¨…Dos peligros tiene la idea socialista, como tantas otras:-el de las lecturas extranjerizas, confusas e incompletas, - y el de la soberbia y rabia disimulada de los ambiciosos, que para ir levantándose en el mundo empiezan por fingirse, para tener hombros en que alzarse, frenéticos defensores de los desamparados…¨(Tomo 3, 168). Jose Marti

lunes, marzo 07, 2011

Amor a primera vista con Camilo

Por Esteban Fernandez



En toda la historia universal no conozco otro caso de AMOR A PRIMERA VISTA entre un hombre y un millón de personas, de pronto, de sopetón. La cuestión es que un tipo llamado Camilo Cienfuegos llega a La Habana durante los primeros días del año 1959 y la masa se enamora de él.

¿Quién era este mequetrefe, que huevo lo puso, cual es su pasado, como piensa? eso a nadie le interesaba mucho, lo importante era su sonrisa amistosa, su pelo largo, su barba y su bonachona personalidad.

Porfirio Rubirosa, en sus mejores tiempos, hubiera envidiado el arrastre que este flaco chusma y destartalado tenía entre las mujeres. Si hizo o hacía algo malo eso era lo de menos, lo que valía en ese momento era “su cara de noble”.

Desde luego, hasta el bobo de la yuca debió haber pensado que Castro no le hubiera puesto la jefatura de su Ejército a “una mansa paloma”. Y eso demuestra que, en ese vital instante de la historia de Cuba, los cubanos

éramos más tontos que el bobo de la yuca. En un brillante libro de Aldo Rosado podemos ver que Camilo de noble no tenía un pelo.

Fidel coopera (sin querer y de lo cual se arrepiente enseguida) a aumentar su popularidad preguntándole en su primer discurso en la Capital: “¿Voy bien, Camilo?” lo cual le hace pensar a la multitud que Camilo no solamente es “buena gente” sino que tiene tremenda importancia e inteligencia.

Fíjense si estábamos anonadados los cubanos que ese día creímos que Camilo tenía la alternativa de responderle a su jefe: “No, chico, me parece que estás equivocado, estás exagerando un poco”.


Camilo Cienfuegos

Hubo casos constantes de que la población cubana demostraba más afecto, admiración y respeto por Camilo que por Fidel. Hasta una comparecencia pública de Castro en el programa de televisión “Ante la Prensa” fue prácticamente interrumpida con aplausos al llegar Camilo.

No creo necesario decir que todo esto le caía a Fidel como una patada en el estómago a pesar de que Camilo era su principal, su mejor y más abnegado sirviente.

Para ver si al fin Camilo comienza a caerle mal a la gente Fidel lo envía a resolver el espinoso problema de Huber Matos, y allí hace todo lo que se le ordena MENOS “llevar recio” a Huber. En realidad no es él quien se lo lleva detenido sino un antiguo empleado del Congo de Catalina llamado (el Comandante) Arsenio García quien tiene a su cargo ese triste cometido.

Al terminar su misión Camilo se monta en un Cessna blanco, alguien le avisa a la Torre de Control inmediatamente de que hay un avioncito pirata quemando cañaverales en la zona, despega un Sea Fury y tumba al

Cessna blanco Y adiós Camilo.

La noche en que MEDIA CUBA está buscando desesperadamente a Camilo, mientras al pueblo le parece que ha perdido al amor de su vida, el “Comandante en Jefe”, a pesar de hacer varios alardes, se está toda la noche en una finca viendo por la televisión películas viejas del Oeste de este país… Años más tarde cuando a Fidel se le pierde repentinamente su perro “Guardián” se estuvo una semana buscándolo.

¿Fidel mandó a matar a Camilo?. No tengo ni la menor prueba al respecto, lo que sí se es que a Fidel le interesaba más su Pastor Alemán que Camilo…

Si el Diablo es un individuo que se deja llevar por las simpatías personales de los recién llegados estoy seguro de que puso a Camilo Cienfuegos en una caldera de agua tibia. Y cuando Castro llegue allí y le pregunte:

“¿Voy bien, Camilo?” no sé lo que responderá, pero me parece que si hay un lugar peor que el infierno llamado Carajo, para ahí lo va a mandar.

Amabilidad del autor.

Via zoevaldes.net

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