¨…Dos peligros tiene la idea socialista, como tantas otras:-el de las lecturas extranjerizas, confusas e incompletas, - y el de la soberbia y rabia disimulada de los ambiciosos, que para ir levantándose en el mundo empiezan por fingirse, para tener hombros en que alzarse, frenéticos defensores de los desamparados…¨(Tomo 3, 168). Jose Marti

miércoles, noviembre 17, 2010

El regalo al medico


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Tania Díaz Castro

LA HABANA, Cuba, noviembre (www.cubanet.org) - Si hay un trabajador en Cuba que puede sentirse humillado por los bajos salarios que percibe, es el médico. Pero, ¿realmente los médicos cubanos se sienten humillados?

Cuenta Pedro Emilio, un vecino que se operó de la vesícula recientemente, que cada vez que iba a la consulta del médico le llevaba un obsequio. La última vez que lo vio, antes de sentarse, colocó junto a la butaca de su doctor una bolsa de nylon llena de productos, valorados en más de 40 dólares, una verdadera fortuna en Cuba. Así mostraba su agradecimiento. El doctor le sonrió y le dijo que no era necesario. Pero aceptó el regalo, como hacen todos.

Los médicos cubanos tienen un salario de 500 pesos mensuales (moneda nacional), mucho menos de 25 dólares. Reciben algo más los especialistas y los que ocupan cargos en los centros hospitalarios. Otra de sus prebendas es que aún el sector de la salud ofrece merienda y almuerzo a los trabajadores; también comida y merienda en los turnos de madrugada.

Hace poco, una amiga comentó que a una médica amiga de ella una paciente le obsequió una lavadora nueva, que además de lavar la ropa, la seca, un producto que un médico no podría adquirir con su salario, porque cuesta 400 dólares en las tiendas estatales, lo cual equivale a más de un año de su sueldo.

En Cuba, hacer regalos al médico se ha convertido en algo normal. Es raro ver a un paciente llegar con las manos vacías a una consulta. Aunque se trate de una persona de bajos recursos, siempre regala algo, aunque sea un pan con tortilla de los que venden en los timbiriches en las afueras de los hospitales, un bolígrafo de propaganda o una merienda hecha en casa.

Hoy, debido a la escasez a la que ha estado sometido el pueblo cubano bajo el castrismo, hasta la costumbre de asistir a los cumpleaños infantiles con algún regalito para el homenajeado, ha desaparecido.

Sin embargo, el regalo al médico, aunque el gobierno se empeñe en prohibirlo para proclamar que la salud pública es completamente gratuita, se ha convertido en una costumbre inevitable; quizás porque a los pacientes hasta les inspira pena ver a un médico con zapatos viejos y un pantalón raído.

Los médicos que son enviados al extranjero a cumplir las llamadas “misiones internacionalistas”, son la excepción de la regla. Aunque tampoco escapan a la explotación del estado, algunos ahorran algún dinero o realizan algún negocito “por la izquierda” en el exterior y regresan a Cuba cargados de electrodomésticos, muebles, juguetes, ropa y zapatos para varios años.

Tomado de Baracutey Cubano

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