¨…Dos peligros tiene la idea socialista, como tantas otras:-el de las lecturas extranjerizas, confusas e incompletas, - y el de la soberbia y rabia disimulada de los ambiciosos, que para ir levantándose en el mundo empiezan por fingirse, para tener hombros en que alzarse, frenéticos defensores de los desamparados…¨(Tomo 3, 168). Jose Marti

miércoles, marzo 09, 2011

Asombrosa recuperación de ex preso politico cubano exiliado en Miami


Ariel Sigler Amaya, poco después de salir de las carceles del régimen comunista cubano.


Ariel Sigler Amaya en Miami, EE.UU, siete meses después de salir de las prisiones del régimen comunista cubano.

Por JUAN CARLOS CHAVEZ
jcchavez@elnuevoherald.com

Casi siete meses después de llegar exiliado a Miami en silla de ruedas y consumido hasta el hueso por falta de una alimentación balanceada, el ex preso político cubano Ariel Sigler Amaya volvió a dar sus primeros pasos tras un largo período de inmovilidad que lo tuvo al borde de la muerte.

Sigler, de 47 años, hizo una demostración de sus progresos y caminó lentamente por unos minutos con la ayuda de un andador en una conferencia de prensa realizada a mitad de la mañana del martes en el Hospital Jackson Memorial.

"Delante de todos los hermanos nuestros de la oposición me comprometo a que, a partir de este momento, dejo la silla de ruedas'', indicó Sigler, visiblemente emocionado. "Hace dos años no me encontraba en esta condición. Haré todo lo posible e imposible para que esta recuperación sea rápida''.

Sigler recibió un tratamiento de rehabilitación desde el 28 de julio para superar una polineuropatía agresiva que adquirió en las cárceles cubanas. El padecimiento disminuye la sensibilidad en cualquier parte del cuerpo.

Como líder del movimiento Opción Alternativa, Sigler fue uno de los 75 encarcelados en la llamada Primavera Negra, una ola de arrestos y juicios sumarios contra opositores pacíficos y periodistas independientes en el 2003.

Durante su confinamiento, Sigler nunca tuvo acceso a una atención oportuna ni especializada y llegó a pesar 117 libras, habiendo sido en su juventud un boxeador aficionado de grandes cualidades físicas que pesaba 205 libras. Recibió una condena de 20 años de prisión por su activismo en el movimiento opositor interno.

Flanqueado por su hermano Miguel Sigler, también un ex preso político, y Josefa López, su cuñada, Sigler dejó atrás la imagen del disidente de piernas enflaquecidas y contextura raquítica y aclaró que pronto retomará su activismo político.

En la conferencia también estuvieron presentes la directora ejecutiva del Jackson, Eneida Roldán, y el especialista Orlando Rodríguez, director asociado de Medicina Interna y Servicios Hospitalarios del Jackson.

"Cada vez que me veían estaba en silla de ruedas'', dijo Sigler, al tiempo que era ovacionado por miembros del exilio cubano que acudieron a la cita. "Ahora pueden darse cuenta de lo grande que soy porque mido 6 pies''.

Sobre la condición médica de Sigler, Rodríguez indicó que ha marcado la diferencia por la constancia y dedicación del propio paciente en su afán de recuperarse en el menor tiempo posible.

"Sacarlo de las garras de la muerte y convertirlo en un individuo normal, como era antes, ha sido un orgullo. El proceso fue arduo pero hemos alcanzado recuperarlo como habíamos dicho desde un comienzo'', manifestó Rodríguez. "Todavía no hemos llegado a un final, sin embargo, Sigler es una persona fuerte. En uno o dos meses más será el que era antes''.

El caso Sigler motivó constantes protestas del exilio y organismos internacionales de derechos humanos debido a las rigurosas condiciones que sufrió en la cárcel. Estuvo detenido en varias prisiones de las provincias de Ciego de Avila, Villa Clara y Cienfuegos, alejadas de su lugar de residencia en Matanzas.

A finales del 2008 fue hospitalizado en La Habana con una historia clínica delicada, que incluía, entre otros padecimientos, esofagitis y cálculos en el riñón.

Sigler fue condenado bajo la Ley de Protección de la Independencia Nacional y la Economía de Cuba, creada en 1999 para condenar a elementos de la oposición interna que atenten contra la seguridad y el orden.

Miguel Saavedra, dirigente de Vigilia Mambisa, saludó la rehabilitación de Sigler y dijo que su tratamiento en un hospital estadounidense "demuestra'' que la medicina en Cuba no sirve.

"Es un atraso y no tiene progreso'', añadió Saavedra. "Pero me siento contento porque otros ex presos y exiliados cubanos están recibiendo atención médica. Esto significa que hay una presión internacional sobre la tiranía castrista'', puntualizó.


Via elnuevoherald.com

2 comentarios:

lola dijo...

Que pena que su madre Dª. Gloria no tuvo la satisfacción de ver lo recuperado que está. Me alegro mucho por él, y me da pena por los cientos de presos que aún quedan allá.
Si no le importa pondré un enlace a esta entrada desde mi blog.

José González dijo...

Lola, creo que su mamá lo está viendo todo desde el cielo.
Puedes copiarlo donde desees.

saludos