libro de los doce, no contribuyó en algún lugar a construirlo?

¿Qué es lo primero que hace Fidel Castro antes de atacar el Moncada? Hace un movimiento en el que se inscriben unos mil doscientos jóvenes. De ahí van a salir los asaltantes. ¿Quién hace después la campaña por su amnistía cuando está en prisión? Este movimiento. ¿Quién prepara todo para que venga de México? Este movimiento. ¿Y quién lo salva después del desastre del desembarco en Alegría de Pío? Este movimiento. ¿Quién hace popular a la guerrilla enviando a Herbert L. Matthews, del New York Times, y a otros periodistas? Este movimiento clandestino. ¿Quién manda en el año 57 –y Guevara lo reconoce– en cuatro ocasiones refuerzos de hombres y armas a la Sierra Maestra, si no este movimiento clandestino? ¿Y el dinero, las medicinas, para que se mantuvieran? Pero, además, el primer acto clandestino importante es la toma de Santiago de Cuba por Frank País, el 30 de noviembre del 56, dos días antes de que Fidel desembarque y fracase. Allí no se perdieron las armas y hubo solamente tres muertos. Después, el 13 de marzo del 57, el Directorio asalta Palacio, que fue un acto en el que murió José Antonio Echevarría, su máximo dirigente, y creó a la dictadura grandísimos problemas. Más tarde, el 5 de septiembre, se produce una nueva rebelión de la Marina de Guerra por el Movimiento y otras fuerzas: tomaron la ciudad de Cienfuegos y dividieron al ejército. Hubo, además de esto, miles de sabotajes, en todas partes de Cuba, actos como el que paralizó La Habana durante tres días. En mayo de 1958, cuando vivíamos en la Sierra Maestra, después de la ofensiva, había menos de trescientos hombres, eso era la guerrilla.




(Ramiro Valdés, Camilo Cienfuegos, Ernesto ¨Che¨ Guevara y Carlos Franqui al triunfo de la Revolución )

¿Por qué posteriormente se crea el mito de “los doce”? Porque Fidel Castro tenía un conflicto con el movimiento clandestino muy grave: después del fracaso de la huelga general de abril de 1958, mandó intervenir el movimiento de las ciudades, y a la victoria prácticamente lo disolvió. Entonces creó el “mito de los doce” como los únicos responsables del triunfo, a pesar de que en Santiago de Cuba había dicho que esa guerra la había ganado el pueblo. Porque es verdad: la nuestra no fue una victoria militar, fue una victoria por rendición del ejército, porque al final el pueblo se puso en contra.

Una de mis grandes discusiones con Guevara siempre fue ésta. Porque él, como todos los comandantes de la Sierra, se creía esta historia de la guerrilla como madre y triunfadora de la Revolución, y yo siempre le decía: “Tú te acordarás de Lenin, que no hay revolución sin movimiento revolucionario.” Fidel Castro crea ese mito para pasar todo el poder al ejército rebelde y, a través de éste, a sí mismo. ¿Por qué hice El libro de los doce? Por varias razones. En primer lugar, porque “los doce” míos no son los de Fidel. Aparecen las luchas de la ciudad y aparece algo fundamental: que la Revolución no es comunista, a través de la boca de todos ellos. Usé la capacidad de hablar de los cubanos para escribir ese libro coral, cuya única herramienta fue un micrófono. El libro se publicó en todo el mundo, en parte por la sensibilidad de la época de los sesenta a este tema. El último sitio donde se publicó fue en Cuba, y prácticamente en un momento de confusión, porque a Fidel nunca le gustó. Y esto porque en el libro hay ya algunos detalles, como que cuando muere Frank País y todos pierden el apetito, menos Fidel Castro, que revelaban ya parte de su carácter de absoluta indiferencia hacia el dolor ajeno y la suerte de los demás. O el detalle de cómo Fidel Castro engañó a Matthews, del New York Times, cosa que éste nunca me perdonó, al hacer desfilar varias veces a los mismos guerrilleros para dar la impresión de ser un ejército rebelde mucho mayor al real.

Un elemento estratégico de Fidel para hacerse con el poder absoluto, según se desprende de tu libro, es la forma en que planea la llegada a La Habana. ¿Fueron tan decisivos esos siete u ocho días que él tardó en hacer el recorrido, una especie de procesión triunfal, para acumular todo el poder sobre sus espaldas?

Fue importante, pero yo no diría que decisivo, porque de hecho, desde la toma del Moncada, el jefe indiscutible de la Revolución es Fidel. Por otra parte, la lucha la había hecho una minoría, pero la gran mayoría sentía simpatía por su genio. Además, la clandestinidad, como en todas las luchas de este tipo, era desconocida, y sus dos grandes líderes, José Antonio Echeverría y Frank País, habían muerto. Entonces, Fidel Castro sin duda habría sido siempre el caudillo de la Revolución. Pero, ¿por qué hizo esa marcha? Porque a la caída de Batista, Guevara está en el centro de Cuba, ha tomado Santa Clara, que se ha rendido. Además, Raúl Castro ha tomado todo el segundo frente. Y él, que preparaba la batalla de Santiago de Cuba, no había podido realizarla y queda en un segundo término militar. Fidel Castro era un lector de discursos de Mussolini y conocía la Marcha sobre Roma. Por ello, planea la marcha sobre La Habana y de hecho, durante una semana, fue “tomando” todos los pueblos del país hasta llegar a La Habana, en procesión multitudinaria y para restarle peso a las tomas reales del Che y Raúl.

Una de las tensiones más importantes del libro es cómo la Revolución es traicionada por el caudillismo de Fidel Castro, no sólo al excluir al Movimiento 26 de Julio o al Directorio, sino también al entregar paulatinamente las decisiones y el poder al Partido Comunista. ¿Cómo se dio este proceso? ¿En qué momento te diste cuenta de que era irreversible? Y la pregunta central: ¿Castro fue alguien taimado, que estratégicamente ocultó su verdadera filiación, o es algo que utilizó porque le convenía en aquel momento?

Considero que la Revolución fue traicionada, porque la toma del poder se hizo con la Carta de la Sierra y con documentos que hablaban de la restauración de la Constitución del 40, de democracia y reformas. Ahora, yo creo que la naturaleza de las revoluciones comunistas es traidora. La tesis de Trotsky de la revolución “traicionada por un hombre” es muy limitada. Está en su propia naturaleza, por eso se produce igual en todas partes, en la Unión Soviética, en China... En el caso cubano, Fidel Castro siempre tuvo un proyecto, que como lo demuestran estos 46 años, no estaba basado en otra ideología que la ideología del poder. Es decir, él quería el poder total, y éste no lo podía tener con una dictadura tradicional. Quería ser un protagonista mundial, y la única manera en que esa isla pequeña fuera protagonista mundial era deshacerse de Estados Unidos y tener el apoyo soviético. Lo que hace Fidel Castro es ingresar en el Partido Comunista con varios comandantes en minoría, y forzar los acontecimientos. No olvidemos que es un conocedor profundo de Maquiavelo. De no haber caído el comunismo en el 89, Castro habría continuado toda su vida diciendo, como dijo en el 61, que era marxista-leninista. Cuando cayó el comunismo, ¿qué hizo? Simplemente vendió Cuba a los capitalistas tras nacionalizarla, para seguir manteniendo el poder, su verdadera ideología.



( El borrado de la foto es Carlos Franqui)

Lo que dices, además, desmiente uno de los mitos de la Revolución: que por la actitud intransigente de Estados Unidos, Cuba se volvió comunista, cuando quizá fue justamente al contrario: forzaron el rompimiento con Estados Unidos porque ya había el plan de transformar la Revolución.

Los mitos son tan poderosos que tú le enseñas a esa gente al propio Fidel Castro hablando en público en ese sentido, y no lo acepta. Una vez, aquí en España, en los años ochenta, le preguntaron a Fidel en la televisión: “¿Es Cuba comunista por culpa de Estados Unidos?”, y respondió: “No. Cuba es comunista por un acto de mi voluntad, del que los Estados Unidos sólo fueron cómplices.”

En tu libro Diario de la revolución cubana también queda demostrada esa evolución, mediante documentos, cartas, hechos históricos. Tú has escrito mucho de tu relación con Fidel, un personaje con el que nunca tuviste la relación siervo-amo que él establece, y que en algún lugar eso hizo que te respetara, porque marcaste desde el principio los límites que no estabas dispuesto a transgredir. Dedicaste todo un libro a analizar la figura de Fidel y tu relación con él, sobre todo el Fidel temprano, Retrato de familia con Fidel. De esto se desprende una pregunta rara: si llegara un extraterrestre y le pidiera a Carlos Franqui “defíname en pocas palabras quién es Fidel Castro”, ¿qué le dirías?

Vuelvo otra vez a las autodefiniciones de Fidel Castro. En tres revistas de años recientes, se ha autocalificado como “el Diablo”. La primera vez que lo dijo, pensé que era un lapsus mental, porque últimamente tiene lapsus mentales. La segunda, ya me quedé más sorprendido, porque él es un conocedor de la Biblia y de los textos religiosos, dado que estuvo en un colegio de jesuitas. Y la tercera, ya no podía dudar. ¿Por qué se autocalificó como el Diablo? Pienso que por dos cosas: quizá porque cree que el Diablo nunca pierde el poder, pero no deja de ser sorprendente que la destrucción de Cuba coincida con la idea de que sólo el Diablo puede destruirla. Un hombre que tuvo la oportunidad, en el año 59, de hacer de Cuba una isla extraordinaria y que al final de ese año todavía tenía el 90% del apoyo de los cubanos, en 46 años lo que ha hecho es destruirla, como todo el mundo sabe. Además de eso, mi impresión, basada en hechos, es que Fidel Castro es un esquizofrénico: él se cree lo que oye y lo que dice, no ve la realidad. Y también, tiene una capacidad fantástica para pasar de una afirmación a la contraria como si no ocurriese nada. La esquizofrenia ha tenido en su vida dos fases: una, la del optimista, que dura hasta la zafra de los diez millones; Cuba como la maravilla del mundo. Su idea no era si Cuba servía o no, sino que lo que había en Cuba antes de él debía ser destruido para construirlo de nuevo, y ése es el gran problema, porque de hecho, sin duda lo destruye. Ésa es la fase donde habla del país más desarrollado del mundo. Después viene la segunda fase, la del pesimismo, cuando tiene que admitir que está en minoría; entonces aplica la técnica del terror y el hambre para mantener el poder.

Una de las primeras señales de que Cuba iba hacia una dictadura es la forma en que Castro manejó la renuncia de Hubert Matos. Matos renunció lealmente en una carta privada, y Castro transformó eso en una conjura y primera purga. ¿No fue para ti una señal suficientemente fuerte como para pensar en un exilio temprano? ¿Cuál es tu lectura hoy de lo que pasó con Matos?

Para mí, existieron señales previas. Y te lo dice alguien que desde 1946 sabía qué era el Partido Comunista Cubano y la Unión Soviética y había roto con todo ello. La primera quizá fue advertir las enormes consecuencias, en 1953, del asalto al cuartel Moncada y la terrible matanza que provocó. Claro, aquella acción era la respuesta de Fidel Castro al golpe de Batista, pero la forma en que se planeó y ejecutó la acción del Moncada me llevó a pensar que el hombre que lo había diseñado era muy peligroso. La segunda fue en el 56, cuando viajé a México para llevarle dinero a Fidel y para organizar, junto a intelectuales mexicanos como Fernando Benítez, una campaña internacional para sacarlo de la cárcel, que al final resultó exitosa, y él nos trató con enorme displicencia, menospreciando el trabajo clandestino que realizábamos. La tercera, en la Sierra Maestra cuando se impuso el consenso de que Fidel era un caudillo y un militarista. Lo que pensábamos es que el movimiento de la ciudad era muy poderoso y que sería capaz de equilibrar su personalidad. El día que yo debí tomar la decisión que no tomé, fue el primero de enero del 59, el día de la victoria. Ese día estuve en Santiago de Cuba dando vueltas, decidiendo qué debía hacer. Al final, decidí fundar Revolución, como un instrumento de crítica dentro de la Revolución, y que pronto entraría en conflicto tanto con los conservadores como con los comunistas. Fidel Castro me ofreció ser comandante y luego ministro, y me negué a ambas cosas. Lo que yo quería hacer era hacer una revolución cultural, no burocrática, e invitar a todo el mundo a conocer Cuba y su Revolución. Siempre he tenido un espíritu de lucha, de rebeldía. Una vez escribí: “Perezco, pero me rebelo.” No es que yo desconociera que una lucha violenta y clandestina contra una dictadura no es un lecho de rosas. La cuestión está en saber si, en una revolución, los resultados justifican los medios. Es el caso, a mi parecer, de la Revolución Francesa, pese al Terror, cambió al mundo, cosa que no ocurrió con la Revolución Rusa ni con la Revolución Cubana. De manera que antes de lo de Huber Matos pasaron ya muchas cosas, como la destitución de Urrutia.

Otras cosas que pasaron fueron la alejación táctica del poder por 45 días, o la postergación de las elecciones. Pero quizá una señal ya muy firme es todo el asunto de Hubert Matos, perdona que insista.

Así es. Pero recuerda que Revolución representaba la corriente revolucionaria no comunista, frente a la corriente marxista-leninista, y de alguna manera estaba dando una batalla en la cultura, el movimiento obrero y el estudiantil bajo la consigna de no renunciar. De manera que la renuncia de Hubert Matos, que él presentó pensando que iba a ser aceptada sin consecuencias, nos planteó al resto el hecho de aceptar un acto que no compartíamos, y que iba a liquidar la lucha que teníamos en estos tres frentes, incluido el Congreso Obrero de noviembre del 59, que le ganamos a los comunistas. Nosotros queríamos dar la lucha, y la renuncia la vimos como una equivocación. Hoy pienso que fue un acto que, además de valerle la injusticia de veinte años de prisión, lo salva de gran parte de su responsabilidad histórica.

En tu biografía sobre Camilo Cienfuegos especulas que su muerte no fue un accidente. ¿Cuáles serían las bases de esta afirmación?

La base de esa afirmación es, primero, el pensamiento independiente de Camilo. Segundo, su popularidad. Camilo no tenía miedo de ningún tipo y era el único contradictor real de Fidel. Dado que Fidel pensaba hacer una revolución comunista, no iba a tener problemas con el Che ni con Raúl, pero sí los iba a tener con Camilo. Además de eso, están los hechos. Uno, las órdenes contradictorias antes de la victoria para restarle méritos. Dos, se destituye a Camilo en octubre del 59, poco antes de morir, y se nombra a Raúl Castro. Tres, acontecimientos como la discusión de Camilo en mi presencia, diciéndole a Fidel: “Hay que escribir la historia, porque tú vas a estar viejo, vas a decir muchas mentiras, y no estará aquí Camilo para decirte que vas mal”, que no sólo lo dijo allí, sino en muchos lugares. Camilo Cienfuegos es invitado por Fidel para ser el testigo de la acusación contra Hubert Matos, al que se culpa de conspirar contra la Revolución. Parece ser que Camilo descubre que, detrás del caso Matos, lo que hay es un montaje. Y Castro sabe que Camilo ha llegado a esa conclusión y, dada su honestidad personal, no se va prestar al juego. Esto ya crea una crisis, porque imagínate lo que habría sido un juicio a Matos donde Camilo niega la mayor acusación. Además, del accidente en sí, hay muchos cabos sueltos y actitudes sospechosas. ¿Cómo es posible que Camilo saliera –y está en todos los partes– y no llegara a La Habana cuando debió llegar? De eso hay comunicaciones que fueron publicadas en los periódicos. ¿Cómo es que Juan Almeida, jefe de la Aviación, manda un parte a Revolución, diciendo que lo están buscando, y Fidel Castro espera un día entero después para hablar, como si se acabara de enterar del accidente? Incluso yo descubrí los sospechosos desplazamientos de Oswaldo Sánchez, jefe de los servicios secretos y que participó activamente en los fusilamientos de La Cabaña en 1959, y que evidentemente fue el ejecutor de Camilo. Me parecen demasiados elementos. ¿Por qué Fidel, en la larga comparecencia, no analiza estas cosas, no trae a comparecer al aviador militar que siguió a Camilo, sólo a los aviadores civiles? ¿Por qué, mientras buscaba a Camilo, ponía delante de los periodistas cara de tragedia pero, en cuanto terminó la búsqueda, empezó a repartir comida? Todo eso daba a entender que Camilo no iba a aparecer. Y es muy curioso, porque para mí, la única figura revolucionaria que salva el pueblo cubano hoy es la de Camilo.

Camilo te dejó además usar libremente sus documentos para Diario de la revolución cubana ante el peligro de manipulación histórica. Algo que hemos aprendido de la Revolución Rusa es que los hechos del pasado pueden ser alterados. Pienso en la famosa pintura de los jerarcas comunistas en torno a Stalin, que van desapareciendo, hasta quedar solo el líder soviético. A ti te pasó lo mismo: fuiste borrado de una foto oficial. ¿Cuál es tu lectura sobre la historia en una revolución, y por qué impide la historia como ciencia social?

El sistema comunista es de naturaleza totalitaria. Es sorprendente cómo la aplicación de una doctrina en la práctica puede negar la realidad. Marx habla de la dictadura del proletariado, pero en la práctica, en el mundo comunista, el Partido sustituye al proletariado; después, el Comité Central sustituye al Partido, y después, el secretario del Partido sustituye al Comité Central, y así se crea el jefe absoluto. Además, toda la riqueza y las instituciones de un país van a parar a las manos del Partido, que tiene que crear una gigantesca burocracia para administrarla. Y ya se sabe de la ineficiencia de la burocracia. Todo esto niega rotundamente la posibilidad de una historia objetiva o de diversos enfoques históricos. Hay una verdad oficial decretada; por ello, la primera cosa que ocurre en la Unión Soviética es acabar con Trotsky; primero como figura histórica y luego como persona, y después con todos los demás. Me acuerdo siempre de una frase que me dijo Fidel Castro en la Sierra, mientras discutíamos sobre la crítica: “Toda crítica es oposición y toda oposición es contrarrevolución.” Y yo le dije: “Estás equivocado, porque mira: hay un hueco en el techo y cae agua, y yo te digo: ‘Fidel, está cayendo agua por ese hueco, la solución es tapar el hueco’: ésa es la crítica revolucionaria; la crítica contrarrevolucionaria sería: ‘Este rancho no sirve porque cae agua’.” Pero esto no creo que sea sólo Fidel, creo que todo el mundo comunista es realmente así. En el caso de Cuba, no solamente han desaparecido muchísimos de los que hicimos la Revolución, sino que, al mismo tiempo, es más grave todavía: han logrado meter en la cabeza de la mayoría de los cubanos que Fidel Castro es la continuidad de la historia de Cuba. Martí, el Che Guevara y Fidel. Los jóvenes se creen todo eso y piensan “esto es el infierno, el infierno no se puede cambiar, y este país nunca sirvió”. Tienen una ignorancia absoluta de lo que era Cuba, de lo que era Martí, de lo que fueron las luchas previas, de lo que fue la revolución del 30, de lo que fue la propia Revolución. Es muy difícil refundar una nación que no se identifica con su historia real.

Ése va a ser uno de los problemas de la transición, sin duda. Otra figura que forma parte del mito occidental imbatible es la del Che. Sin embargo, el retrato que tú haces de él es muy duro. Él tenía unas ideas y estaba dispuesto a morir –y matar– por ellas, pero no a cambiarlas en función de la realidad. ¿Es ajustada esta lectura?

Peor aún: veía la realidad, la criticaba, y al final recurría siempre al dogma. Por ejemplo, su cambio del dogma prosoviético al prochino. Y en algunas cosas no cambiaba nada, como la idea de que fue sola la guerrilla en la Sierra la que triunfó –idea que le costó la vida. Todo el largo testimonio sobre Guevara lo he basado en palabras y en actos suyos, no me he inventado nada.

Nuevamente recurres a las fuentes originales, que es una de tus formas para hacer trabajos que no puedan ser cuestionados: no lo dijo Carlos Franqui, sino el propio Ernesto Guevara.

Además de eso, cuando Guevara se hace una autocrítica, ésta tiene poca consideración de los efectos. Y no se diga el desastre económico del que él es corresponsable. Y de la burocratización. Pregunto, si las revoluciones se burocratizan, conclusión a la que llegó el Che, ¿para qué intentar hacer nuevas revoluciones, siempre con los mismos principios? Su mito pervive, entre otras cosas, por el hecho de que Fidel lo deja morir solo y por el hecho de morir asesinado después de hacerlo prisionero –a los prisioneros no se los asesina. Además, ante la caída de tantas certezas, su mito es necesario todavía para mucha gente. Es curioso: dado su enorme dogmatismo, seguramente se enfurecería de ver que muchos de los que desfilan tras su imagen lo hacen con un pito de marihuana en la boca.

¿Cómo piensas que llegará la transición? ¿Cuál es tu visión del futuro de Cuba en el mediano plazo?

En los años setenta, nos reuníamos disidentes como yo, de todo el mundo comunista. En un coloquio del Partido Socialista en Roma, nos pidieron una breve definición del comunismo. Yo expliqué que el comunismo en su primera fase acaba con toda oposición; en su segunda fase, se paraliza, y en su tercera fase, se autodestruye. Me parece que, de alguna manera, eso fue lo que ocurrió en la Unión Soviética. En esos sistemas tan poderosos, es imposible una oposición que salga victoriosa, si no hay dentro del sistema, en su desarrollo, una serie de contradicciones que ocurren con sus crisis, con la paralización de la economía, con la destrucción de la vida, con lo de que el individuo ya no es más un individuo. Como en el caso soviético, esos sistemas anhelan convertirse en un imperio. Al pensar en la historia de América Latina, ¿qué país, incluidos los grandes como Brasil, México o Argentina, ha mandado medio millón de hombres, entre civiles y militares, a hacer guerras en quince países? Son palabras de Fidel, no mías. Te puedes imaginar lo que eso significó para todos esos países y para Cuba, la locura de querer convertirla en la cabeza de los Países No Alineados. El sistema castrista, aparte de todo eso, supone que el dictador es el Estado. No es como China o la Unión Soviética, donde ni Stalin ni Mao pueden gobernar el país sin el Estado: en el caso cubano, el Estado es Fidel. Además de eso, se trata de una personalidad como la suya, que carece de sentimientos, que no puede terminar más que con su derrota final. Claro, la transición va a depender mucho de la sucesión. Es evidente que, en la crisis que abra la sucesión, será muy importante que una parte del aparato –que de alguna manera es víctima también del propio poder, que sabe que está fracasado y que sólo tiene miedo a lo que va a pasar– se una a esa oposición pacífica que hay en la isla, que juega un papel importante para salvar la historia de Cuba de este periodo, incluido el nacimiento de la prensa independiente. De ahí puede nacer el intento de una reconstrucción de la isla. Claro, pueden ocurrir otras cosas. Puede ocurrir que una fracción de extremistas conserve el poder y reprima durante un cierto tiempo; puede ocurrir un estallido popular, porque ha engendrado mucho odio durante muchos años, no sólo fuera, sino dentro. El castrismo es un cáncer que no termina sino con la muerte. Después de que muera, vamos a ver si podemos esta vez enseñarle al mundo todas las cosas terribles que ocurrieron en la isla. Porque el comunismo desapareció, pero se ha propiciado un olvido casi total del desastre y de sus crímenes.

¿Te arrepientes de haber participado en la Revolución?

No. Hay un hecho que es insuperable: yo siento que a mí me obligaron a ser un revolucionario. Por más que miro hacia atrás para ver si podía haber hecho otra cosa, no la encuentro. Esa revolución destruyó mi país, y destruyó la idea de un cambio profundo tan necesario. Y haber vivido esa tragedia es realmente una cosa muy dura. Más allá de los adversarios, de los enemigos, de todo lo demás.

*Ricardo Cayuela Gally (Ciudad de México, 1969), es ensayista y director editorial de Letras Libres España. Letras Libres- Noviembre 2006

Vía baracuteycubano.blogspot.com

¡OTRA DE GARRINCHA!



Vía garrix.blogspot.com

viernes, agosto 26, 2011

VENEZUELA COMIENZA A "REPATRIAR" SU ORO



CARACAS (Dow Jones)--Venezuela ha comenzado el proceso de retirar las 99 toneladas de oro que guarda en el Banco de Inglaterra, como parte del plan del gobierno para repatriar sus reservas y transferir los fondos a países aliados, dijo el presidente del banco central Nelson Merentes.

"Hemos establecido comunicaciones con el Banco de Inglaterra y hemos iniciado los protocolos correspondientes para completar esa operación", dijo Merentes en un comunicado de prensa. Una vez se complete el proceso, los funcionarios comenzarán a enviar el oro a las bóvedas del banco central en Caracas.

Funcionarios del gobierno dijeron la semana pasada que planeaban repatriar US$11.000 millones en oro de países endeudados como Estados Unidos y Europa e incrementar sus depósitos en países aliados como Brasil, China y Rusia, cuyas economías están creciendo rápidamente. El ministro de finanzas venezolano Jorge Giordani dijo que la medida está diseñada para diversificar el portafolio del país.




"Hay una gran crisis que puede generar un efecto dominó, el cual podría poner a esos activos en riesgo. Es preferible evitar ese riesgo y traer el oro al país, dijo Merentes, refiriéndose a los problemas de deuda que afectan a las economías desarrolladas.

Los analistas criticaron la medida, asegurando que reduciría aún más la transparencia y elevaría el perfil de riesgo del país, mientras que algunos especulan que el plan es más una maniobra política que una económica. Venezuela tiene cerca de US$29.000 millones en reservas extranjeras, de las cuales US$18.000 se encuentran en oro. Cerca de US$11.000 millones de las reservas en oro se encuentran actualmente en bancos de economías desarrolladas como EE.UU. y Europa.

En el comunicado, Merentes aseguró que Venezuela tiene toda la capacidad para transferir y albergar de manera segura los fondos, "cumpliendo los estándares internacionales". Indicó que el oro será mantenido en las mismas bóvedas en las que se encontraba antes de ser enviado al extranjero entre 1986 y 1992.

Vía lanuevanación.com

EL ENCUENTRO DEL EXILIO Y LA EMIGRACION



Por Alfredo M. Cepero

“Visitar la casa del opresor es sancionar la opresión…Mientras un pueblo no tenga conquistados sus derechos, el hijo suyo que pisa en son de fiesta la casa de los que se los conculcan es enemigo de su pueblo”. José Martí

El último proyecto de ley del Representante Federal, David Rivera, ha puesto al descubierto la muralla gigantesca que divide al exilio cubano de la emigración cubana. Es un fenómeno que tiene poco que ver con la edad de la persona o con su fecha de salida de Cuba. Tiene mucho que ver con su estado mental, con las metas que persigue o con los principios que rigen su vida. Los exiliados renunciamos a nuestro bienestar personal en aras de la libertad. Los emigrados buscaron la libertad como medio de promover su bienestar personal. Para nosotros, la libertad fue un fin que mereció el sacrificio de abandonar bienes materiales y hasta seres queridos. Para ellos, es un medio a través del cual satisfacer sus apetencias materiales. Y punto.

Este es el meollo del argumento que nos ha divido y nos seguirá dividiendo hasta que Cuba sea libre. Todo lo demás que escuchamos por estos días no son más que cortinas de humo para esconder hipocresías, frivolidades, egoísmos y avaricias según de quién venga la declaración. Este conflicto no es, por otra parte, un asunto nuevo. Lo confrontaron nuestros compatriotas que combatieron a la Metrópolis Española en el Siglo XIX.

Fue tan explosivo y creó tantas divisiones como el que confrontamos en la actualidad. A tal punto, de que provocara en aquel espíritu amoroso que fue José Martí la enérgica condena que encabeza este trabajo. Quienes digan que Martí visitó alguna vez la Cuba Española en función de paz son unos mentirosos y unos miserables que manchan la memoria del más puro de los cubanos. Martí si la visitó pero en función de conspirador, no de cómplice ni de turista.

Volviendo al proyecto de ley de Rivera, el mismo propone retirarles el estatus migratorio de residentes permanentes a los cubanos americanos que regresen a la Isla antes de cumplir cinco años de su salida de la misma. Este proyecto se propone enmendar la llamada Ley de Ajuste Cubano de 1966 que garantiza a los cubanos privilegios que no reciben los inmigrantes procedentes de otros países. El más importante, la residencia permanente a los 366 días de haber arribado a costas norteamericanas.

Los visitantes actuales, que abusan de los privilegios otorgados a verdaderos perseguidos políticos, no van a conspirar como el Apóstol sino en viajes de ostentación y placer que llenan las arcas y prolongan la vida de la misma tiranía a la que acusan de haberlos perseguido. Y lo peor, prolongan el martirio de su pueblo bajo un régimen carente de divisas y de créditos que además importa el 80 por ciento de sus alimentos.

Un régimen que sobrevive gracias a la limosna petrolera de Chávez, a la explotación del trabajo esclavo de sus profesionales de la salud, a las remesas enviadas por un exilio que ha decidido sustituir al régimen en la prolongación de la psicología de dependencia a la que se han acostumbrado muchos de nuestros compatriotas dentro de la Isla y a un turismo atraído con la prostitución de nuestras mujeres, algunas de ellas adolescentes.

Los cubanos en el exterior no tenemos la capacidad de hacer impacto sobre todas estas fuentes de divisas pero si tenemos el poder de negarles nuestros dólares en los renglones de remesas y de turismo, y eso bien podría significar el 25 por ciento de los ingresos del régimen. Podría ser el empujón final para lanzar a la tiranía por el precipicio anunciado recientemente por el histérico tiranuelo sustituto. Esto sería posible si nuestra comunidad estuviera integrada en su mayoría por exiliados comprometidos en derrocar a la tiranía sin el lastre de emigrantes indiferentes ante la causa de nuestra libertad.

No tenemos objeción en reconocer que quienes viajan a Cuba tienen el derecho a hacerlo pero les decimos que no pueden hacerlo y, al mismo tiempo, acogerse al privilegio de la Ley de Ajuste Cubano. Esa ley fue aprobada para proteger a aquellos que sufrimos exilio por defender principios de libertad y de democracia. No para quienes la manipulan para promover sus agendas personales y poner en peligro los derechos ganados a base de privaciones y sacrificios por quienes realmente los merecen.

Quienes viajan pueden reclamar ser buenos hijos, buenos padres y buenos esposos pero no pueden decir que son patriotas ni defensores de la libertad. Los verdaderos patriotas y defensores de la libertad cayeron ante los paredones de fusilamiento, combatieron en las montañas y llanos de Cuba, sufren encarcelamiento y son objeto de golpizas y actos de repudio en nuestras calles y plazas. Quienes con sus dólares les dan oxígeno a los tiranos han decidido ser testigos indiferentes a nuestra tragedia nacional.

Dentro de la Isla se han alzado voces condenando la ley propuesta por Rivera. Primero, Oswaldo Paya, el hombre sin brújula que transita por un camino sin rumbo y utiliza la metáfora de que esta ley es “una cortina de espinas que desgarra a todos” mostrando otra de las múltiples facetas de su personalidad protagónica. Después, Yoani Sánchez, la mimada de la izquierda internacional que rechaza que la llamen opositora o siquiera disidente pero se aventura con su característico modus operandi de Gatica de María Ramos en una cuestión política diciendo que “quienes viajan a Cuba se convierten en embajadores democráticos y de libertad”. Pamplinas.

Y hasta Guillermo Fariñas, el opositor verdadero que ha avalado su lucha por la libertad con el ejemplo de sus huelgas y de su sacrificio, nos sale con una declaración digna de Cantinflas y nos dice: “Mi opinión es ambivalente”. No señor, aquí no puede haber ambivalencias. Yo le digo que en esta hora de la recta final hay que estar con Dios o con el diablo y, para que lo entendamos todos, hay que peinarse o hacerse papelillos.

Otros llegan a proponer soluciones que incluyan a los victimarios haciendo uso del gastado argumento de “borrón y cuenta nueva”. Son los eternos perdonadores de agravios sufridos por otros. A esos les decimos que perdonen los agravios sufridos en carne propia pero que no tengan la osadía de hablar por las demás víctimas. Me gustaría verlos pedir a Clara Boitel, a Gloria Amaya, a Reina Luisa Tamayo y a tantas y tantas otras madres desgarradas por el dolor que perdonen a los asesinos y torturadores de sus hijos.

En conclusión, opino que los campos están definidos y que, a estas alturas del juego, no hay tiempo ni posibilidades de marcha atrás ni de paños tibios. De un lado, quienes no tienen voluntad o siquiera interés en que reine de nuevo la democracia en nuestra patria. Del otro quienes no descansaremos hasta erradicar para siempre la costra pestilente de opresión y odio que asfixia al pueblo de Cuba.

Quienes reclamamos, exigimos y demandamos justicia porque estamos convencidos de que no se pueden construir naciones sobre el pantano de la compasión hacia los déspotas o el perdón a los criminales. Ese es el espíritu y el mensaje del proyecto de ley del Representante David Rivera. Por eso lo apoyo con todas mis energías de exiliado achacoso que nunca ha sido emigrante y a quién todavía le quedan energías para hacer un aporte, aunque sea pequeño, a la libertad de mi patria.

Vía lanuevanación.com

¡OTRA DE PONG!

"EL CAMALEON MILANES"



Vía angelicamorabeals.blogspot.com

HISTORIA EN LA MEMORIA

A 78 AÑOS DE LA MUERTE DE TREJO

De cuando los cubanos anteponian el bien común y la lucha por la libertad de la patria, antes de que sus intereses personales y no decían "yo soy deportista" o "yo soy artista y no me interesa la política". De cuando se asumían las responsabilidades para con la patria. De cuando los tiranos le temían a la ira de un pueblo macho; y de cuando los asesinos pagaban por sus crímenes.




Rafael Trejo González había nacido en San Antonio de los Baños, (municipio de la provincia de La Habana en la actualidad) el 9 de septiembre de 1910. Veinte años y unos días después integraría la vanguardia del pueblo en acción: 30 de septiembre de 1930.

Termina de vestirse. Se coloca su sombrero de pajilla en la cabeza que tiene varios brochazos de pintura muy brillante desde su participación en la huelga de los sombrereros. Se acerca a la pared, le arranca la hoja del día al calendario, y la sitúa en el sombrero. “Te voy a poner aquí porque tú, 30 de septiembre, vas a entrar en la historia de Cuba”.

En la víspera, los organizadores de la tángana habían acordado que si Machado ocupaba militarmente la Universidad, se reunirían en el Parque Eloy Alfaro para salir en manifestación y llegar a casa del digno profesor Enrique José Varona. Se hará de esa manera.

El comandante Ainciart, asesino de marca mayor, ordena detener a Pepelín Leyva y a Trejo: sabe que están entre los dirigentes de la acción. Los guardias intentan prender a los dos jóvenes que se les escapan. Corren hasta una casa de la calle Infanta; entran en ella, suben a la azotea, desde allí lanzan piedras, palos, tejas a sus perseguidores. No los pueden prender. A los quince minutos, descienden al llamado de Díaz Baldoquín y otros compañeros. En el citado parque. La caminata combativa empieza. Trejo y Pepelín, en la primera fila. El corneta Oliva, veterano del Ejército Libertador que trajo Alpízar, pregunta qué toca. Pepelín le dice: “A degüello...” Obedece.

Los jóvenes avanzan y surge el choque con la esbirrada. Un grupo porta la bandera cubana. Es agujereada a tiros. Pepelín y el as de boxeo Rodolfo de Armas hacen daño con sus puños. Pablo de la Torriente Brau, después de noquear a varios enemigos, cae con la cabeza ensangrentada de un toletazo. El profesor Juan Marinello es apresado al tratar de auxiliarlo. El comunista Isidro Figueroa recibe un balazo en la pierna.

Trejo se enfrenta en un cuerpo a cuerpo con un policía. Díaz Baldoquín acude en su apoyo. El guardia saca el revólver. El disparo. Antonio Díaz Baldoquín, desde el suelo, observa la escena: el abrazo de odio del que formaba parte antes de ser lanzado por el polizonte quien tiene, ahora, el arma en la mano derecha. Teme que...Respira algo más tranquilo cuando ve que Felo se dirige hacia un zaguán. “Fue al aire. De todas formas hay que llevarlo al hospital, el tipo se dio gusto dándole con el palo”.Aprovecha la estampida del caballo para escapar del jinete quien lo amenazaba machete en mano:. Al lado del amigo.

“¡Me han herido!”, exclama Rafael. “No, viejo, son los toletazos”. Trejo se saca la camisa, le enseña la herida. “Ves que no miento”. Su interlocutor sí lo hace mientras trata de ocultar la palidez que lo ataca. “Es un roce sin importancia, no te preocupes”. Y sabe que es muy grave...”

En el auto del doctor Busquet conducen al lesionado hacia el Hospital de Emergencias. Camilla. Médicos. Carreras. Shock. Transfusión de sangre. Laparotomía exploratoria. Ciertas esperanzas. Fantasías por amor. Treinta horas más tarde, Trejo cae en coma y muere. La autopsia revela que además del plomo mortal en el pulmón, los golpes propinados habían dejado huellas terribles en el cráneo y en el hígado. No podía salvarse. Nombre del criminal: Félix Robaina Crespo.

Trejo, fue atleta, nadador, remero de la Universidad de La Habana y ajedrecista, y hablaba un perfecto inglés, tocaba violín y piano y cantaba con voz de barítono.

"Otro trago" (se aplicó la justicia):

Antes de obedecer, pasa el paño por el mostrador. Luego, busca la botella de ron. El que le pidió la repetición del trago, dice con voz seca:

- Félix Robaina...

- ¿Qué...?

- Tú eres el asesino de Trejo. Aquí tienes recuerdos de él.

La pistola, desde la mano, ruge varias veces. El tipejo cae sobre las botellas que se derrumban y rompen: el alcohol se confunde con la sangre.

NOTA DEL DIRECTOR DE N.A.:-Tuve el privilegio de conocer a Antonio Díaz Baldoquín en la redacción del Semanario "20 de Mayo" de los Ángeles, California, y de departir con él largamente. Los anteriores relatos se ajustan muchísimo a la verdad, según nos contara el propio Díaz Baldoquín. (Publicado en la edición del martes 30 de septiembre del 2008)

Vía nuevoacción.com

EL ODIO



Por Esteban Fernández

Sólo dos cosas me van quedando a estas alturas de mi vida: los recuerdos de una patria próspera y mi odio acérrimo contra los que la destruyeron. Y me quieren quitar las dos cosas.

Perdimos nuestra nación el mismo primero de enero de 1959. A veces sólo por unos instantes, me flaquean la fe y la esperanza de poder recuperar y reconstruir mi país física y moralmente. Pero mi repulsión por la tiranía se mantiene invariable. Es mas, es esa tirria contra los enemigos, contra los esbirros castristas, la que me sostendrá en pie de lucha hasta mi último suspiro.

Y la animadversión también quieren quitármela. Resulta difícil que yo publique un artículo sin que no me salgan al paso algunos que critican mi desdén por el oprobioso régimen que impera en Cuba desde hace 52 años. No ganan nada con tratar de contradecirme, pierden su tiempo ( a veces hasta de buena fe) los que a toda costa intentan menguar mi menosprecio por el castrismo.

Lo único que quiero es que no se inmiscuyan con mi inquina; mi ojeriza es parte de mi existencia. Escucho a menudo decir cosas como que “los cubanos de allá no se merecen que luchemos por su liberación”. Eso es un problema de ellos. Mi lucha, mi único interés, es por lograr que un día se haga justicia en Cuba por todos los crímenes cometidos.

Lo que pasa es que actualmente el exilio se ha llenado de personas que no sienten ningún tipo de resentimiento contra el gobierno cubano. Algunos hasta le agradecen a la dictadura que hayan podido estudiar algo y cien cosas más. Y entonces ven en mí, o en mis escritos, a un tipo con sed de venganza.

Me importa tres pepinos lo que crean sobre mi. Soy una persona noble y estimada por todos los que me conocen. Todo mi rencor se concentra en los fidelistas, en sus defensores y en los apaciguadores. Hay quienes no sienten ningún tipo de resquemor por los opresores, pero si alguien les tumba 20 dólares, entonces sí quieren que todo el peso de la ley caiga sobre el que los robó.

Otros tienen parientes cercanos – y en algunos casos hasta ellos mismos- comprometidos con el sistema imperante. Es decir, que cuando yo describo mi antipatía, ellos están pensando en su abuelita presidenta de un Comité de Chivatos, o en un querido primo perteneciente a los Tropas Especiales del régimen.

Algunos sostienen que el odio daña el alma. Discrepo: no hay un tranquilizante mejor para el espíritu que soñar con llevar a Ramiro Valdés agarrado de un brazo hacia al cadalso.

Nada es más sabroso que imaginar al pueblo cubano volcado en las calles arrastrando a una caterva de esbirros. Mis amigos son los que si entra una mosca en sus casas tratan de espantarla y sacarla por algún lado sin matarla con un periódico, pero créanme que todos les darían el tiro de gracia a Raúl Castro sin que les temblara la mano mientras que en la otra tendrían una Jupiña para tomármela tranquilamente.

Ha habido tanta basura en esta contienda, he recibido tantas decepciones, he sufrido por tantos planes fracasados, he escuchado a tantos abogando por borrón y cuenta nueva, que si no fuera por este aborrecimiento que siento contra los castristas, hace mucho rato que me hubiera mudado al Estado de Montana o al de Colorado y me hubiera ido a mil millas de la vorágine, de los chanchullos, y de la olla de grillos en que se ha convertido el destierro cubano. Estuviera en la nieve y rodeado de venados.

Y si alguien está en desacuerdo conmigo debe quejarse también con quien dijo lo siguiente: “El amor, madre, a la patria no es el amor ridículo a la tierra ni a la yerba que pisan nuestras plantas. Es el odio invencible a quien la oprime; es el rencor eterno a quien la ataca y tal amor despierta en nuestro pecho el mundo de recuerdos que nos llama a la vida otra vez” José Martí.

(Amabilidad del autor).

¡Así se habla!

Vía zoévaldés.net

CUBA SOCIALISTA ES UNA SOCIEDAD DEL MIEDO



Dr. Oscar Elías Biscet

Presidente de la Fundación Lawton de Derechos Humanos

Medalla Presidencial de la Libertad

lawtonfoundation@lawtonfoundation.com – www.lawtonfoundation.com

Es imposible olvidar los crímenes del régimen Nacional Socialista Obrero Alemán instaurado por Adolfo Hitler. Un régimen que no solo causó la Segunda Guerra Mundial sino produjo el horrible holocausto judío. Éste último cobro más de seis millones de vidas de víctimas inocentes. Tampoco pueden ser olvidados los crímenes del comunismo internacional con más de cien millones de muertes, dentro de ellos los crímenes de lesa humanidad a través de las limpiezas étnicas en Kosovo y Kampuchea, de Milosevic y de Pol Pot, dos monstruos sin siquiera un ápice humanidad.

El solo hecho de mencionar estos crímenes abominables nos hace preguntarnos cómo pudieron ocurrir en el mundo civilizado del siglo XX. La respuesta está en que los mismos tuvieron lugar en sociedades antidemocráticas que despersonalizaron a sus ciudadanos con el paternalismo y el terror de estado. Estos regímenes brutales contaron además con la indiferencia y la complicidad de gobiernos inmorales que no tienen derecho a llamarse civilizados.

Esta es la situación imperante en estos momentos en la Cuba socialista y en los territorios palestinos de Gaza, así como en las ciudades autónomas de Samaria-Judea, dominadas por el movimiento terrorista de Hamas y la Autoridad Palestina. Este tipo de regímenes con actitudes delictivas contra su población crean en sus respectivos países lo que se conoce como sociedades del miedo.

¿Qué es la sociedad del miedo?

Es una sociedad donde las personas no pueden opinar libremente en las plazas, parques, calles u otros lugares públicos sin el miedo de ser golpeadas, detenidas y encarceladas. El miedo es el arma política predilecta de aquellos gobiernos tiránicos cuyo principal objetivo es dominar y controlar a la población que compone su sociedad.

El miedo es una emoción caracterizada por un intenso sentimiento habitualmente desagradable, provocado por la percepción de un peligro, real o supuesto, presente, futuro o incluso pasado. Es una emoción primaria que se deriva de la aversión natural al riesgo o la amenaza. El mismo se manifiesta tanto en los animales como en el ser humano. Su máxima expresión es el terror.

El miedo puede ser un elemento beneficioso para todas las especies animales y humanas. Un mecanismo biológico de adaptación para la supervivencia y defensa de los individuos en sus respuestas rápidas y eficaces ante situaciones adversas.

El miedo es utilizado por los regímenes tiránicos para intimidar, reprimir y despersonalizar a los ciudadanos causándoles temor, inseguridad y desconfianza. Los tiranos utilizan el conocimiento científico para subyugar a sus súbditos través de la despersonalización. De esa manera desencadenan en la población procesos psicológicos como el llamado Síndrome de Estocolmo, el trastorno de estrés postraumáticos y el trastorno de indefensión aprendida.

CONCEPTUALIZACIÓN DE ESTOS PROCESOS PSICOLÓGICOS

Síndrome de Estocolmo: Las víctimas en contra de su voluntad desarrollan una relación de complicidad con sus victimarios. Por tal causa, los secuestrados o prisioneros desarrollan sentimientos de empatías que los conducen a cooperar con sus captores en el logro de sus fines y en la evasión de las autoridades. Fue brillantemente descrito por el psicólogo Nil Bejerot.

Trastornos de estrés postraumáticos: Detallado por el psiquiatra Robert Graves, quién sostuvo la idea de que hasta los hombres de gran valor personal podían derrumbarse bajo condiciones extremadamente estresantes. Los psiquiatras americanos consideraron que cualquier hombre podía derrumbarse bajo un intenso estrés prolongado.

Trastorno de indefensión aprendida: Fue postulado por el padre de la psicología positiva, Martin Seligman. Es la condición psicológica en que el sujeto aprende a creer que esta indefenso, que no tiene ningún control sobre la situación en la que se encuentra y que cualquier cosa que haga es inútil para cambiarla. Como resultado, el individuo permanece pasivo frente a una situación desagradable o dañina, incluso cuando dispone de la posibilidad real de cambiar estas circunstancias.

Todos estos procesos de deterioro de la salud mental son reversibles bajo cuidados médicos especializados.

El Dr. Renny Yagosesky, nos ofrece algunas recomendaciones para superar la indefensión aprendida. Por ejemplo:

Comprender que se trata de una percepción y no de una realidad imposible de cambiar.

Asumir que todo pasa y que mañana es un nuevo día que está lleno de posibilidades.

Buscar formas creativas de abordar la situación valorada como amenaza.

Apoyarse en personas que tengan otros recursos que uno no posea.

Reevaluar o reconceptualizar la situación en busca de ángulos positivos.

Aceptar, adaptarse y esperar un mejor momento para actuar, si se considera que realmente nada puede cambiarse aquí y ahora.

Centrarse en los recursos, dones y talentos, en vez de enfocarse en el problema o en sus posibles consecuencias negativas.

La Dra. T. Burke y el Dr. D. Reardon ofrecieron otras recomendaciones para lidiar con casos de soldados que sufrían de estrés postraumático. Por ejemplo:

Respetar a la persona, fomentar su sentido de autoestima, motivarle para volver a la batalla apelando a sus deberes frente a sus compañeros y aversión al enemigo.

Todas estas técnicas terapéuticas pueden ser utilizadas en la búsqueda de su libertad y en la aplicación de la lucha cívica no violenta por los infelices a quienes ha tocado vivir bajo sociedades del miedo. Este método hace sentir libre al individuo desde el primer día de su implementación porque deja de ser obediente, cooperativo y sumiso ante la dictadura quitándole sus fuentes de poder. Esto hace que las palabras filosóficas de F. Schopenhauer sean cada día más vigentes:

“Que no es la dificultad la que les impide atreverse, sino de no atreverse viene toda la dificultad”.


Bibliografías consultadas

Principios de Medicina Interna. Harrison. 16ª edición.

The Merck Manual. 18th Edition.

Diccionario de Medicina. Océano Mosby. 4ta edición.

Wikipedia, la enciclopedia libre.

De la Dictadura a la Democracia, por Gene Sharp. 2003.

Alegato por la democracia. Natan Sharansky. 2006.

Vía lanuevanacion.com

jueves, agosto 25, 2011

URIBE DESMIENTE AL WASHINGTON POST



BOGOTA -- El expresidente colombiano Álvaro Uribe (2002-2010) calificó el lunes de “difamatorio” un artículo publicado el domingo por The Washington Post en el que se asegura que la ayuda que Estados Unidos ha dado a Colombia durante una década se usó para hacer escuchas ilegales.

En una carta difundida el lunes, titulada “Respuesta a una infamia pública en el Post de Washington”, Uribe dijo que las afirmaciones hechas en la nota del diario estadounidense “manipulan los hechos y distorsionan la realidad para dañar la imagen” de su Gobierno y de Colombia.

En la carta, dirigida al editor del diario, Marcus W. Brauchli, el exmandatario expresa su “profunda decepción” por el artículo “La ayuda de EEUU implicada en abuso de poder en Colombia”.

En la nota periodística, firmada por Karen DeYoung y Claudia J. Duque, se asegura que la ayuda que Estados Unidos ha dado durante una década a Colombia para el combate al narcotráfico y las guerrillas se ha usado para espiar y difamar a jueces y grupos opositores.

“Los autores del artículo han actuado con temeridad y sin ningún tipo de rigor, mediante la colocación de acusaciones difamatorias que ponen en peligro la imagen de Colombia y mi gobierno, sin una evaluación imparcial de los hechos y testimonios”, dijo el exgobernante.

En el artículo, según Uribe, “se ha cuestionado el apoyo de los Estados Unidos a Colombia, alegando que se proporcionaron los recursos utilizados para los fines prácticos, mediante la participación criminal directa de mi gobierno”.

Según la nota, añade Uribe, ello se hizo con la intención de “neutralizar al Tribunal Supremo, porque sus magistrados pretendían desentrañar los vínculos entre el Congreso de Colombia y la droga - Trata de grupos paramilitares”.




Asimismo, dice Uribe en su carta, el artículo “cuestiona los métodos y resultados de los esfuerzos del gobierno colombiano para construir una sociedad libre de narcoterrorismo y el tráfico, y salvar al país del camino hacia el Estado fallido”.

“Sólo por un simple examen de los hechos, son evidentes las motivaciones de nuestro gobierno para combatir la ‘Seguridad Democrática’, a través de todas las formas de delincuencia organizada y no a ser parte de ellos, algunos de los falsos testimonios incluidos en el artículo son afirmaciones irresponsables”, agregó el expresidente.

Igualmente, dice que, “sorprendentemente, los autores ni siquiera han revisado todo el apoyo operativo y presupuestario que se asigna a la rama judicial o de la efectiva protección y las garantías ofrecidas a los dirigentes sindicales, periodistas y miembros de partidos de la oposición”.

El informe del diario estadounidense tiene lugar cuando la Cámara de Representantes de Colombia investiga la trama de escuchas y seguimientos ilegales que afectaron a magistrados, opositores, periodistas y defensores de derechos humanos durante el Gobierno de Uribe.

El artículo de primera página del Washington Post, y que cita como fuente de sus informaciones a documentos policiales y fiscales y exfuncionarios de los servicios de inteligencia colombianos, sostiene que “las revelaciones implican la ayuda de EEUU en atroces abusos de poder y acciones ilegales”.

Según el Post esas acciones las ha llevado a cabo el Gobierno colombiano “bajo el disfraz de la lucha contra el terrorismo y el contrabando de drogas”.

Vía lanuevanacion.com

¡HONOR A QUIEN HONOR MERECE!



ARTURO CASTELLANOS, EL SALVADOREÑO QUE SALVO 40,000 VIDAS DURANTE EL HOLOCAUSTO.

Oskar Schindler fue un empresario alemán que salvó a unos 1.200 judíos del Holocausto. Su modus operandi consistía en contratarlos para una fábrica de artículos situada en Polonia que abastecía al ejército nazi durante la Segunda Guerra Mundial. La gran pantalla se encargaría de llevarlo a la fama a través de la laureada película «La lista de Schindler», dirigida por Steven Spielberg. Pero el de Schindler no es el único caso de altruismo durante este terrible periodo de la historia. En el blog «Rescoldos en la Trébede» podemos leer la increíble hazaña de Arturo Castellanos, un diplomático salvadoreño que salvó a unos 40.000 judíos del exterminio nazi.





Castellanos murió hace 34 años sumido en la pobreza; su historia permanecía en el olvido hasta que en 1999 el historiador Carlos Cañas-Dinarte encontró copia de unos reveladores documentos en los archivos nacionales de San Salvador y se ordenó una investigación que concluyó con la concesión del título de «Justo entre las Naciones» por Yad Vashem en 2010.

José Arturo Castellanos Contreras, ése era su nombre completo, ocupó una de las jefaturas del Estado Mayor en su país hasta que el gobierno de Maximiliano Hernández Martínez lo envió a Europa en los años treinta con la misión de comprar armas. De aquel viaje no regresó porque Hernández Martínez lo veía como un rival político y prefirió nombrarlo cónsul general en Liverpool, Inglaterra. Después fue designado diplomático en Hamburgo y finalmente acabó en Ginebra, donde se hizo amigo del empresario húngaro Gyorgy Mandl, pieza fundamental de esta historia.

Mandl tenía ascendencia judía y para protegerlo de la amenaza nazi, Castellanos lo nombró primer secretario del consulado asignándole nacionalidad salvadoreña. Este fue el comienzo de un largo e intenso proceso de expedición de salvoconductos que se extendió a otros miles de húngaros de confesión judía, que de otra forma habrían acabado en campos de concentración alemanes.

Los ahora llamados «papeles de la libertad» descubiertos por el historiador Cañas-Dinarte fueron certificados de nacionalidad salvadoreña emitidos a favor de grupos familiares. Entre 1942 y 1944 se llegaron a emitir al menos trece mil que amparaban hasta once personas por documento; así es como familias judío-húngaras, checas, francesas, alemanas y polacas, formaron la comunidad extranjera más numerosa de Hungría. Se calcula que fueron cerca de 40.000 seres humanos cuyas fotografias tuvieron la suerte de pasar por este salvadoreño.

Vía lanuevanacion.com

UN GENIO SE RETIRA

Jobs se retira



Antonio Martín Guirado
Agencia EFE

LOS ÁNGELES - Steve Jobs, consejero delegado de Apple y creador de productos como el iPod, el iPhone y el iPad, anunció hoy en un comunicado su dimisión al frente de la compañía y recomendó que Tim Cook lo reemplace en el cargo.

En la declaración, Jobs indicó que quisiera continuar en la empresa que ha convertido en una de las más influyentes del planeta como presidente del Consejo de Administración y, además, recomienda que Tim Cook le reemplace como consejero delegado.

Ambas propuestas fueron aceptadas por la empresa de forma inmediata.

“Siempre he dicho que si llegaba el día en el que no pudiera hacer frente a mis obligaciones al frente de Apple como consejero delegado, sería el primero en hacérselos saber”, escribió Jobs en una carta dirigida a la junta directiva de la empresa y a la comunidad de Apple. “Desafortunadamente, ese día ha llegado”, añadió.

En la misiva en la que renuncia a su cargo no se explican los motivos que le han llevado a tomar la decisión, aunque todo apunta a un empeoramiento de su salud.

“Recomiendo con rotundidad que ejecutemos nuestro plan de sucesión y nombremos a Tim Cook como consejero delegado de Apple”, apuntó sobre el elegido para sustituirle en el cargo.

Cook, director de operaciones de Apple, fue elegido por Jobs a principio de este año para que se hiciera a cargo de todas las operaciones diarias durante sus ausencias.

“La junta confía por completo que Tim es la persona adecuada para ser nuestro próximo consejero delegado”, apuntó, por su parte, Art Levinson, miembro de la junta directiva de la compañía.

“Sus trece años de servicio en Apple se han caracterizado por su extraordinario rendimiento y ha demostrado un talento fabuloso y un gran juicio en todas sus decisiones”, añadió.

Además, Levinson confirmó que Jobs será el nuevo presidente del Consejo de Administración de Apple, donde “continuará sirviendo a la empresa con su creatividad, inspiración y sus puntos de vista”, según explicó en un comunicado.

Jobs estuvo presente en junio en la conferencia de apertura de WWDC 2011, en San Francisco (California). Ese acto supuso su segunda comparecencia pública desde que en enero se tomara una baja médica indefinida, motivos que aún se desconocen.

Jobs, quien superó un cáncer de páncreas en 2004 y en 2009 fue sometido a un trasplante de hígado, ha continuado activo desde entonces en la toma de decisiones de la empresa.

Acudió a una reunión a puerta cerrada con el presidente estadounidense, Barack Obama, en febrero, y se encargó de presentar el iPad 2 en marzo.

“Creo que los días más brillantes e innovadores de Apple aún están por llegar”, afirmó en la carta y añadió: “espero seguir contemplando y contribuyendo a ese éxito desde una nueva posición”.

En febrero fue fotografiado en la misma clínica donde recibió tratamiento por cáncer del páncreas el fallecido actor Patrick Swayze.

Se trata del centro médico para enfermos de cáncer Stanford Cancer Center, situado en Palo Alto, cerca de San Francisco, y las instantáneas fueron publicadas por el periódico sensacionalista The National Enquirer.

Precisamente en 2009 Jobs se tuvo que retirar durante varios meses de la escena pública para tratar lo que denominaron “desequilibrios hormonales”, aunque luego se supo que se había sometido a un trasplante de hígado en abril de ese año en un hospital de Tennessee.

La revista estadounidense Fortune nombró en 2009 “empresario de la década” a Jobs, quien ha conseguido multiplicar por 34 el valor de la compañía, que pasó de unos 5.000 millones de dólares en 2000 a 170.000 millones en la actualidad, por encima de Google.

“He hecho algunos de mis mejores amigos en Apple, y les doy las gracias a todos por todos estos años en los que he podido trabajar con ustedes”, concluyó el comunicado de Jobs.

Por otro lado, tras conocerse el anuncio de la dimisión de Jobs las acciones de Apple, que habían terminado la sesión en el mercado Nasdaq con una subida del 0,69 %, caían ahora con fuerza el 5,51 % en las contrataciones que realizan al término de la sesión regular en los mercados neoyorquinos.

Vía diariolasamericas.com

"EL DIABLO LOS CRíA Y LOS JUNTA"

Kadafi apoyó a la izquierda radical en América Latina, que hoy le defiende


De izquierda a derecha, Daniel Ortega, Kadafi y Fidel Castro.

CARACAS -- El presidente Hugo Chávez lleva la voz cantante en la defensa del acosado líder libio Muammar el Kadafi, quien mantuvo estrechos vínculos con la izquierda radical de América Latina desde su llegada al poder en 1969.

Tras la entrada de los rebeldes a Trípoli el fin de semana pasado, Chávez ha reiterado a diario su apoyo público a Kadafi, a quien considera su amigo y con quien ha tejido una estrecha relación en la última década.

El miércoles, denunció el “asalto y saqueo” de la embajada de Venezuela en Trípoli y aseveró que “el drama de Libia no termina ni aún con el gobierno de Kadafi, comienza nada más”.

“Están demoliendo un país delante del mundo. Cumplimos con nuestro deber moral y político de denunciarlo desde el primer día”, dijo.

Pero Chávez, un militar en retiro, es quizás el político latinoamericano que más tardíamente se vinculó con Kadafi.

“En los años 70 muchos líderes revolucionarios vinieron aquí (a Libia). Yo no pude porque estaba en el Ejército. Cuando el Libro Verde comenzó a llegar a Venezuela, ya nosotros andábamos siguiendo el ejemplo de Kadafi”, dijo Chávez en un discurso en Trípoli en 2009, cuando acudió a la celebración de los 40 años de la revolución libia.

“Yo siempre le dije a muchos compañeros del Ejército: Si Kadafi y aquellos jóvenes militares libres lo hicieron, ¿por qué nosotros no podremos hacerlo?”, señaló en aquella ocasión Chávez.

El impacto de Kadafi en los movimientos insurgentes de América Latina estuvo asociado a la reivindicación de los países del Tercer Mundo, como alternativa de izquierda frente a la Unión Soviética, explicó David Paravisini, quien fue diplomático venezolano en Libia.

“Kadafi surge en un momento de renovación. Se venía no solo de la derrota de los movimientos guerrilleros en América del Sur (la guerrilla de origen comunista en Venezuela y el Che Guevara en Bolivia), sino de un cuestionamiento mundial a los partidos comunistas, especialmente de Europa occidental, que eran poderosos pero no accedían al poder”, explicó Paravisini.

“En ese contexto, Kadafi comenzó a captar gente a la que llevaba a Libia para formarla ideológicamente. Pero el único apoyo sólido de Libia en la región fue al gobierno sandinista, tras el triunfo de la revolución en 1979”, refirió.

El presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, es el otro gobernante latinoamericano que ha respaldado a Kadafi de cara a la rebelión interna, las sanciones y la intervención de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN).

La revolución en Nicaragua provocó “la solidaridad de muchos gobiernos no sólo del campo socialista, como Cuba, sino también de países árabes como Libia”, dijo el general retirado Hugo Torres, actual diputado de la disidencia sandinista.

Según Torres, Kadafi brindó más de $300 millones en cooperación a la revolución (1979-90). El ex vicecanciller del primer gobierno sandinista Víctor Tinoco afirma por su parte que fueron $100 millones en créditos, más intereses acumulados que finalmente fueron condonados en el 2010.



Kadafi y Chavez

Cuando Violeta Chamorro ganó la presidencia de Nicaragua en 1990 fueron cortadas las relaciones diplomáticas con Libia, hasta que Ortega regresó al poder en el 2007 y las reanudó.

En Centroamérica, también la guerrilla salvadoreña Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN) tuvo contactos y un cierto apoyo de parte de Kadafi en los años 80. Sin embargo, el actual gobierno del presidente Mauricio Funes, apoyado por el FMLN, ha guardado silencio sobre la situación en Libia.

Juan Ramón Medrano, ex comandante del FMLN, dijo que en los 80 “hubo varios viajes y reuniones de la gente de la comandancia. Sé que hubo apoyos, alguna comunicación y lo más seguro algún dinero y algunas armas”.

“Pero en términos generales fue muy débil la incidencia de Libia en movimientos revolucionarios de América Latina, los referentes fuertes fueron para unos la ex Unión Soviética y para otros Cuba, y líderes como el Che Guevara y otros revolucionarios estrictamente latinoamericanos”, añadió.

La otra relación cercana ocurrió con la Cuba de Fidel Castro, quien visitó Libia en marzo de 1977, septiembre de 1978 y mayo del 2001. Sin embargo, Kadafi nunca ha estado en La Habana.

Libia fue, en todo caso, campo de entrenamiento para las guerrillas argentinas de Montoneros (peronista) y ERP (Ejército Revolucionario del Pueblo, trotskista), y las colombianas FARC (comunista) y ELN (guevarista).

“Una comisión del ELN (Ejército de Liberación Nacional) y las FARC (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia) recibió entrenamiento en Libia a mitad de los 80. Pero no les sirvió de nada. Era en pleno desierto, los llevaban a campamentos y los dejaban aislados”, refirió el investigador colombiano Ariel Avila.

Alrededor del 2000, cuando desarrollaban negociaciones de paz que no prosperaron, las FARC “intentaron tener relaciones internacionales con Kadafi, pero no funcionó ya que en esa época él trataba de darle un giro a su política internacional y que su país no fuese visto como uno que apoya a terroristas”, señaló Avila.

Vía elnuevoherald.com

miércoles, agosto 24, 2011

¡LE LLEGó LA HORA!

Los rebeldes ponen precio a la cabeza de Gadafi: un millón de dólares


Anuncian que su intención es que el dictador sea juzgado en Libia y no en el Tribunal Penal Internacional.

El presidente del Consejo Nacional de Transición (CNT), Mustafá Abdel Jalil, ha ofrecido este miércoles una amnistía a cualquiera del entorno que capture o mate al dictador libio, Muamar Gadafi, así como 1'3 millones de dólares (2 millones de dinares libios).

Asimismo, ha indicado que un empresario de Benghazi, donde tienen su bastión los rebeldes en el este del país, ha ofrecido una recompensa de 2 millones de dinares libios (unos 1,3 millones de dólares) por la captura de Gadafi, si bien no ha querido dar su nombre, informa Europa Press.

"El Consejo Nacional de Transición anuncia que cualquier persona del círculo próximo que mate a Gadafi o le capture, la sociedad le dará una amnistía o perdón por cualquier crimen que haya cometido" anteriormente, ha señalado en rueda de prensa.

Horas antes, en una entrevista al diario italiano La Repubblica, Abdul Jalil había considerado que "la era de Gadafi ha terminado, aunque todo acabará cuando sea capturado y condenado por los crímenes que ha cometido".

Sobre la posibilidad de entregar a Gadafi y a su hijo Saif al Islam al Tribunal Penal Internacional cuando sean detenidos, el líder del CNT aclaró que "la tendencia prevalente" es "que el líder y su banda sean juzgados en el país".

"En un proceso justo, se entiende, pero que se desarrolle en Libia. Por eso quiero que los cojan vivos y que no se les trate como el coronel trataba a sus adversarios. Solo será recordado por los crímenes, las detenciones y los asesinatos políticos que ha cometido", subrayó en la citada entrevista.

Vía libertaddigital.com

"NO HAY PEOR CUñA QUE LA DEL MISMO PALO"

Critican a Morales por supuesto espionaje a indígenas que protestan en contra.


LA PAZ (EFE).

Las críticas al presidente boliviano, Evo Morales, por el supuesto espionaje contra los dirigentes indígenas que protestan en la Amazonía aumentaron en diversos sectores sociales y políticos que denuncian una violación de las leyes.

Las críticas fueron expresadas por organizaciones defensoras de los derechos humanos, de prensa, analistas y legisladores, mientras el Gobierno insistió en que Morales no violó la ley al difundir un registro de llamadas telefónicas entre los indígenas y la embajada de EE.UU. para denunciar una injerencia externa en la protesta.

La presidenta de la organización no gubernamental Asamblea Permanente de Derechos Humanos, Yolanda Herrera, dijo hoy a los medios que “se estaría cometiendo gravemente una violación de los derechos” si el registro de llamadas no fue obtenido legalmente.

Apuntó que debe preocupar a todos que se genere “inseguridad en el derecho a la privacidad, a la intimidad” de quienes protestan, pero también pidió que se aclare si hay interferencias externas en la movilización de los indígenas.

Morales exhibió el domingo una lista de las llamadas telefónicas entre la embajada estadounidense y líderes de la marcha indígena que pretende llegar a La Paz desde la Amazonía, en protesta por la construcción de una carretera que atravesará un parque natural.

Los dirigentes indígenas aludidos replicaron el lunes que la embajada no se inmiscuye en la protesta y anunciaron que demandarán a Morales por violar su privacidad.

El Gobierno aseguró que el registro fue obtenido con la orden de un fiscal y por razones de seguridad nacional, aunque sostuvo que no se trata de un caso de escuchas telefónicas.

“Jamás vamos a actuar ilegalmente. Hay leyes, hay que cumplir con las leyes. Hay que, a veces, apelar a fiscales para obtener un requerimiento fiscal y tener esta información”, dijo Morales el lunes en la ciudad de Cochabamba, según la agencia estatal ABI.

Su ministro de Obras Públicas, Walter Delgadillo, dijo hoy que la privacidad está garantizada, pero también la seguridad del Estado y atribuyó las denuncias de espionaje a una “paranoica intención” de la oposición.

Sin embargo, el exdefensor del Pueblo Waldo Albarracín dijo a la radio Erbol que el Gobierno vulneró las normas porque hizo que un fiscal y no un juez solicitase el extracto de las llamadas y apuntó que ese procedimiento solo se hace cuando hay sospechas de delito.

“¿De qué seguridad podemos gozar si ya no tenemos la posibilidad ni siquiera de comunicarnos vía telefónica con otros ciudadanos porque hay alguien que monitorea nuestras llamadas?”, cuestionó.

En declaraciones a Efe, el fiscal de la Asociación de Periodistas de La Paz, Antonio Vargas, coincidió con Albarracín al criticar que no se siguieron los pasos legales para pedir el extracto de llamadas y se desconocen los motivos de la investigación a los indígenas.

Añadió que una lista de llamadas no es “indicio de culpabilidad” por sí solo, a menos que “el Ejecutivo conozca el contenido de las llamadas y ahí sí estaría violando gravemente la Constitución”.

El oficialismo en el Senado decidió hoy formar una comisión de varios partidos que investigará la relación de los dirigentes indígenas con la embajada de Estados Unidos, anunció su presidente, René Martínez.

Al respecto, el senador opositor Bernard Gutiérrez dijo a Efe que junto a sus correligionarios pedirá que esa comisión también investigue las llamadas entre el presidente Morales y sus colegas de los “gobiernos totalitarios de Venezuela, Cuba e Irán”.

Vía diariolasamericas.com

Cuba tendrá que pagar a un ex agente de la CIA que ayudó en la captura del "Che"


Gustavo Villoldo primero a la derecha. En el centro de la foto, el terrorista "Che Guevara", ajusticiado.

Una jueza de Florida ha ordenado al Estado cubano a pagar 2.800 millones de dólares a un ex agente de la CIA que ayudó a capturar al líder revolucionario Ché Guevara. Una indemnización que según sus abogados, es la de mayor cuantía concedida a partir de una demanda civil contra el Gobierno de la isla.

Gustavo Villoldo, que nació en Cuba, dijo en su demanda que el Ejecutivo cubano lo torturó y quitó a su familia sus bienes después de que Fidel Castro llegara al poder, en 1959.
La jueza de circuito de Florida Beatrice Butchko confirmó que Villoldo fue torturado durante cinco días y que agentes cubanos intentaron asesinarlo en varias ocasiones desde que salió de Cuba para vivir en el exilio en Estados Unidos.

Los documentos del tribunal también indican que el suicidio del padre de Villoldo fue provocado por agentes cubanos, que lo detuvieron varias veces y lo amenazaron con asesinar a toda su familia si no cedía sus propiedades.

El abogado de Villoldo, Andrew Hall, ha destacado que la indemnización supera a todas las concedidas en los juicios civiles contra Cuba celebrados en tribunales estadounidenses. Sin embargo, su cliente difícilmente podrá cobrarla, puesto que los activos cubanos confiscados en Estados Unidos solo alcanzan 200 millones de dólares.

Villoldo, de 72 años, se unió al Ejército de Estados Unidos en los años 60, poco después de marcharse de Cuba. Como agente de la CIA, ayudó a capturar a la mano derecha de Castro, el icono revolucionario argentino Ernesto 'Ché' Guevara, en las montañas de Bolivia en 1967.
En 2007, Villoldo subastó un mechón de pelo del Ché que cortó como prueba después de que el guerrillero marxista fuera ejecutado. El mechón se vendió por 100.000 dólares a un único ofertante en una subasta en Texas.
En 2009, un tribunal de Florida determinó que Villoldo, que había denunciado al Gobierno cubano por la muerte de su padre, debía ser indemnizado con 1.200 millones de dólares. Pero luego un juez federal la descartó argumentando que los abogados del demandante no habían dado al Estado cubano la oportunidad de recurrir a un arbitraje, incumpliendo así las condiciones legales para demandar a un gobierno extranjero en un tribunal estadounidense.

En esta ocasión, los abogados de Villoldo intentaron que el caso se sometiese a un arbitraje internacional, pero no obtuvieron respuesta del Gobierno comunista. Este no ha querido representarse a sí mismo en el caso de Villoldo.

Vía antena3.com

¡HONOR A QUIEN HONOR MERECE!

Sandoval rechaza compartir escenario con Omara Portuondo y Buena Vista Social Club


Arturo Sandoval

"Categóricamente, no", dice el trompetista. "Yo defiendo los derechos humanos y ellos representan al gobierno de Cuba". Coincidirán en el Hollywood Bowl, de Los Ángeles.

Arturo Sandoval coincidirá con la cantante Omara Portuondo y otros integrantes del Buena Vista Social Club este miércoles, en el Hollywood Bowl de Los Ángeles, pero el trompetista rechazó tajantemente la posibilidad de actuar junto a los artistas de la Isla por tener ideologías contrarias.

"Desde que me fui de Cuba no me presento con un artista que represente a Cuba", dijo Sandoval en una entrevista con la agencia AP. "Estamos juntos pero no revueltos en el mismo programa. Punto. Yo haré mi show con mi propuesta y ellos harán lo suyo".

Será la primera vez que los músicos coincidan en un evento en más de dos décadas, según Sandoval.

El músico estará acompañado por una big band, el actor y músico cubano Andy García, en la percusión; además de Natalie Cole, quien cantará dos temas en español. También saldrá al escenario con Manolo, uno de los excantantes de los Gipsy Kings, a quien Sandoval le está produciendo un disco.

"Es una bendición de Dios presentarse con una big band con invitados de lujo", dijo el trompetista. "Más feliz, imposible".

Omara Portuondo, de 81 años, se presentará con Buena Vista Social Club después de Sandoval, de acuerdo con Leah Price, portavoz del Hollywood Bowl. Los integrantes actuales del grupo son: Manuel Guajiro Mirabal, en la trompeta; Barbarito Torres, en el laúd, y el director musical Jesús Aguaje Ramos, en trombones y voces.

Al ser preguntado si tocaría al menos una pieza con Buena Vista, Sandoval respondió: "Categóricamente no. Representamos dos cosas completamente diferentes... Yo abogo y defiendo los derechos humanos, la libertad plena del hombre y sobre todo la democracia. Omara y el grupo que viene, y sobre todo Omara —trabajamos muchos años juntos en Cuba y la conozco muy bien—, representa al gobierno de Cuba".

Sandoval y Portuondo compartieron escenario en el pasado. "Hicimos muchas cosas juntos en Cuba", dijo el trompetista. "Recuerda que yo comencé a tocar en Cuba a los 11 años y me fui a los 40", comentó en la entrevista sin dar más detalles.

El músico, de 61 años, vive en Estados Unidos desde 1990, tras escapar en Grecia durante una gira con su mentor, Dizzy Gillespie. Portuondo vive en Cuba.

Como muchos músicos exiliados cubanos, Sandoval añora volver a tocar algún día en la Isla.

"Me encantaría ir a Cuba y tocar (…) sería muy bonito llevar un espectáculo como éste a la Isla", explicó.

En Cuba, Sandoval fue uno de los fundadores del grupo Irakere, también formado por Paquito D'Rivera y Chucho Valdés.

Irakere ganó en 1979 un Grammy por un disco homónimo y se convirtió en la primera agrupación cubana que obtenía ese premio. En 1981, Sandoval dejó Irakere y formó su propia banda.

Una vez en Estados Unidos, destacó como trompetista de jazz y latin jazz, aunque también ha tocado música clásica.

Ha grabado con Gillespie, Woody Herman, Stan Getz, Johnny Mathis, Frank Sinatra, Rod Stewart y Alicia Keys. También, ha tocado con Celine Dion en la ceremonia de premios Oscar y con Tony Bennett y Patti LaBelle en una Super Bowl.

Sandoval ha ganado dos Grammys y un par de Latin Grammys, así como seis premios Billboard. El último Latin Grammy lo ganó el año pasado bajo la categoría mejor álbum instrumental, por A Time for Love, que está promoviendo.

La vida del músico inspiró la película de HBO For Love or Country: The Arturo Sandoval Story, protagonizada por Andy García. Sandoval, quien también es compositor y arreglista, ganó un Emmy por su trabajo de composición en la banda sonora del filme.

El trompetista, que enseña música en la Universidad Internacional de Florida, está realizando una serie de presentaciones en Estados Unidos y Canadá. Su próximo concierto es en Vancouver y luego seguirá a Chicago, San Francisco, Nueva York y Boston.

Portuondo promueve su disco Omara & Chucho, lanzado este año en colaboración con el pianista Chucho Valdés.

Vía ddcuba.com

martes, agosto 23, 2011

GADAFI EN IBEROAMéRICA



Por Carlos Alberto Montaner

"Sin embargo, el chambelán de Gadafi en América Latina no era Chávez sino Daniel Ortega, nicaragüense con el que ha hecho mil negocios y componendas desde los años setenta, aún antes de que éste tomara el poder".'

Hugo Chávez, además de enfermo e hinchado, se veía profundamente contrariado cuando comentó los sucesos de Libia. Su "hejmano" Gadafi estaba a punto de ser derrocado por la perfidia del imperialismo yanqui deseoso de apoderarse del petróleo y del gas libio. Esa era su única explicación. Los cuarenta y dos años de dictadura, atropellos y arbitrariedades perpetrados por este loco cruel y pintoresco, como escapado de un comic, no contaban para nada.

En realidad, Chávez y el socialismo del siglo XXI pierden un cómplice importante si se confirma el fin de la dictadura de Gadafi. Chávez solía decir que su lectura de cabecera era El libro verde, un elemental engendro fascista de ingeniería política pasada por el desierto al que Gadafi y sus corifeos le llaman, obsequiosamente, "la tercera teoría universal".

El dictador libio, además, había tenido la cortesía de distinguir a su colega venezolano con un premio que lleva su nombre consagrado a venerar a los campeones de los derechos humanos, honor que Chávez comparte con otros arcángeles de la libertad y la democracia premiados por Gadafi: Fidel Castro, Daniel Ortega y Evo Morales.

Pero lo más importante era la inclusión de Gadafi dentro del loco proyecto de revivir la Guerra Fría, ahora bajo la dirección de La Habana y Caracas, ya que Moscú había traicionado la causa sagrada de los desposeídos. Algo de esto estuvo implícito en la declaración de Gadafi tras su visita a Caracas en 2009. Cuando el libio dijo que había que llevar la rebelión al sur era obvio que Chávez había conseguido reclutarlo.

Sin embargo, el chambelán de Gadafi en América Latina no era Chávez sino Daniel Ortega, nicaragüense con el que ha hecho mil negocios y componendas desde los años setenta, aún antes de que éste tomara el poder. Para Ortega y para el sandinismo, Libia fue la fuente más importante de recursos inconfesables hasta que apareció Chávez en el panorama con su inmensa chequera de petrodólares.

En suma: el fin de Gadafi es una tragedia para el socialismo del siglo XXI. Ya se sabe: por aquellos pagos, cuando un amigo se va, queda un espacio vacío que no lo puede llenar la llegada de otro amigo.

Vía libertaddigital.com