¨…Dos peligros tiene la idea socialista, como tantas otras:-el de las lecturas extranjerizas, confusas e incompletas, - y el de la soberbia y rabia disimulada de los ambiciosos, que para ir levantándose en el mundo empiezan por fingirse, para tener hombros en que alzarse, frenéticos defensores de los desamparados…¨(Tomo 3, 168). Jose Marti

sábado, mayo 14, 2011

El cura Ortega y la hijaza Mariela

Por Zoé Valdés



Forman parte de un dúo, el dúo que presta su imagen para tapar los crímenes de la dictadura. Él es cura, cardenal o coronel del castrismo, da igual: Jaime Ortega. Ella es la hijita o hijaza de Raúl Castro: Mariela Castro. Ambos llevan a cabo uno de los planes más macabros de los últimos respiros del régimen.


Cardenal Jaime Ortega y Alaminos

Él fue perseguido por cura y por afeminado en los años sesenta y setenta, se cuenta que estuvo recluído en un campo de concentración de las UMAP (UNIDADES MILITARES DE AYUDA A LA PRODUCCIÓN). No le costó tanto, después de eso, llegar a donde ha llegado, sólo ha tenido que arrepentirse delante de dios y pactar con el diablo. Para un cura de verdad es mucho, él no lo es. Sabrá dios, precisamente, cuántos videos no le tendrán filmados, sabrá dios por dónde lo están chantajeando. Pobres fieles que le creen, los mismos que creyeron a los Castro.


Mariela Castro Espin

Ella fue una estudiante mediocre, una actriz y una bailarina todavía más mediocre. Siempre quiso ser artista, no lo logró porque no lo es, no tiene el don ni la voluntad. Entonces se enganchó en la última carroza, la de las Drag Queens, y creó el centro CENESEX, cuyo objetivo es el mismo que el que tenía su madre con las mujeres cubanas, controlar a las mujeres, dominarlas ideológica y políticamente, chantajearlas. Es lo que hace ella con los gays cubanos, si eres gay pero anticastrista, ella no dudará un instante en meterte en la cárcel, ella misma te pondrá las esposas. Pero como ahora para ser gay hay que ser castrista y demostrarlo, ella se agencia un teatro, el más grande de La Habana, y monta allí a su zoológico de cristal.

Pues bien, debería añadir al cura al espectáculo, con su larga maxifalda religiosa, y la redonda coronita, y su recorrido laberíntico, a escondidas, por Europa, como un Fouché, tratando de arreglar las cosas entre los asesinos Castro, sus jefes antes que dios, y la Unión Europea. Sería un gran -otro más- espectáculo en la pasarela del horror. La prensa internacional destaca como logros de la revolución, después de 52 años de dictadura, que la caradura de Mariela Castro, y el esbirro de la iglesia Castrista, Jaime Ortega, quieran tapar el sol con un dedo, y hagan todos esos malabares. Él escondiendo a sus dios las verdades, mintiendo, pecando, pero ¿qué coño importa el pecado para ese cura desflecado? Ella publicitándose con operaciones de sexo gratis, cuando lo que tiene que operarse es la vergüenza y el alma.

Vía eleconomista.es

No hay comentarios.: