¨…Dos peligros tiene la idea socialista, como tantas otras:-el de las lecturas extranjerizas, confusas e incompletas, - y el de la soberbia y rabia disimulada de los ambiciosos, que para ir levantándose en el mundo empiezan por fingirse, para tener hombros en que alzarse, frenéticos defensores de los desamparados…¨(Tomo 3, 168). Jose Marti

jueves, diciembre 30, 2010

Respuesta de Armando Valladares a El Clarin de Argentina



Por Armando Valladares- ex-embajador de los EEUU ante la Comisión de los Derechos Humanos de la ONU

El Clarín de Buenos Aires publica un artículo de Rodolfo Terragno, “El Legado de Carlos Andrés Pérez" y quiero agregar algunos comentarios a ese artículo de este distinguido periodista.
En efecto. Rotundamente CIERTO que Carlos Andrés Pérez practicó un doble estandar en materia de derechos humanos, no es que " algunos lo acusaron", como si esa acusación fuera un hecho sin comprobar, difuso y sin antecedentes, NO. Es la Historia y su actuación quien lo acusa de complicidad y protección de los crímenes de Castro. Condenó los crímenes de la Junta militar Argentina porque era la derecha, y calló, justificó y fue cómplice de los crímenes de Fidel Castro. "Mi amigo Fidel" decía el difunto y la boca se le llenaba de orgullo.

Persiguio y pretendió empadronar a los cubanos anticastristas que vivian exiliados en Venezuela, y obligarlos a que firmaran una declaración jurada comprometiéndose a no hacer nada contra Castro. Su Policía Política acosaba, por órdenes suyas a los cubanos anticastristas.

Persiguió y logró retirarle la ciudadania venezolana a un cubano, patriota y luchador por la libertad de Cuba, el Dr. Tebelio Rodríguez. Los crímenes de Castro siempre tuvieron un protector y cómplice en Carlos Andrés Pérez.

En Ginebra ante la Comisión de los Derechos Humanos de la ONU, cuando siendo yo el embajador de los EEUU tratábamos de que se aprobara una resolución para que se abriera una investigación acerca de las denuncias de que Cuba violaba los Derechos Humanos, Carlos Andrés Pérez hizo cuanto pudo para boicotear esa resolución y salvar a Castro del escrutinio Internacional—“de la "venganza de los norteamericanos", decía— y se convirtió en un lobista con los demás países latinoamericanos para que votaran en contra de esa investigación. Esa labor indigna y miserable fue el más grande obstáculo para conseguir el apoyo de países latinoamericanos. Nunca hubo un enemigo más tenaz en la Comisión de los Derechos Humanos en contra de la Libertad de Cuba y en favor de la impunidad de Castro, que Carlos Andrés Pérez. Lo teníamos en el Departamento de Estado entonces como el aliado número uno de la tiranía cubana en la Asamblea, antes aún que los soviéticos (espero que los cables de Wikileaks sobre esta época den a conocer con detalles, hasta donde llegá el apoyo de Carlos Andrés a la tiranía castrista.)




Para los venezolanos puedo ser un héroe Nacional, un prócer excelso. No quiero crear fricciones con mis hermanos venezolanos que hoy están acá huyendo de la misma ideología que se apoderó de mi país hace 53 años, con el apoyo a ultranza de Carlos Andrés Pérez. La Venezuela de hoy es consecuencia directa de aquella complicidad de Carlos Andrés Pérez (foto de la izquierda) con la tiranía cubana, de apoyarla, con los Bob Pastor, con los Dante Caputo, tramposo canciller y bandolero, pero yo estaba allí y por un problema de conciencia no quiero callarme. La palabra se ha hecho para decir la verdad, no para encubrirla, decía el Apóstol de la independencia cubana José Martí.

Y como para mi Cuba y su Libertad son lo primero, y la Historia no se puede escamotear estoy seguro de que Carlos Andrés Pérez, un día estará en los libros de texto de la Cuba futura como uno de los tantos cómplices de Castro, como uno de los grandes culpables que con verdadero fervor defendió los crímenes de Castro (mi amigo Fidel-como solía decir).

Esa es la Historia y la muerte no convierte en virtuoso a quien en vida no lo fue. Ni la muerte cambia las actuaciones de la vida. Decía Andre Malraux "un hombre es la suma de sus actos".
Como cubano que sufrí su miserable y sucio trabajo de tratar de salvar a Castro en la Comisión de los Derechos Humanos de la ONU, y tratar de que mis compañeros siguieran muriendo en la prisión, quiero decir que siento por aquella actuación un profundo desprecio.

Via Nuevo Accion

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