¨…Dos peligros tiene la idea socialista, como tantas otras:-el de las lecturas extranjerizas, confusas e incompletas, - y el de la soberbia y rabia disimulada de los ambiciosos, que para ir levantándose en el mundo empiezan por fingirse, para tener hombros en que alzarse, frenéticos defensores de los desamparados…¨(Tomo 3, 168). Jose Marti

miércoles, junio 22, 2011

ASESINATO DE REPUTACIONES

Juan Antonio Blanco habla acerca del volumen "El otro paredón: asesinato de reputaciones en Cuba".


Carlos Franqui, al centro en la foto de la izquierda, borrado por el régimen (foto de la derecha) tras su marcha al exilio. (ELOTROPAREDON.COM)

Esta semana se presenta en Miami el volumen colectivo El Otro Paredón: asesinato de reputaciones en Cuba (Eriginal Books LLC). En sus páginas, académicos y periodistas de diversas trayectorias políticas estudian "las prácticas de asesinatos de reputaciones de personas y grupos sociales que ha ejercido el gobierno cubano por medio siglo".

DDC conversa con Juan Antonio Blanco, uno de los autores, acerca de este nuevo libro.

¿Por qué otro paredón? ¿De dónde viene el título del libro?

De otras sentencias de muerte implementadas por el régimen revolucionario que no son las del paredón de fusilamiento. Del asesinato del honor convertido en un método. Al despojar a las personas de su honor y movilizar el odio de la población en su contra, lo que comienza por una agresión verbal puede escalar hacia formas de violencia que en algunos países han alcanzado el grado de genocidio.

El libro estudia el asesinato estatal de reputaciones implementado en Cuba a partir de 1959. Tanto contra personas como contra grupos sociales, instituciones y épocas precedentes. En este proceso se ha utilizado una maquinaria de propaganda que, ocasionalmente, se disfraza de ciencia social.

Rafael Rojas, uno de los autores participantes en el volumen, lo resume muy claramente cuando indica que la historiografía oficial —sometida a los dictámenes ideológicos de la propaganda— deviene tribunal inapelable. Un tribunal que decreta quiénes han de ser recordados y quiénes han de olvidarse.

La idea de publicar un libro sobre este tema específico surgió durante un seminario sobre Historiografía y Política celebrado en Madrid en noviembre pasado, organizado por el Instituto de Investigaciones Cubanas de la Universidad Internacional de la Florida y el Instituto de Estudios Jurídicos Internacionales de la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid.

¿Cuál es la particularidad de Cuba en este campo? ¿No existe acaso el asesinato de reputación en otras sociedades?

Por supuesto, la difamación existe también en sociedades democráticas. Sin embargo, en ellas las víctimas tienen posibilidades legales y mediáticas de defenderse. Mientras que en sociedades totalitarias no pueden acudir a un programa de radio o a una columna de opinión. No es posible en esos casos recurrir a un abogado para querellarse contra sus perseguidores. Y tampoco pueden crear una asociación para defenderse y promover sus perspectivas, ni organizar una protesta pública para llamar la atención sobre sus circunstancias.

En Cuba, desde 1959, los ciudadanos no gozan de esa posibilidad, y cientos de miles han sido clasificados como "gusanos", "delincuentes", "mercenarios", "escorias" o "agentes del enemigo".

En la sociedad cubana, la definición de lealtad no está dada por las afinidades marxistas de un individuo, sino por su incondicionalidad a toda orden superior, por irracional o incluso criminal que esa orden sea. Quien no muestre sumisión al poder ingresa automáticamente en una zona de peligro. En este sentido, el libro recoge los testimonios de Carlos Alberto Montaner y Ana Julia Faya, quienes, viniendo de trayectorias políticas e intelectuales opuestas —liberal y marxista— han sido blancos de estas campañas.



Dr. Carlos Márquez Sterling. (ELOTROPAREDON.COM)

¿Cuál crees que sea la relevancia actual de un libro como éste?

En instantes en que asistimos en Cuba a una nueva escalada de violencia contra opositores pacíficos clasificados como "mercenarios" y "delincuentes" resulta pertinente —y hasta urgente— fomentar la reflexión sobre estos temas.

Por otra parte, existen personas (o descendientes de esas personas) que han esperado durante más de medio siglo que se reconozca que fueron injusta y arbitrariamente acusados de hechos falsos. Es hora de que se empiece a hablar de ellos. Ese es el caso, por ejemplo, de Uva de Aragón, que lleva muchos años enfrascada en una cruzada personal para que se reconozca oficialmente que su segundo padre, el Dr. Carlos Márquez Sterling, fue groseramente calumniado por el Movimiento 26 de Julio —que incluso intentó asesinarlo en más de una ocasión— y luego por el gobierno cubano desde enero de 1959.

