¨…Dos peligros tiene la idea socialista, como tantas otras:-el de las lecturas extranjerizas, confusas e incompletas, - y el de la soberbia y rabia disimulada de los ambiciosos, que para ir levantándose en el mundo empiezan por fingirse, para tener hombros en que alzarse, frenéticos defensores de los desamparados…¨(Tomo 3, 168). Jose Marti

miércoles, octubre 12, 2011

¡EL IMPONDERABLE!


Por Esteban Fernández

A veces sueno pesimista, y lo soy, pero solamente en los eventos actuales y en las gestiones pacifistas. Soy un firme creyente en el desenlace final que nos traerá la liberación de Cuba. El que no quiera creerlo que no lo crea, pero yo sigo teniendo fe en el imponderable.

No tengo la menor idea de cómo, ni cuándo los acontecimientos se sucederán. No tengo una fecha exacta, pero quiero pensar, y tengo la plena y absoluta seguridad, de que nuestro País romperá sus cadenas gracias a los patriotas de aquí y de allá. Al que tenga dudas al respecto, le aconsejaría que tomara un curso intensivo de optimismo con un amigo mío llamado Horacio Minguillón que siempre dice “CUBA SERÁ LIBRE, NUESTROS MÁRTIRES ASÍ LO ORDENAN”.

Para alcanzar tal empresa hay que eliminar la desidia, no se puede admitir el pesimismo. ¡TENEMOS QUE ECHAR EL RESTO! Todos tenemos que militar, que luchar, que organizarnos ¡Está bueno ya de que nuestros viejos sigan muriendo en el exilio sin ver a Cuba libre!

El que no piense igual que nosotros que nos ignore. Pero los demás que estemos de acuerdo, tenemos el deber y la obligación ineludible de luchar con todos los hierros para que este próximo año sea él último de IGNOMINIA para Cuba.

Cierto que hemos logrados muchos éxitos en el destierro pero no acabamos de lograr el verdadero y único triunfo que los cubanos debemos obtener: Y ese logro supremo es la liberación de nuestra Patria. ¡Y debe ser pronto, por el amor de Dios, que ya son demasiados los muertos!

Como sea y de la forma que sea, pero tiene que ser con valentía, sin miedo, sin transiciones, sin limitaciones, y sobre todo, con odio contra los opresores. Nada de perdón, nada de términos medios. No puede quedar en pie ni el más mínimo rastro de la Constitución Comunista, ni de los Comités de Defensa, ni del Ministerio del Interior. LIBERACIÓN TOTAL Y ABSOLUTA. NECESITAMOS Y EXIGIMOS COMPLETA JUSTICIA.

El tirano está en las últimas. El hermano (dinosaurio #2) es un ser sanguinario y sin arraigo popular. No es justo que se les pida ayuda y que se jueguen la vida a los que dentro de Cuba no aceptan la tiranía, si nosotros no nos la jugamos junto con ellos.

Hay que hacerles entender a los americanos, a Obama, o al siguiente presidente norteamericano que triunfe en noviembre del 12, y al resto del Mundo que nosotros tenemos que liberar a Cuba, que es nuestro deber. ¿Por qué ellos pueden ir a liberar a Irak y nosotros no podemos liberar a Cuba? Si no nos quieren ayudar, por lo menos que no nos pongan más obstáculos y nos dejen las manos libres para actuar.

El pueblo de Cuba es un pueblo valiente y noble; siempre lo ha sido. Somos los valientes descendientes de José Martí, de Antonio Maceo y de Ignacio Agramonte Todavía nos corre sangre mambisa por la venas. Y el día menos pensado mis compatriotas enarbolan el machete vencedor y gritan – ¡A DEGÜELLO!

No puede ser que los años de exilio, las comodidades de los Estados Unidos, las decepciones, el terror castrista dentro de nuestra Patria, las canas, los nietos, las obligaciones cotidianas, nos han amedrentado o han logrado que la gran mayoría haya dejado de ser luchadores por nuestra libertad. ¡Yo creo en mi pueblo!

Y les pido, les ruego a todos mis hermanos cubanos en California, en Miami, en New York, en Puerto Rico, en España, en Francia, en todas partes, que hagamos el esfuerzo supremo. Pongámonos de acuerdo al terminar este 2011 para comenzar el 2012 en pie de lucha contra los enemigos.

Escribo estas líneas entreveradas, acabado de cumplirse otro aniversario del Grito de Yara y a mes y medio del 27 de Noviembre, fecha luctuosa en nuestra Tierra por conmemorarse 130 años más del Fusilamiento de los Ocho Estudiantes de Medicina acusados injustamente por el gobierno español de la Isla en 1871. Esa injusticia, que ha pasado a la historia como una de las mas grandes ignominias de la España Colonial, se ha quedado chiquita frente a los espantosos crimenes cometidos por la dictadura de los hermanos Castro. Ellos son un par de criminales, desmadrados, que se han adueñado de nuestra nación por más de 52 años. Y ¿nosotros qué? No podemos esperar a que nos sepulten en tierras ajenas, en cementerios lejanos, sin darle a nuestros hijos ni a nuestros nietos una tierra libre para que aunque sea puedan ir cuando les dé la gana a verla, visitarla, o adorarla si así lo desean.

Es deber de todos, los que verdaderamente quieran la libertad de nuestra Isla, seguir adelante, sin temor, ésta es una obligación nuestra. De todos. Suya, mía, y de todos los hijos buenos de Cuba.

Vía nuevoacción.com

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