El Consejo Europeo de Estrasburgo reflexiona: ¿Por qué se comprometen tantos millones de personas de todo el mundo en movimientos a favor de la democracia y en contra de estructuras totalitarias? ¿Es el liderazgo del PCCh la mejor solución para el gigante asiático?
Por Klaus Rose, especial para La Gran Época 30.07.2010
¿Tiene razón el antiguo canciller alemán Helmut Schmidt? ¿Está garantizado un desarrollo más seguro en China con un "gobierno estable" como guía conductora de las masas? ¿Es el liderazgo actual del Partido Comunista Chino la mejor solución para el gigante asiático en su carrera de ascenso a gran potencia?
No pocas personas en Occidente piensan que el PCCh ha logrado "estructuras democráticas internas". ¿Se podría considerar de este modo a China como modelo para solucionar los problemas de un país con una población superior a los mil millones habitantes? ¿Una alternativa seria a la India, donde viven también más de mil millones de personas, dónde sin embargo rige un sistema democrático?
Ya hace 100 años el Imperio Chino experimentó una gran revolución. En 1911 nació la República China, cuando Sun Yat-sen inspirándose en otros reformistas, anuncia la llegada de una nueva era. Sin embargo China empieza pronto a experimentar tiempos intranquilos, divisiones internas, invasiones, guerras civiles y también dos guerras mundiales. El desarrollo político hacia una democracia estable se convierte pronto en presa del poder de diferentes fuerzas políticas y sobre todo también de las grandes potencias extranjeras, como Japón o EE.UU. Sin embargo es menos conocido que el dictador soviético Stalin con su ayuda militar al impopular Mao influyera decisivamente en el triunfo de la revolución comunista de 1949.
En el más típico estilo marxista se habla hoy sobre el "triunfo final" de las masas bajo la dirección comunista. De esta forma queda anulada toda referencia al pasado próximo: Sun Yat-sen al igual que el primer presidente democrático Chiang Kai-shek.
Sin embargo la dirección del PCCh, de forma repentina, pretende no solamente reivindicar a Confucio para sí, sino también a Sun Yat-sen. La verdadera República China, cuyo gobierno se retiró a Taiwán, es considerada hoy como un primer paso previo hacia el dominio definitivo comunista. De sobra es conocido, cuando no olvidado o acallado por la censura: hasta la fecha jamás fueron ni el partido comunista ni el gobierno elegidos por el pueblo.
¿Qué es realmente democracia?
La democracia hay que conseguirla siempre de nuevo. Se puede perder fácilmente. A causa de eso los principios democráticos han de estar siempre presentes en la memoria. No es solamente una forma de gobierno, sino más bien, una forma de vivir. Un estado con elecciones democráticas, pero sin los principios que rigen el estado de derecho (como por ejemplo en la Rusia actual), no es una "democracia limpia".
La democracia no significa tampoco "control sobre el pueblo" sino "servicio al pueblo", servicios públicos y reconocimiento de los deseos del pueblo. Los funcionarios tienen que ser servidores, mostrar un estándar moral más elevado, y no convertirse "en ladrones del pueblo". También la economía de mercado libre es un "servicio al pueblo" y se convierte entonces en Economía Social de Mercado. El Estado en su totalidad tiene que renunciar en su trato con otros estados y pueblos a una "conducta imperialista". Tiene el deber de garantizar firmemente la "educación para la democracia", en centros de enseñanza y formación, en partidos políticos, sindicatos y en el mundo empresarial.
¿Tiene razón Helmut Schmidt cuando afirma que el futuro de China no está en la democracia?
"No debemos entrometernos" es una frase que se escucha con beneplácito en los foros internacionales. Sobre todo la República Popular China es hoy contraria, amparándose en ejemplos negativos históricos, a todo tipo de intervención exterior. China ha sido largo tiempo oprimida por el extranjero y "solo pudo ser liberada gracias a la revolución comunista". Estas conquistas no se pueden ignorar. Además China ha tomado un desarrollo cultural propio no compatible con los valores tradicionales occidentales.
Estas afirmaciones son a menudo subrayadas por políticos e intelectuales occidentales, incluso también por Helmut Schmidt, el respetado "Elder Statesman". Sin embargo ¿es cierto esto que se afirma?
1. Si los valores occidentales no caben en China ¿por qué se rinde homenaje allí a la teoría occidental de Karl Marx?
2. Si el comunismo chino conduce a una comunidad de mil millones de personas a un futuro feliz ¿por qué este comunismo está asociado con el demonio occidental "Turbo-Capitalismo "? ¿Por qué conviven en el país millonarios no contabilizados con cuentas bancarias en Occidente al igual que 250 millones de personas por debajo del mínimo de existencia?
3. Si rige el derecho de "no intromisión" ¿por qué están entrometiéndose entonces en gran parte de los pueblos occidentales, bien oficialmente por medio de gobiernos, bien a través de iniciativas ciudadanas, en muchas otras partes del mundo? sin embargo ¿por qué no se puede en China?
4. Si la República Popular China es considerada como gran potencia económica y militar del siglo 21, ¿por qué está entonces la agricultura en bancarrota en amplias partes del país, el sistema de autoridad y económico corrupto, la estructura medioambiental destruida, la industria sólo apta para la supervivencia con fotocalcos azules occidentales? ¿Están hoy también las cartas marcadas como antiguamente en la DDR y Unión Soviética?
5. Si los valores occidentales representan para China el diablo, ¿pertenecen entonces a la herencia tradicional y cultural china auténtica las ejecuciones y arbitrarias detenciones de minorías religiosas, intelectuales y usuarios de internet? ¿O más bien es consecuencia de un sistema totalitario, llamado "liderazgo del Partido Comunista"?
Los movimientos universales para la democracia tienen futuro
¿Por qué por el bien de la "estabilidad" se debe adorar al poder e ignorar el destino de las personas? ¿Por qué se comprometen universalmente tantos millones de personas en movimientos a favor de la democracia, y para la superación de estructuras totalitarias?
Cuestiones semejantes han sido hace poco contenidas de una conferencia internacional en el marco del Consejo Europeo de Estrasburgo. Allí se habló también en su momento de forma franca sobre las opresiones del sistema soviético y se acogió más tarde como amigos a Rusia y a los antiguos países satélites.
El "Council of Europe", Consejo Europeo, tiene depositadas grandes esperanzas en los movimientos de democracia universales. ¿Es el cambio democrático sólo una utopía? La historia nos enseña lo contrario.
El Dr. Klaus Rose es ex Secretario de Estado Parlamentario y ex diputado de la Unión Socialcristiana de Baviera (CSU) en Alemania.