¨…Dos peligros tiene la idea socialista, como tantas otras:-el de las lecturas extranjerizas, confusas e incompletas, - y el de la soberbia y rabia disimulada de los ambiciosos, que para ir levantándose en el mundo empiezan por fingirse, para tener hombros en que alzarse, frenéticos defensores de los desamparados…¨(Tomo 3, 168). Jose Marti

miércoles, abril 13, 2011

¡Juegan con la cadena....pero no con el mono!


Por Esteban Fernández

Muy pocas son las críticas públicas contra Fidel Castro en Cuba. Y digo “muy poquitas”- en lugar de ningunas- porque sólo he escuchado a un borracho llamado “Pánfilo” llamándole a las cosas con nombres y apellidos. Y admito que quizás muchas condenas al gran culpable hayan escapado a mi radar.

ESTO NO ES UNA CRÍTICA CONTRA LOS DISIDENTES, todo lo contrario, me refiero a los que no se unen en masa a una verdadera oposición. Simplemente creo que la mayoría del pueblo cubano ha sido víctima del culto a la personalidad al dictador. Sí, mis estimados lectores, a Fidel Castro casi nadie lo toca ni con el pétalo de una rosa.

Nada de llamarlo tirano, ni momia, ni hijo de perra, ni dinosaurio, ni nada parecido. Yo me canso de escudriñar en las declaraciones de mis compatriotas buscando una crítica violenta y personal contra el genocida y no la encuentro. Les permiten retozar con la cadena sin molestar al chango.

Puede ser que el motivo sea el terror que la bestia inspira. Pero me preocupa que no solamente sea el miedo . También existe una mezcla con otros factores: Respeto, sumisión, y en el mejor de los casos ODIO REPRIMIDO . Eso fue lo que aprendieron desde el Kindergarten: a considerar a este monstruo una especie de ser supremo en la tierra cubana.

Ya desde antes de yo salír de Cuba me enteré que les decían a los muchachitos: “Suplíquenle regalos a los Reyes Magos” y no les daban nada. Después “Pídanle a Fidel” y entonces, sólo entonces, recibían varios juguetes. Ahora se sufren las consecuencias de esa adulación excesiva a un ser satánico y perverso.

Es una lástima que no puedan ver en la isla cautiva el documental FIEL CASTRO de Ricardo Vega para que sepan quien verdaderamente es esta hiena.
Yo he tenido contacto con muchos cubanos recién llegados y les he preguntado: “¿Traen algunas noticias del sátrapa?” Y NI UNO SOLO sabía a quien me refería. Es más, ni conocen bien ese adjetivo de sátrapa.

Ustedes no saben el trabajo que cuesta sacarles- ya no un apelativo despectivo sino-el simple nombre de Fidel Castro. Y cuidado porque si los aprieto un poco algunos me dicen que “¡Gracias a él pude estudiar la carrera de medicina!”. Y entonces para mortificar insisto: “¿Quién es él, a quien se refieren?” . Con precaución miran para todos lados y me dicen: “Chico, gracias al Comandante en Jefe” Yo me río y les digo: “Ah ¿ se refieren al H. P. ese?”…

Observe usted que todas las diatribas dentro de Cuba son a algunos EFECTOS, jamás a la CAUSA. Dicen que “Aquí no hay comida, no hay futuro, que no les permiten entrar y salir libremente del país” Y evitan decir: “Aquí el único problema que tenemos tiene dos nombres: Fidel y Raúl Castro y varios miles de sabandijas y hasta al mejor debemos colgarlo de una guásima”…

Por favor, las críticas que se lanzan dentro de Cuba (a la situación no a la tiranía) yo las escucho diariamente provenientes de los mexicanos, de los salvadoreños, de los guatemaltecos de los hondureños. Es más, esa gente es más enérgica en sus diatribas a los gobiernos que padecen sus países.

A Raúl lo tratan con todo respeto llamándolo General y Presidente . Y si eso es con Raúl al que consideran un tipo de carne y huesos acto seguido tal parece que sienten horror de simplemente pensar en hacerle una crítica irrespetuosa a su admirado “Máximo Líder”.

Es más factible que yo insulte a Santo Tomás de Aquino que ellos a “Papá Fidel”… Hasta los Ministros y Generales -cuando con terror tienen que referirse al dictador- evitan mencionar su nombre y señalan con el dedo hacia el cielo. Como si estuviera en la estratosfera. Encaramado en un pedestal.

Y claro, desde luego, ahora van a salir algunos a hacerme un “acto de repudio” manifestando que es muy fácil decir esas cosas desde la lejanía del destierro. Y mis críticos (antes de atacarme) debían preguntarle a los güineros del exilio histórico que me conocen para que se enteren que desde abril del 59 ya YO BARRÍA EL PISO PÚBLICAMENTE con el desalmado. En el parque, en el Instituto, en las guaguas y en todas partes. Y tengo muchos testigos.

Via zoévaldés.net

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