¨…Dos peligros tiene la idea socialista, como tantas otras:-el de las lecturas extranjerizas, confusas e incompletas, - y el de la soberbia y rabia disimulada de los ambiciosos, que para ir levantándose en el mundo empiezan por fingirse, para tener hombros en que alzarse, frenéticos defensores de los desamparados…¨(Tomo 3, 168). Jose Marti

sábado, julio 16, 2011

Bravuconadas e impudicias del Mentiroso en Jefe


Si no se eleva el tope de la capacidad de pedir prestado de los Estados Unidos, las consecuencias serán desastrosas, nos dicen el Mentiroso en Jefe, Barack Hussein Obama y algunos políticos y “expertos”; el equivalente a un “Armagedón económico”. Y nos advierten que las consecuencias serían tan graves que no se puede retrasar la toma de un acuerdo de ahí que en medio de una perreta de niño consentido y caprichoso pusiera como fecha límite para alcanzar ese acuerdo el 15 de julio, es decir hoy. Pues bien, hoy es 15 de julio y ni han sonado las trompetas del Juicio Final, ni los Siete Jinetes del Apocalipsis cabalgan y más bien al Tartufo comienza a doblársele el espinazo. Pobre del liderazgo Republicano si pestañea ahora y cede ante el chantaje Obámico al estilo Chicago.

Ayer, Obama, renovó las advertencias. Recordando su impúdica y desvergonzada táctica de alarmar a los ciudadanos retirados hechas en una entrevista con una de las principales cadenas de la televisión perteneciente al aparato propagandístico del Régimen en la que dijo: “No puedo garantizar que los cheques del Seguro Social salgan el 3 de agosto, si no hemos resuelto este asunto, porque simplemente puede ser que en las arcas no contemos con el dinero para hacerlo”, uniendo a esta impúdica táctica toda una lista de terribles calamidades que se nos vendrían encima si el gobierno deja de continuar endeudándose y de gastar sin medida y control como hasta el presente desde que el Régimen se apoderó de la Casa Blanca.

Pero a pesar de toda esta campaña propagandística para asustarnos una nueva encuesta, curiosamente hecha por dos de los órganos propagandísticos más importantes del régimen, la CBS News y el New York Times, nos indica que los estadounidenses se oponen a aumentar la capacidad de endeudar al país en un 69% contra un 24 que estaría a favor.

Claro está, que el Omnisapiente Obama rechazó de inmediato esta conclusión y, como acostumbra, él que lo sabe todo, de inmediato asumió el papel de Brujo de la Tribu, de poseedor del dominio del fuego y concluyó que We The People no entendemos las complejidades de la alta política económica: “Déjenme establecer una distinción entre los políticos profesionales y el público en general: el público no está prestando mucha atención a los detalles de cómo se subastan los bonos del Tesoro... Y está bien que no lo hagan... Ellos (We The People) tienen muchas otras cosas ante sí. A nosotros nos pagan para preocuparnos por esas cosas... Ahora, bien debo decir que algunos políticos profesionales sí lo saben y el que ellos digan que no se debe elevar el tope de la deuda es irresponsable. Ellos lo saben bien”.

Pero la realidad es que We The People somos los que tenemos la razón y que por fin la mayoría hemos concluido en que no nos asustan todas las predicciones “armagedonistas” de este inepto presidente, por fin ya la mayoría ha comprendido que la presidencia del Tartufo es un fracaso espectacular, para utilizar el adjetivo de moda, convertida en una basura de proporciones gigantescas por su adhesión absoluta a la ideología socialista y su vertical partidismo, que lo ha llevado a aplicar todas esas políticas que están destruyendo las perspectivas de crecimiento económico de la nación y a la destrucción, más bien a la muerte, de las esperanzas de 24 millones de norteamericanos que están desempleados o que trabajan apenas unas horas a la semana para llevar el sustento a sus familias. Esos que no pueden “aumentarse el tope de su capacidad de endeudarse” y cada día que este infame pasa en la presidencia ven alejarse cada vez más sus posibilidades de una vida mejor para ellos y sus familias. Pobre de aquel que piense que él puede cambiar; él sólo escucha su propia voz de ahí que prácticamente todo su equipo económico lo haya abandonado y que una gran mayoría de los votantes independientes estén listos para votar por cualquier candidato republicano antes que sufrirlo por 4 años más.

Señor Presidente, sus tácticas de atemorizarnos con cataclismos inimaginables ya no funcionan, sus mentiras seudoeconómicas ya no asustan a nadie. No aumentar el tope de la capacidad de endeudarnos no significa ni mucho menos que el Gobierno no pueda pagar sus deudas, guárdese este su mayor embuste donde mejor le acomode en su cuerpo. El no aumentar ese tope sólo significa que el gobierno no puede pedir más dinero prestado y que sólo puede gastar según los ingresos que tenga y si tenemos en cuenta que el pago de los intereses ($29 miles de millones) de la deuda es menos de un décimo de los ingresos ($172 miles de millones) previstos para el período entre agosto 3 y 31 no hay ninguna razón para pensar que caéremos en la insolvencia. Pero sucede que Obama, además de mentiroso tiene muy mala memoria, durante años una y otra vez, el Congreso y el Presidente de turno no han podido ponerse de acuerdo sobre un aumento del tope de la capacidad de endeudarse y jamás se ha producido la falta de pago (default), ello sucedió en diciembre de 1973, marzo de 1979, noviembre de 1983, diciembre de 1985, agosto de 1987, noviembre de 1995, diciembre 1995 a enero 1996 y septiembre de 2007. En realidad esto no debía ni aparecer en la discusión ya que la 14va Enmienda a la Constitución exige el pago de la deuda antes que se realice cualquier otro gasto.

En su campaña de atemorizar a los más débiles, ancianos y enfermos, y con la mayor impudicia que alguien pudiera imaginar, Obama dice no saber si habrá dinero para enviar los cheques de la Seguridad Social el 3 de agosto, cuando sabe perfectamente que habrá ingresos suficientes no sólo para pagar los intereses de la deuda, sino también para cubrir los gastos correspondientes al Seguro Social ($49 miles de millones), el Medicare y el Medicaid ($50 miles de millones) la Defensa ($34 miles de millones) las devoluciones del IRS ($3-9 miles de millones).

Otra de sus grandes mentiras es que si el gasto del gobierno se reduce, habrá una depresión. Todos recordamos como nos prometió que un aumento “temporal” del gasto público “estimularía” la economía, pero ahora nos viene con el cuento de que no podemos suprimir ese aumento “temporal” porque el país se hundiría en el caos. ¡Qué desvergüenza!

En realidad ya es hora de que Barack Hussein Obama, su administración y marionetas de extrema izquierda en el Congreso terminen con esta campaña de amedrentar a los ciudadanos y que reconozcan de una vez y por todas que We The People hablamos alto y claro en noviembre de 2010 y que no elegimos un Congreso marioneta de sus caprichos tercermundistas en el mejor estilo de Fidel Castro y de Hugo Chávez.

Ya le hemos visto la oreja peluda y no nos falta mucho para rescindirle el contrato.

Nobama
15 de julio de 2011.

Vía nobama-nobama.blogspot.com

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