¨…Dos peligros tiene la idea socialista, como tantas otras:-el de las lecturas extranjerizas, confusas e incompletas, - y el de la soberbia y rabia disimulada de los ambiciosos, que para ir levantándose en el mundo empiezan por fingirse, para tener hombros en que alzarse, frenéticos defensores de los desamparados…¨(Tomo 3, 168). Jose Marti

domingo, octubre 09, 2011

BUENAS NOTICIAS SOBRE LA INDUSTRIA DEL PETRÓLEO EN ESTADOS UNIDOS


Por Diego Trinidad, Ph. D. -Especial para Nuevo Acción.

El sábado pasado, septiembre 30, se publicó una interesantísima entrevista en el Wall Street Journal conducida por el distinguido economista y director de la Junta Editorial del periódico Stephen Moore, con el Jefe Ejecutivo de Continental Resources, la compañía petrolera número 14 más grande del país, Harold Hamm. La entrevista es larga y no pienso reproducirla, sino mencionar detalles sobre ella. Pero recomiendo a todos los interesados en el tema que lean la versión original publicada el sábado pasado en el Wall Street Journal. Los no subscriptores normalmente tienen acceso a leer los artículos en la versión del Journal del Internet, pero si no pueden, me escriben a dtrinidad3@hotmail.con y con gusto se los envío. Les garantizo que vale la pena.


Campo Bakken, Dakota del Norte y Montana.

Lo que revela la entrevista es extraordinario en términos de cómo ha cambiado la industria petrolera en Estados Unidos desde 2005. Lo cual es lamentablemente ignorado por la enorme mayoría del pueblo americano debido a la complicidad de los medios informativos en encubrir y en no reportar estos dramáticos cambios debido a sus simpatías por los proyectos de energía “verde” preferidas por la actual administración. Estas políticas de apoyar y subsidiar a compañías productoras de energía solar y de viento es una fantasía. En realidad es también un gran fraude, como lo demuestra ampliamente la quiebra de la compañía Solyndra de California, a la cual el presidente citó como un ejemplo de lo que puede lograr sus políticas de “energía verde”. Claro, el presidente hizo más que citar un ejemplo: su administración garantizó un préstamo de $538 millones a Solyndra, a pesar que tanto su principal asesor económico Larry Summers como su secretario del tesoro Tim Gaithner le advirtieron que la compañía no era confiable (pero su dueño contribuyó miles de dólares al partido demócrata). Otros documentos recién revelados hasta llegaron a predecir la quiebra de Solyndra ¡en septiembre de 2001! exactamente cuando se produjo! Defensores del presidente dicen que Solyndra solo fue un caso aislado. No es verdad. Varias otras compañías productoras de paneles solares están afrontando problemas económicos similares. ¿Por qué? Porque no es económicamente factible, por ahora y por el futuro previsto, que la energía solar y de viento pueda competir con el petróleo y el gas natural mientras los precios actuales se mantengan—los que continuarán así o se reducirán por largo tiempo. Esto no implica que no se deba seguir tratando de encontrar fuentes de energía alternas, solo no subsidiadas por el gobierno, sino por la empresa privada. Pero no, pues lo que importa para los fanáticos de la “energía verde” es precisamente que el gobierno—o sea, los contribuyentes--paguen por esos subsidios, ya que lo que cuenta para ellos es que estos proyectos son beneficiosos para la Humanidad. Pura tontería y propaganda de la Izquierda Eterna, como también lo es el calentamiento ambiental producido por los seres humanos y las maneras de evitarlo con políticas intervencionistas gubernamentales, el fraude más grande jamás perpetrado en Estados Unidos en todos los tiempos.


A mediados de la década de los 2000s, Harold Hamm, ( FOTO) un hombre humilde, el hijo número 13 de una familia de campesinos de Oklahoma, quien desde muy joven, sin dinero para estudiar, tuvo que trabajar en los campos de petroleo del estado, descubrió el llamado Campo Bakken, una reserva gigantesca y prolífica de petroleo entre los estados de Dakota Norte y Montana. La producción de esa reserva, controlada principalmente por Continental Resources, en Dakota del Norte, ha sido tan grande que Estados Unidos se ha convertido en el tercer productor de petróleo del mundo. El Servicio Geológico de EU calcula las reservas de Bakken en 4 a 5 billones de barriles de petróleo. Hamm insiste que la reserva contiene 24 billones de barriles, una décima parte de los 267 billones de lo que Arabia Saudita tiene en reservas, y el doble de la enorme reserva de Prudhoe Bay en Alaska. En 2006, Continental Resources tenía reservas probadas de petróleo de 118 millones de barriles. Ahora cuenta con 421 millones barriles de reservas probadas, las cuales espera triplicar en cinco años. Muy pronto Dakota Norte superará a California como productor de petróleo doméstico. En Dakota Norte hay una tasa de desempleo de 3.5% contra mas del 17% en todo EU (la cifra “oficial” del Departamento de Trabajo, es de 9.1%, pero eso no toma en cuenta a los que ya no buscan trabajo y si cuenta como empleados a los que han trabajado un solo día en el mes, aunque sea trabajo temporal). Pero según Hamm, esa cifra es muy alta. Su compañía no puede encontrar trabajadores para empleos que pagan de $60000 a $80000 al año y hay una escasez de vivienda en el estado, el cual está considerando abolir el impuesto sobre ingresos estatal y los impuestos a la propiedad. Hamm ha ganado millones de dólares en cinco años, pero aclara que mas de 10 millones de residentes de Dakota Norte reciben regalías por la producción de petróleo en sus tierras (casi toda la tierra productora de petróleo de Dakota Norte está en manos privadas; una buena razón por la impresionante producción de sus campos petrolíferos, ya que el gobierno federal no puede intervenir ni obstaculizar tanto en terrenos privados. Esto SI es compartir las riquezas de verdad.

Hamm fue invitado a la Casa Blanca hace unos meses en compañía de Warren Buffett y Bill Gates, entre otros millonarios, a quienes Hamm pronto alcanzará, ya que ahora está colocado por Forbes Magazine en el lugar 113 entre los hombres mas ricos de EU y en unos años su fortuna ascenderá a $20 billones. Explicó al presidente sobre la revolución producida en la industria petrolera y le informó que con las políticas correctas del gobierno federal (no intervenir en la producción y no obstaculizarla con regulaciones y con impuestos dañinos), Estados Unidos podría reemplazar a la OPEP (Organización de Países Exportadores de Petróleo) muy pronto. ¿La reacción del presidente? El petróleo y el gas natural serán importantes en los próximos años, pero necesitamos proseguir con las iniciativas “verdes” y de energía alternativa (biogás y otras farsas como el etanol). El secretario de energía Chu (ganador del premio Nobel, pero otro tonto iluso) me dice que en cinco años podremos desarrollar una batería que aumentará el millaje de los carros ¡a 130 millas por galón! Hamm solo pudo sonreír, incrédulo. Este es el secretario Chu que recomendó el préstamo garantizado a Solyndra

Hamm también ha sido un pionero en el desarrollo de nuevas tecnologías para extraer el petróleo, sobre todo la perforación horizontal, que permite perforar a mas de dos millas de profundidad y luego extender horizontalmente por miles de metros esas perforaciones. Unido a la técnica de fracturación hidráulica que permite encontrar y desarrollar gigantescos yacimientos de gas natural como el de Marcellus entre New York y Pennsylvania, unos de los más grandes del mundo. Esta tecnología también permite extraer gas y petróleo de las rocas en la cordillera de las Rocosas en el oeste americano y de las arenas de Alberta en Canadá. Todo lo que indica a Hamm un brillante futuro energético para país. Además, y quizás la mejor noticia. En estos cinco años, sin que nos enteráramos, las importaciones de petróleo de EU de países de la OPEP ha disminuido de 2/3 partes a menos del 50% (del cual el 40% viene de México y Canadá). De manera que con el desarrollo de los campos de arena de Alberta, Norteamérica (Canadá, EU y México) puede muy fácilmente substituir a la OPEP como la mayor productora de petróleo mundial. No más chantaje por parte de Arabia Saudita, Venezuela y otros países opuestos a los mejores intereses americanos. Pero ¿puede lograr EU la autosuficiencia en producción energética? Es una pregunta difícil de contestar.

Yo no soy experto en petróleo y lo admito. Sin embargo, como historiador y como alguien interesado en el conflicto árabe-israelí, he aprendido y leído mucho sobre el tema desde el primer embargo de petróleo árabe en 1973. La mayoría de los expertos sobre petróleo y energía consideran que no es posible para EU ser autosuficiente en energía (más bien en petróleo, pues EU tiene mayores reservas de gas natural que ninguna otra nación, y el gas natural se puede utilizar para el transporte, lo que ahora viene mayormente de la gasolina, el petróleo y el etanol)). Autores como Daniel Yergin (The Price y su recién publicado The Quest), Tom Bower (Oil: Money, Politics and Power in the 21st Century) y Robert Bryce (Gusher of Lies y Power Hungry) generalmente piensan que la independencia energética de EU no es posible todavía. Pero eso es en parte por razones de interdependencia económica y la globalización. En el sentido de EU poder lograr no importar petróleo extranjero, es difícil. Necesitan materias primas de esos mismos países, los cuales se las negarían si su petróleo fuera excluido de EU. Además, en 209, EU exportó—si, exportó--un promedio de 1.9 millones de barriles de petróleo diarios. EU es el mayor importador de petróleo en el mundo, pero también exporta al nivel de Venezuela. Y refina una enormidad de gasolina, mucha de la que también exporta porque sus refinerías están entre las mejores y por la variedad que pueden producir. Esa es la interrelación a la que aluden varios autores. Los mismos autores citados estaban generalmente de acuerdo con el concepto de Peak Oil (las reservas de petróleo mundial son limitadas y están disminuyendo). Pero esto se ha probado que no es remotamente tan inminente. El petróleo, como cualquier otro recurso natural, es finito, y algún día se agotará. Pero como famosamente dijo el economista John Maynard Keynes, a la larga todos estaremos muertos, y el fin del petróleo está muy lejos; nadie que esté vivo hoy verá su final. En realidad, casi todos esos mencionados autores y muchos más ahora han cambiado de parecer y creen que hay una enormidad de reservas petroleras en el mundo, solo que son difíciles y costosas de extraer, para no hablar de políticamente incorrectas. Yargin en su último libro The Quest escribe que estamos a décadas de que el petróleo empiece a escasear. Bryce en su último libro Power Hungry escribe que 9 de cada 10 unidades de energía que se consumen en EU provienen de hidrocarburos, y así será por largo tiempo, pues las energías alternas no podrán competir en precio y eficiencia con los hidrocarburos por el futuro previsto.

Los últimos cinco años lo han cambiado todo y las nuevas tecnologías también. Al parecer, para la gran infelicidad de los fanáticos ambientalistas, los combustibles fósiles (el petróleo, el gas natural y el carbón—ahora más eficiente y limpliamente utilizado, y del que EU tiene las mayores reservas del mundo) serán por mucho tiempo los combustibles que más se sigan utilizando en el planeta. Su precio lo garantiza. La ineficiencia y costo de las demás fuentes energéticas alternativas, también. Y sobre todo, los nuevos avances tecnológicos, que permitirán la extracción de combustibles fósiles a cada vez menos costo y esfuerzo. La tecnología a través de la historia, sobre todo en los dos siglos pasado, ha revolucionado al mundo y ha cambiado ese mundo drásticamente. Quien se haya leído a Charles Dickens y su Londres del siglo antepasado, le es difícil creer que hayan sido posibles los cambios de aquel mundo a este. Y que nadie olvide que ya existen tecnologías funcionales, no son solo teorías, tales como el uso del hidrógeno como combustible. El día que eso sea posible y accesible a la población, el mundo cambiará otra vez. Los profetas de un mundo peor, más limitado en todo sentido, de cada vez más escasez, llevan equivocándose desde los tiempos de Thomas Malthus, para no hablar del charlatán de Paul Erhlich, quien en 1968 predijo en su popular libro The Population Bomb, que en la década de los 1970s, morirían millones de seres humanos de hambre en el mundo. Pero sus predicciones no se cumplieron, como tampoco se han cumplido—ni se cumplirán, las de ese otro gran farsante, el ex vicepresidente Al Gore sobre el “calentamiento global”.

Pero mucho del futuro energético en EU depende de las políticas que el gobierno federal adopte. La presente administración tiene planes de recaudar $40 billones en nuevos impuestos a la industria. Difícilmente los republicanos en la Cámara de Representantes lo permitirán. Sin embargo, este presidente, por su odio contra las compañías de petróleo americanas, es capaz de, mediante órdenes ejecutivas, imponer regulaciones y trabas que podrían tener efectos ruinosos para la industria. Quizás su propio partido, por defensa propia, sobre todo en el Senado, no se lo permita; ya veremos. La última vez que estos impuestos planeados por la administración se implementaron, durante la administración del inepto presidente Carter, con su “windfall tax” (impuesto sobre “excesivas” ganancias en la industria), Hamm dice que los pozos perforadores de petróleo disminuyeron de 4500 a 55 en solo meses. Lo mismo puede pasar ahora si los aumentos de impuestos a compañías de petróleo se efectúan. (Para la información de muchos, la utilidad promedio de las compañías petroleras en como un 5% al año; sus inversiones anuales en infraestructura, exploración y producción, son de billones de dólares). Esta administración es tan hostil a las compañías privadas en general, y a las petroleras en particular, que el Departamento de Justicia recientemente demandó a Continental Resources porque UN pájaro murió en uno de sus pozos (ni siquiera un ave en la lista protegida). Esto no es un chiste, pues es un delito mayor con penalidad de seis meses de cárcel. Mientras tanto, el año pasado murieron cientos de miles de indefensas aves—incluyendo más de 200 águilas, el ave nacional—por volar contra los molinos de viento en el Oeste de EU. Pero la protección de los pájaros solo es útil a los ambientalistas cuando a ellos les conviene y por ahora, la producción de energía por molinos de viento es mas importante para la “causa”. Sobre todo cuando los fanáticos ambientalistas constituyen una cada vez mayor parte de la coalición electoral del partido demócrata. De manera que mientras ideólogos para los cuales ciertas políticas son “correctas”, sin importar su resultado o sus consecuencias, controlen el poder en EU, no hay manera de lograr cambios significativos. En solo unos meses, eso posiblemente cambiará con la elección de un nuevo presidente. Hamm calcula que si el gobierno federal abre sus tierras en el Oeste del país, 18 TRILLONES de dólares serían recaudados por el gobierno federal. Eso pagaría la deuda nacional entera. Pero supongamos que solamente una tercera parte de estas recaudaciones (por regalías pagadas al gobierno por las compañías petroleras) son factibles en el futuro inmediato. Seis trillones de dólares resolverían muchos de los problemas de esta gran nación (se eliminaría el déficit presupuestario, por ejemplo). El futuro está ahí, mirándonos, esperando por nosotros. Nada más tenemos que ir por el.

El futuro energético es igualmente prometedor para Cuba, ya que en el Golfo de México hay más petróleo que en Arabia Saudita y ahora es posible extraerlo. Seguramente los hermanos Castro no lo verán; no hay manera que puedan sobrevivir otra década. Esto debe ser una lección para los “herederos” del régimen. Pero ellos casi seguro permitirán las exploraciones en sus aguas territoriales a compañías petroleras multinacionales. Las compañías americanas, con o sin embargo (el cual casi seguro desaparecerá en esta década), se las arreglarán para participar del botín, aunque sea indirectamente (ya lo hacen como socios y accionistas en varias compañías multinacionales); solo ellas tienen la tecnología para extraer el petróleo de las profundidades del golfo y Cuba lo sabe. De manera que para Cuba, el futuro también espera. Y por lo menos en producción de petróleo (y también de etanol, ya que el etanol de caña si es económicamente factible), está a la vista. Eso es algo que ofrece algunas esperanzas para nuestro pobre país y su difícil porvenir.

Vía nuevoacción.com

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