¨…Dos peligros tiene la idea socialista, como tantas otras:-el de las lecturas extranjerizas, confusas e incompletas, - y el de la soberbia y rabia disimulada de los ambiciosos, que para ir levantándose en el mundo empiezan por fingirse, para tener hombros en que alzarse, frenéticos defensores de los desamparados…¨(Tomo 3, 168). Jose Marti

miércoles, julio 27, 2011

PROVOCAN TANTO COMO LOS PROVOCADORES



Por Andrés Pascual

Castro tiene más que medio logrado su sueño de “bandearse a como le salga de la gandinga” en Miami. El envío constante de “embajadas artísticas” a la ciudad, en abierta encomienda provocadora, lo ratifica; sin embargo, como que es un “pacto” con Obama y sus asesores y no con el exilio, incluso ni con la “comunidad económica castrocomunista” a pesar de Hugo Cancio, Max Lesnick, Inmundo o Fariñas (el blanco que escribe en Juventud Rebelde), pues sobra la exigencia de pedirle a estos individuos, que “ni cantan ni comen frutas”, que le soliciten al tirano que permita que algunos de por acá, actúen por allá.

Aun cuando se le permitiera a Gloria, a Chirino, a Hansel y Raúl o a María Conchita Alonso que fueran a cantar a Cuba, se vería de muy mal gusto, exiliadamente hablando, que aceptaran, una vez que se le exige y rechaza a quienes no son cubanos por hacerlo; además, a partir de la política contra los viajes y las remesas, sería una colosal hipocresía proponer semejante barbaridad que, ni por serlo, deja de ser muy usada en Miami como alternativa al contubernio provocador, tanto de la dictadura, como de esta Administración.

Y provocar está ajustado no solo al envío de delincuentes disfrazados de artistas desde Cuba, sino a la propaganda que les hacen en los canales de televisión, tanto de alto como de bajo presupuesto de la ciudad, que comienza cuando le informan a la población que vendrán, hasta la recepción en el aeropuerto por reporteros-as, quienes les harán siempre las mismas preguntas para recibir las mismas respuestas que, por supuesto, molestarán a un exilio que nada puede hacer, más allá de protestar con pancartas u oralmente, encabezados por el patriota Miguel Saavedra y Vigilia Mambisa; mientras, los artistas y los asistentes riéndose y entrando al local.

¿Cuándo ganó el tirano la batalla? Cuando decidieron aceptar a la mayoría abrumadora, si no a todos, de los balseros que estuvieron en Guantánamo y Panamá; cuando, ya nadie sabe si calcularon mal o es un negocio, creer que todo el que abandonaba y abandona la Isla en balsa lo hacía en carácter de exiliado y cuando permiten que el Ajuste Cubano dure tanto que, aparentemente, funciona como el arma legal para que Castro viole el embargo por la cantidad que recibe, anualmente, tanto en envíos como en visitas de parte de quien llegó “ayer”, con el contubernio del Gobierno Americano y de la curia, supuestamente de derecha, de Miami, que incluyó e incluye a Lincoln Díaz Balart, a Jorge Más Canosa… a Clinton, ayer; a Obama, hoy y como a otros 10 cubanos más, entre ellos Emilio Estefan, que estuvieron en la reunión de emergencia por el éxodo balsero en la Casa Blanca y decidieron la política de “pies secos pies mojados”, cuando se debió crear un frente contra la medida que legaliza, sin preguntas incómodas, a cualquier delincuente o terrorista (ambas facetas en una persona la mayoría de las veces) que están enviando para acá desde hace 16 años.

Tan provocadores como Hugo Cancio son los dueños de los canales América Tevé y Mega TV, que no solo (sobre todo Mega TV), hacen las relaciones públicas de estos elementos con las visitas a sus estudios, las entrevistas y hasta actuaciones, si no con el seguimiento diario en la ciudad para favorecerlos promocionalmente, en perjuicio de un exiliado que tiene que recomerse la gandinga, una vez que no puede hacer con ellos lo que hacen los progromistas de la tiranía en la Isla. Y que nadie enarbole el viejo canto comunista encubierto de que “esa es la diferencia con la democracia” no, eso no es democracia, es libertinaje chapucero que triunfa porque, dentro de la masa exiliada, algunos como Oscar Peña, Alejandro Armengol, Andrés Reynaldo, Nicolás Pérez y varios más, voluntariamente unos; introducidos por Castro otros, se colaron entre la gente de esta acera (a los de la del frente ya los conocemos), para promover, “civilizada y democráticamente”, el apoyo a esa política de destrucción del exilio en Miami.

Vía nuevoaccion.com

No hay comentarios.: