¨…Dos peligros tiene la idea socialista, como tantas otras:-el de las lecturas extranjerizas, confusas e incompletas, - y el de la soberbia y rabia disimulada de los ambiciosos, que para ir levantándose en el mundo empiezan por fingirse, para tener hombros en que alzarse, frenéticos defensores de los desamparados…¨(Tomo 3, 168). Jose Marti

sábado, septiembre 10, 2011

¿PRESIDENTE DE QUé ELECCIONES LIBRES?



Por Esteban Fernández

Les juro por lo más sagrado que NADA ME MOLESTA MÁS EN EL MUNDO que cuando en la prensa norteamericana (y hasta en la mundial) le llaman a Raúl Castro “Presidente”. Hasta dentro de Cuba algunos, que se suponen ser adversarios, también lo llaman públicamente “Presidente”. Así que le dicen “Presidente” a este engendro de Satanás que no ha recibido ni un voto electoral en su asquerosa vida. Increíble pero cierto…

Esos que hoy llaman “Presidente” a la sabandija esta, que no es más que “un tirano de dedo”, son los mismos que a través de los años han llamado “dictadores” a Pinochet, a Anastasio Somoza, a Trujillo y a Francisco Franco.

Inclusive, yo ni le llamaría “dictador”, porque Raúl Castro no es mas que un “asesino en serie”. Les he comentado mil veces que mató a todo el que quiso, sin denotar misericordia alguna, cuando estaba en la Sierra Cristal. Fue el primero que, durante el mes inicial de la dictadura, asesinó a soldados indefensos que habían perdido esa contienda y abriendo zanjas en la tierra oriental tiró allí sus cuerpos. Fue capaz hasta de llegar a matar a su mejor y más distinguido soldado, el General Arnaldo Ochoa.

Y cuenta Norberto Fuentes en su libro (quien tampoco es santo de mi devoción) que a Raúl le gusta mucho contar- como si fuera una gracia- que cuando era niño cogía una cuchillita de afeitar y con ella mataba y descuartizaba sádicamente a los pollos de su familia cuando vivían en Birán. Ese es el hoy flamante “Presidente” de la prensa internacional. ¡Que soberbia me da esto!

Escucho y leo a escritores y comentaristas de buena reputación refiriéndose a este miserable como si fuera verdaderamente el Primer mandatario de nuestra nación. ¿Es que estos “come catibía periodistas” no tienen ni la menor idea de que este tipejo, sin haber sido empujado, protegido, aupado y nombrado sucesor por su hermano, nunca en su vida hubiera llegado a ser ni “sargento de la Guardia Rural” en Birán?



Raúl y su supuesto padre, Felipe Mirabal.

Este no es más que uno de los pocos casos en el mundo donde un tirano le transfiere su satrapía a un hermano. El caso de este mequetrefe es poco común al pertenecer a un grupo muy selecto de individuos que son BASTARDOS sin conocerse exactamente su procedencia. Es decir, no se sabe si la primera esposa de Ángel Castro, la señora María Luisa Argote, fue traicionada por el viejo Castro o Lina le fue infiel a Ángel con el guardia rural Felipe Mirabal. Quizás de este arroz con mango surja el rencor de Raúl por la humanidad.

Yo estaba acostumbrado a considerarlo la vice bestia, el subalterno ideal, y ahora después de varios años, todavía me cuesta mucho trabajo tener que escuchar a los cretinos e ignorantes llamarlo “Presidente”.

Y me pregunto: ¿“Presidente” de qué? “Presidente” electo por un grupito de jenízaros castristas. Presidencia que le fue otorgada sólo después que “la Momia” rechazó el cargo por estar “agonizante”. Raúl es producto de un “dedazo”. Porque no es que lo diga yo, estoy seguro que no existe un solo cubano, ni dentro ni fuera de la Isla, que no sepa que Raúl Castro no le gana unas elecciones libres ni a “Mickey Mouse” ni a “Popeye el Marino” si pudieran oponérseles aunque fuera simbólicamente.

Yo he visto en un mismo periódico, en una misma página editorial, el mismo día y en la misma edición, llamar a Raúl “Presidente electo de Cuba” y calificar de ex dictador a Ferdinando Marcos. Tremendo berrinche que yo cojo con estas arbitrariedades.

Anoche mismo estaba viendo en un programa de televisión a un grupo de panelistas hablando de Cuba y enseguida esos anormales se desvivieron en elogios con “el Presidente Raúl Castro”. Alaban a este asesino sin entrañas que se encuentra, de una manera u otra, codirigiendo una tiranía que lleva casi 53 años detentando el poder y amenaza con que “la cosa pica y se extiende”­. Y toda esa “gloria” es porque le ha permitido a los cubanos tener celulares y abrir algunos negocitos por cuenta propia. Créanme que no desbaraté el televisor porque no tenía un ladrillo a mano, ni tampoco el dinero para comprarme otro aparato de esos en este instante.

Vía zoévaldés.net

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