¨…Dos peligros tiene la idea socialista, como tantas otras:-el de las lecturas extranjerizas, confusas e incompletas, - y el de la soberbia y rabia disimulada de los ambiciosos, que para ir levantándose en el mundo empiezan por fingirse, para tener hombros en que alzarse, frenéticos defensores de los desamparados…¨(Tomo 3, 168). Jose Marti

viernes, julio 01, 2011

¡EL GRAN TRIUNFO CUBANO!



Por Estéban Hernández

Yo reto a todos los cubanos en la búsqueda de uno que me escriba una carta y me diga: “Esteban, yo soy un fracaso total y absoluto”. Eso me parece que no existe. El triunfo cubano está en nuestra creencia firme de que hemos triunfado.

Los cubanos triunfamos en la Cuba Republicana ¿no estábamos a la cabeza del mundo en casi todo?. Mientras, a pesar de que la Cuba actual es un desastre, el régimen castrista sostiene categóricamente su triunfo absoluto. Y… aunque el destierro no ha logrado derrocar a la tiranía ni liberar a Cuba nosotros nos catalogamos como un exilio triunfador. ¿No convertimos a Miami, un pueblecito de campo, en una gran ciudad?

¿En que lugar, en que Historia, usted ha visto que dos causas opuestas, en guerra desde hace más de más de medio siglo (el castrismo y nosotros) puedan sostener ambas que han triunfado?

El exilio cubano ha triunfado radicalmente: muchos tienen casas, carros, cuentas de banco, le hemos dado educación a nuestros hijos, uno fue Presidente de la Coca Cola, un montón de Congresistas, en el Senado está Marco Rubio, hemos tenido a Palmeiro, al Duque, y muchos más, en las Grandes Ligas de béisbol, Andy García y Cameron Díaz en el cine. Son todos triunfos cubanos.

Mientras tanto, allá, la pareja de hermanos genocidas creen firmemente que el gran logro es de ellos porque se han mantenido 52 años y meses de dueños absolutos de Cuba.

Entonces ¿quienes son los fracasados? No tengo ni la menor idea. Nosotros debemos buscar a algunos chinos que estén dispuestos a aceptar algún fracaso. La culpa es del totí.

Para mí que ya desde el mismo instante en que uno nace en la tierra más linda del Universo, Cuba, ya eso es un triunfo. Ese es el primer triunfo y el primer premio que nos da la naturaleza. Por favor, si yo hubiera nacido en el Desierto de Sahara me hubiera sentido toda la vida como un fracasado por no haber nacido en Güines o en Sagua la Grande o en Guanabacoa.

Y la vida cubana la llevamos “de conquista en conquista”. Mientras al fracaso le hacemos poco caso, siempre encontramos a alguien, o a algo, para achacarle el error cometido.

Lo que para el resto de la humanidad son cosas normales para nosotros son triunfos: sí se casa la hija por la Iglesia damos una fiesta y lo convertimos en un triunfo, si el hijo se graduó de abogado eso es un éxito nuestro.

Observe usted que cuando triunfa un cubano en algo “eso representa un orgullo y una victoria DE TODOS LOS CUBANOS”. Cada vez que yo he visto a José Canseco sonar un jonrón me sentía como que ”soy yo el que mete el jonrón”. Y así se sienten todos los cubanos, aunque nunca logramos compartir su salario.

Celia Cruz no era simplemente una cubana. Celia Cruz era once millones de cubanos. Nos sentimos que todos los aplausos que recibía Celia eran aplausos a todos y cada uno de nosotros. Nada me molesta más que cuando se refieren a la difunta Celia Cruz como “la guarachera del Mundo”. Me siento como si el resto de la humanidad estuviera escatimándole el GRAN HONOR que a cada uno de nosotros nos pertenece.

Escogemos y preferimos a los equipos de béisbol mejores y más triunfadores: El Almendares, el Habana (El equipo de Miguel Uría, Marta Estévez, Luisa Diez y Amaury Pi y sobre todo los Yankees. Una contundente victoria de los Mulos de Manhattan representa un triunfo muy personal mío. Sí, cuando ganan los Yankees de New York yo me siento un triunfador absoluto. Tremendo triunfo cuando el cubano “Mantequilla” Nápoles ganaba una pelea de boxeo aunque después venía la decepción cuando acto seguido se ponía un sombrero de mariachi…

El tirano nunca tuvo ni 1,500 rebeldes en la Sierra, pero el primero de enero de 1959 millones de cubanos compartieron “el triunfo”. Y todavía hoy, yo celebro eufórico el HONOR QUE TUVIMOS (usted y yo y todos) cuando el 20 de Mayo de 1902 se izó por primera vez la bandera cubana en una Cuba libre y soberana.




“Mantequilla” Nápoles ¿un triunfo cubano?

(Amabilidad del autor).

Vía zoévaldés.net

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