¨…Dos peligros tiene la idea socialista, como tantas otras:-el de las lecturas extranjerizas, confusas e incompletas, - y el de la soberbia y rabia disimulada de los ambiciosos, que para ir levantándose en el mundo empiezan por fingirse, para tener hombros en que alzarse, frenéticos defensores de los desamparados…¨(Tomo 3, 168). Jose Marti

viernes, octubre 07, 2011

LA DESCARADA AGENDA POLITICA DE UNIVISION

Por Alfredo M. Cepero

Director de www.lanuevanacion.com

Quienes tratamos de mantenernos informados sobre las actividades del mundo que habla español en los Estados Unidos—ignorado en gran medida por la prensa en idioma inglés—sufrimos a diario las mas grosera manipulación de las noticias por parte de la cadena Univisión. Porque estemos bien claros, Univisión no es una cadena noticiosa comprometida con la objetividad en la información. Es un Ministerio de Propaganda del Gobierno de México disfrazada de cadena de noticias cuyo principal propósito es promover una agenda política donde se condona la violación de la ley y hasta se tergiversa el significado de las palabras en idioma español.

Esa agenda política incluye pero no se limita a una llamada reforma inmigratoria integral que incluya una amnistía total a quienes violaron la ley para entrar al país y un acceso a beneficios gubernamentales como seguridad social, educación y salud al mismo nivel de los ciudadanos norteamericanos. En la promoción de esa agenda llaman leyes anti inmigrantes a cualquier legislación que trate de hacer respetar el mandato de la constitución y las leyes de este país y, por otra parte, califican a los transgresores de las mismas de indocumentados en vez de ilegales, que es lo que son en realidad. Quienes los llamen ilegales serán catalogados de racistas y de personas sin corazón, como se le escapó para su pesar al Gobernador de Texas, Rick Perry, en un reciente debate de los candidatos republicanos a la presidencia.

Lamentablemente, el problema será de muy difícil solución mientras los políticos norteamericanos traten de utilizarlo para su beneficio en las urnas en vez de concentrarse en alcanzar una solución justa tanto para los inmigrantes como para el resto de los ciudadanos de este país. La culpa no podemos echarla en saco roto sino en las canastas de los dos partidos, el demócrata y el republicano. Los primeros, haciendo falsas promesas de perdones y beneficios para obtener los votos de los nuevos ciudadanos y, los segundos, con una política de intolerancia para satisfacer a la derecha recalcitrante del partido.

En medio de esta guerra política de múltiples frentes Univisión agita la bandera de la militancia de sus indocumentados y los orienta hacia las filas del Partido Demócrata. Republicanos como los mexicanos americanos Susana Martínez, Gobernadora de Nuevo México, y Brian Sandoval, Gobernador de Nevada, al igual que el Senador cubano americano por la Florida, Marco Rubio son hispanos solamente en el nombre. Univisión no esta interesada en defender la hispanidad en este país como una comunidad diversa sino esta obsesa con una mexicanidad a ultranza que sirva los intereses exclusivos de un México que mata de hambre a sus hijos y los obliga a buscar fortuna en los Estados Unidos.

Univisión trata a Martínez, Sandoval y Rubio con el mismo desdén que muestra el Concilio Negro del Congreso hacia republicanos negros conservadores como el candidato presidencial Herman Cain. Ellos son presentados como una edición hispana del personaje de Uncle Tom, creado por la novelista norteamericana Harriet Beecher Stowe en su devastadora condena al sistema de esclavitud en los Estados Unidos del Siglo XIX. En esto coinciden con sus titiriteros del Partido Demócrata. A quienes lo duden, los refiero a los comentarios sarcásticos del demagogo de Harry Reid, Senador por el Estado de Nevada, durante las elecciones de 2010 sobre los hispanos que militan en el Partido Republicano.

Y esto nos conduce de lleno al acontecimiento que ha motivado este artículo. La edición de El Nuevo Herald, de Miami, correspondiente al domingo 2 de octubre incluye un amplio reportaje sobre una confrontación entre el Departamento de Noticias de Univisión y el Senador Marco Rubio. En el mismo se ofrecen detalles sobre alegadas presiones utilizadas por el Presidente del Departamento de Noticias de Univisión sobre el Senador Rubio para que éste compareciera como invitado en el Programa Al Punto, que dirige el periodista Jorge Ramos, para hablar sobre el tema de la inmigración, constante ritornelo en la programación de la cadena.

Ante la aparente renuencia de Rubio a discutir un tema espinoso en un escenario que sabía hostil, el reportaje ofrece declaraciones de ejecutivos de la cadena no identificados donde se afirma que la misma ofreció al Senador cancelar un reportaje donde un hermano político suyo había sido condenado por tráfico de estupefacientes a cambio de su comparecencia en el programa. Marco Rubio se mantuvo firme y no se prestó al chantaje. Ahora, después de negarse por un tiempo a confirmar o negar los hechos, voceros de la campaña de Rubio y el mismo Senador han admitido que la situación realmente existió.

Pero al utilizar esta táctica de intimidación y castigo contra Rubio les salió el tiro por la culata. Cuando no encontraron antecedentes de corrupción o delincuencia en la vida personal del senador cometieron la torpeza de tratar de relacionarlos con un delito cometido hace veinte años por un pariente político y cuando Marco tenía 16 años de edad. La estupidez de los chantajistas mostró con claridad la maldad de sus intenciones y los errores en que pueden incurrir las organizaciones cuando están al mando de fanáticos con agendas de intransigencia que no entienden de negociación y diálogo.

Y negociación y diálogo es el ingrediente imprescindible para resolver este altamente emotivo problema de la inmigración ilegal y de la incorporación de esos hombres y mujeres como ciudadanos productivos de los Estados Unidos. En vez de atacar a Rubio, a Martínez o a Sandoval, Univisión debería cultivar su amistad. Convertirlos en puentes hacia la alta dirigencia del Partido Republicano. Ellos tres sienten la causa de los hispanos pero no están dispuestos a violar la ley para satisfacer demandas de amnistías indiscriminadas y financiamiento de beneficios para extranjeros en un momento en que la economía coquetea con la depresión y el desempleo entre los norteamericanos alcanza niveles superiores al 9 por ciento.

Univisión debía alertar a quienes quiere proteger ante la manipulación que de ellos han hecho durante años y están haciendo en la actualidad los elementos más demagogos del Partido Demócrata. El primero, un residente de la Casa Blanca que violó su promesa de una reforma migratoria integral en el primer año de su presidencia y que ahora hace promesas con el cinismo de quién desea mantenerse en el poder a toda costa. Y para colmo, añade la burla al engaño sometiendo leyes que él sabe que no tienen la menor probabilidad de ser aprobadas por la Cámara de Representantes. Una cámara dominada por el partido contrario y que se muestra justificadamente hostil ante su política de derroche de los fondos públicos y de incremento del control del gobierno sobre la vida y hasta la conducta del ciudadano norteamericano.

Una presencia sólida de los mexicanos americanos en ambos partidos les aumentaría considerablemente su fuerza política para lograr objetivos reales, equilibrados y aceptables a las grandes mayorías norteamericanas. Para ello, tienen que romper el yugo que los ata a un solo partido. Univisión puede tomar el liderazgo en un empeño de esta naturaleza. Pero para ello, tiene que romper con su descarado y suicida contubernio con la izquierda del Partido Demócrata. Tiene que dejar de convertir en enemigos a quienes pueden ser sus aliados.

Vía lanuevanación.com

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