Creo que, del mismo modo que a los economistas les corresponde discutir acerca de la reconstrucción a mediano plazo de los mecanismos creadores de riqueza de la Isla, a los historiadores nos toca construir una sólida hechología que pueda servir de memoria histórica compartida. La historiografía es siempre una interpretación de lo ocurrido y, por ello, ha de ser necesariamente pluralista. Pero los hechos son otra cosa.

Se hace necesario y urgente desarrollar estudios objetivos sobre la era republicana cubana. Porque es sumamente difícil saber hacia dónde ir cuando no sabemos siquiera de dónde venimos.

¿Quiénes son los autores y cuáles sus contribuciones?

El libro se inicia con un trabajo de Rafael Rojas que hace la disección de cómo se ha privilegiado una historiografía oficial que pretende otorgar legitimidad permanente al status quo cubano, borrar de la memoria colectiva personas e instituciones y desacreditar el período republicano en su conjunto.

Uva de Aragón analiza las campañas de odio y descalificación vertidas contra Carlos Márquez Sterling desde que intentó una salida política y constitucional a la crisis cubana en 1958.

En mi caso, expongo los resultados de una investigación que realicé sobre las acusaciones oficiales contra el empresario Amadeo Barletta, víctima también desde 1959 de este tipo de campañas.

La investigadora y analista Ana Julia Faya da su testimonio personal de acosos y demonizaciones cuando trabajaba en el Departamento de Filosofía de la Universidad de La Habana y luego en el Centro de Estudios de América. Especial valor tienen sus revelaciones sobre el modo en que se censuraban incluso las investigaciones del equipo del Archivo Histórico del Consejo de Estado, donde también trabajó por algún tiempo, y cómo se alteraban fotos para borrar la imagen de figuras exiliadas que antes habían luchado contra Batista.

Por último, Carlos Alberto Montaner aporta su propio testimonio y analiza por qué y cómo el régimen cubano ha tratado de destruir su reputación.



El empresario Amadeo Barletta. (ELOTROPAREDON.COM)

¿Qué lo motivó a indagar en la historia del empresario Amadeo Barletta?

Me llamó la atención la manera sensacionalista de acusar súbitamente a esta persona de ser nada menos que jefe de una "familia mafiosa" en Cuba. Semejante aseveración no fue esgrimida contra Amadeo Barletta para justificar la confiscación de sus propiedades en febrero de 1960, después de que los interventores auditaran minuciosamente toda su documentación.

Mi pesquisa fue provechosa porque, a la luz de ese caso, es más fácil entender el modo en que se lanzó una campaña de asesinato de reputación no solo contra Barletta sino contra todo el empresariado, el mercado e incluso contra toda la etapa republicana. Lo que le sucedió a Barletta en 1960 se extendió en marzo de 1968 hasta el más humilde cuentapropista. Al primero lo acusaron injustamente de "batistiano" y a los otros de "parásitos" y "contrarrevolucionarios".

Para colmo, las acusaciones supuestamente documentadas de conexiones de Amadeo Barletta con el crimen organizado demostraron ser todas falsas. Me tomé el trabajo de revisar archivos oficiales de Estados Unidos (incluyendo los documentos en el FBI, la CIA y la contrainteligencia militar), República Dominicana e incluso —a través de terceros— de Cuba,además de sostener una docena de entrevistas con respetables historiadores y biógrafos de personajes como Meyer Lansky y Santo Trafficante Jr.


Luego de todas esas pesquisas, considero que el "caso" de difamación de Amadeo Barletta resume y ejemplifica el proceso de asesinato de reputación que ejerce el gobierno cubano, aunque creo que en la última campaña contra Barletta, que comenzó después del escándalo por narcotráfico de 1989, éste no fue más que un "daño colateral". El verdadero objetivo era descalificar a la República de Cuba para presentarla como un antro controlado por Batista, la CIA y familias mafiosas italoamericanas. Una islita supuestamente atrasada cuyo desarrollo dependía de los casinos, las drogas y la prostitución… Inevitablemente, cada vez que hay una crisis en Cuba se vuelve imperioso denigrar el pasado.

¿Dónde y cuándo se hará la presentación de El Otro Paredón? ¿Se venderá solo en Miami?

La presentación será el próximo viernes 24 de junio a las 7:00 pm, en la sala 243 del Graham Center de la Universidad Internacional de la Florida. Cuatro de los cinco autores —Rafael Rojas, Uva de Aragón, Carlos Alberto Montaner y yo— participaremos en ese lanzamiento donde, además, se venderá el libro con un precio promocional.

El otro paredón puede adquirirse también en Amazon, tanto en versión electrónica (ebook) como impresa, y también estará disponible en la Librería Universal de Miami. A continuación, en pdf, puede encontrarse el índice y el prólogo del libro.

Vía diariodecuba.com

No hay comentarios.: