¨…Dos peligros tiene la idea socialista, como tantas otras:-el de las lecturas extranjerizas, confusas e incompletas, - y el de la soberbia y rabia disimulada de los ambiciosos, que para ir levantándose en el mundo empiezan por fingirse, para tener hombros en que alzarse, frenéticos defensores de los desamparados…¨(Tomo 3, 168). Jose Marti

miércoles, agosto 31, 2011

CUANDO SE PIERDE LA BRúJULA MORAL



Por Diego Trinidad, Ph. D.

Mientras en Cuba se producen actos de valentía y casi rebelión abierta casi todos los días de este verano de 2011—actos que por fin son de oposición y no de la oprobiosa disidencia—aquí en Miami, donde un grupo cada día más menguante seguimos defendiendo la libertad de Cuba como podemos, ya que nuestras manos llevan atadas casi 45 años, los quintacolumnistas se crecen también casi todos los días. En su desesperación, ya que ven el pueblo de Cuba reaccionar contra el régimen dictatorial de medio siglo de una manera que ellos no prefieren, van acercándose cada día más a la traición. Frenados continuamente en su desaforado afán de lograr el levantamiento del embargo económico a Cuba, lo cual en verdad solo significa abrirle las puertas al régimen criminal a las fuentes de financiamiento internacional—especialmente aquí en Estados Unidos—de cuyos frutos esos mismos quintacolumnistas planean participar, ahora adoptan la bienvenida y el abrazo fraternal a cantantes decrépitos y mediocres, como una táctica más para lograr esa reconciliación que anhelan hace por lo menos treinta años. Falsa e insidiosa reconciliación, pues nunca puede haber ninguna reconciliación sin justicia. Lidiando con los satélites culturales a los que ofrecen la mano, pero que por mucho que los consideren mensajeros del régimen dictatorial, no lo son. Porque el régimen no cede, no cede nunca, no busca porque no quiere, ninguna reconciliación con los que quedamos defendiendo la libertad que Cuba merece pero que los quintacolumnistas le niegan. Ya sabemos que ellos son buenos, que solo quieren ayudar al sufrido pueblo de Cuba, que solo quieren evitar la violencia y lograr un entendimiento pacífico. Si, pero cuando durante el sitio de Varsovia al final de la Segunda Guerra Mundial, Churchill trataba de evitar que los polacos libres atacaran a los Nazis en un acto suicida, el General polaco Anders, le contestó que sus familiares y amigos estaban siendo masacrados en Varsovia, y que él y sus hombres preferían mil veces morir peleando por la libertad de su patria que vivir de rodillas bajo los bolcheviques. Esa heroicidad y esos principios no los vemos entre los quintacolumnistas de Miami. Es una imposibilidad pedir a quien no tiene principios que los exhiba. Pero ellos “están llenos de buena voluntad mientras nosotros solo queremos impedir que los cubanos se unan”.

Es extraordinario como el medio siglo transcurrido nos ha cambiado a tantos cubanos de aquí. Porque muchos de los que le dan la bienvenida a cantantes de pacotilla, hace poco tenían por lo menos el pudor de exigir a cambio alguna demostración de arrepentimiento, alguna muestra de que reconocían sus errores y querían contribuir al logro de una verdadera reconciliación. Pero ya no, ya solo ofrecen las puertas abiertas a cambio de nada, ya solo ofrecen el sometimiento total a un régimen vencido y agonizante. Es verdaderamente bochornoso como este grupo de personas mayormente decentes pueden haberse engañado al punto de renunciar a principios tan básicos sin los cuales no vale la pena vivir. Quizás la frustración de esperar tantos años y la desesperación de no ver lo cerca que está el final, los ha llevado a eso, por lo menos a algunos de ellos. Pero creo que hay otros que en realidad no se engañan, que en realidad lo que quieren es participar del botín que ven muy cerca, y que—recuerden—lo hacen por el bien del pueblo de Cuba y por buscar una reconciliación pacífica entre todos los cubanos.

No les crean. Son falsos profetas. Después de mas de un siglo alabando a Martí y a la Patria que “soñó” (aunque nadie sepa lo que Martí soñó), recuerden en vez las estrofas de nuestro himno nacional que “en cadenas vivir es vivir en afrenta y oprobio sumido”. Queda poco. No sucumban a los engaños y a las promesas de los falsos profetas, de los quintacolumnistas. Los brazos se le abren y se le da la bienvenida a quienes la merecen. No hay comunistas reformistas. No hay socialistas democráticos. Todos son iguales en su criminalidad y SÍ, son nuestros enemigos. No son adversarios políticos. De nosotros solo quieren dinero. Pero de cambios, nada. Llevamos ya otros cinco años esperando que el hermano menor los produzca. No lo hará. NO QUIERE HACERLOS. Hay enormes diferencias entre nosotros. Sí, hay diferencia entre el bien y el mal. Y ellos son el mal y con el mal, NUNCA, ni en mil años, puede haber reconciliación

Vía nuevoacción.com

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