¨…Dos peligros tiene la idea socialista, como tantas otras:-el de las lecturas extranjerizas, confusas e incompletas, - y el de la soberbia y rabia disimulada de los ambiciosos, que para ir levantándose en el mundo empiezan por fingirse, para tener hombros en que alzarse, frenéticos defensores de los desamparados…¨(Tomo 3, 168). Jose Marti

lunes, marzo 14, 2011

Política monetaria, política fiscal e ideología


Por Armando Ribas, escritor cubano-argentino

No me voy a cansar de repetir que la economía no es una ciencia independiente de la ética y la política. No podemos olvidar por tanto que la economía es un resultado de las concepciones éticas que definen el sistema político y jurídico que determinan los comportamientos en la sociedad. Así vale la pena recordar las sabias palabras de David Hume al respecto: “Es imposible cambiar o corregir algo material en nuestra naturaleza, lo más que podemos hacer es cambiar las circunstancias y situación.. Es teniendo en cuenta esta realidad que representa el principio ético en que se basa el sistema político americano, que encontramos una cierta confusión en la presente discrepancia entre republicanos y demócratas respecto a la política del FED.

Aparentemente la discrepancia versa sobre as posibles implicaciones inflacionarias de la política monetaria expansiva del FED. En tanto que los republicanos estarían preocupados por el impacto inflacionario, para los demócratas el problema seguiría siendo el elevado desempleo. Detrás de esta discrepancia económica, subyace una discrepancia filosófica de la cual se podría deducir que los republicanos están a favor del mercado en tanto que los demócratas insistirían en aumentar el role del gobierno en la economía.

Creo que esa discrepancia filosófica así planteada resulta de la falencia de la teoría económica en la actualidad. Desde mi punto de vista una de las confusiones más evidentes resulta de la problemática de la inflación. Podría decir que el problema surge de la teoría monetaria que parecería ignorar el cambio que significa el aumento sideral del gasto público en las economías desarrolladas. La problemática de la inflación determinó el enfrentamiento entre el monetarismo de la escuela de Chicago, con Friedman a la cabeza y la Teoría General de Keynes diría que un tanto desvirtuada por las interpretaciones subsiguientes de los Keynesianos. La misma implicaba asimismo una discrepancia filosófica al respecto del role del Estado en la economía.

¿Qué diría hoy Keynes ante el aumento inusitado del gasto público que ha tenido lugar en la Unión Europea y más recientemente en Estados Unidos. No debemos olvidar que al momento en que Keynes escribiera su Teoría General, el gasto público en Estados Unidos no alcanzaba al 10% del PBI Al respecto Axel Leijunhufvud escribió “On Keynsian Economics and the Economics of Keynes”(Sobre la economía keynesiana y la economía de Keynes) En la misma se refirió a las falacias de las interpretaciones del pensamiento de Keynes. Más importante fue su aseveración respecto a que la doctrina de la denominada Ortodoxia Revolucionaria había tendido a minimizar la importancia de la política monetaria a favor de las políticas de estabilización fiscal. Ya en mi libro “Política Fiscal y Teoría Monetaria, un nuevo Enfoque” había sostenido que el gasto público tenía una eficiencia marginal declinante. Al respecto no puedo menos que citar las palabras de George Gilder: “Dado que el gobierno se ha convertido en un factor de producción, la única forma de disminuir su impacto en los precios es… reduciendo su tamaño o incrementando su productividad”.

Por todo lo dicho anteriormente la discusión presente sobre la inflación adolece de una falacia de composición. Ella está igualmente reconocida por George Gilder que escribiera en su Riqueza y Pobreza: “Más tarde o más temprano los liberales americanos así como los laboristas británicos van descubrir que las restricciones monetarias son una forma maravillosa de destruir al sector privado dejando al gobierno incólume y ofreciendo pretextos para la nacionalización de la industria” Las anteriores palabras revelan la realidad de lo que fuera el fracaso de las recientes políticas de apertura hoy denominadas como neoliberalismo para descalificarlas como políticas de derecha. La realidad anterior no implica de manera alguna el estar a favor de la inflación sino todo lo contrario. El problema es que una vez que el gasto se incrementa las políticas restrictivas tienen un impacto sobre la tasa de interés que hace quebrar al sector privado, como ocurriera por primera vez en Chile en manos de los muchachos de Chicago.

En virtud de las anteriores premisas, considero que la crítica a la política monetaria del FED por sus posibles efectos inflacionarios constituye un error de interpretación, y de la misma surge una discrepancia filosófica o ideológica que ignora la verdadera problemática que se pretende resolver. Frente a la crisis creada por la burbuja generada por la demagogia Carteriana (No cartesiana) no había otra alternativa que aumentar el gasto y la oferta monetaria, tal como ya lo había propuesto Friedman en su análisis de la depresión del treinta.

Todo parecería indicar que más allá de los errores que provocaran la crisis, la situación económica de Estados Unidos se estaría recuperando, no obstante que los economistas siempre encuentran razones para predecir calamidades. Por otra parte la preocupación por la expansión monetaria ignora la realidad de que el factor determinante hoy de la inflación es el gasto público, como antes hemos explicado. Pero más aun se ignora que la expansión monetaria producida por el FED solo ha venido a sustituir la creación de moneda generada por el multiplicador bancario, y que había desaparecido con la caída del crédito al sector privado. La prueba es que los últimos datos respecto a la variación de los precios entre el 2009 y el 2010 son menores que los registrados durante la década anterior. Por otra parte debe tenerse en cuenta igualmente que se ignora que la compra de bonos del Tesoro por parte del FED reduce la deuda pública al tiempo que como antes señalamos no tiene un impacto inflacionario.

Dadas las actuales circunstancias no podemos confundir a priori la inflación con políticas de izquierda per se. Ahí tenemos a la Unión Europea con una crisis manifiesta sin inflación. Pero más aun en la década precedente el crecimiento de la Unión Europea fue menor al 2% por año y tampoco tuvieron inflación. En Europa es evidente que el problema surge del nivel del gasto que supera el 50% del PBI en la mayoría de los países. Por todas estas razones tampoco comparto la tesis de que el dólar va a dejar de ser la moneda de reserva internacional. Se pretende ignorar que la economía mundial depende en gran medida de la americana y esta de su sistema político que determina la libertad como fuente de riqueza.

Por tanto la posición republicana debe sostenerse en la necesidad de reducir el gasto público, así como los impuestos. El nivel del gasto es la expresión manifiesta de la ideología imperante y ella es el socialismo en la Unión Europea. Entonces es importante reconocer que la discusión filosófica no es monetaria sino fiscal y por tanto ideológica. Y la ideología se refiere precisamente a la participación del Estado en la economía. Por esa razón Guy Sorman escribió que la crisis europea no era económica o financiera sino ideológica y como todos pensaban igual no la pueden cambiar (SIC) Esperemos que en Estados Unidos se recuerde a los Founding Fathers y por tanto en nombre del Rule of Law, se mantengan los principios fundamentales de que las mayorías no tienen el derecho a violar los derechos de las minorías y el derecho de los individuos a la búsqueda de su propia felicidad.

Via diariolasamericas.com

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