¨…Dos peligros tiene la idea socialista, como tantas otras:-el de las lecturas extranjerizas, confusas e incompletas, - y el de la soberbia y rabia disimulada de los ambiciosos, que para ir levantándose en el mundo empiezan por fingirse, para tener hombros en que alzarse, frenéticos defensores de los desamparados…¨(Tomo 3, 168). Jose Marti

sábado, julio 30, 2011

SOLEMNE MISA FúNEBRE PARA MONSEñOR MEURICE



Con la presencia de 11 obispos, 70 sacerdotes y 1,200 fieles, la comunidad cubana de Miami celebró el lunes la misa fúnebre de cuerpo presente de Pedro Meurice Estiú, arzobispo emérito de Santiago de Cuba, que fue recordado por su valentía y compromiso con una Iglesia que ha enfrentado medio siglo de represión.

“Pedro Meurice sufrió mucho como sufre cualquier padre cuando ve su familia dividida”, afirmó durante la homilía monseñor Dionisio García Ibáñez, arzobispo de Santiago de Cuba y presidente de la Conferencia de Obispos Católicos de Cuba. “Pero también se alegró mucho porque veía que la fe se fortalecía y que Cristo seguía siendo proclamado”.

La misa, presidida por el arzobispo de Miami Thomas Wenski, se celebró en la Iglesia San Miguel Arcángel, en 2987 West Flagler Street. El féretro de Meurice estaba cubierto por una palia funeraria sobre la cual reposaba un báculo.

Meurice falleció el jueves a los 79 años en el Hospital Mercy de Miami víctima de complicaciones respiratorias.

La ceremonia estuvo marcada por un profundo sentido de unidad, reflejado en el número de prelados, sacerdotes y laicos que vieron en Meurice un signo trascendente de esperanza y un incansable defensor de los derechos humanos. Junto a García, concelebraron monseñor Arturo González, obispo de Santa Clara, y monseñor Mario Mestril, obispo de Ciego de Avila.




Para la lectura del Evangelio se escogió un texto de San Juan que recoge la escena en que Jesús pregunta a Pedro si lo ama, y después de tres respuestas afirmativas, le pide que alimente a sus ovejas. También se trazó un paralelismo entre esa escena bíblica y la vida de Meurice, no solamente por llevar el nombre de Pedro, sino también por la fidelidad a Jesús en momentos difíciles.

“Fue un hombre que hizo todo por cuidar y hacer crecer la Iglesia”, predicó García. “Y un hombre de pueblo porque era muy sensible a los demás”.

La homilía fue un recuento histórico de la Iglesia en Santiago de Cuba, desde el siglo XIX hasta hoy, donde la labor evangélica de grandes pastores como Meurice tuvo gran influencia en la población. García también habló de la unidad que Meurice promovió entre los cubanos dentro y fuera de la isla sin mencionar específicamente sus denuncias de las arbitrariedades del régimen de los Castro.

“El entró en un Iglesia desmantelada que carecía de todo, con templos destruidos, que la separaron del pueblo”, recordó García.

Wenski destacó que, como arzobispo de Santiago de Cuba durante cuatro décadas, Meurice encarnó en su persona “la agonía que es Cuba”. Agregó que como un obispo de la Iglesia Católica y, como cubano, cumplió con su deber.

“Ahora, el león del Oriente descansa de sus laborales pastorales. Murió según vivió: con la oración en los labios, la Virgen a su lado y Cuba en su corazón”, pregonó Wenski. “La muerte lo sorprendió aquí en Miami, lejos de su amado Santiago. Sin embargo, como dijo su sucesor, monseñor Dionisio García, Dios quiso que muriera aquí, a lo mejor como el signo de que todos los cubanos son un solo pueblo”.

Meurice será enterrado en el Cementerio Santa Ifigenia, en Santiago de Cuba, en cuyas calles fue una figura venerada. Mary Ross Agosta, vocera de la Arquidiócesis de Miami, informó el lunes por la tarde que sus restos serán trasladados a la isla a finales de esta semana

Vía lanuevanación.com

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