¨…Dos peligros tiene la idea socialista, como tantas otras:-el de las lecturas extranjerizas, confusas e incompletas, - y el de la soberbia y rabia disimulada de los ambiciosos, que para ir levantándose en el mundo empiezan por fingirse, para tener hombros en que alzarse, frenéticos defensores de los desamparados…¨(Tomo 3, 168). Jose Marti

viernes, junio 10, 2011

Senadores de EE.UU ponen en entredicho confirmación del próximo embajador en Nicaragua


Jonathan Farrar

WASHINGTON (EFE).

Líderes del Senado de Estados Unidos pusieron hoy en entredicho la confirmación de Jonathan Farrar como próximo embajador de ese país en Nicaragua, al criticar su reciente gestión en La Habana.

Durante una audiencia de hora y media del Comité de Relaciones Exteriores del Senado, los senadores criticaron las “maquinaciones electorales” del presidente Daniel Ortega de cara a los próximos comicios, y pidieron que EE.UU. envíe a Managua a una persona “firme” que proteja a la sociedad civil en ese país.

“Quiero enviar a alguien que va a asegurarse de que la sociedad civil tenga el apoyo del Gobierno de Estados Unidos, de tal manera que se le proteja de este régimen”, dijo el senador demócrata Bob Menéndez, quien presidió la audiencia.

Al enumerar sus quejas sobre Ortega, Menéndez dijo que desde que éste asumió el poder en 2006, “ha consolidado su poder de forma metódica y sagaz”, ha minado las instituciones democráticas y los derechos humanos y, ahora, viola la Constitución al perseguir un segundo mandato consecutivo.

“Sus maquinaciones electorales sugieren que no está tomando chances. Él y sus partidarios sandinistas han impedido las demostraciones pacíficas, silenciado a la comunidad empresarial, tomado el control de los medios de comunicación, politizado las oficinas gubernamentales y expropiado fondos públicos”, afirmó Menéndez, demócrata por Nueva Jersey.

Para Menéndez, resulta reprochable además de que, en el segundo país más pobre del continente americano, Ortega “claramente” ha antepuesto sus ambiciones de poder y de enriquecimiento personal a los intereses del pueblo.

A cada crítica, Farrar insistió en que su meta es fortalecer a la sociedad civil en Nicaragua y que Estados Unidos “hable con una sola voz” ante el Gobierno de Managua.

“Si logro la confirmación, sería importante para mí y para Washington que realicemos consultas estrechas para que, conforme evolucione la situación en el terreno, podamos hablar con una sola voz directamente al Gobierno de Nicaragua para expresar nuestras preocupaciones”, indicó Farrar.

Además, dijo compartir las preocupaciones de los senadores sobre el panorama político en Nicaragua, aunque subrayó que una de sus prioridades es que el Gobierno de Ortega permita la participación de observadores nacionales e internacionales en los comicios de noviembre próximo.

Pero en un tenso intercambio, Menéndez insistió en que los problemas en Nicaragua van más allá de la falta de transparencia o la presencia de observadores, y destacó los vínculos de Ortega con el presidente venezolano, Hugo Chávez, y su apoyo al líder libio Muamar el Gadafi.

La audiencia fue convocada para evaluar los nombramientos del presidente Barack Obama de los embajadores de EE.UU. en Nicaragua, Honduras, Paraguay y Guyana, quienes deben ser confirmados en el pleno del Senado.

Sin embargo, fue Farrar, ex jefe de la sección de intereses en La Habana, el que acaparó la atención de los senadores.

Durante la audiencia, tanto Menéndez como el senador republicano por Florida, Marco Rubio, ambos de origen cubano, dejaron en claro su inconformidad con Farrar, sobre todo ante su supuesto desdén de los grupos disidentes en Cuba.

En declaraciones a los periodistas tras concluir la audiencia, Rubio reafirmó su rechazo al nombramiento de Farrar.

“Hay que mandar a alguien que represente a EE.UU. que sea fuerte, que apoye con firmeza la democracia y los derechos humanos y sinceramente no creo que el señor Farrar ha hecho eso bien en La Habana”, dijo Rubio.

“No creo que hizo un buen trabajo en La Habana y no creo que va a hacer un buen trabajo en Nicaragua... si tuviera que votar ahora, no votaría por él”, enfatizó Rubio, quien consideró que Farrar “tendrá que hacer mucho” para convencerlos.

Bajo las reglas del Senado, basta la objeción anónima de un solo senador para bloquear el voto definitivo de un nombramiento.

El pasado 14 de abril, Obama propuso a Farrar para Nicaragua y también a Lisa Kubiske para Honduras, y señaló en esa ocasión que ambos diplomáticos “aportan una amplia experiencia y talento a sus nuevos cometidos”.

De ser confirmados, Farrar reemplazaría en el cargo a Robert Callahan, y Kubiske, hasta ahora la “número dos” en Brasilia, sustituirá a Hugo Llorens en Tegucigalpa.

Vía diariolasamericas.com

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