¨…Dos peligros tiene la idea socialista, como tantas otras:-el de las lecturas extranjerizas, confusas e incompletas, - y el de la soberbia y rabia disimulada de los ambiciosos, que para ir levantándose en el mundo empiezan por fingirse, para tener hombros en que alzarse, frenéticos defensores de los desamparados…¨(Tomo 3, 168). Jose Marti

sábado, octubre 15, 2011

11/11/11


Por el Rev. Martín N. Añorga

El oscurantismo espiritual en el que viven millones de personas se pone de manifiesto en ocasiones tan especiales como es sin duda la fecha del viernes 11 del cercano mes de noviembre, onceno mes del año 2011. Hay decenas de fanáticos religiosos o de supuestos síquicos que anuncian que ese día se producirá el fin del mundo. Ya debiéramos estar acostumbrados a esas catastróficas profecías; pero lamentablemente siempre hay seres humanos susceptibles de ser impresionados, gente humilde y sencilla que se asusta de manera casi enfermiza y sufre a causa de irresponsables que no tienen noción de que dañan con sus premoniciones a personas sensibles e ingenuas.

Cuando le digan que la combinación del mes 11 con el día 11 del año 11, el 11-11 11 anuncia el fin de los mundos, acuda a La Biblia, donde hallará la respuesta pertinente. Según Las Escrituras la tierra tendrá permanencia eterna. En el Salmo 104:5 se leen estas palabras: “El Señor estableció la tierra sobre sus cimientos, para que jamás sea sacudida”. No obstante, llegará el momento en que nuestro planeta será drásticamente cambiado y renovado. En II de Pedro 3:10 se nos dice que “el día del Señor vendrá como ladrón, en el cual los cielos pasarán con gran estruendo, y los elementos serán destruidos con fuego intenso, y la tierra y las obras que hay en ellas serán transformadas”.

No hay manera alguna en que podamos predecir los mencionados acontecimientos, así lo declara Jesús cuando afirma que “no sabemos ni el día ni la hora”. Si el mismo Hijo de Dios no sabe cuándo ocurrirá el final, ¿cómo pueden los mayas de ayer o los supuestos eruditos de hoy saberlo?

En una de las tantas páginas cibernéticas dedicadas a explotar el tema del cercano fin del mundo se nos informa que para los llamados “profetas de la catástrofe” la fecha encierra un gran enigma y sugiere un grave peligro. La frase “fin del mundo” tiene 11 letras, la caída de las Torres Gemelas sucedió el 11 de septiembre del 2001 (9/11 – 9+1+1=11), el nombre del sitio en que cayeron, New York City, tiene 11 letras y el estado de Nueva York fue el onceno en formar parte de la Unión, el “26/julio/1788” (¡11 letras!). El primer avión que se estrelló sobre una de las Torres fue el vuelo 11 el 11 de septiembre, el día 254 del calendario. (2+5+4+=11). En ese vuelo había 92 pasajeros (9+2=11) y 11 miembros de la tripulación a bordo. En el vuelo 77 había 65 personas a bordo (6+5=11), y la forma de las Torres proyecta el número 11. Osama b Laden tiene 11 letras; el 11 de enero del 2010 un destructor terremoto sacudió Haití; el 11 de marzo del 2011; Japón fue sacudido por un terremoto y posterior tsunami. Todas estas rebuscadas coincidencias de manera alucinante con el número 11, han regado el miedo por la faz de la tierra.


Otra curiosidad respecto al número 11 es de veras interesante. Este año la suma de nuestros años de nacimiento más los años que cumplamos en el 2011, todos dan como resultado las cifras 111 u 11. Se deben sumar los últimos dos números del año en el que nacimos, más la edad que cumpliremos en este 2011. Por ejemplo, yo nací en el 1927, y este año he cumplido 84. La suma es fácil 27+84= 111.

Podemos hacer lo mismo con otras fechas de personas conocidas:

Barack Obama 61+50=111

Mandonna 58+53=111

Bill Gates 55+56=111

Robin Williams 51+60=111

No sabemos a quién pudo ocurrírsele esto, pero ciertamente trabaja para todos.

