¨…Dos peligros tiene la idea socialista, como tantas otras:-el de las lecturas extranjerizas, confusas e incompletas, - y el de la soberbia y rabia disimulada de los ambiciosos, que para ir levantándose en el mundo empiezan por fingirse, para tener hombros en que alzarse, frenéticos defensores de los desamparados…¨(Tomo 3, 168). Jose Marti

jueves, septiembre 01, 2011

NEUTRALIZAR AL EXILIO

Por Orlando Fondevila



Los especialistas del Partido Comunista Cubano y sus servicios de inteligencia tienen experiencia. Cincuenta y dos años de poder y de enfrentamiento a diversas formas de oposición, unido al estudio de las experiencias de otros regímenes fraternos en el horror, les han permitido renovar sus estrategias y adaptarlas a las circunstancias de cada momento. Precisamente el momento actual demanda un aguzamiento especial en el trazado de las estrategias represivas, que hoy más que nunca antes lo son de pura y dura sobrevivencia del régimen. Así, al mismo tiempo que tanques, helicópteros, aviones y la más completa parafernalia represivo-genocida se mantienen al acecho (en sus mentes totalitarias el escenario libio no sería más que un juego), al mismo tiempo, digo, ponen en práctica elaboradas fintas de acercamiento a ciertos sectores del exilio, en un tramposo juego con las emociones y las debilidades humanas. Estas últimas acentuadas por la erosión moral de décadas de totalitarismo en las nuevas generaciones, por el cansancio de algunos, por la ingenuidad de otros (sea real o fingida). Mezcla favorable, por otra parte, para que en su caldo puedan medrar los más perversos intereses. Esta melosa estrategia para cazar incautos, verdaderos o simulados, no excluye la represión fría y brutal contra quienes se le opongan dentro de la finca, tal y como demuestran las recientes palizas a mujeres en distintos lugares de la geografía nacional.

Pero el grueso de la estrategia melosa va dirigido al exterior. Su objetivo no es otro que desactivar al exilio, neutralizarlo. Aquí podríamos hablar –está abierto el debate- sobre la utilización por el régimen de la Ley de Ajuste cubano, que le ha servido para inundar Miami de “hombres nuevos” manejables, entre ellos algunos absolutamente “sembrados”. Sin embargo, el calibre grueso de esta estrategia va dirigido a intelectuales y creadores de opinión con carné, así como a algunos políticos (llamémosles “buenazos” a unos y “burrazos” a otros). Los encontramos a diario en el Herald y hasta en Radio Martí. La crítica permanente a los “intransigentes” y “ultraderecha” de Miami, la pasión desbordada para dar el abrazo a los enviados del “intercambio cultural”, y el amor sublime a la familia en Cuba, a la que hay que visitar regularmente e inundar de la pacotilla de la sociedad de consumo. Y, por supuesto, el envío incontrolado de remesas a los pobrecitos primos segundos, tíos terceros y amigos del alma. No se trata de suposiciones. Hace unos días, el valiente opositor José Daniel Ferrer García, denunciaba que en Palmarito de Cauto el miembro de la Brigada de Respuesta Rápida, Germán Almaguer, se halla en espera de que le envíen desde New Jersey un dinerito para comprarse un camión. Este individuo, junto a su esposa Luisa López y otros familiares, se destacan por la furia con la que atacan a los opositores en los actos de repudio. El dinero se los envía Marcos Gorra, de New Jersey. Así, con nombres y apellidos. No se trata de un caso aislado. Si observamos con cuidado las imágenes de los actos en las plazas castristas podremos observar la vestimenta de los aplaudidores.

La estrategia de desactivación del exilio va obteniendo sus frutos. A la sombra del inefable Obama, se dan su paseíllo por Miami los emisarios del régimen. El reciente concierto de Pablo Milanés provocó una ola de adhesiones de intelectuales y políticos. Leyendo y escuchando a insignes doctores, cubanólogos, académicos y periodistas, pareciera que el afamado cantautor de la dictadura se hubiera transformado en una especie de símbolo de la nueva Cuba que queremos. Todo al son de la cantaleta de los miles de “reformistas” que pululan por todas las estructuras de la criminal nomenklatura castrista. “Reformistas” que nadie conoce ni ve por ningún lado. Simplemente hay que creer en que existen, porque así nos lo dicen nuestros buenos e inteligentes prohombres.




(Joe García saluda a Pablo Milanés)

El otro argumento manejado hasta la náusea por nuestros creadores de opinión, es el de que “nosotros no somos como ellos”. Es decir, que reducimos el enfrentamiento con una de las más odiosas y brutales tiranías de nuestro tiempo, a un simple responder a su violencia con un suave pasado de mano. Y es que no somos como ellos, dicen, y es verdad, quieren que seamos comem…

La estrategia melosa tiene otras aristas. Sabemos de algunos viajecitos a Cuba de escritores del exilio, donde han presentado sus obras. Uno de ellos recientemente. Y sabemos que hace poco, el régimen envió a Madrid a uno de sus comisarios culturales, Reynaldo González, quien se reunió con algunos personajes escogidos, trasmitiéndoles el mensaje de que Cuba (porque consideran que ellos son Cuba) no les veía como enemigos y que tenían las puertas abiertas para “visitarla”. Sin embargo, también sabemos que la policía del aeropuerto de Barajas todos los días recibe a cubanos que son devueltos en el mismo avión, después de ser autorizados. Queda claro el mensaje: al que se porte bien le estará permitido viajar a la finca.

En fin, toda una bien pensada estrategia de neutralización del exilio. Así, la oposición interna quedaría sin voz y sin respaldo, además de apaleada. Si además se levantan las restricciones que aún quedan del embargo, se produce la invasión de turistas (que no de marines) yanquis y se continúa incrementando el envío de remesas y los negocitos, entonces:¡apaga y vámonos!

No creo que lo consigan. Hay patriotas en el exilio y en la oposición interna que no van a desistir. Pero los frentes de batalla se diversifican. Tenemos que pelear incluso dentro de nuestras propias filas.

Vía baracuteycubano.blogspot.com

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