¨…Dos peligros tiene la idea socialista, como tantas otras:-el de las lecturas extranjerizas, confusas e incompletas, - y el de la soberbia y rabia disimulada de los ambiciosos, que para ir levantándose en el mundo empiezan por fingirse, para tener hombros en que alzarse, frenéticos defensores de los desamparados…¨(Tomo 3, 168). Jose Marti

martes, noviembre 22, 2011

LA LUNA LLENA


Por Esteban Fernández

Hoy voy a hablarles del argot anticastrista. Comencemos por decir que todas las actividades contra la tiranía se les llamaban “LA COSA CUBANA”. Al referirnos a alguien decíamos: “Ese está en la cosa cubana, o ese nunca ha estado en la cosa cubana”...

“El viejo”, siempre fue Andrés Nazario Sargén; “el Médico” era Orlando Bosch, aunque sus íntimos amigos le decían “Piro”. En los predios de Alpha 66, Diego Medina era también “El Médico”; “El Bambi” es Luis Posada Carriles y con decir simplemente "Carlay" ya sabemos que hablamos de Carlos Rodríguez Santana el primer mártir de la Brigada que asume su número como símbolo: 2506...

“Rendez-vous” era cuando los combatientes salían de los muelles en el Barco Madre completamente desarmados y se encontraban con una lancha en el medio del mar que traía uniformes y pertrechos de guerra.

“El olvidado de Lucumberri” era Henry Agüeros, porque estaba preso allá en México por sus actividades anticastristas y recibía poca ayuda del exterior. A Aldo Rosado lo conocíamos como “Cantaclaro”...

El “Ingeniero” era Manolo Ray; el “Titán” era Manolo Artime; “Las Tres Letras” o “La Compañía” era la Agencia Central de Inteligencia (CIA) norteamericana. El Coronel Vicente Méndez era “El Guajiro”...

Las gestiones realizadas por José Elías de la Torriente fueron bautizadas como “El Plan Torriente”; el mártir de la causa cubana, Rogelio González Corzo, era el ultra famoso “Francisco”; Héctor Alfonso era “Fabián”; los "gordos" eran el “Gordo” Carlos Zárraga y el “Gordo” Juan Manuel Salvat del Directorio; el ”Poeta” era Alberto Laucerica...Y cuando se menciona al “Sheriff” no hablamos de Wyatt Earp, sino que todos los combatientes saben que se trata del brigadista Jorge Gutiérrez Izaguirre.

El bravo que se le enfrentó públicamente, cara a cara, a Castro después de la invasión de Bahía de Cochinos: Tomás Cruz. Siempre se hablaba de “los equipos de infiltración” y de “los ataques comandos” al Bakú y al puerto de Samá. Y Pepito Regalado nos habla siempre del "Punto Fundora"...

Los botes más usados eran conocidos como “catamaranes”; el arma predilecta: “La calibre 50”. Aunque Guillermo Novo prefería la buzuca. Se comentaba constantemente que el error más grande de la lucha fue atacar de madrugada al barco español Sierra Aránzazu creyendo que era el barco cubano Sierra Maestra.

Algunos ex combatientes del Escambray eran conocidos como “El Guapo”, “Espiritico”, “El Venado”, “Rabo de Nube”, “La Niña de Placetas”. Mientras Amancio Mosqueda era “El Comandante Yarey” quien desembarcó en Baracoa el 3 de mayo de 1969 en una operación de la organización RECE.

Y cuando yo llegué a la Motonave Venus, joven y novato, descubrí algo inaudito: El temor por la luna llena. Uno de los hombres más valientes que yo he conocido en mi vida, Edel Montiel, se paraba en la proa todas las noches y preocupado miraba el cielo...

Al final, después de varios días allí, le pregunté al capitán del barco, Blas Enrique Castro: “Chico ¿por qué los hombres mas aguerridos que ha dado este proceso le huyen a la luna llena?” Y me contestó: “Porque de madrugada la luna llena ilumina todo el mar y las patrulleras castristas nos pueden divisar a millas de distancia”... Yo que vivía acostumbrado a que la luna llena era símbolo de romanticismo, ahora ante mis ojos, la causa cubana la convertía en señal de peligro.

Vía nuevoacción.com

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