¨…Dos peligros tiene la idea socialista, como tantas otras:-el de las lecturas extranjerizas, confusas e incompletas, - y el de la soberbia y rabia disimulada de los ambiciosos, que para ir levantándose en el mundo empiezan por fingirse, para tener hombros en que alzarse, frenéticos defensores de los desamparados…¨(Tomo 3, 168). Jose Marti

martes, julio 19, 2011

Cuando las remesas salían de Cuba hacia España


Desde 1880 hasta 1930. Estamos ante la "época dorada" de las remesas.

Durante este período los bancos y las casas de banca experimentaron un desarrollo espectacular. A medida que el volumen exigido por el negocio bancario fue incrementándose de manera importante, se hizo necesario y aconsejable el concurso de capitales ajenos. De esta manera fueron convirtiéndose en bancos con forma de sociedad anónima, o integrándose como sucursales de los grandes bancos. El proceso comenzó con el cambio de siglo y culminó hacia 1918-1920, con la constitución de amplias redes de sucursales.

También durante este período los giros procedentes de América experimentaron un importante incremento. Podían ser realizados y pagados a través de cualquier establecimiento comercial. Algunas de las primeras casas de banca se fueron transformando en bancos. Este fue el caso de Pedro Masaveu y Cía, Herrero y Cía. (Banco Herrero), Francisco Zaldivar, Gregorio Vigil Escalera, (Banco de Siero), Florencio Rodríguez, (Banco de Gijón y promotor y primer consejero del Banco Hispano Americano.

Pese a todo, las remesas no alcanzaron un volumen importante hasta 1880. Las casas emisoras más importantes fueron J.A. Bances, N. Gelats y Cía, H. Upmann y Cía. J. M. Borges, sobre todo de La Habana. En México M. Ibáñez y Cía, desde 1897 Antonio Basagoiti, Zaldo Hermanos y Cía, Julián Aragón y Hnos. en Veracruz. En Argentina M. Santiago y Cía, Carabassa y Cía, en Uruguay Martins y Cía, etc. Hasta comienzos del siglo XX los bancos tuvieron una actuación secundaria en estas operaciones. A partir del cambio de siglo el flujo emigratorio se dirigió masivamente hacia Argentina, que asistió al nacimiento de bancos de sociedad anónima como el Banco Español del Río de la Plata. A partir de 1910 se irá produciendo una mayor presencia de los bancos. Entre las casas pagadoras en España destacaron: García Calamarte y Cía de Madrid, Andrés Anglada de Barcelona, Sánchez Rivera y Cía, en Madrid, P. Alfaro y Cía en Madrid, y Vidal Cuadra en Barcelona.

Los giros comenzaron a extenderse durante la década de los setenta del siglo XIX y tuvieron un fuerte impulso a partir de 1882/83, coincidiendo con la irrupción de los grandes bancos. El monto de las remesas fue muy importante aunque difícilmente cuantificable (entre los 1.100 a 1.600 millones al año durante el período 1906-1910, es decir, una media de 250 a 300 millones de pesetas anuales). En todo caso se trataron de unas cantidades que contribuyeron a equilibrar la balanza de pagos española.

Giros de América pagados por entidades bancarias españolas en el periodo 1906-1910, según Rafael María de Labra



Fuente: Elaboración de García López, José Ramón: Las remesas de los emigrantes españoles en América. Siglos XIX y XX: Fundación Archivo de Indianos, Colombres, 1992, a partir de los datos de Labra, Rafael: La personalidad internacional de España, discurso de ingreso en la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas, sesión de 19 de mayo de 1912, Jaime Ratés, 1915.

Las monedas utilizadas eran las libras esterlinas y los dólares. Los países desde los que se envió un mayor número de remesas fueron Cuba, EEUU y México y los beneficiarios podían ser dos tipos: los pequeños importes eran cobrados por los familiares de los emigrantes y los más sustanciosos por los propios emigrantes retornados.

Las relaciones entre los indianos y la banca cambió sustancialmente durante este segundo período. En ocasiones los indianos fueron simplemente depositantes de dinero, pero en otras muchas apoyaron proyectos bancarios suscribiendo acciones o promoviendo directamente la creación de bancos. Normalmente se trataba de antiguos comerciantes de tejidos, ferretería o tabaco que al regresar a España fundaron o contribuyeron a fundar bancos. A través de su actividad comercial se hicieron con un amplio capital y adquirieron experiencia en operaciones mercantiles. En el cambio de siglo destacaron dos iniciativas importantes, la del Banco de Gijón y la del Banco Hispano Americano.

Durante el período comprendido entre 1880 y 1930 se produjeron algunos importantes cambios en este sentido. Si durante el periodo anterior, las familias más destacadas, como Jover, Garriga Nogués, Herrero, Masaveu... hicieron una transición de su actividad comercial a la bancaria más lenta, los 'nuevos' indianos trazaron este recorrido de una forma más rápida, aprovechando las condiciones favorables del mercado. La transición realizada por los nuevos indianos a su regreso se produjo con una apariencia súbita, puesto que comenzaron a dedicarse a ella sin que mediara un periodo de transición visible, aunque realmente tenían tras de sí una amplia trayectoria comercial, como las familias Ojero, Calamarte o Vidal Cuadras. Entre finales del siglo XIX y principios del XX destacaron dos iniciativas importantes, una ligada a un conocido indiano, Florencio Rodríguez, que retornó a España en 1885 y participó en numerosos proyectos empresariales (ferrocarriles, construcción y reparación de buques, refinerías de petróleo, compañías metalúrgicas, cerveceras, etc.). Su trayectoria culminó en 1894 con la apertura una casa de Banca, el Banco de Gijón, que participó también en la creación del Banco HipanoAmericano. La otra iniciativa destacable fue liderada por Antonio Basagoiti Arteta, que llegó a España procedente de México en 1898 y participó también activamente en el BHA. Esta institución fue la realización más emblemática de los indianos en España; un banco, además, que marcó la pauta de lo que iba a ser en el futuro la banca moderna. Con un capital de 100 millones de ptas aspiró, desde su nacimiento, a no ser un banco local como la mayoría de los de su época.

Vía culturamigrante.org/ joanantoniguerrero.blogspot.com

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