Hay todavía más que decir del número 11. Un predicador bíblico, de estilo independiente y hasta perturbador, trata de explicar determinadas palabras de Jesús que se citan en el capítulo 13 del evangelio de San Juan: “Respondió Jesús: ¿No tiene el día doce horas? El que camina de día no tropieza, porque ve la luz de este mundo; pero el que camina de noche tropieza, porque no hay luz en él. Llamó a unos al comienzo del día, volvió a llamar a otros a la tercera hora, y fueron llamados otros a la sexta y a la novena, y los últimos a la undécima hora”. ¡La hora undécima es la hora final, la última para toda la humanidad!

Ciertos grupos místicos, a veces agrupados en secciones secretas, afirman que el número 11 es el símbolo satánico, expresado en la forma de los cuernos del cordero, sobre cuyas cabezas hacen mofa de la sagrada identidad de Jesucristo. De ahí la veneración que tienen las facciones satánicas por las cabras, los chivos y los toros, y mucho más si son del color negro. En los ritos satánicos sus adeptos, desequilibrados y morbosos, utilizan este tipo de animales para hacer sacrificios.



El símbolo de los cuernos como elemento maléfico se remonta a tiempos primitivos. Es de notar que al mismo diablo le colocan cuernos sobre la cabeza. Cada cuerno representa el número 1, el de la autoridad; pero los dos números iniciales se unen forman para formar el número 11, que es el símbolo del poder destructor.

Los miembros de las sectas satánicas que tratan de gobernar al mundo hacen del número 11 el signo de los cuernos satánicos. Para éstos no es casualidad que el desastre nuclear de Fukushima ocurriera el 11 de marzo del 2011, ni es casualidad que el atentado de Madrid ocurriera también un 11 de marzo, ni que sea una mera coincidencia que después del 11 de septiembre falten 111 días para que termine el año.

La pregunta que nos hacemos es ésta: ¿podemos creer en todas las historias y cálculos hechos alrededor del número 11 al extremo de afirmar que el próximo 11 de noviembre será el día final del mundo? Los fatalistas y agoreros de la muerte han extraído del calendario fechas que les son convenientes a sus teorías; pero si nosotros nos dedicáramos a buscar fechas que nos hablen del 11 de noviembre de manera positiva y feliz, tendríamos una lista extensísima. A título de ejemplo, vamos a mencionar dos: el 11 de noviembre del 1918 se firmó el armisticio que puso fin a la primera guerra mundial, y el 11 de noviembre del 1975, Portugal le concedió la independencia a Angola. En el orden personal, siento orgullo en recordar que mi padre nació el 11 de noviembre del año 1900 y que el colegio “La Progresiva”, en el que hice mis estudios de enseñanza superior, plantel de reconocimiento nacional en nuestra nunca olvidada Isla, fue fundado el 11 de noviembre, también del año, 1900, por el misionero norteamericano Robert L. Wharton.

Queremos terminar este modesto trabajo ofreciendo tres sugerencias a nuestros amigos lectores. Lo primero es que aprendamos a ser selectivos en las cosas que debemos aceptar como ciertas y verdaderas. La persona inteligente no tiene que sentirse obligada a darle crédito de veracidad a todo lo que oye, lee o ve. Ante la duda, hay que investigar. Aprender nunca está de más.

Lo segundo es que no debemos preocuparnos por las predicciones negativas relacionadas con el futuro. El mañana es el secreto mejor guardado de Dios. Recordemos que experiencia no es lo que nos pasa, sino lo que hacemos con lo que nos pasa. ¿Cuántas predicciones fallidas se han publicado? ¿Cuántas profecías hechas por charlatanes han tenido cumplimiento? Señale a un solo astrólogo, adivino, agorero o profeta que haya tenido un lógico y apropiado acierto en sus predicciones?

Y lo tercero, y lo más importante, coloque su confianza en las manos sabias y poderosas de Dios. Un salmo afirma que “El es nuestro refugio y nuestra roca, no temeremos, pues, aunque la tierra sea removida y se rebelen las olas del mar”. Confíe en La Palabra de Dios, ajuste su vida a los conceptos que el Señor le imparte y espere su felicidad y sus bendiciones. Le invito con fraterno respeto a que repita conmigo estos sencillos versos de Santa Teresa de Jesús:

“Nada te turbe, nada te espante, todo se pasa:

Dios no se muda, la paciencia todo lo alcanza.

Quien a Dios tiene, nada le falta.

Solo Dios basta”.

Vía diariolasamericas.com

No hay comentarios.: