¨…Dos peligros tiene la idea socialista, como tantas otras:-el de las lecturas extranjerizas, confusas e incompletas, - y el de la soberbia y rabia disimulada de los ambiciosos, que para ir levantándose en el mundo empiezan por fingirse, para tener hombros en que alzarse, frenéticos defensores de los desamparados…¨(Tomo 3, 168). Jose Marti

lunes, febrero 07, 2011

Revueltas en Medio Oriente: Evo Morales miente y la prensa cubana esconde un pasado vergonzoso


Morales, presidente boliviano

El presidente boliviano Evo Morales acaba de diagnosticar la causa de los levantamientos populares en el Medio Oriente. Y miente. Según el ex sindicalista cocalero los pueblos árabes se han revelado “contra el imperialismo norteamericano”. Y no podía ser de otra manera. En la cabeza de todos estos líderes populistas sólo hay lugar para el antiamericanismo más barato. No pueden los Morales de este mundo imaginar ninguna otra causa, ningún otro motivo político que pueda hacer girar la rueda de la historia.

Claro, el ambiente era ideal para tanto desvarío allá en Dakar. Ya escucharemos hablar un poco más por estos días de ese Foro Social Mundial donde buena parte de lo más reaccionario de este mundo suele darse cita.

Pues bien, Morales sólo hizo lo que sabe. Lo mismo hubieran discurseado Correa, Chávez, Ortega y los hermanos Castro. O cualquier estudiante de la UNAM o de la UCH. O cualquier caudillo islamista. O cualquier militante guerrillero. Es demasiado fácil contar con un confortable chivo expiatorio al cual echar mano cada vez que se tenga la oportunidad.

Pero la realidad es otra y las similitudes están en otra parte.

Ali Abdullah Saleh gobierna a Yemen con puño de hierro desde 1978, antes de la unificación territorial. Lidera el Congreso General del Pueblo y aplasta a sus rivales amparado en una manera autoritaria de entender la política. Sus relaciones con la Cuba de los Castro han sido desde siempre las mejores, no sólo por conveniencias estratégicas, sino también por solidaridad ideológica. No es que la cúpula dirigencial yemenita profese la misma religión colectivista que el gobierno de La Habana, pero sí saborea las mieles del antiamericanismo con placer. Los diarios de la isla jamás (hasta ahora, imagino) se cansaron de alabar “las históricas relaciones de amistad, colaboración y solidaridad” (Diario Trabajadores mayo 21/2010) entre Saná y la Habana”. “A nuestros pueblos los unen, como afirmara tan certeramente nuestro Comandante en Jefe, Fidel Castro Ruz, ‘el espíritu patriótico y la combatividad’ por lo que en un día como hoy felicitamos a nuestros hermanos yemenitas por sus logros, su tesón y espíritu de trabajo” diría el año pasado el Vicepresidente de la Asociación de Amistad Cubano-Árabe Rigoberto Menéndez durante la conmemoración del vigésimo aniversario de la unificación del país árabe.

Y también certeras resultaron las palabras pronunciados por el embajador yemenita en Cuba Ahmed Ali Kalaz en igual fecha, que fueron relatadas por el diario oficialista Trabajadores. “Sobre las relaciones entre ambos pueblos, mencionó como hitos importantes la creación por Cuba de la primera Facultad de Medicina de Yemen, las visitas del Comandante en Jefe Fidel Castro a su país en 1977 y la realizada a nuestro país por el Presidente Ali Abdullah Saleh, y la celebración de las Comisiones Mixtas Intergubernamentales, indistintamente en ambas capitales. Destacó que Cuba ha ofrecido más de 600 becas de estudios a Yemen y que más de 800 estudiantes yemenitas se han graduado en distintas especialidades en centros de enseñanza superior de la Isla, y también encomió la labor de médicos y enfermeras cubanas que prestan sus servicios tanto en Adén como Saná y la colaboración existente en distintos temas de interés mutuo y del mundo árabe en general”.

El derrocado dictador tunecino Ben Ali, tan sólo unos días antes de caer en desgracia, enviaría al dictador de turno Raúl Castro un mensaje de felicitación por el “aniversario 52 del triunfo de la Revolución”.

“Ben Ali se pronunció en la misiva a favor de fortalecer aún más las relaciones de amistad y cooperación, e hizo hincapié en el deseo de llevar a cabo acciones conjuntas al servicio de los intereses de los dos pueblos amigos”, reportaron alegremente la mayoría de los medios oficialistas del castrismo, orgullosos de que la “revolución” contara con tan buenos camaradas.

En una nación donde, a la usanza de cualquier régimen totalitario, nadie podía dar un paso sin ser vigilado y/o censurado, llama la atención que Prensa Latina reportara sin sonrojarse que “Cubanos, diplomáticos y residentes, se reunieron en Túnez en la residencia del embajador en esa capital junto a tunecinos egresados de universidades de la Isla Caribeña para conmemorar la victoria revolucionaria de 1959”. Evo Morales debía de anotar estas cosas en su agenda antes de hacer el ridículo con sus discursos.

Por otro lado los vínculos entre el Egipto terrible de Mubarak y la Cuba socialista datan de larga data. Son relaciones, por decir lo menos, muy estrechas. Y nadie mejor para reflejarlo que el ex embajador norafricano en la isla Abdel Fattah Ezzeldin, quien a una pregunta hecha por un periodista criollo hace unos años respondería: “Existe una cooperación mutua y estrecha desde hace mucho tiempo, caracterizada por la proximidad y la coincidencia de criterios respecto a cómo solucionar los conflictos internacionales. Cuba y Egipto se apoyan tanto en la adopción de resoluciones, como en las propuestas para ocupar cargos en las organizaciones internacionales”, y luego remataría con esta frase de antología “Los egipcios tenemos una idea muy positiva y constructiva de Cuba, de su Revolución, de sus líderes, de su pueblo, de su caña de azúcar, su música bailable, sus lindas playas y su famoso tabaco”. ¡Puro folklore tercermundista!

Las protestas en el Medio Oriente nada tienen que ver con los Estados Unidos, ni con Israel, ni con Irán o Iraq. Ni se trata de conspiraciones socialistas coordinadas por el ALBA y los movimientos izquierdistas locales. Son manifestaciones espontáneas de descontento popular, de hastío ante administraciones corruptas, autoritarias, antidemocráticas y de cierto perfil colectivista. Bajo esa premisa, reconociendo como realidad el contexto de asfixia política que se ha vivido y aún se vive en estas naciones sublevadas, no es difícil imaginar que una dinámica parecida pueda darse en la empobrecida Cuba de hoy en día o en algunos de sus aliados del área y entonces habría que ver qué diablos se inventarían los populistas de pacotilla que sobrevivan, los Morales y Ortegas de este tiempo.

Camilo López–Darias, febrero 7

Via gacetadecuba.com

No hay comentarios.: