¨…Dos peligros tiene la idea socialista, como tantas otras:-el de las lecturas extranjerizas, confusas e incompletas, - y el de la soberbia y rabia disimulada de los ambiciosos, que para ir levantándose en el mundo empiezan por fingirse, para tener hombros en que alzarse, frenéticos defensores de los desamparados…¨(Tomo 3, 168). Jose Marti

viernes, octubre 29, 2010

El comandante estaba desinformado



Foto de Cubanet.
José Fornaris (PD)

LA HABANA, Cuba, octubre (www.cubanet.org) - En los primeros días de septiembre, Fidel Castro le confesó a la directora del periódico La Jornada, de México, que él era el responsable del encierro en las Unidades Militares de Ayuda a la Producción (UMAP) de más de cuatro mil homosexuales en los años sesenta del pasado siglo.

A esos campos de concentración fueron a parar, según informes no oficiales, unos 22 mil cubanos. Allí había de todo como en botica. La reclusión dependía de un mecanismo engrasado al efecto por defensores de la pureza de la revolución; e impuro podía ser cualquiera por cualquier cosa.

Hace unos días, Mariela Castro Espín, declaró a una publicación electrónica de Suiza, que su tío no conocía en su momento de la existencia de la UMAP.

Esas Unidades Militares de Ayuda a la Producción estuvieron activas cuatro años (triturando derechos de cubanos inocentes) y el Comandante en Jefe no conocía de su existencia. ¿Quién estaba entonces al tanto, Raúl Castro que era el segundo al mando y ministro de las Fuerzas Armadas revolucionarias (FAR)?

Más cubanos que los 20 mil muertos que siempre han afirmado que costó el triunfo de su Revolución (la lista con los nombres de esas víctimas nunca ha sido divulgada) recibieron tratos crueles, inhumanos y degradantes; y los hermanos Castro, que por obligación debían conocer del asunto, no sabían nada.

Cuando el caso de los altos oficiales de las FAR y el Ministerio del Interior (MININT) involucrados en tráfico de estupefacientes en 1989, los Castro tampoco estaban al tanto de esa situación tan grave.

En Cuba existen un montón de organizaciones oficiales, entre ellas el Partido Comunista, la Unión de Jóvenes Comunistas, los Comités de Defensa de la Revolución, la Federación de Mujeres Cubanas, la Asociación de Nacional de Agricultores Pequeños, la Seguridad del Estado, la Policía Nacional Revolucionaria y muchas otras; además de los ministerios.

Y como si eso fuera poco, hay personas dedicadas nada más que a escuchar las opiniones y rumores que emiten o circulan dentro de la población. Y también los llamados PC (Personal de Confianza) que actúan de manera anónima en barriadas y comunidades. Todos están obligados, a informar, en algunos casos directamente a las altas esferas del Estado, sobre cualquier asunto que pueda dañar en algo los intereses del régimen.

A todo eso agreguémosle que los cubanos, por idiosincrasia, somos bastante extrovertidos, y emitimos opiniones y hablamos sobre cualquier tema en los más disímiles lugares.

Así las cosas, de acuerdo con su sobrina Mariela, Fidel Castro no sabía de la existencia de la UMAP debido, entre otros asuntos, a que estaba poniendo promulgando leyes para el bienestar del pueblo. Los miles de cubanos que fueron recluidos en esos campos de concentración, al parecer no eran parte del pueblo. ¿Y qué leyes son esas promulgadas por el Comandante, que no se conocen?

Sólo por haber creado y mantenido durante varios años la UMAP, hace tiempo que el tio y el padre de Mariela debieron haber sido sacados del poder. Parece que en el código de la familia Castro, no incluye pedir perdón –la humildad no está en el diccionario de estas personas- ; no obstante, para sus integrantes más representativos, quizás esa sea la alternativa menos dramática en el horizonte.

fornarisjo@yahoo.com

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