¨…Dos peligros tiene la idea socialista, como tantas otras:-el de las lecturas extranjerizas, confusas e incompletas, - y el de la soberbia y rabia disimulada de los ambiciosos, que para ir levantándose en el mundo empiezan por fingirse, para tener hombros en que alzarse, frenéticos defensores de los desamparados…¨(Tomo 3, 168). Jose Marti

sábado, enero 01, 2011

"Cantinflas", un personaje de cine




Por Manuel Carretero
Agencia EFE

La vida de Mario Moreno, “Cantinflas”, “el mejor cómico del mundo”, según Chaplin, será llevada al cine el año próximo con el actor español Óscar Jaenada dispuesto a profundizar en el mito, pero “sobre todo en la persona” de uno de los iconos de la cinematografía mundial del pasado siglo.

“Cantinflada”: dicho o acción propios de quien habla o actúa como Cantinflas, actor mexicano”. El diccionario de la Real Academia recoge y define así la filosofía del personaje que hizo famoso al cómico Mario Moreno Reyes, uno de los grandes iconos del cine del siglo XX.

Pocos personajes habrán trascendido de esta forma en el acervo de la cultura popular, sólo algunos como Charlie Chaplin, quien no obstante calificó a Mario Moreno como “el mejor cómico del mundo”.

El mito mexicano, fallecido en 1993, hubiera cumplido cien años el 12 de agosto de 2011, y esa es la efeméride que ha inspirado al director Alejandro Gómez Monteverde (“Bella”) para llevar al cine su vida.

Monteverde prepara, junto a Gabriela Tagliavini, el guión que repasará la vida del cómico mexicano, un “proyecto grande y muy serio”, según el director, para una figura adorada fuera y dentro de México.

“Cantinflas” probó primero en estudios de Medicina, que abandonó en el primer año, en el boxeo, en el Ejército y hasta en los toros. Finalmente, su vocación por el espectáculo fraguó como cómico en una de las carpas de teatro ambulante en el México frívolo de los años treinta.

En 1936 inauguró el desaparecido teatro Follies, donde fue actor exclusivo durante muchos años, y se especializó en esos papeles de borracho, atolondrado y sobre todo personaje callejero cuya inocencia ante los avatares de la vida y la sociedad desarbolaban a sus opuestos.

Dice la leyenda que el público le gritaba: “En la cantina... te inflas”, lo que fue degenerando en “Cantinflas”.

Adornó el personaje con una vestimenta desgarbada y vieja, una dicción dulce y un vocabulario confuso, que también recoge la RAE como “cantinflear”: “Hablar de forma disparatada e incongruente y sin decir nada”.

Lo cierto es que Mario Moreno conectó como nadie con la sensibilidad popular, desde la película que le hizo famoso, “Ahí está el detalle” (1940) -un latiguillo que permaneció en el personaje de Cantinflas-, y que continuó en cintas como “Si yo fuera diputado” (1951), donde intercambia la personalidad de un barbero con un abogado, o “El Padrecito” (1964), su primera película en color que tocaba la fibra sensible de los caciques rurales.

Y en su trayectoria hubo también cintas muy críticas contra los gobernantes del mundo, como “Su Excelencia”, a quienes instaba en un memorable discurso a trabajar por la paz y la libertad.

Gómez Monteverde tiene claro que “Cantinflas abarca toda la historia de México”, ya que vivió en la época de las dos guerras mundiales (1914-1918 y 1939-1945), la revolución mexicana y la historia política de México.

Pero también la etapa de oro del cine mexicano, la de Jorge Negrete y Agustín Lara, su mejor amigo; y la de Hollywood: trabajó en “Around the World in Eighty Days” (1956), dirigida por Mike Todd, quien se casó con Elizabeth Taylor, “y Cantinflas fue el padrino de la boda en Acapulco”, recuerda Gómez Monteverde.

El director confiesa que tiene ante sí “un gran reto”, porque Mario Moreno “es un personaje muy grande, el más grande de México”, aunque también “el actor más criticado” de su historia.

“Los críticos le odiaban”, explicaba a Efe Monteverde, quien enfocará la película sobre Mario Moreno solo en lo que el actor aportó a su país y no en su vida privada, en la que dio notables muestras de filantropía en forma de festivales benéficos y obras sociales de importancia, como la Casa del Actor.

A esa figura se enfrentará en breve el actor español Óscar Jaenada, quien, estimulado por los recuerdos de su infancia -”disfrutaba mucho viendo reír a mis padres con las películas de Cantinflas”, explica a Efe- se plantó en Los Ángeles (EEUU) para presentarse a las pruebas nada más enterarse del proyecto.

Este mismo mes de diciembre se reunirá con Mario Moreno Ivanova -el hijo que el actor adoptó durante su matrimonio con la bailarina de origen ruso Valentina Ivanova Zuvareff, con la que se casó en 1934 y fallecida en 1966-, y quien se hizo en 2005 con los derechos de 34 de las películas de su padre, tras un litigio de 12 años frente a su primo Eduardo Moreno Laparade, quien argumentaba que el actor le había cedido en su lecho de muerte la explotación de sus películas.

Será el primer contacto con la familia de Mario Moreno, un actor que se confiesa “concienzudo” en el trabajo, y que ya demostró su gusto por lo retos cuando afrontó el papel del cantaor flamenco José Monge, Camarón de la Isla, en la cinta “Camarón” (2005), con el que ganó el Goya al mejor actor que otorga la Academia de Cine española.

Jaenada, de origen catalán y que nunca se había interesado por el flamenco, está familiarizado con las críticas de quien afronta la interpretación de una figura mítica para millones de personas; de ahí que vea “lógicas” las críticas y reticencias que ha levantado en México el anuncio de que él interpretará a Cantinflas, con quien por otra parte guarda un gran parecido físico.

“ALEGRÍA DE LAS AMÉRICAS”

Hijo de un cartero de Michoacán que creció junto a sus siete hermanos en México D F, Mario Moreno trabajó desde el principio de los años 40 con su propia productora (Posa Films), con la que rodó prácticamente el medio centenar de películas que componen su filmografía.

Entre las más famosas figuran “Romeo y Julieta” (1943), “El circo” (1942), “Gran Hotel” (1944), “Los tres mosqueteros” (1942), “El siete machos” (1950), “Abajo el telón” (1954), “El analfabeto” (1960), “El profe” (1970), “El ministro y yo” (1975), “El patrullero 777” (1977), “Un Quijote sin mancha” (1969) o “Don Quijote cabalga de nuevo” (1972).

El trabajo de Mario Moreno, sobre todo su personaje de Cantinflas, trascendió fronteras, y en 1983 se le rindió homenaje en la sede de la Organización de Estados Americanos (OEA), en Washington, donde fue proclamado “símbolo de paz y alegría de las Américas” y recibió las llaves de la capital federal de Estados Unidos.

Todo un mito que produce “miedo” a Alejandro Monteverde, un sentimiento que achaca al hecho de que nunca nadie se haya puesto a rodar la película sobre el comediante, “por el miedo de no llegar a lo que fue Cantinflas”.

Óscar Jaenada iniciará a principios de 2011 el “largo y duro” trabajo previo al rodaje de “Cantinflas” -que se iniciará en septiembre- modelando el acento mexicano con un preparador, y en el que espera poder imbuirse sobre todo de “la persona de Mario Moreno”, y no tanto en su trayectoria profesional.

El actor que dará vida al mito mexicano tiene claro que sobre su trabajo habrá “comparaciones lógicas y riesgos y matices que nadie apreciará”.

Sin duda, el proyecto cinematográfico sobre el cómico mexicano fallecido el 20 de abril en su domicilio de México DF como consecuencia de un cáncer pulmonar, hará bueno el epitafio que Mario Moreno tenía pensado para su lápida: “Parece que se ha ido, pero no es cierto”.

Via Diario Las Americas

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