¨…Dos peligros tiene la idea socialista, como tantas otras:-el de las lecturas extranjerizas, confusas e incompletas, - y el de la soberbia y rabia disimulada de los ambiciosos, que para ir levantándose en el mundo empiezan por fingirse, para tener hombros en que alzarse, frenéticos defensores de los desamparados…¨(Tomo 3, 168). Jose Marti

jueves, septiembre 29, 2011

LA MISERIA DE LOS MISERABLES


Por Tito Rodríguez Oltmans

El diccionario de la Real Academia de La Lengua Española contempla entre las definiciones del adjetivo miserable: a una persona avariciosa, mezquina, perversa y canalla. Esta definición se puede perfectamente aplicar a tres grupos de personas que cohesivamente, por desgracia, existen involucrados actualmente en la Historia de Nuestra Cuba.

Los primeros “Miserables”, son todos aquellos que han sido o son miembros de la Alta Jerarquía del Régimen Castro-comunista; empezando por Fidel Castro, su hermano Raúl, los miembros del Buró Político del Partido Comunista, los miembros del Comité Central, los llamados Oficiales Superiores que componen el llamado Ejército Revolucionario que solo es una gran pandilla política de ideología marxista entrenada en artes militares comandada por delincuentes uniformados que son los miembros del Ministerio del Las Fueras Armadas Revolucionarias y los del Ministerio del Interior, más todos los Ejecutivos del Partido Comunista, los Ministros, Directores y los Jefes de las estructuras del llamado Gobierno Revolucionario; todos los Ejecutivos Nacionales de los Comités de Defensa de La Revolución y sus miembros, los periodistas de La Prensa controlada, los Profesores y Catedráticos de todos los centros docentes, que ellos son los encargados de sembrar el veneno de la doctrina marxista en la niñez y en la juventud cubana.

Son unos “Miserables” por la avaricia desmedida por el control absoluto sobre la forma de vida de la población de La Isla.

Son unos “Miserables” por la mezquindad que usan para difundir, en forma constante y sistemática, mentiras para mantener engañado al pueblo, a cual lo han llevado a un nivel extremo de necesidades para tratar de subyugarlos mediante la carestía, tratando de convertirlos en seres de subsistencia no pensantes, para poder manipularlos a la voluntad de esa Jerarquía.

Son unos “Miserables” por difundir constantemente una doctrina perversa, inhumana y obsoleta por natura, para esclavizar y avasallar al pueblo, tratando de hacerle creer que toda la carestía material se debe al enemigo Imperialista Yanqui, que les ha impuesto “un bloqueo”, y que les quiere arrebatar las libertades que han conseguido con La Revolución. Siendo ellos, el Régimen el único enemigo del pueblo cautivo.

Son unos “Miserables” por la manera despótica canalla, y cruel, que siempre han tratado al pueblo cubano; tanto en lo político, lo económico y lo social, destruyendo por medio de la fuerza todas las Instituciones Gubernamentales que se habían logrado crear en los pocos años de la fundación de una Republica joven y floreciente, con virtudes y defectos, pero dando siempre pasos positivos para crecer cada vez más en todos los aspectos hacia una sociedad racional, digna y trabajadora, como se estaba logrando.



Los segundos “Miserables”, son todos aquellos miembros del populacho (conocido como “chusmocrasia aberrante”) que por sus complejos, envidias, y frustraciones, le hacen funciones serviles de todo tipo al régimen, sin importarles el grado de complicidad que conllevan las acciones que ejecutan por su mandato.

Son unos “Miserables” por la avaricia desmedida y el inmoral deseo de adquirir reconocimiento y rango dentro del mismo grupo discordante en el cual ellos se mueven, siendo capaces de ultrajar y ofender al familiar, al vecino, al conocido o al desconocido, por el solo hecho de ganar galones en ese medio aberrante donde todos ellos se desenvuelven.

Son unos “Miserables” por la mezquindad como tratan a las personas decentes que no están de acuerdo con el régimen.

Son unos “Miserables” por la perversidad que tienen en la ejecución de sus actos, que los hacen principalmente para satisfacer su acomplejada personalidad, no importándole el sufrimiento que conllevan esas acciones delictivas de fuerza física e insultos contra sus víctimas.

Son unos “Miserables” por su canallesca actitud servilista de actuación carente total de moral y estímulo de superación. Ellos mismos saben que viven en condiciones de miseria, pero no les importa, pues su condición de envidia crónica es la médula dominante de esas acciones. Y además, ven la gran vida que se dan de sus jefes (amos) los “miserables jerarcas” quienes tienen todo tipo de bienes materiales producto del robo y abuso, que ellos mismos cometen para ser chuleados por esa “Jerarquía” solo para el disfrute de ella.

La tercera y última clase de “Miserables” son:

Las Administraciones de los Gobiernos extranjeros, que por más de medio siglo han visto y tolerado todos los crímenes de “lesa humanidad” cometidos por el régimen Castro-comunista contra del pueblo de Cuba, crímenes que también han sido exportados por el ese régimen terrorista atacando impunemente con su fuerza militar terrorista, en todos los continentes, a muchos países para desestabilizar a sus gobiernos, y de esa forma crear el caos para tratar de hacerlos sucumbir, e implantar un sistema socialista de extrema izquierda de acuerdo con los planes expansionistas del comunismo internacional.

Son unos “Miserables” por permitir toda esta injerencia Castro-comunista que ha dejado en esos países grandes surcos de sangre, dolor y luto.

Estos Gobiernos durante décadas han visto, tolerado, y a veces hasta protegido los crímenes cometidos por el Régimen Castro-comunista.

Las naciones de la llamada órbita del Mundo Libre Occidental, empezando por el gran vecino, el gran coloso, el llamado internacionalmente, “El Paladín de La Libertad y La Justicia”, que geográficamente se encuentra a solo noventa millas de las costas de la Isla de Cuba, todas las Administraciones le han virado la cara cínicamente a todos estos crímenes, dando como respuesta un silencio que conlleva tolerancia.

Todas Administraciones de los Gobiernos extranjeros que dicen ser amantes de la libertad y el respeto a los derechos humanos nunca han ayudado de forma efectiva al clamor de ayuda material combativa de los cubanos decentes dentro de la isla, o en el exilio, para que puedan rescatar a su Patria que sufre sola, ignorada y pisoteada por todos de forma directa o indirecta.

Esta situación de “tolerancia incondicional” es inmoral en todo sentido. Situación que estos países que enmascaran por medio de comunicados diplomáticos en los cuales se fija una posición de neutralidad, y expresa un gran respeto a la autodeterminación de otros gobiernos “incluyendo un cínico respeto a la sangrienta tirania castro-comunista”. Estas respuestas dan siempre como resultado la continua represión de acción combativa a los cubanos decentes del exilio que componen la fuerza combativa que lucha incansablemente para lograr la eliminación total ese sistema tiránico. Para después de lograr esta obligación poder establecer un sistema democrático basado jurídicamente en una ley fundamental que verdaderamente proteja y ampare al pueblo de Cuba en una verdadera república libre y soberana.

Para bochorno y vergüenza del llamado “mundo libre” todas las personas decentes que ven esta situación, pueden decir con tristeza que, con aliados así, los enemigos son secundarios.

La miseria no es solo la falta de dinero, también es la falta de decoro, dignidad, honor y lealtad.

Cuba será libre a pesar de todos los obstáculos, pues mientras exista un cubano digno, la lucha por la libertad patria continuará hasta su logro.

Cuando se habla de la libertad de Cuba hay que hablar muy claro, no se puede usar el lenguaje diplomático “Correctamente Político”. - (Correctamant Politique)

Vía nuevoacción.com

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